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El Parón Renovable y el Timo de las Preasignaciones Termosolares

escrito por Ijon Tichy 23 febrero, 2012

Hablamos hace unos días del parón renovable y mostramos nuestra opinión de que si bien los motivos de alerta ante el montante alcanzado por las primas al Régimen Especial eran inevitables, la solución tomada no era la más adecuada.

Una vez analizado con más detalle el RD 1/2012, no solo nos reafirmamos en lo dicho sino que vamos a intentar mostrar como el objetivo buscado, que las primas (y por tanto su contribución al déficit de tarifa) no se incrementen respecto al valor actual (unos 7.000 MM€), no se va a conseguir.

El citado RD suspende en efecto las nuevas preasignaciones, es decir, evita el pago de primas a aquellas centrales aun no inscritas en el Registro de Preasignación. En cambio, para aquellas centrales inscritas, pero en muchos casos sin comenzar siquiera su construcción, el cobro de primas se garantiza.

Este Registro de Preasignaciones se adoptó en el 2.009 dada la elevadísima demanda de proyectos, fundamentalmente solares (fotovoltaicos y termoeléctricos) que deseaban apuntarse a la fiesta de las muy generosas primas. El número de solicitudes rebasaba ampliamente los objetivos fijados en el RD 661/2007 (el causante de este lío, como ya denunciamos aquí cuando todos éramos verdes y felices). Según ya les hemos contado, el objetivo fotovoltaico se fijó en 371 MW y actualmente se está primando una potencia instalada casi diez (10) veces superior. Igualmente, el objetivo termosolar eran 500 MW y finalmente se concedió la instalación (y se inscribieron en el Registro de Preasignaciones) de casi 2.500 MW, esto es, cinco (5) veces más. Esta inscripción en el Registro, aparte de otros trámites más o menos complicados y/o costosos exige un fuerte depósito de avales solo al alcance de las grandes corporaciones (las beneficiadas de las preasignaciones termosolares).

En cambio, los pequeños proyectos de tecnologías menores renovables (biomasa, minihidráulica,…) y cogeneraciones, cuyos apartados de objetivos no estaban cubiertos, no se estaban apuntando al Registro prácticamente hasta comenzar la ejecución de las obras, pues en principio había sitio para todos y así se ahorraban el pago de avales hasta el último momento.

Dado el carácter “sorpresivo” con el que se lanzó el parón, ha resultado que estas pequeñas tecnologías, que son las que cobran menores primas por kWh, apenas tienen proyectos en el Registro de Preasignaciones. En cambio, los 2.500 MW termosolares están inscritos en su totalidad. Pueden comprobarlo en la correspondiente página web del Ministerio de Industria.

Es decir, se está castigando a los que menos cobran y cuyos objetivos no se estaban cubriendo y se va a seguir engordando a aquéllos que hace tiempo saturaron el cupo y cobran el kWh más caro (la termosolar). Esto probablemente sea casualidad y no tenga nada que ver con que los promotores de biomasas, minihidráulicas y cogeneraciones sean, en general, empresas pequeñas y medianas y detrás de las termosolares estén las grandes corporaciones siempre arrimadas al Poder.

Expuesta la situación, vayamos a las cifras: Tengo que dar un disgusto a nuestro compañero MAFO (el bueno) que recientemente se felicitaba de que las primas quedaran estancadas en los actuales 7.000 MM€ anuales (en la medida en que eso pudiera ser una buena noticia, claro está). Entiendo que pecaste de optimismo y eso que el artículo no lo era.

Como las cifras del reciente 2.011 aun no son completas, me basaré en los datos del 2.010: Las primas totales al Régimen Especial supusieron en dicho año unos 7.000 MM€ como ya hemos señalado, de los cuales correspondieron a la termosolar unos 185 MM€ (aquí los datos completos).

Por otra parte, según detallamos en su momento aquí, cuando la totalidad de la potencia termosolar preasignada (2.500 MW) funcione a su régimen normal, estará recibiendo unos 1.800 MM€ anuales (otros estimaron 2.000 MM). Es decir, como mínimo las primas van a incrementarse en unos 1.600 MM € anuales, solo debido a la potencia termosolar preasignada. Si añadimos los parques eólicos preasignados (también de potencia instalada considerable pero de menor prima por kWh) y las instalaciones menores, uno no descartaría un incremento de unos 2.500 MM€ anuales, a sumar a los actuales 7.000 MM€.

Esto es, con el parón renovable tal y como está planteado es muy fácil que las primas al Régimen Especial alcancen los 9.500 MM€ anuales que, recordemos, se trasladarán de inmediato a ese gran pufo llamado déficit de tarifa, que algún día tendremos que pagar.

Algunos, como Sánchez Galán, ya se han dado cuenta de esto y quieren evitar el estrangulamiento de la gallina de los huevos de oro (o verdes), cortando de raíz el timo termosolar. Aquí se lo avisamos primero.