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Soros, Rompiendo España (Entrevista a Juan Antonio de Castro)

escrito por Germanico 20 marzo, 2019
Juan Antonio de Castro de Arespacochaga

¿Y qué tienen que ver la filosofía de la ciencia y el nacionalismo catalán?…pues nada. Pero vayamos al asunto de cómo espuriamente se pueden mezclar cosas moralmente opuestas.

Karl Popper es una de las grandes figuras del pensamiento humano. Se podría considerar que su mayor aportación al conocimiento fue una forma de distinguir proposiciones e hipótesis científicas de otras no comprobables (y por tanto no merecedoras de la consideración de científicas). Para Popper el conocimiento humano lograba avanzar con la falsación. Esta consistiría en descartar cualquier idea o conjunto de ideas que se demostraran en contradicción con la realidad. Cuando una “teoría” iba superando sucesivas falsaciones, esto es, no era posible descartarla poniéndola a prueba una y otra vez con la experiencia, pasaba de ser lo que en el lenguaje corriente se conoce como teoría (cualquier especulación valdría para merecer esta denominación) a lo que en ciencia se conoce como Teoría (algo que, con mucho, supera el carácter de mera especulación y tiene una solidez contrastada).  

Además de defender un modo de entender y hacer ciencia, también hizo aportaciones filosóficas notables en otros ámbitos. Fruto de sus reflexiones durante la Segunda Guerra Mundial surgiría un libro titulado La Sociedad Abierta y sus Enemigos, en la que se hacía una encendida defensa de la libertad y la democracia y un ataque al historicismo (sobre todo el marxista) que suponía considerar la Historia como algo que sigue unas pautas inexorables que han de conducirla necesariamente a un fin.  Para Popper las sociedades debían ser “abiertas” y el porvenir, que dependía de los individuos que las forman, también estaba abierto.

Karl Popper

Una interpretación ciertamente “abierta” de esta Sociedad Abierta fue la que hizo un alumno suyo,  que se convirtió en especulador financiero y después filosófico, esto es, en alguien que se ha movido siempre dentro de las teorías corrientes ajenas al conocimiento, y muy lejos de las Teorías con mayúsculas de la ciencia, que acaso por su modo de ser le estaban vedadas. George Soros, nacido en una familia judía Húngara en 1930, primero se hizo rico empobreciendo a otros, a través de la especulación financiera, y  más tarde creó su Open Society Foundations, con las que pretendía financiar miríadas de proyectos “filantrópicos”, siempre de acuerdo con sus teorías (tan peligrosamente especulativas como sus inversiones). Renunció a un conocimiento que, de cualquier modo no hubiera podido alcanzar, en pos del poder material y el manejo de los hilos de los acontecimientos desde la oscuridad que dicho poder le permitía. Para cualquiera que no haya indagado en sus redes financiero-societarias podría parecer que existe una especie de paranoia con su persona. Siendo un hombre rico que había hecho fortuna tumbando a la libra esterlina y desestabilizando mercados, que dedicara su fortuna a obras benéficas no tenía por qué ser una contradicción inexplicable. Pero al conocer a dónde van a parar sus inversiones es inevitable preguntarse por sus intenciones, e indagar en qué es lo que su mente perpetra. Y él mismo lo ha revelado en sus escritos y en sus entrevistas, aspira a ser algo así como el monarca del caos, porque cree que el caos es la realidad misma, que la sociedad es abierta si nadie trata de controlar su caos. Y así procura favorecer la entropía, inflamar el caos: fomentando la inmigración masiva, el aborto, la eutanasia, el pansexualismo feminista-homosexualista, las revoluciones sociales, el relativismo….cayendo en la defensa del nuevo marxismo, el cultural, que mantiene, sin que Soros lo advierta, la miseria del historicismo marxista que Popper denunciaba. Pero Popper era sólo un pretexto para negar a Popper. Todo es falsable, todo falible, no puede existir cosa así como una Teoría científica, conocimiento, en definitiva verdad. El Orwelliano 2+2= 5.

