Estructura fiscal y redistribución de la renta en España: mitos y realidades (II)

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AQUÍ puede ver la primera parte de esta serie.

Los gastos públicos por sanidad en 2007 fueron de 64.050 M€, es decir de 1.392 € por persona. (10 y 25)

Los gastos privados en sanidad en 2007 fueron de 25.200 M€. Una gran parte de ese dinero se empleó en gastos odontológicos, oftalmológicos y cirugías plásticas.(24)

Otra parte se empleó en seguros médicos privados. Los gastos en seguros médicos privados ahorraron dinero en prestaciones a la sanidad pública.

De los gastos médicos privados voy a asignar 5.000 M€ a seguros médicos privados (10) y voy a restarlos de los ingresos por servicios sanitarios del Estado de los ricos, con lo que la cantidad de recursos que recibirán el resto será mayor.

El resultado será el siguiente,

Ingresos fiscales por sanidad de los pobres: 21.090 M€, 1.562 € por persona;

La clase media tendría un ingreso fiscal de 35.150 M€, 1.562 € por persona,

Los ricos recibieron servicios por valor de 7.810 M€, 868 € por persona.

Los gastos públicos en educación fueron de 46.453 M€, (24) si ese gasto se divide entre los 8,5 millones de niños y jóvenes menores de 18 años y los 1.250.000 universitarios en las universidades públicas (18) el resultado sería de 4.764 € por alumno, unos 476 € por mes (si excluimos Julio y Agosto).

Incluso si equiparamos el coste en una universidad pública al de la más cara universidad privada (10.000 € por curso) (8) aún quedarían 3.994 € por cada niño o joven de 0 a 18 años para educación desde la guardería hasta infantil, primaria, secundaria o FP. Un guardería privada cobra 5.000 € al año. (26)

Es evidente que dado que al menos el 10% de los niños y jóvenes que asisten o estudian en cualquier nivel desde guardería de recién nacidos a universitarios lo hacen en centros privados, en su mayoría pagados por personas ricas, aunque también los hay de clase media, la presión de alumnos que tienen los centros públicos no es del total de la población en edad de acudir a ellos. Si descontamos este 10% de alumnos, los recursos públicos que quedan para cada alumno ascienden a 4.393 € al año.

(Si quitamos a los alumnos que han abandonado sus estudios antes de los 18 años los recursos por alumno aumentarían considerablemente)

Como consecuencia del gasto privado en educación disminuiré los ingresos en educación de los ricos en un 50 % y los añadiré a los demás ciudadanos.

Los pobres tendrían unos ingresos fiscales por educación de 15.678 M€.

La clase media tendría unos ingresos fiscales de 26.130 M€.

Los ricos tendrían unos ingresos fiscales por educación de sólo 4.645 €.

Dado que los ingresos por el IRPF, el IRNR y el IVA suponen para el Estado unos ingresos de 142.478 M€ mientras que los gastos públicos en sanidad y educación suponen 110.503 M€, existe en este grupo de impuestos y gastos un superávit de 31.975 M€.

La realidad, en contra del mito de que los ricos no pagan impuestos, es que los ricos ( 9 millones de personas) pagan el 54 % de lo recaudado por IRPF,
IRNR e IVA y los pobres (13,5 millones de personas) pagan sólo el 4 %.

5.- Mito: Son necesarios sistemas públicos de sanidad y educación para redistribuir la renta.

Realidad: Los sistemas públicos de sanidad y educación sólo redistribuyen el 3,03 % del PIB.

El saldo fiscal de los diferentes grupos sociales es el siguiente:

Los pobres reciben 30.905 M€,

La clase media también tiene un saldo positivo de 898 M€

Los ricos tienen un saldo negativo, es decir pagan más de lo que reciben, de 63.778 M€ (los 31.803 M€ que aportan a la sanidad y la educación pública de pobres y clase media y todavía quedarían 31.975 M€ de fondo para otros gastos del Estado).

Los pobres reciben una gran cantidad de recursos del Estado. Una familia pobre de cuatro miembros, dos adultos y dos niños, recibe 9.000 € al año, 750 € al mes.

La clase media apenas recibe recursos, aunque los miembros más pobres de la clase media pueden recibir 300 € al año por persona.

Sólo entre IRPF, IRNR e IVA los ricos pagaron el 30,25 % de sus ingresos.

