La luz por las nubes, oiga

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Ayer se celebró la subasta de electricidad correspondiente al segundo trimestre de 2012. En estas subastas se fija el precio de la energía para los próximos tres meses y se trata de procesos transparentes, vigilados por la Comisión Nacional de la Energía, en las que participan agentes privados. Es decir, el gobierno no mete baza en esta parte del sistema eléctrico. El resultado de esta última subasta arrojó una nueva bajada en el precio de la energía, concretamente una bajada de casi el 4% en la energía base.

Sin embargo el precio de la luz volverá a subir en abril. ¿Cómo es posible que, si la energía cuesta cada vez más barata, paguemos cada vez más en nuestras casas por la electricidad? Pues porque los lujos y los caprichos hay que pagarlos y éstos no tienen nada que ver con el precio de la energía. Como sabemos, lo que pagamos en nuestras casas por la electricidad se compone de dos bloques: el costo de la energía y los peajes. El primero es el resultante de las subastas que hemos mencionado y lleva varios meses bajando. El segundo lo fija el gobierno e incluye todos los desvaríos legislativos de los últimos años, entre ellos las primas a las energías renovables.

Siga leyendo el artículo completo en Libertad Digital.

Sígueme en
Últimas entradas de Manuel Fernández Ordoñez (ver todo)

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

13 comentarios en «La luz por las nubes, oiga»

  1. Ya. O sea que la nuclear es carísima de construir (verdad) y por eso una vez hecho todo el desembolso (Lemóniz) o el 90% del desembolso (Valdecaballeros), cuando se pueden producir kWh baratos, resulta que lo razonable es cerrarlas. Y además compensar a las eléctricas por ello a costa de nuestros bolsillos. No sé de donde has sacado ese razonamiento tan peregrino, pero si lo piensas un poco verás que es sencillamente absurdo.

     

    1. En palabras de Solchaga (2005) en 1983 la industria eléctrica española “estaba, sencillamente, quebrada” debido a la inversión nuclear. Ésta fue la causa de la moratoria: el Estado no podía asumir más costes y las eléctricas, tampoco.  Así que el truco de la moratoria cortó la hemorragia de todos y refinanció a las eléctricas. Lemóniz cerró por otros motivos, como sabes.

      1. Perdona, pero esa conclusión es simplemente absurda. El coste por kWh producido se compone de un coste de explotación (combustible, consumibles, operación y mantenimiento) y un coste de amortización de la inversión inicial. El coste de explotación del kWh nuclear es muy bajo, entre la mitad y la tercera parte del precio de venta. Es decir, si tienes una nuclear construida y pagada, tienes una máquina de hacer dinero. El problema de la inversión nuclear fueron los intereses intercalarios, muy altos entonces, y la dilatación de plazos de construcción. Eso hace que se multiplique la inversión real (la que incluye los intereses generados por el capital inmovilizado durante la construcción).
        Pero una vez finalizada la construcción y pagados los proveedores, es el momento de retornar la inversión. La moratoria hizo que en lugar de pagar tal inversión con los kWh vendidos a mucho más de su coste (llamando coste a los gastos de explotación), la tuviéramos que pagar los consumidores/contribuyentes sin ningún beneficio a cambio (todavía estamos pagando). La moratoria fue una decisión política demagógica en plan rollito ecolojeta y un disparate económico se mire como se mire.
        Las eléctricas estaban en mala situación ante el desmadrado aumento de los intereses de la construcción, de acuerdo. Pero disponían de unos activos valiosísimos que se han desperdiciado miserablemente.

        1. Tu razonamiento vale para Valdecaballeros I, que ya estaba casi completamente terminada, pero para ninguna más. Cuando se evaluaron los gastos realizados en centrales nucleares paradas,  se adjudicaron 340.000 millones de pesetas a Valdecaballeros y 380.000 millones a Lemóniz, destinándose a los otros cinco proyectos de centrales tan solo 11.000 millones de las antiguas pesetas.  Atendiendo pues a criterios estrictamente económicos, lo racional era acabar Valdecaballeros I (Lemóniz resultaba imposible, nadie se atrevía atrabajar allí), pero ninguna más. La cuestión pues se reduce a explicar porqué no se acabó Valdecaballeros I. ¿Por la inexistente convicción ecologista de Felipe González? Sin duda influyeron las dudas creadas por el accidente de Harrisburg y la creciente impopularidad de las nucleares, pero con el mismo ambiente otras centrales se pusieron en marcha en aquellos años. Algún día conoceremos la intrahistoria de aquella decisión, pero no me extrañaría que la prioridad fuera disimular que se cerraba Lemóniz por haber perdido la batalla frente a ETA. Otra explicación posible es que, si se hubiera aplazado más la moratoria, se hubiera continuado gastando el dinero en los demás proyectos, percibidos ya como ruinosos. Lo cierto es que Valdecaballeros I entró extrañamente en el bloque de la moratoria. Extrañamente, porque las verdaderas razones de la moratoria fueron económicas, no ecológicas ,como expliqué en mi primera respuesta.

