¿Y qué hacer en la “hora del idiota”, encender más luces, o nada?

¿Y qué hacer en la “hora del idiota”, encender más luces, o nada?
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

La “hora del planeta” es esa payasada de activismo verde de la organización ecologista WTF.

wtf-Updated2013Banner

Quieren fastidiar la red eléctrica, a base de que todo el mundo apague le luz al mismo tiempo, y durante una hora. Y dicen creer que con eso ahorran emisiones de CO2, y ahorran electricidad.  Y se equivocarían si lo creyeran de verdad, pero no es el caso. Se equivocarían, porque si tiene muy escaso éxito -como siempre-, las centrales no disminuyen la producción. Los subibajas son muy caros. Y si tuviera éxito -por una vez- tampoco ahorrarían nada.  Porque al tener que apagar y arrancar centrales (o frenar y acelerar), se consume lo que se había ahorrado por el apagón.

Y sin embargo la idea es brillante. Porque lo que de verdad quieren es que nos vayamos acostumbrando, cucharadita a cucharadita, a la nordcoreización de la sociedad. La obediencia, todos a una. La inmensa satisfacción de amar infinitamente al líder, y a su causa. Y la consecuencia inevitable de todo ello, perfectamente reflejado en la “hora del planeta” que celebran todas las noches del año, y todas sus horas, en el país de sus ensueños. Las noches en Corea del Norte son así; todas las noches del año:

corea-del-norte-la-hora-del-planetaNo es de extrañar que se sumen muy egregios “pilotos” de la sociedad:

rubalcaba-la-hora-del-planetaEl único problema es que conocemos perfectamente ese pilotaje, y quién “toma los mandos”. Bonita metáfora, Ruby. Ha quedado clarísmo. Ni siquiera el auténtico Faisán Al Veraz podría haberse explicado mejor.

La gran duda es qué hacer. Por una parte hay una tendencia natural a contrarrestar. Para que no se carguen la red, y para que no nos piloten hacia Corea del Norte. Por otra parte parece sensato quedarse callado. Visto que la chorrada cada vez va a menos, que siempre fracasa, y por no ayudar a la escasa publicidad que ha tenido este año. Pero al final yo creo que hay que publicitar al ecolopiteco. Puede que ganan, y puede que pierdan. Pero si ganan, se te quedaría cara de tonto si es por tu indiferencia. Tiene consecuencias muy directas, y ya mismo.

Precio de la electricidad [–>]:

– 1º Dinamarca, rey de los molinillos: 0.30217 € / KWh.

– 2º Alemania, rey de los verdes: 0.25983 € / KWh.

Por ejemplo:

La gente en Alemania está levantada en armas a cuenta de la energía. Sí, energía -la mercancía que nos afecta cada día-, nuestra ropa, comida, entretenimiento, transporte, o incluso tratamientos médicos. Para los alemanes, los precios de la electricidad están subiendo como resultado de abandonar la energía nuclear y de imponer las renovables. Los consumidores sufren la mayor subida en una década, y los precios aun se van a incrementar más.  Se calcula que para 2030 Alemania habrá gastado más de 300 mil millones de euros en electricidad “verde”. Y los consumidores están protestando porque hay unas 800.000 familias que ya no pueden pagar el precio de la energía.

Es obvio. La riqueza empieza por -y va de la mano de- una energía barata. Y si al ecolopiteco le molesta la riqueza, es lógico que empiece por encarecer ese producto cuya baratura es imprescindible para la riqueza. Van al grano. Lo único sorprendente es esa característica humana por la que siempre hay público para los que quieren una sociedad pobre. Será porque la imaginan “bien pilotada”. Digo yo. Pero maldito el consuelo.


  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

13 comentarios en «¿Y qué hacer en la “hora del idiota”, encender más luces, o nada?»

  1. La diferencia de iluminación de la foto de las coreas se debe a que en ese momento se estaba realizando -lo deben hacer muchas veces- un simulacro de ataque de Corea Sur, por eso Corea Norte está tan oscura.

    Si no se comenta esto puede resultar como hacer trampas al solitario…

    1. Hola, Solarix. Esa historia estaría muy bien … si fueras capaz de encontrar y mostrar imágenes de satélite de Corea del Norte sin simulacro de ataque. Ahora, si la idea es que siempre está en simulacro de ataque, como que resulta difícil de creer. ¿De quién esperan el ataque?

  2. La hora del planeta merece su preparación: según la rapidez o lentitud del metabolismo de cada cual, proceder antes, cuando sea preciso, a ingerir una buena cantidad de hidratos de carbono complejos, ya sea en pasta, arroz, patatas, etc., los pepinillos en vinagre dan mucho juego, y no digamos las legumbres sin asustar, y a la hora señalada, con tan poca verguenza como los ecolopitecos, genial palabro, proceder a la evacuación de los gases previsibles, en medio de tu casa iluminada tal que Time Square. Ventilen después.

  3. Lo veo todo esto como algo mucho más simple y vanal. No veo reprogramación tanto como una excusa que se da la gente a si misma para sentirse que “pone su granito de arena” y sentirse bien consigo mismos cuando en realidad no se ha hecho nada de valor ni útil. Luego pueden ir la siguiente mañana y decir todo orgullosos “pues yo participé en la hora del apagón, que desconsiderados sois el resto”. Es una cuestión de “status quo” que pretende simular “dedicación” a algo que ni terminan de comprender en su totalidad, pero como la vena ecolotástica está tan desenfrenada, pues se apunta a ello la gente.

  4. Lo de consumir más para contrarrestar los efectos perversos de la bajada de consumo, no lo acabo de ver. Más que nada porquer la caída de consumo será inapreciable.

    Afortunadamente parece q

    Me gusta lo de «ecolopiteco». 🙂

    1. ups!

      Decía que afortunadamente parece que la moda de ser eco-pesado va pasando. La gente tiene otras prioridades y cuidar de la Pachamama se ha revelado como un hobby de ricos.

Los comentarios están cerrados.