Sin embargo toda la redistribución de los sistemas sanitarios y educativos público, dos de los tres pilares del Estado del Bienestar, sólo suponen el 28,78 % de su importe total, algo más del 71 % sólo es dinero que “sale de y entra a” los mismos contribuyentes.

De los 110.503 M€ que el Estado se gastó en sanidad y educación 78.700 M€ fue dinero que “salió de y entró a” los mismos contribuyentes.

La redistribución de rentas de los sistemas educativos y sanitarios público sólo suponen un 3,03 % del PIB.

6.- Mito: Sin sistema público de sanidad y educación los pobres no podrían tener tener acceso a esos servicios.

Realidad: Con un reducido y sencillo impuesto del IRPF a las rentas de los
ricos se tendrían fondos para pagar cheques sanitarios y educativos para que los pobres pudiesen tener esos servicios sin necesidad de un sistema exclusivamente público.

 

Bastaría con un IRPF con un tipo único del 25 % y unas deducciones de la base imponible de 15.000 € por persona mayor de 18 años y de 10.000 € por persona menor de 18 años para recaudar ese 3,03 % del PIB.

Una familia de dos adultos y dos niños no pagaría impuestos con unos ingresos por debajo de los 50.000 € al año. Una familia de dos adultos y dos niños, con unos ingresos de 100.000 € al año, pagaría 12.500 €.

Nótese que de esta manera la clase media no pagaría impuestos.

No se pueden justificar los elevados y complicados impuestos del IRPF y del IVA y la práctica nacionalización de la sanidad y la educación por una
redistribución de la riqueza.

La redistribución es mucho menor de lo que dicen algunos políticos y economistas, y lo que es más importante, dicha redistribución se podría hacer con unos impuestos mucho más bajos y sencillos y dando más libertad a las personas en la elección de su sanidad y educación.

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7.-Mito: la Seguridad Social contribuye a redistribuir la renta.

Realidad 1: la Seguridad Social se limita a pagar deuda antigua y contraer deuda nueva.

El tercer gran pilar del Estado del Bienestar es el sistema público de pensiones. El sistema de pensiones es presentado como un sistema de solidaridad intergeneracional, en definitiva como un sistema de redistribución de renta entre generaciones.

Sin embargo el método contable que utiliza el Estado en la Seguridad Social es inaceptable. El Estado establece unos gastos en forma de prestaciones y unos ingresos en forma de cotizaciones sociales. Pero lo que en realidad ocurre es que el Estado paga deudas antiguas, contraídas con los actuales jubilados, mientras que contrae nuevas deudas con los actuales cotizantes.

El año 2007 la Seguridad Social obtuvo unos recursos de 105.512 M€, con esos recursos pagó 89.556 M€ en jubilaciones, pensiones, incapacidades temporales y otras prestaciones, se emplearon 1.852 M€ en gestionar los cobros y los pagos. El resultado es un superávit de 14.104 M€. (7, 11, 12 y 27).

Sin embargo ese superávit tiene truco: las cotizaciones de empresas y trabajadores (y las multas y sanciones) fueron de 92.403 M€ pero además la Seguridad Social recibió 7.009 M€ de los SPEE (Sistema Públido de Empleo) para el pago de la parte empresarial de las cotizaciones de los parados y para el pago de las bonificaciones a determinados tipos de contrato y otros 6.100 M€ en transferencias del Estado para pensiones no contributivas y complementos a mínimos de pensiones.

Incluso en el mejor año por ingresos de toda la historia de la Seguridad Social, sin el dinero aportado por el Estado y las devoluciones de las mutuas, el superávit hubiera sido sólo de 995 M€.

Pero es que además, como veremos más adelante, existen otros 8.725 M€ que se pagan a los funcionarios jubilados y por pensiones de guerra que no figuran en el presupuesto de la Seguridad Social, porque los paga directamente el Estado.

Pero los nuevos compromisos adquiridos por la Seguridad Social fueron mucho mayores que sus ingresos: aproximadamente 120.000 M€. Eso convertiría el superávit de 14.104 M€ en un escandaloso déficit de aproximadamente 15.000 M€.

No es el objeto de este estudio tratar sobre la ingeniería contable y la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Lo que hay que dejar claro es que la Seguridad Social no redistribuye renta sino que se limita a pagar lo que debe legalmente a los jubilados y pensionistas y que el dinero que recauda no lo hace a cambio de nada sino que lo hace comprometiéndose al pago de futuras jubilaciones es decir generando deuda nueva.