George Soros es muy viejo ya, pero sigue vivo y para ese porvenir abierto ha dejado descendencia. Y su Fundación seguirá trabajando desde dentro de organismos como la OTAN o la ONU, desde las Universidades, desde Think Tanks y ONGs y algunos centros de poder, como una logia.  

Las primaveras árabes o las revoluciones de colores en los países del Este contaron con su apoyo. Y ahora, por razones que habrá que desentrañar, el Procés catalán también. Los vínculos han sido claramente establecidos. En un libro escrito por dos autores, Juan Antonio de Castro de Arespacochaga y Aurora Ferrer, Soros, Rompiendo España, se señalan los múltiples vínculos que relacionan a Soros con el independentismo catalán.

Otras líneas de investigación han incidido más en el papel de Vladimir Putin en la agitación en las redes durante el lamentable proceso catalán. A través de sus televisiones, sus bots y sus fake news, y ayudado por Julian Assange y Edward Snowden, se apuntaba al mandatario ruso como artífice de una campaña de desinformación masiva en internet para desestabilizar a España. Concretamente David Alandete, como subdirector de El País, defendió este punto de vista, y lo expone y argumenta en su libro Fake News. Pero según nuestro invitado de hoy, Juan Antonio de Castro de Arespacochaga, uno de los autores del libro sobre Soros, al que agradecemos enormemente que nos haya dedicado su tiempo para la entrevista, lo de Rusia fue una cortina de humo, efectista, sin duda, pero de humo, para tapar al que había sido el principal responsable, desde hace tiempo (años), de apoyar a los golpistas catalanes, el multimillonario Húngaro al que hoy, Viktor Órban, Presidente de su país, le tiene prohibida la entrada: George Soros, el poder en la sombra. 

1.- George Soros es conocido como un especulador financiero que hizo temblar a los tigres asiáticos o al  Banco de Inglaterra y que ha dedicado parte de su fortuna a ONGs a través de su Fundación Open Society. Sin embargo las ramificaciones de su fundación y el destino de sus inversiones son una maraña confusa que, en la medida en que se desenreda, presenta una agenda política radical y orientada a cambios sociales de envergadura. Sé que es difícil pero, ¿podría presentarnos la cara oculta del especulador “filántropo”, con sus disparatadas interpretaciones de Popper o Heisenberg de fondo?

George Soros es un especulador y jamás ha sido un filántropo, a no ser que le llamemos filantropía a desarrollar su muy peculiar actuación violentando sociedades y desestabilizando y derrocando a los gobiernos que no cuadran con su mantra de “sociedad abierta” que le inspiraron sus maestros Henri Bergson y Karl Popper a su paso por la universidad.

Soros proclama guiarse esencialmente por dos teorías: la de la reflexividad y la de la falibilidad radical. Del lado de la reflexividad, las reglas que rigen los mercados financieros serían ajenas a la conducta humana. Todo en la intervención humana se desarrollaría, según él, de manera sistémica y en un océano de caos en el que hay que intervenir a través de una metodología de ensayo-error continuamente retroalimentada. Del lado de la falibilidad radical, todos estaríamos destinados a equivocarnos siempre y, por lo tanto es un error, para él, considerar que pueda existir certidumbre ideológica alguna, lo que le permite afirmar algo y a la vez su contrario. Sus diversas actuaciones de ingeniería política o social, imponiendo un despiadado relativismo moral, así lo reflejan.  

George Soros ha terminado logrando nadar cómodamente en las oscuras aguas de una zona gris desde la que actúa a través de lo que denominaríamos un ”poder blando” de subversiones híbridas ancladas en el concepto engañoso y casi siempre con resultados sanguinarios, de la “no violencia”.

