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Calentamiento Global y salud. Vamos a morir todos

escrito por Luis I. Gómez 4 octubre, 2012

La semana pasada los diarios “serios” sacaban las campanas apocalípticas a la calle con un anuncio espectacular:

Cadena Ser: El cambio climático mata ya a 5 millones de personas al año

 Las cifras salían de un informe (nótese: informe, que no estudio) de Dara, una prestigiosa organización independiente experta en temas humanitarios y de desarrollo según nos cuenta ABC. El informe lleva el biensonante título “Climate Vulnerability Monitor” y pueden acceder a él a través de este enlace: Climate Vulnerability Monitor.

 Inmediatamente nuestro estimado Plazaeme sacó la pluma y puso las cifras en su sitio: 

En realidad, de los cinco millones de muertes anuales que la prensa de calidad alegremente atribuye al Calentamiento Global, 4.575.000 de los fallecimientos corresponderían a la llamada “economía del carbono”. Tan sólo 395.000 personas morirían efectivamente a causa del Calentamiento Global.

Vamos aprofundizar un poco más.

Dara es una organización que se autodefine como:

an independent organisation committed to improving the quality and effectiveness of aid for vulnerable populations suffering from conflict, disasters and climate change.

y defiende su independencia de forma contundente:

We are funded by individual donors, foundations and institutions. It is our policy not to accept donations or grants from any individuals or organizations that could jeopardize the independence and integrity of our work.

Es una asociación registrada (oh, sorpresa!)

is registered as an independent, non-profit organisation in Spain, and has 501(c)(3) status in theUnited States. DARA is also recognised as an international organisation inGeneva,Switzerland.

Independiente? Resulta que si escarbamos un poco en web de Dara, encontramos la lista de sus promotores y donantes. Y allí nos topamos con:

– la “Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo”, desde la que exclusivamente se patrocinan y financian trabajos, seminarios o instituciones dedicadas a combatir el Cambio Climático Antropogénico. Nunguna que se dedique a poner en tela de juicio la teoría del Calentamiento Global Antropogénico, ni desde el punto vista social, ni desde el punto de vista científico.

– el “Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo”, cuyos responsables dejan claro en su “programa de acción” y “declaración de principios” que son los datos del IPCC ( Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ) los únicos que realmente valen. Lógico, ambos actúan bajo el manto de la ONU. Ni una sola mención a publicaciones que pongan en duda tales datos.

– el “Climate and Development Knowledge Network”, otra organización “independiente” que nos cuenta en su brochure cómo es creado por el Secretario de Estado británico para Desarrollo Internacional, con la misión de informar y apoyar a los países menos desarrollados para …

que los procesos y acuerdos internacionales sobre cambio climático reflejen y respondan a las posiciones y desafíos articulados por los países menos desarrollados y más vulnerables del mundo. Estamos trabajando para ayudar a los líderes y representantes de los países menos desarrollados y de bajos ingresos, a ser actores informados, activos, interconectados e influyentes en las negociaciones internacionales sobre cambio climático.

– la “Fundación Biodiversidad” del gobierno Español, que obviamente no puede presumir de “independiente” pero sí de un ideario claro:

Frenar el cambio climático es uno de los principales retos de nuestra sociedad. Los estudios científicos revelan que un cierto grado de cambio en el clima es ya inevitable y anticipan entre sus muchas consecuencias el deterioro de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad.

Conocer los efectos del cambio global, mejorar la eficiencia energética, usar energías renovables, mitigar las emisiones de CO2 y adoptar hábitos de consumo responsables son los primeros pasos para actuar frente al cambio climático.

Les dejo juzgar a ustedes mismos sobre la “independencia” y/o la “neutralidad” de la asociación DARA.

Los datos.

Impacto sobre la salud derivado de la “economía del carbono” : 4.575.000 muertes al año.

Por la polución del aire: 1,4 millones. Leemos con atención el .pdf explicativo y no encontramos ni una sola referencia a ni un solo trabajo científico y revisado que muestre las cifras que se barajan.

Es cierto que existe una relación causa-efecto entre la concentración de Micropartículas, Ozono, Dióxido de Nitrógeno y Dióxido de Azufre y patologías respiratorias y cardiorespiratorias.

Sobre la contaminación con micropartículas y sus efectos en la salud disponemos de amplia literatura. Destaco los trabajos de C. Arden Pope III, PhD et al. “Lung Cancer, Cardiopulmonary Mortality, and Long-term Exposure to Fine Particulate Air Pollution” (acceso libre vía JAMA, siga el enlace) donde se muestra cómo la polución del aire con micropartículas es un factor de riesgo relevante en patologías cardiopulmonares y cancer de pulmón. Seaton, Godden et al. lo corroboran en su trabajo “Particulate air pollution and acute health effects”. Si embargo, el mismo Arden Pope incide en su “Cardiovascular Mortality and Long-Term Exposure to Particulate Air Pollution” en que el consumo de tabaco es mucho más relevante como factor de riesgo en las patologías cardiopulmonares.

