La ciencia al servicio de la vida

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Buscando información para escribir un atículo sobre posibles soluciones científicas al problema del aborto, me he encontrado con la profesora Hung-Ching H. Liu. Esta investigadora es profesora de Medicina Reproductiva en el Weill Cornell Medical College y está trabajando en el desarrollo de un útero artificial.

Fecundación "in-vitro"
Fecundación “in-vitro”

La viabilidad del desarrollo embrional fuera del cuerpo de la madre no sólo sería interesante para aquellas mujeres que desean ser madres sin experimentar las molestias del embarazo,o para las que por motivos médicos –incluso aquellas mujeres que han sido histerectomizadas- no pueden quedar embarazadas.  También sería un paso científico importantísimo para aquellas mujeres que deseasen interrumpir su embarazo, permitiendo mediante la transferencia del embrión no deseado a un útero artificial la protección de una vida.

Tanto la infertilidad femenina como la masculina vienen aumentando en nuestra sociedad por diversas razones: contaminantes o enfermedades infecciosas no tratadas, por ejemplo. En algunos países, el uso de la maternidad subrogada (alquier de gestantes) es el método más habitual para que una pareja tenga un hijo. El método es controvertido y no carente de críticas éticas, por lo que no ha logrado generalizarse. La idea de desarrollar un útero extracorporal no data de hoy. Ya en  1923, el biólogo John BS Haldane fue el primero en hablar de ectogénesis, a saber, el embarazo llevado a cabo fuera del cuerpo de la madre. Esto que entonces era una fantasía se establece hoy como una posibilidad real, porque los estudios actualmente en curso parecen muy avanzados. De momento Helen Hung Ching Liu cultiva in vitro células uterinas sobre un soporte artificial biodegradable. La “pared uterina” resultante puede acomodar embriones.

Ya ha surgido el  debate 

Dado el éxito investigador, de momento testado sólo en ratones, han aparecido ya las primeras dicusioones entre los científicos . Unos ven en esta técnica el aspecto puramente terapéutico, es decir, ayudar a las mujeres infértiles o las mujeres que se han tenido que someter a una histerectomía a quedar embarazadas. También ven en la ectogénesis una alternativa real a las prácticas abortivas. Por otro lado encontramos a quienes advierten de los abusos y los problemas morales y éticos de tales técnicas.

Es la lucha de siempre. Ya estoy leyendo los grandes titulares: “Intromisión en la obra Divina”, “No debemos manipular los procesos naturales”, “¿A dónde nos llevará esto?” ….

Yo vería con muy buenos ojos que los trabajos de Hung-Ching H. Liu llegasen a buen puerto. La discusión sobre el aborto se habría convertido en obsoleta, tal y como argumentan Vernellia Randall and Tshaka Randall en su trabajo “Built in Obsolescence: The Coming End to the Abortion Debate” No dejen de leerlo.

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10 comentarios en «La ciencia al servicio de la vida»

  1. Pues yo creo que así y todo habría mujeres que preferirían abortar, y el motivo es que no querrían que hubiese por ahí un hijo suyo al que no conocen … o con el que por casualidades de la vida podrían toparse un día. Esto generaría inquietud y desasosiego, creo que algunas (entre las que me podría encontrar yo) no encontrarían esta solución como perfecta en el sentido de que nos podría crear un problema psicológico a largo plazo e irresoluble.

    1. Completamente de acuerdo con una: no creo que los úteros ectópicos solucione el problema del aborto, ya que la cuestión que se le plantea a una mujer (y a su pareja masculina si la tiene) cuando se produce un embarazo no deseado, es justamente que tienen que elegir entre sus propios intereses (en principio legítimos) y los intereses de un conjunto de células que si no lo remedian, en un plazo máximo de 9 meses se convertirán en su hijo, que en ese momento no es deseado.
      Si yo me encontrara en esa situación de que hubiera dejado embarazada a una mujer por accidente o simplemente por descuido, sin que desee convertirme en padre, lo último que querría es que ese conjunto de celulas que si no se abortan se convertirán en mi hijo no deseado, prosperaran sea en la madre biológica o en un útero ectópico.
      Por el mismo motivo las adopciones tampoco son la solución al problema del aborto.

  2. El concepto está bien y parece éticamente aceptable… a término. Sin embargo me parece importante hacer dos matizaciones:

    1 – A nivel científico todavía me asombra lo poco que realmente sabemos del cuerpo humano, no somos capaces de controlar de una manera automática un ciclo tan sencillo como el del azucar para un tratamiento automático y portatil de los diabéticos, nos acabamos de dar cuenta de que hay genes fuera del núcleo y mitocontrias (algunos ni siquiera codificados en ADN ni ARN) y terapias que parecen controladas como el transplante de órganos se revelan poco más o menos como brutales a nivel bioquímico. He visto los desajustes de mi mujer durante dos embarazos, y eso que las mujeres son “unas máquina diseñadas” durante cientos de millones de años para alojar un embrión en desarrollo. Pensar que vamos a poder controlar el 100% de un cuerpo humano que además está en una evolución acelerada me parece más ciencia ficción que el viaje a través de agujeros de gusano.

