Demasiado control de cuentas para mi gusto

Demasiado control de cuentas para mi gusto
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Cuando has tenido que procesar una docena de  noticias por minuto durante varios años, decidiendo si eran o no importantes, desarrollas un sexto sentido para relacionar unas con otras. También, para sopesar su importancia, descartando unas y calibrando otras, separando el grano de la paja. Incluso, para no experimentar el mínimo rubor en cambiar de criterio en pocos minutos o segundos.

Esto último me ocurrió ayer mismo. Acababa de contestar a Jazmín en Plaza Moyua, quien me había señalado esta noticia http://tinyurl.com/cgpou3c acerca de que el gobierno estudiaba la salida del euro. Tenía todo el aspecto de ser un titular llamativo traído por los pelos. Un periodista pregunta: ¿y ustedes estudian la posibilidad de salir del euro?. El político piensa: si digo que sí puede que la cague, pero si digo que no quedo como un irresponsable. Y contesta: No descartamos ninguna alternativa. Noticia al canto, punto para el periodista, impresiones de banners e ingresos para el periódico digital. Así que no le dí la mínima importancia. Claro que un gobierno responsable tiene estudiadas todas las posibles contingencias de los diferentes escenarios. Si incluso el BCE ha hecho un estudio sobre el tema que podéis encontrar aquí http://tinyurl.com/yl92tbt

Pero unos minutos más tarde, se disparó mi sentido arácnido. Montoro, sin venir a cuento, anuncia, como una medida contra el fraude, la obligación de declarar las cuentas de las que seamos titulares en el extranjero. No tiene sentido. Ya existe la obligación de declarar por todas las rentas universales. Los que quieran defraudar no van a identificar sus cuentas en el extranjero, les quieran obligar o no.  Tiene sentido tan sólo si el gobierno quiere tener identificadas todas las cuentas exteriores con el fin de que no se burle un posible corralito.

Para entender esto hay que remontarse al corralito argentino. Para los que os suena al sitio donde se tiene a las vacas, os aclaro que es algo muy similar, pero para el dinero de la gente. Se prohíbe sacar el dinero de los bancos. Es el obligado paso previo a una salida de un sistema cambiario de moneda única, acompañado de una devaluación.

Hubo quien consiguió burlarlo. Abrían cuentas en EEUU con un dólar. Compraban en Argentina acciones que cotizaban en Buenos Aires y Nueva York. Pagaban pesos que sabían iban a ser devaluados por esas acciones, y las vendían en nueva York. El cambio oficial era de un peso, un dólar. Pero eso era tan sólo en la ficción, porque no se podía sacar dinero del país. Con esa triquiñuela conseguían poner 90, 80 ó 70 centavos de dólar en EEUU por cada peso. Era curioso ver como todos los días subía la cotización de determinados valores en Buenos Aires un 5% a la vez que en EEUU caían otro 5%.

Al final, se devaluó el peso, se convirtieron obligatoriamente a pesos todas las cuentas en divisas y se aprovechó para echar un cable a los hipotecados en dólares, manteniendo el 1 a 1 para ese caso concreto. Aquí http://tinyurl.com/br83do4  tenéis buena información sobre lo que sucedió y un estudio sobre cómo debería hacerse la vuelta a la peseta, si llega a ocurrir, así que no me voy a extender sobre esta parte del tema. En el primer enlace tenéis los pasos que se seguirían de manera obligatoria.

Vuelvo, por tanto, sobre el control e identificación de las cuentas en el extranjero. Con ellas identificadas, el gobierno puede intentar (y conseguir si hay un acuerdo político por medio) que no se compren acciones aquí para venderlas en Frankfurt, Londres o Nueva York, o hacerlo inservible, porque se decrete la conversión obligatoria de las cuentas en euros de titulares españoles. Aunque dudo mucho que le hicieran caso en EEUU con cuentas en dólares, sea quien sea el titular, y entonces podríamos ver repetido en España el curioso caso argentino. Por cierto, en Argentina está ocurriendo de nuevo ahora mismo http://tinyurl.com/bnvemrq.

Con todo esto no doy por sentado que salgamos del euro. Hay días que todavía tengo esperanza. Ni que vaya a producirse un corralito necesariamente, pero si las cosas se complican más, podríamos acabar saliendo, y antes habrá corralito. El control de las cuentas en el extranjero es un movimiento preventivo inteligente del gobierno, pero no me gusta un pelo.


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13 comentarios en «Demasiado control de cuentas para mi gusto»

  1. España no dejará el Euro porque sería el fin del Euro. Otra cosa es que se empieze a pensar en que cada mochuelo a su olivo, cada cual a su moneda de origen. Y no pasa nada si se hace ordenadamente. La UE son 27 países de los que sólo 17 entraron en la moneda única.  

    La moneda única impide devaluar e imprimir unilateralmente. El país pierde la soberanía, porque la soberanía es la moneda, lo demás son coros y danzas.

    La moneda única exige disciplina de endeudamiento privado y de gasto público, y para empezar, que sólo haya un Banco Central. Los bancos centrales de los países debieron desaparecer y ser oficinas del Banco Central del Euro, (no europeo,  mal nombrado).  