Sobre los efectos del Ozono, el NO2 y el SO2, destaco el magnífico trabajo de Jean-Bernard Ruidavets y colegas “Ozone air pollution is associated with acute myocardial infarction” en el que se concluye que la exposición a altos niveles de Ozono durante 1 ó 2 días está relacionada con eventos coronarios agudos en individuos de edad media y sanos, mientras que la exposición al SO2 o NO2 no presenta esos efectos. Estos dos gases actúan de forma más lenta. El trabajo de Laura Perez y colegas para el Swiss Medical con motivo del “Año del Pulmón (2010)” tampoco debe faltar en la lista de citaciones. Lleva el título “Outdoor air pollution and lung health” y pueden leerlo entero siguiendo el enlace.

Conclusión: es probable que la contaminación atmosférica, especialmente causada por micropartículas, O3, NO2 y SO2, sea la causante de más muertes al año que los 1,4 millones que postula Dara. Según la Organización Mundial de la Salud, la producción de estos cuatro contaminantes está íntimamente asociada a la combustión de materiales fósiles. De eso no nos cabe duda.

Podríamos hacer lo mismo con los datos referidos a accidentes laborales y humos en interior. No es necesario. Perfectamente documentado y mucho más válido es el informe de la Organización Mundial de la Salud “Global health risks: mortality and burden of disease attributable to selected major risks” al que aceden también de forma completa siguiendo el enlace.

Mención aparte merece el dato referido al cáncer de piel. La American Cancer Society revisó sus parámetros sobre cáncer de piel en Enero de este año, basándose en las publicaciones indexadas de los años 2007 y 2011. Según estos datos:

Melanoma, the most serious type of skin cancer, will account for more than 75,000 cases of skin cancer in 2012. It accounts for almost 9,000 of the nearly 12,000 skin cancer deaths each year.

The overall 5-year survival rate for melanoma is 91%. For localized melanoma, the 5-year survival rate is 98%; survival rates for regional and distant stage diseases are 62% and 16%, respectively. About 84% of melanomas are diagnosed at a localized stage. Most non-melanoma skin cancers develop on sun-exposed areas of the body, like the face, ear, neck, lips, and the backs of the hands. Depending on the type, they can be fast or slow growing, but they rarely spread to other parts of the body. Basal cell or squamous cell cancers are highly likely to be cured if found and treated early.

Es decir: no es lo mismo un melanoma que un cáncer de piel basal o escamoso. Los melanomas son responsables del 80% de los fallecimientos por cáncer de piel. Además, no es posible saber de dónde saca Dara la cifra de 22.000 muertes. Si en USA solo se esperan 12.000 fallecimientos en 2012, no entiendo cómo en el resto del mundo se registrarán solamente 10.000 fallecimientos. Si miramos las estadísticas Globocan de 2008, vemos como entonces se registraban 46.000 fallecimientos sólo a causa de melanomas. ¿Estamos ante una remisión sin precedentes en la incidencia del cáncer de piel? No lo creo. Me temo que la cifra de Dara es algo “aleatoria”. Por otro lado, el Grupo de Evaluación Científica de la ONU que se encarga de la monitorización de la cantidad de ozono en la atmósfera prevee en su último informe una recuperación (lenta, eso sí) de la concentración de Ozono en las capas altas de la atmósfera. En 40 años se alcanzarán los niveles anteriores a 1980. Dado que es indiscutible la relación causa-efecto entre exposición UV y cáncer de piel, podemos concluir que los fallecimientos debidos a melanomas originados por causa de la “economía del carbono” lejos de aumentar, tenderán a disminuir.

Bien, sea como fuere, de la ominosa cifra de 5 millones hemos de restar los más de 4,5 millones que fallecen por efecto de la contaminación del aire, accidentes laborales y cáncer de piel por sobreexposición a radiación ultravioleta. Nos quedan 395.000 fallecimientos que Dara asocia DIRECTAMENTE al Calentamiento Global. Veamos.