    2 – A nivel ético, el desarrollo de una tecnología de gestación externa presenta un problema evidente… para poder hacerlo hace falta experimentar con embriones humanos. Para los que piensan que los embriones son seres humanos es la misma situación ética que que el aborto. Realizar experimentos con seres humanos sin su permiso y sin que estuviera su vida previamente en juego no es solución al aborto. E incluso después, utilizar una técnica que se haya obtenido mediante esos experimentos sería cuestionable…

    Y todo ello en definitiva para dar un servicio (la interrupción del embarazo) que no es necesario por accidente sino por una decisión consciente de los (dos) embarazados (salvo una cantidad despreciable de violaciones). Sería el equivalente moral a investigar con embriones para curar enfermedades producto de una práctica voluntaria del enfermo, como por ejemplo el consumo de alcohol, tabaco o una ingesta elevada de calorías.

    1. Sí, el problema ético que planteas se convierte en tal en el momento que le damos “derechos” a los embriones. Sabes que yo no veo motivo alguno para hacerlo.

      La ectogénesis no sólo sdejaría obsoleto el tema del aborto, también otros muchos problemas relacionados con la gestación / fertilidad. Todos los avances científicos pueden ser usados con fines expúreos. Los prohibimos todos? No creo que esa sea la solución.
      Por cierto, si la experimentación con tejido embrionario sirviese para desarrollar una técnica que permitiese la “fabricación” de órganos – por ejemplo hígados para alcóholicos, pulmones para fumadores – yo no dudaría ni un minuto en apoyarla. Al final, y puesto en relación desde el punto de vista de la responsabilidad individual, la única cuestión duscutible sería la de quién paga esas intervenciones. Yo, como fumador, no reclamaría que lo pagase otro. Es mi problema. Lo pagaría yo de mil amores 🙂

      Quiero decir: convertimos en objeto de ética lo que es simplemente producto de un paradigma falso: la sanidad es pública y gratuita.

      1. Precisamente a eso voy; hablando solo del aborto este teórico avance sería irrelevante, ya que, para quienes consideramos que el embrión es tan humano y tan sujeto de derecho como el recién nacido, no cambia nada a nivel ético. Así que de cuestión obsoleta nada.

        1. Cómo que no cambia nada? Consideremos el embrión como ser humano. En el caso actual 100.000 mujeres al año deciden abortar: entonces tendríamos 100.000 muertos. En caso de que existiese la tecnología de ectogénesis, la mayoría de esas mujeres (no encuentro razones para que no lo hiciesen todas) no recurrirían al aborto y tendríamos 0 muertos. Yo veo una enorme diferencia!

          Puede ser que usted no defienda la vida, sino que defienda otra cosa.

      2. Estimado tocayo, pienso que sí sería relevante para el tema del aborto, en tanto que sí haría irrelevante la discusión sobre la humanidad o no del embrión. Si se le puede salvar al tiempo que la madre deja de estar embarazada, se acabó el problema.

        Me explico: el debate del aborto se basa en un conflicto de derechos: los de la madre frente a los del nasciturus (los del padre los olvida todo el mundo, así que aunque también sea parte interesada, lo dejaremos así por el momento). La polémica está entre los que piensan que debe prevalecer el derecho de la madre frente a los que opinan que debe prevalecer el del feto. En el momento en el que es posible salvaguardar ambos, se acabó la discusión.

        Aunque se me ocurre que, dado que al menos en sus inicios el sistema será bastante caro, y teniendo en cuenta la situación de quiebra de nuestro sistema de salud, la respuesta de nuestras autoridades será la de ser furibundos luditas…

      3. Creo que no me estoy explicando.

        La cuestión es que la ectogénesis no aparecería de la nada, habría que experimentarla, y habría que experimentarla con embriones humanos en contra de su voluntad y es ahí donde entra el mismo problema ético que en el aborto.

        Por eso digo que idealmente no parece antiético, pero en la realidad sí lo es, al menos para los que pensamos que tan humano se es al segundo de la concepción como nueve meses después.

        Así que, en resumen, para los que piensan que el embrión no es un ser humano la ectogénesis es irrelevante en el tema del aborto. (Y no, no me voy a permitir la arrogancia de sugerir que alguien que no opina lo mismo que yo lo hace de manera insincera).

        Y para los que pensamos lo contrario, el desarrollo de la ectogénesis comporta problemas éticos equivalentes al aborto, así que también es irrelevante.

  3. Hola Luís

    No conozco ninguna técnica humana que no se pueda usar tanto para hacer el bien como para hacer el mal.

    Desconozco si esta técnica llegará o no a buen puerto y sus consecuencias, pero me gustaría puntualizar una cosa sonbre esta frase No debemos manipular los procesos naturales, implica que no se deben usar antibióticos, operaciones o prótesis, es decir cualquier proceso “artificial” que ayude a curar una enfermedad ¿no?. Me parece que el que use ese argumento para oponerse al uso de un útero artificial es flojito.

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