2.- En esta España invertebrada que tan bien supo ver Ortega, existen desde hace decenas de años elementos desestabilizadores de la extrema izquierda y de los nacionalismos periféricos. Con la llegada de la democracia y la Constitución que pretendía “vertebrarla”, y contener e incluso integrar estos elementos en el sistema como partidos moderados o comunidades autónomas, subterráneamente se fueron alimentando la radicalidad y las idiosincrasias identitarias, y en estos momentos nos encontramos ante una grave crisis de Estado y nacional. No se puede culpar a ningún perverso agente extranjero de estas nuestras taras como país, pero indudablemente hay quienes ven en nuestras crisis una oportunidad para alcanzar objetivos en otros ámbitos y que sin duda han contribuido a agravarlas hasta el punto de que parezcan y terminen por ser mayores de lo que son. Con el reciente desarrollo del Procés se suelen buscar injerencias de Rusia, por parte de Vladimir Putin, que siempre vería con buenos ojos la inestabilidad dentro de un país democrático miembro de la Unión Europea, adversario internacional suyo, y que además ha dado ya sobradas pruebas de sus intenciones, determinación y disposición de medios para atacar con una campaña de desinformación. Pero otros analistas, entre los que usted se encuentra, han encontrado que el magnate de las finanzas y presunto filántropo George Soros tiene inconfesables motivos para desear que en España la situación se descontrole ¿Por qué? 

Es evidente que hay injerencia extranjera en el desafío independentista y rupturista catalán. Nos movemos entre vectores clave de la geopolítica respecto a Europa. Soros no suele actuar nunca de manera aislada. La práctica totalidad de sus intervenciones las ha hecho de la mano, o apoyando, al poder angloamericano que actúa a nivel global. Se trata de un entramado angloamericano de instituciones, Think-Tanks y demás actores, mal denominados “exportadores de la democracia” o incluso de “las libertades” que han venido interviniendo en el pasado contra regímenes supuestamente autoritarios que amenazaban con representar un serio obstáculo para el afianzamiento de su dominio geopolítico, especialmente el económico y financiero. Hablamos aquí principalmente de entidades que actúan desde hace décadas a nivel global tales como las agencias de desarrollo norteamericana e inglesa USAID y DFID, respectivamente, del National Endowment for Democracy (NED), de FREEDOM HOUSE (formación de activismo “no violento”), junto con la Open Society Foundation (OSF) del propio Soros, que a su vez alimenta y se retroalimenta de dichas organizaciones.

Es por lo tanto inútil tratar de buscar a los responsables del intento de golpe de Estado en Cataluña, del lado de Rusia y del supuestamente malvado Putin, tal y como muchas instituciones, entre otras las  atlantistas, nos han querido hacer creer. Como lo muestran los documentos recientemente hackeados por Anonymous al Institute for Statecraft británico, en internet, esa pista no ha sido más que una cortina de humo voluntariamente activada por, entre otros y desgraciadamente, un sombrío grupo (“Cluster”) español. Un grupo compacto “Spanish Cluster”, formado y activado por dicho instituto y su “Integrity Initiative”. Una iniciativa que agrupa en España a determinadas personalidades y responsables de institutos de estrategia (CIDOB en Barcelona y Real Instituto Elcano en Madrid), a ciertos cargos políticos actuales del Gobierno de España, del Ministerio de Defensa, a diputados del Congreso de los Diputados de España, a alguno de los principales medios de este país (El País) y a ciertas personalidades del European Council on Foreign Relations de España o de la Comisión Europea en Madrid.

Lo peor de toda esta historia es que esas instituciones están financiadas por el Foreign Office británico, la NED, un departamento de la OTAN, así como por POLITICAL CAPITAL, donde encontramos, entre otros, la mano de Soros (OSF), del Chatham House londinense y del famoso Atlantic Council, institución atlantista desde la que no se dudó en atacar a España y cuestionar  la solidez de su democracia y de sus instituciones.    

En otras palabras, Soros, apoyándose en sus socios angloamericanos, tienen como prioridad la fragmentación de España y la de otros países europeos, antesala a un debilitamiento crónico de Europa que garantice siempre la preeminencia de sus intereses en el continente. Es ese el auténtico Nuevo Orden Mundial que pretenden para Europa. Nada que pueda reforzar Europa, tal como una Alemania o Francia más preeminentes, les interesa y se opondrán a ello, como lo hizo Soros siempre en el pasado, con todas sus fuerzas y métodos. A pesar de ser tan evidente su objetivo, siempre seguirán argumentando que se trata de frenar a Putin. Es ese uno de los objetivos de los clusters español y otros, a sueldo de la Integrity Initiative: ocultar el papel real de Soros junto a sus socios angloamericanos en el intento de golpe de Estado en Cataluña. No olvidemos, y esto me parece crucial, que ese conglomerado esta supuestamente apoyado por solamente dos principales aliados de la OTAN.