Aquí el informe Dara nos trae datos de la WHO y de un estudio (uno) de 1997, atribuido a Bentham y mal citado. Tan mal que no he logrado encontrar el paper. Y es una pena, porque dicen que el trabajo de Bentham se refiere a las infecciones diarréicas en Reino Unido, donde estas presentarían un incremento de un 9% por cada grado de temperatura aumentado. Lo que sí he encontrado es el informe-estudio de Sotiris Vardoulakis y Clare Heaviside para la agencia de Protección de la Salud británica titulado Health Effects of Climate Change in the UK 2012. Calentólogo, documentadísimo y superrevisado. En él asocian las infecciones diarréicas al consumo de pescado en mal estado, el consumo de aguas tras una inundación, los viajes… pero concluyen:

The prevalence of diarrhoeal diseases over the next 50 years will occur as they have in the past 50 years with increases and decreases in the occurrence of individual pathogens. Changes in climate will have an impact on some of the pathogens, but these are likely to be smaller changes than those resulting from other causes including interventions. Climate change is unlikely to drastically alter the rates of water and food-borne diarrhoeal disease in theUK.

Creo que la cifra de 85.000 es algo  aventurada, por no decir casi inventada.

En este caso la documentación de Dara parece mucho mejor. Comienzan citando el trabajo de Frank C. Curriero y colegas “Temperature and Mortality in 11 Cities of the Eastern United States”, cuyas conclusions (basadas en casos particulares de ciudades USA) son revisadas y en parte refutadas sólidamente (basándose en casos particulares de Taiwan) por Pei-Chih Wu y colegas en “Cardiovascular mortality during heat and cold events: determinants of regional vulnerability in Taiwan”:

Metropolitan regions were found to have a substantially lower mortality than rural areas after cold and heat events. Events of cold, compared with heat, had greater impacts on the mortality ratio in most townships. A negative association was identified, using a spatial lag model, between the mortality after cold and heat events and urbanisation, and the availability of medical resources. A higher percentage of older people, vulnerable and aborigines might have contributed to the increasing vulnerability of townships during cold and heat events.

La citación a van Noort et al. (2012) espero que no sea a este paper: “The link between small heat shock proteins and the immune system”, en el que se describe muy bien la acción de las proteínas de choque térmico (HSP, Heat Shock Proteins) pero que no guarda relación alguna con variaciones de temperatura ambiental del orden de 1°C. En realidad se necesita un aumento de 5° de la temperatura de las células (de las células, no del ambiente) para que estas sinteticen HSP. Es uno de los mecanismos de respuesta a situaciones de estrés. Si lo que citan es este trabajo de van Noort, lo único que puedo concluir es que sólo han leído el título del paper.

Lo que no deben dejar de leer respecto a este tema es el trabajo de María Fernández-Raga y colegas con el título “Human mortality seasonality in Castile-León, Spain, between 1980 and 1998: the influence of temperature, pressure and humidity”.

The pressure at which mortality is lowest is approximately the same for all causes of death (about 915 hPa), but temperature values vary greatly (16.8–19.7°C for the mean, 10.9–18.1°C for the minimum, and 24.1–27.2°C for the maximum temperature). The most comfortable temperatures for patients with cardiovascular diseases (16.8°C) are apparently lower than those for patients with respiratory diseases (18.1°C), which are, in turn, lower than in the case of diseases of the digestive system (19.7°C).

En otras palabras: lo que realmente mata en Castilla y León es el frío.

6CO2 + 6 H2O → C6H12O6 + 6 O2

A buen entendedor, pocas palabras bastan. Si hay malos entendedores en la sala, les recomiendo la lectura del informe de OXFAM (organización también independiente como Dara, digo yo) titulado Las semillas del hambre. Les dejo una cita:

Durante los últimos cinco años se han producido dos máximos históricos en los precios de los alimentos, que ahora vuelven a subir: el maíz y la soja han alcanzado máximos históricos en el verano de 2012. Las pruebas que apuntan a que las políticas de biocombustibles han contribuido a la reciente escalada de los precios de los alimentos a nivel internacional son tan concluyentes que, en 2011, diez organizaciones internacionales entre las que se encuentran el FMI y el Banco Mundial hicieron un llamamiento sin precedentes a los gobiernos del G20, solicitando la eliminación de las subvenciones y los mandatos de biocombustibles. Los mandatos de biocombustibles de la UE podrían provocar, por sí solos, que en 2020 el precio de algunos alimentos se 3 haya incrementado hasta un 36 por ciento. Este incremento se traduce en que millones de personas sufrirán hambre y malnutrición, especialmente en países como Yemen, que importan la mayor parte de los alimentos que consumen.

Efectivamente, el activismo cambioclimático genera hambre, no nos cabe la menor duda.

Gething, Smith et al. Publicaron en el número 465 de Nature un paper aún no refutado bajo el título “Climate change and the global malaria recession”.

