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No era esto

escrito por Ijon Tichy 1 febrero, 2012

 Pues no. Cuando desde aquí hemos criticado ampliamente los excesos cometidos en nombre del “ecologismo” y la “sostenibilidad” con el principal resultado de encarecer la electricidad hasta el absurdo y enriquecer a cuatro lobbistas nativos más un puñado de fabricantes extranjeros, no era desde luego esto lo que estábamos pidiendo, señores gobernantes de turno.

Un error no se arregla con un error mayor. Igual que criticamos en su momento los recortes retroactivos a las primas fotovoltaicas, no creemos que la solución a la burbuja solar pase por segar de un tajo la actividad de todo un sector.

Por si alguien todavía no sabe de qué estamos hablando, aclaremos que el recién aprobado RD 1/2012 congela por un tiempo no determinado la ejecución de nuevas instalaciones de generación eléctrica del Régimen Especial. De todas.

Cuando todos éramos ricos y gastábamos alegremente el dinero en paneles fotovoltaicos fuimos quizá de los primeros en avisar de la barbaridad que se estaba gestando. Igualmente hemos advertido anticipadamente de la burbuja termosolar cuando había tiempo para frenarla. Hemos denunciado que los objetivos límite fijados en el RD 661/2007 no se estaban respetando multiplicándose respectivamente por 10 y por 5 la potencia instalada originando un aumento desorbitado de la cantidad de primas a pagar. Pero la solución a los anunciados excesos de un sector concreto, el solar, dentro del Régimen Especial, no debería ser motivo para la paralización total de una industria.

En muchas ocasiones hemos defendido que no hacían falta todos los pseudoargumentos ecolojetas a menudo esgrimidos para justificar las primas a las renovables. Nos bastaba con uno, pero un argumento de verdad, y siempre que hablemos de primas y no de tomaduras de pelo. En esa línea entendemos (aunque comprendemos que hay quien puede estar en desacuerdo) que la contribución a la independencia energética mediante la reducción de importaciones de energía primaria justifica la existencia de un Régimen Especial primado de generación eléctrica. Entendemos que a cambio de dicha contribución a la independencia energética muchos estamos dispuestos a pagar algo más por los kWh que consumimos. Lo que ocurre es que una cosa es “algo más” y otra el chorro de dinero que nos están sacando del bolsillo a cuenta del timo solar. Ya hemos dado las cifras en muchas ocasiones, pero no importa ponerlas una vez más: En el año 2.004 la generación eléctrica renovable primada supuso un total de 22.657 GWh originando un desembolso de primas de 663 MM€. En el 2.010, la generación se multiplica por 2,6 para alcanzar los 59.342 GWh, mientras las primas… ¡Se multiplican por 8! Alcanzando un total de 5.268 MM€. O lo que es lo mismo, las primas por kWh renovable se han triplicado en los últimos seis años. Es decir, cada vez nos cuestan más caros los kWh renovables, como podemos ver en la siguiente tabla (fuente: CNE): Y esto, como dicta la lógica y ya hemos explicado en más de una ocasión, no es porque cada vez cobren más las plantas eólicas, minihidráulicas o de biomasa, sino por la brutal irrupción en el mix renovable de la energía solar. Y si la solar es la culpable de que se haya disparado el gasto en primas y en consecuencia el déficit ¿Por qué tienen que pagarlo el resto de energías renovables, (incluso la cogeneración, que no siendo renovable, contribuye a disminuir considerablemente las importaciones energéticas)? Pues eso es lo que me gustaría que nos respondieran los sres. Rajoy, Soria y demás.

Córtese de raíz el timo solar. Adécuense a la realidad las primas a la eólica de modo que la rentabilidad sea razonable (sabremos que la rentabilidad es razonable cuando no haya carreras para conseguir los cupos). Autorícense solo las cogeneraciones “de verdad”, no las fábricas de kWh con una excusa consumidora de calor al lado. Pero no nos carguemos las pequeñas renovables (minihidráulicas, biomasas,…) que:

– Cobran primas por kWh muy inferiores a la solar

– Tienen rentabilidades muy ajustadas, lo que se demuestra constatando que sistemáticamente se incumplen las previsiones para estas fuentes en los sucesivos planes energéticos

– Debido a esta mínima potencia instalada no suponen un gran desembolso a nivel global

– Son gestionables, esto es, no dependen de si luce el sol o sopla el viento

– Crean puestos de trabajo estables, no solo en la construcción,  y

– Ayudan al sostenimiento del medio rural

Podríamos extendernos más, pero lo dejamos para futuros artículos. Mariano, Soraya, José Manuel, estáis a tiempo de rectificar. Es casi imposible superar el nivel de incompetencia de vuestros antecesores, así que no vale la pena esforzarse en conseguirlo.