El corolario es terrible: habría en este momento, en el seno de la OTAN, un grupo angloamericano que parece cada vez más dispuesto a jugar por libre, y que bajo la batuta de Soros y sus aliados británicos y norteamericanos, ha contribuido a la casi fractura de España,y lo ha hecho escondiendo su verdadera responsabilidad en la supuesta y falsa injerencia rusa en Cataluña. Cabe preguntarse si no ha llegado quizá el momento de arrojar más luz sobre todo esto, depurar responsabilidades y proyectar nuevas alternativas de cohesión en el seno de esta Alianza.

3.-  Por otro lado, y a la luz de las distintas evidencias de las injerencias de Putin y Soros, y siendo como son dos personajes por completo opuestos en lo ideológico y, podría decirse enemigos acérrimos. ¿No resultan ser un par de extraños compañeros de cama en el ataque a la unidad de España?

Frente a Soros, que hemos demostrado ha contribuido de manera fehaciente a todo este proceso, la estrategia de Putin ha consistido más bien en ser, en cierto modo, una rémora distraída de Soros. Me explico, un actor dispuesto a aprovechar, sin duda, los efectos de un debilitamiento posible de Europa, pero jamás ese protagonista que se nos ha querido hacer creer.

4.- Tenemos también en España a nuestros “malvados”. Probablemente el más sibilino sea Jaume Roures, que dirige Mediapro y sus diversas empresas, entre ellas la Sexta, para promocionar a la izquierda revolucionaria de Podemos y a los rebeldes secesionistas de Cataluña. ¿Se puede decir que Roures es un aliado de Soros o incluso que trabaja para él?

Son múltiples las actuaciones de este otro violenta-sociedades, a través del poder mediático, que es Jaume Roures. En Cataluña, y tal y como lo describimos en nuestro libro “Soros, rompiendo España”, muchos intereses e inversiones de Soros y Roures son demasiado coincidentes como para no hacer un nexo entre ellas. Se han producido en paralelo, y a veces con sociedades participadas por ambos. Es interesante recalcar el papel de Gala Capital y otros entramados societarios relacionados con la participación directa en el referéndum ilegal, y otros acontecimientos clave en el intento de golpe de Estado en Cataluña.   

5.- Sabemos que Soros se ha reunido con el Presidente Pedro Sánchez, con el Ministro de Exteriores Josep Borrell (que se nos aparecía como un héroe cuando explotó la crisis catalana y ahora no se sabe con quién está), y algunos dicen incluso que también se habría reunido con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, a instancias de su colaborador Luis Garicano, candidato por Ciudadanos a las Europeas, para forzarle a hacer un pacto de Estado con el PSOE si tuviesen suficiente representación conjunta después de las elecciones del 28-A. Dado que Soros opera en despachos a puerta cerrada y con financiaciones a través de empresas y la difusión de ideas a través de ONGs diversas…. ¿Qué podemos sacar en claro de lo que Soros perpetra (presuntamente) en nuestro país y del grado de influencia que puede llegar a alcanzar?

Es penoso descubrir que, acostumbrados a ver a Soros intervenir en ex republicas soviéticas, en la Primavera Árabe o en diversos países de África, haya decidido ahora atacarse a España a través de sus actuaciones en Cataluña. No olvidemos que España es una de las principales potencias de la Unión Europea. Sería clave saber lo que Soros ha comentado o incluso ordenado en dichas visitas. Seguro que alguna relación habrá con las futuras alianzas tras las elecciones y dese luego en la necesidad de que todo gobierno español siga las guías marcadas en el modelo de Soros: políticas de inmigración, pro-abortistas, o extremistas de género, etc.