Gething et al. concluyen que se ha producido

“a decoupling of the geographical climate-malaria relationship over the twentieth century, indicating that non-climatic factors have profoundly confounded this relationship over time,”

Y añaden que

“non-climatic factors, primarily direct disease control and the indirect effects of a century of urbanization and economic development, although spatially and temporally variable, have exerted a substantially greater influence on the geographic extent and intensity of malaria worldwide during the twentieth century than have climatic factors.”

Son 20.000 fallecimientos a deducir de la cuenta de Dara.

Es un caso interesante. No existe ningún trabajo indexado que muestre una correlación  directa (causa-efecto) entre un aumento de temperatura (grande o pequeño) y un aumento en el número de casos de menigitis. Ni las provocadas en Europa por Epstein-Barr virus, ni las provocadas en África por el Flavivirus del Dengue.

Sí hay decenas de papers que discuten esa relación. Un ejemplo, por estar publicado en la Medical Clinics of North America, es el trabajo de Wilder-Smith y Gubler “Geographic expansion of Dengue: The impact of international travel.” La conclusión? :

“population dynamics and viral evolution offer the most parsimonious explanation for the observed epidemic cycles of the disease, far more than climatic factors.”

Ahora, si han llegado hasta aquí, respondan a mi pregunta: ¿cuántos millones de personas mueren al año debido al Calentamiento Global?

No me cabe la menor duda: vamos a morir todos. Confío en que la capacidad diagnóstica de mi médico sea mejor que la de las gentes bienintencionadas de Dara.

 

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  • Catalina

    El embrollo que tienen montado con la eco-contabilidad, la huella de carbono, etc, etc es espectacular. Gracias, Luis, espero encontrar inspiración 🙂

  • Mira, el aspecto agrícola se me antoja importantísimo y casi nadie lo toca. Deberías escribir un dia un articulo para DEE 🙂

  • Otra cosa, Luis. En el repaso rápido que yo di no vi nada al respecto, pero tal vez lo hayas visto tú. ¿Tienen en cuenta que si el cuento del calentamiento futuro fuera cierto, sería mucho más calentamiento en los sitios fríos, y cuando hace frío (invierno y de noche), y que en los climas cálidos apenas habría?

    Porque intuitivamente parece que si tienes eso en cuenta, el resultado debería ser menos problemas de salud cuanto más calentamiento global.

  • MILL

    Vaya manera de destrozar al “periodismo de calidá”. ¡Y luego se quejan de que los blogers les perjudican!

  • Catalina

    Muchas gracias, Luis. Ojalá más gente
    lo lea, y lo entienda, que ya sabes que se quedan en los titulares y
    no escarban mucho más.

    Yo, hastiada ya de tantos
    “desinformes”, sólo le di un vistazo superficial y no he
    reaccionado mucho. Me bastó ver que en el apartado agrícola (cada
    loco con su tema) decían que los efectos positivos del CO2 quedaban
    cancelados por los efectos negativos de la contaminación, pero que a
    largo plazo, el resultado neto era el único positivo (???). Todo
    esto sin refrendarlo con ningún estudio, esto es, afirmaciones
    gratuítas sin ninguna base que se autocontradicen.

    Pues claro que la economía del carbono
    nos está matando!! (entendida como la política de renovables,
    leches!)

  • Evidentemente, si lo tienen en cuenta, no lo dicen. De hecho, los papers que cita Dara hablan sólo de aumento de temperatura, por eso he ido a buscar los que hacen las cosas serias y comparan mortalidad en condiciones de calor y de frío.
    Y sí, a más calorcito, mejor, más sanotes. Hay un paper muy interesante al respecto:
    Seasonality of climate-human mortality relationships in US cities and impacts of climate change

  • Ijon Tichy

    Impresionante currada e impresionante la documentación.
    A alguien debería caérsele la cara de vergüenza en particular en el ABC.

  • Vaya currada Luis, no queda títere con cabeza… Las preguntas ahora son ¿leerán esto los medios “serios”? ¿rectificarán?… y las respuestas ya las sabemos: no y no. ¡País!.

  • La pena es que ABC, El Mundo y co tiene millones de lectores. Nosotros apenas llegamos a 2000 …. pero como digo yo siempre: si uno sólo de los lectores de esta casa empieza desde hoy a ver con ojo crítico lo que le sirven los medios, me doy por satisfecho. el trabajo habrá merecido la pena.

  • ¡Jó, Chapeau!

    Trabajazo.

    La horrible situación es estar teniendo que emplear tiempo y esfuerzo en desmontar una cosa como este “informe independiente”, que cualquiera con dos dedos de frente sabe que es una payasada descomunal, sin siquiera leerlo.

    ¿Como era aquella frase? Hay tiempos oscuros en que lo evidente es revolucionario (o algo así).