          1. No es exactamente así. Lemóniz I estaba completamente acabada y ejecutadas las pruebas en frío. Se paralizó cuando estaba a punto de cargarse combustible para la puesta en marcha en caliente. El grupo II estaba finalizado, a falta de pruebas. La indemnización a CN Valdecaballeros comprende tanto el grupo I como el II, este segundo no tan avanzado como el primero, pero ejecutado en un 60-70%.
            Repito, no fue una decisión económica, fue una decisión política. Absurda desde el punto de vista económico y que todavía estamos pagando. Son cifras, no es opinable.
            La paralización de Trillo II (tan solo habían comenzado las explanaciones de obra civil) y de Regodola y Sayago (solo en proyecto, pero que también cuesta dinero) sí puede justificarse económicamente (como ahora “sé” que me van a salir muy caras, las paro a tiempo), pero hablamos de poco más del 1% del total de lo que nos costó la moratoria. No se trata de explicar “solo” Valdecaballeros I, se trata de que González y su pandilla nos expliquen de una vez por qué tiraron nuestro dinero. Si fue por disimular (que no es descartable), pues que paguen ellos el “disimulo” o que se reconozca. Por cierto, no es real eso de que nadie se atrevía a trabajar en Lemóniz, otra cosa es que no se quisieran asumir las condiciones necesarias para trabajar allí.

    1. Ah! ¿Entonces es que el kWh nuclear sale más caro de lo que creemos y es una tontada eso de los “windfall profits” tan cacareado por los ecolojetas? Háganse un favor y argumenten una cosa o la contraria. Las dos a la vez, da el cante…

      1. Hazte un favor y mira los datos. De las 54 centrales nucleares japonesas, en este momento 53 están paradas. Si crees que eso es un argumento a favor de la nuclear es que eres el rey de los argumentadores. Mereces un monumento.

        1. Eso  que dices es un argumento a favor de la prudencia de las autoridades japonesas. Nada más. No veo que favor me puede hacer. No soy japonés.

          Por cierto, respecto a costes, no dices nada ¿Son mentira pues las milongas sobre los windfall profits de las nucleares?    

          1. Sobre los “windfall profits”: Nuestras nucleares costaron inmensas cantidades al erario público. Tanto, que se dejaron de construir: el erario público no aguantaba más. Ése fue el verdadero motivo de que el muy pronuclear Felipe González se viera obligado a aprobar una moratoria: no  había dinero para seguir subvencionándolas. Se subvencionaba el crédito inicial, garantizando un bajo interés. Eso, en años de elevada inflación y elevados tipos, era prácticamente pagar media central. 

            Ese dinero debería volver a ahora al erario público, se llame windfall profits o como se quiera.  

            Por otro lado, si al final los gastos de un desastre nuclear los paga el estado, tiene pleno derecho a cobrar previamente un “seguro público”, seguro que existe tácitamente (ej. costes del desastre de Fukushima), pero que las nucleares no pagan.
             

  2. Cuando los caprichos se pagan con el dinero de nadie y además ese dinero de nadie se trae del futuro vía prestamistas extranjeros, todo el mundo está encantado con el espejismo verde.
    Cuando llega la factura de la fiesta en forma de subidas escandalosas en el recibo de la luz (y lo que nos queda por ver) vienen los disgustos. En eso estamos.

  3. Relacionado con las políticas energéticas, y hablando concretamente de la polémica sobre las prospecciones petrolíferas en Canarias, permitidme recomendaros la entrada de Eclekticus en Nomeseasprogre http://tinyurl.com/6qhfa6q  donde se explica de forma magistral y sencilla la problemática de esas prospecciones y se desmontan los zafios argumentos esgrimidos contra ellas.

Los comentarios están cerrados.