    Al no hacerse así, y teniendo en cuenta el nivel de ineficacia política y de corrupción como hay en Grecia, Portugal, Italia o España, el desastre estaba cantado. Muchos lo advirtieron.

    Menos mal que aquí tenemos 18 gobiernos, inmersiones lingüísticas, inmigración descontrolada, televisiones autonómicas, etc, que si no , estaríamos perdidos. 

    1. Lo de cada uno a su casa es otra posibilidad. Pero dudo que Alemania quiera volver al buen marco, habiendo probado las mieles del euro de la que es emperadora. Veo más fácil un núcleo duro, o incluso un Euronorte y un Eurosur, en el que estaría incluída Francia cuando gane Hollande. En suma, retroceder varios años hasta la Europa de dos velocidades que debió establecerse.
      Mientras eso llega, hoy se ha conocido la cifra de préstamos pedida por la banca española al BCE el mes pasado, “sólo” 316.000 millones de euros, que duplica la del mes anterior. Dudas sobre el estado real de la banca española, caída en picado de la banca y el Ibex desfondado cayendo más de un 3,5%.  No entiendo por qué hay dudas sobre la banca. Es evidente que tiene problemas muy serios.

    1. Todavía no te las van a cerrar. No se si te has fijado, pero hace años, cuando entrabas a un banco, te recibían con la caja fuerte cerrada para que no te llevases el dinero. Desde hace meses, las cajas están abiertas por si acaso dejas algo.
      Hace una semana, estaba visitando a un amigo, director de una sucursal. Tuve que ir al baño, me equivoqué de puerta y acabé fisicamente dentro de la caja fuerte, que estaba abierta y vacía, excepto algunos pequeños armarios.  

      1. Manténnos informados, amigo Sefuela, porque si tenemos que esperar los avisos y advertencias de los informativos de la televisión…apaga y vámonos.

      1. Si, Ijon. Lo curioso es que el comportamiento racional del consumidor individual, ante la posibilidad de una devaluación, es perjudicial para el conjunto. Lo racional es que el individuo compre productos importados (que serían mas caros o inalcanzables en caso de devaluación), descompensando aún más la balanza de pagos y haciendo aparentemente imprescindible una devaluación. Si el daño a la balanza de pagos se hace de forma previa, entonces el efecto beneficioso de la misma será menor.

        1. ¿Qué relevancia puede tener que compre una naranja valenciana o chilena?  La balanza de pagos sólo tiene interés para el intervencionista, ninguna para el individuo libre.

          El comercio siempre enriquece a todas las partes que participan libremente.  ¿De repente de dónde sale un caso en el que esto no se cumple? 

          1. Juano, estoy de acuerdo en que normalmente el comercio internacional beneficia a ambas partes. Ahora bien, cuando tienes una balanza de pagos deficitaria de forma permanente, necesitas (como el caso de EEUU) que entre dinero por cuenta corriente y/o por cuenta de capital. Si tienes un desequilibrio permanente, necesitas buscar un ajuste via tipo de cambio. Si no tienes esa posibilidad, como es ahora nuestro caso, tienes un problema del tamaño del mundo.
            Si haces una devaluación, es precisamente para subir precios de bienes exteriores y bajar (para el exterior) los interiores. De esta forma desincentivas la compra de productos externos e incentivas la compra (tanto interior como exterior) de los productos con origen exterior. Equilibras balanza de pagos. 
            Por eso digo que si el conjunto de individuos, en previsión de esto, adelanta sus compras de productos importados, amortigua el efecto beneficioso sobre la balanza de pagos que tendría una devaluación, porque acentúas el desequilibrio que luego tienes que compensar.    

          2. Si no hay tipos de interés artificialmente bajos ni una emisión de moneda inflacionista el ajuste es automático.  Para empezar el que no tiene no podrá gastar, por lo que la balanza no podrá desequilibrarse de manera permanente.  El problema no es la balanza, el problema es el intervencionismo que posibilita el desajuste.  E intentar solucionar la enfermedad dando al enfermo más de lo que la produce es imposible que funcione.

            Y no entiendo lo de “normalmente” en cuanto al efecto beneficioso del comercio.  Si éste es libre siempre es positivo para todas las partes implicadas…
            A través del comercio cada parte consigue lo que busca y que entiende le da una posición mejor a la que tenía antes del intercambio.  Si luego resulta que los hechos demuestran que en realidad está peor, el perjuicio viene de su mal juicio, no del comercio. 

          3. Juano, olvida los modelos y mira la evidencia. No existe el intercambio totalmente libre en el mundo. Ni las economías plenamente abiertas. Como utopía está bien, pero no sirve para el mundo real. Además tienes factores como son la moneda de reserva, la preeminencia económica y militar, que permiten déficits comerciales estructurales, como es el caso de EEUU, que son compensados con el resto de balanzas, y el ajuste no viene por el tipo de cambio.

            En el caso español, estamos en una UE con políticas fiscales, problemas administrativos y políticas comerciales diferentes, mientras que tienen una política monetaria común. No es el intervencionismo lo que imposibilita el ajuste, puesto que se pueden acabar ajustando políticas intervenidas, como ha ocurrido en numerosas ocasiones, sino los intervencionismos dispares frente a políticas monetarias comunes.  

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