En todo caso, lo que esta intromisión oscura en nuestra soberanía nacional ilustra, es la pérdida de peso específico y geopolítico, pero sobretodo en términos de credibilidad internacional, que nuestro país ha experimentado en estos últimos años. Una debilidad que nos hace maleables y vulnerables como país europeo. Una pérdida de respeto internacional que no se ha abordado nunca, desde las instituciones del Estado, como se debía. De hecho, se debería haber emprendido una estrategia internacional integral capaz de contrarrestar la muy potente y planificada estrategia de proyección del independentismo catalán. Un independentismo que se ha apoyado y, a su vez recibido el apoyo, especialmente desde 2012, de estructuras de Soros y angloamericanas, de parte del atlantismo y de algunos países del norte de Europa fundamentales, pero también de importantes Think-Tanks de nuestro continente ligados a aquellos.

No olvidemos, sólo por citar uno de los más importantes y en este contexto, y desde Artur Mas, a Independent Diplomat, de Estados Unidos, un entramado de influencia internacional en el que ha navegado confortablemente el Diplocat denigrando a España y glorificando de manera supremacista al independentismo catalán y su rupturismo con el resto de España. Aún hoy observamos como el fugado Puigdemont, cuando aún era Presidente de la Generalidad, siguió los pasos de Artur Mas contratando para ello a SGR Government Relations Lobying LLC a partir del verano de 2017.

6.- Dado que Soros promueve desde sus ONGs el aborto, la inmigración masiva, el colectivo LGTBI (incluyendo a los pederastas dentro de la categoría de amantes de los niños), el feminismo radical y otros movimientos “transformadores” de la sociedad al estilo marxista cultural, es muy probable que haya ido a dar con la horma de su zapato en España con VOX, partido político que simpatiza con el eje de visegrado de Viktor Orbán,  que echó a Soros y a todos sus brazos financieros y organizativos de Hungría,  su país natal. ¿Cree que VOX es el mejor antídoto contra el embite de Soros contra nuestra democracia? 

VOX ha tenido la valentía de erigirse, sin rodeos, contra aquellos que amenazan con quebrantar nuestra soberanía. El caso de Soros es un caso de manual. Por supuesto que en el manual de injerencia “sorosiano” está el crear buenos y malos. El problema es que él decide quienes son los unos y los otros. Necesita siempre en sus enemigos una figura que dibuja como autoritaria y responsable de que su famosa “sociedad abierta” y sus planes se vean amenazados. En el intento de golpe catalán eligió rápidamente a Mariano Rajoy como el líder autoritario y a España como el país opresor. Sin duda, desde el surgimiento de VOX, se atacará sin piedad a esta formación que, dependiendo de sus resultados en las elecciones, debe prepararse para lo peor frente a este personaje y sus entramados que no respetan para nada las reglas de la famosa apertura y democracia que tanto exportan y pregonan.

7.- ¿En qué está trabajando ahora? ¿Qué ve cuando mira al futuro de nuestro país y del mundo?

Las perspectivas de nuestro país y de Europa no son muy halagüeñas. Presionados por Rusia y China, sólo nos faltaba ahora tener que lidiar con las estrategias subrepticias de los dos principales miembros de la OTAN y sus extrañas alianzas con los entramados de Soros. Todo ello en busca de una fragilización de Europa (preeminencia angloamericana) a través, entre otros, del fomento de la proyección internacional de la rebelión en Cataluña y su supuesta justa causa frente a una España que caracterizan y difunden internacionalmente como  Estado opresor que no respeta la democracia ni posee un sistema judicial ni unas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado internacionalmente homologables.

Mis planes son seguir trabajando en algo que debería ser, a partir de ahora, una obligación para todos: asegurar una absoluta transparencia y sacar de la oscuridad de la zona gris a aquellos, incluidos muchos de nuestros compatriotas e instituciones conniventes, que no hacen sino colaborar indirectamente a tratar de subvertir órdenes establecidos y a romper democracias.