La Seguridad Social es un sistema que está continuamente generando más deuda de la que es capaz de pagar. La deuda de la Seguridad Social con los cotizantes está aumentando continuamente, sólo un ilimitado aumento de los nuevos cotizantes o una subida de las cotizaciones de un 30 % puede impedir su quiebra.
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Realidad 2: La Seguridad Social transfiere renta entre las personas de un mismo grupo social.

Pero incluso aunque aceptásemos la contabilidad del Estado la redistribución de la renta tampoco sería mucha.

Es cierto que la recaudación fiscal que obtiene la Seguridad Social es mayor entre los ricos que entre los pobres. La recaudación de la Seguridad Social se hace en dos tramos uno que pagan directamente los propios trabajadores y otro que paga la empresa y que repercutirá en sus precios, excepto los autónomos que pagan conjuntamente su cotización al ser empresarios y trabajadores a al vez.

Los ricos tendrán bases de cotización más altas puesto que sus sueldos son mayores, también consumirán más por lo que indirectamente pagarán más a la Seguridad Social. Pero también tendrán en el futuro una mayor jubilación. Los ricos pagan más pero también reciben mejores prestaciones al ser el sistema en su mayor parte contributivo.

Los pobres sólo pagarían a la Seguridad Social 1.461 M€ y pagarían indirectamente a las empresas otros 7.184 M€, en total pagarían 8.645 M€. Recibirían también las pensiones más bajas (aunque también muchas prestaciones del IMSERSO) : 14.078 M€.
El saldo positivo de los pobres con la Seguridad Social sería de 5.433 M€.

La clase media pagaría por cotizaciones a la Seguridad Social 7.287 M€ y por la parte que las empresas repercutirían en los bienes y servicios que compran pagarían 38.438 M€, en total pagarían 45.725 M€ . A cambio recibirían en pensiones y otros servicios (viajes IMSERSO) 49.364 M€.
El saldo neto favorable de la clase media con la Seguridad Social sería de 3.639 M€.

Finalmente los ricos pagarían por cotizaciones a la Seguridad Social (y multas y recargos) 6.333 M€. A eso hay que añadir lo que repercutirían las empresas en los bienes y servicios que comprasen: 31.700 M€ en total, ya sea de manera directa o indirecta, pagarían 38.033 M€ a la Seguridad Social. A cambio recibirían en prestaciones unos 26.114 M€.
Los ricos harían con una aportación neta al sistema de pensiones de 11.919 M€.

La redistribución fiscal de la Seguridad Social sería de 9.072 M€, sólo el 0,86 % del PIB.

Aún respetando la contabilidad del Estado, la redistribución de este tercer pilar del Estado del Bienestar sería sólo del 0,86 % del PIB.

Pero esta escasa redistribución de la Seguridad Social es normal porque es un sistema básicamente contributivo. Sólo el 3,1% del gasto del sistema es en pensiones no contributivas.

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8.- Mito: los servicios del Estado son gratis.

Realidad: el Estado cobra por todo.

Aún quedan toda una serie servicios que presta el Estado y que no forman parte propiamente dicha del llamado Estado del Bienestar.

Los impuestos (3) que financian todos estos servicios son los siguientes:

1.- Impuesto de Sociedades, se recaudaron con este impuesto 47.507 M€. Aunque este impuesto grava personas jurídicas al final el impuesto lo pagan las personas que son dueñas de las empresas, sus accionistas. Aunque la mayoría de las empresas están en manos de los ricos también hay otras que están en manos de miembros de la clase media y pequeños accionistas de grandes empresas que son también de la clase media.

Voy a asignar el 90% de este impuesto a los ricos y el 10 % restante a la clase media. Como resultado los ricos pagarán 42.756 M€ y la clase media 4.751 M€.

2.- IMPUESTOS ESPECIALES.

a) Impuesto sobre el Alcohol y Bebidas derivadas, recaudación 1.016 M€.
La afición al consumo de alcohol y bebidas derivadas no tiene que ver con la renta. Por otro lado por muy rico se se sea las personas se emborrachan con la misma cantidad de alcohol independiente de su renta. Así que este impuesto se pagará por igual por toda la población, aunque encuestas apuntan a que el consumo de alcohol es mayor entre los pobres.

Queda así que los pobres pagarán 305 M€, la clase media 508 M€ y los ricos 203 M€.

b) Impuestos sobre la Cerveza y Bebidas Fermentadas y los Productos Intermedios, recaudación 378 M€.

Igual que en el anterior caso. Los pobres pagarán 113 M€, la clase media 189 M€ y los ricos 76 M€.

c) Impuesto sobre los Hidrocarburos, recaudación 11.783 M€.
Muchos pobres no tienen coche y usan transportes públicos, en cambio los ricos tienen coche o coches y normalmente de alta cilindrara. Así que voy a gravar a los pobres como si tuviesen la quinta parte de consumo por persona que a una de clase media y la décima parte que un rico.

Los pobres pagarán 736 M€, la clase media pagará 3.682 M€ y los ricos 7.365

d) Impuesto sobre las Labores de Tabaco. Recaudación 7.272 M€.
¿Fuman más los pobres o los ricos? Nuevamente parece que según las encuestas fuman más los más pobres, pero teniendo en cuenta que este impuesto grava el valor del bien y no su contenido en nicotina, como lo hacían las bebidas alcohólicas sobre el alcohol, interpretaré que todo el mundo consume por igual.

Los pobres pagarán 2.180 M€, la clase media 3.636 M€ y los ricos 1.456 M€.

e) Impuesto sobre la Electricidad, recaudación 1.139 M€.
Todo el mundo consume electricidad pero los pobres tienen menos electrodomésticos y sus casas son más pequeñas. Además también consumen menos. Usaré el mismo baremo que con los hidrocarburos.

Así los pobres pagarán 71 M€, la clase media 356 M€ y los ricos 712 M€.

f) Impuesto sobre Determinados Medios de Transporte. Recaudación: 2.151 M€.
Grava la primera matriculación de un vehículo. Los pobres no compran coches nuevos. Los ricos compran el doble de coches que la clase media y además el doble de caros.

La clase media pagará 827 M€ y los ricos 1.324 M€.

g) Impuesto sobre la Venta Minorista de Determinados Hidrocarburos. Recaudación: 1.283.
Un nuevo impuesto sobre las gasolinas y gasóleos para automóviles. Aplicaré el mismo sistema que en el Impuesto sobre Hidrocarburos.

Los pobres pagarán 80 M€, la clase media 401 M€ y los ricos 802 M€.

h) Impuesto Sobre las Primas de Seguros. Recaudación: 1.591 M€.
Los pobres apenas aseguran sus bienes y además tienen pocos que asegurar, así que consideraré que no pagan este impuesto. Los ricos tienen muchos más bienes que asegurar y normalmente los tienen todos asegurados.

Repartiré este impuesto entre la clase media, un 30 %, 477 M€ y un 70 % para los ricos 1.114 M€

Como resumen podemos decir que:

Los pobres pagan 3.485 M€ en impuestos especiales. Cada pobre paga 258 € en impuestos especiales.

La clase media paga 10.076 M€ en impuestos especiales. Cada persona de la clase media paga 448 €.

Los ricos pagan 13.052 M€ en impuestos especiales. Cada persona de la clase rica paga 1.450 €.

El pago total en impuestos especiales de todos los españoles en 2007 fue de 26.613 M€.

Por cierto cae aquí otro mito: el de que los impuestos indirectos son regresivos. Un rico paga casi seis veces más impuestos especiales que un pobre y más del triple que alguien de la clase media.

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4 Respuestas a “Estructura fiscal y redistribución de la renta en España: mitos y realidades (II)”

  1.     Los datos de ingresos son fiables en el caso del IRPF, en los otros impuestos explico como he llegado a los datos, en todos los casos he tomado el sesgo de mayor redistribución fiscal. Es decir he atribuido a los ricos la mayor parte de la carga fiscal mientras que les he atribuido una reducida recepción de servicios del Estado y viceversa para los pobres.

         Al final de esta serie compuesta por 4 artículos voy a hacer una reflexión sobre los ingresos y gastos públicos de una manera más general y en especial a la situación a la que hemos llegado en el 2011 y también a las posibles salidas a la situación insostenible de las finanzas estatales.

    Saludos y como siempre gracias por leerme. 

  2. Creo que la idea del artículo es muy interesante, pero me parece que faltan datos sólidos para poder aceptar acríticamente las estimaciones que hace en cuanto al reparto de personas por clase social, el ingreso, el reparto de los gastos e impuestos, etc.
    Supongo que no debe ser fácil obtener datos para poder hacer estimaciones fiables. 

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