El Estado se ha convertido en ladrón

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konz.jpgFranz Konz es un personaje controvertido. Detenido por escribir un librito sobre cómo engañar al fisco, no oculta su cleptomanía. Su febril oposición frente a los criminales nazis y  antiguos servicios secretos de la Alemania comunista es paradigmática. Pero lo que realmente le caracteriza es su lucha diaria contra la “violencia impositiva” del Estado. Sus libros, casi todos dedicados a “cómo evitar pagar impuestos, o cómo pagar sólo lo justo”, son bestsellers en Alemania. Podría traducirles la entrevista completa que ha concedido al Süddeutsche Zeitung, pero creo que basta con esta frase:

“Der Staat ist zum Räuber geworden, der die Menschen arm macht und auspresst. Ich aber habe dazu beigetragen, dem kleinen Mann ein bisschen Steuerbefriedigung zu verschaffen. Der sollte auch mal Freude daran haben, dass er dem Finanzamt ein paar hundert Euro abquetschen konnte”.

En castellano: “El estado se ha convertido en un ladrón que condena a las personas a la pobreza y las exprime. Yo he querido contribuir para que el hombre pequeño pueda liberarse de la presión fiscal. Él también debería alegrarse de poder sacarle a hacienda algun0s cientos de euros”.


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6 comentarios en «El Estado se ha convertido en ladrón»

  1. Gran hombre Konz, sin duda. Y mejor liberal.

    Me extraña que no esté colaborando ya con él en algún proyecto de prevención del SIDA infantil, o similar…

  2. Ismael, no necesito decirte que existe una gran cantidad de gente que está encantada con que le quiten parte de su sueldo para que el vecino del cuarto (es un decir) haga una película sobre las manías sexuales del vecino del sexto, por ejemplo.

    En lo del localismo me tienes siempre al lado!

  3. Que los gobiernos y sus instituciones tiene su propia agenda no creo que escandalice a nadie a estas alturas, Luis.

    Drizzt, no creo que sobre ninguna administración; sólo que sus funciones no están bien delimitadas. En el caso particular del gobierno central, creo que es exageradamente intervencionista. Personalmente, creo que la buena política es siempre a nivel local.

  4. Y si después leemos que nuestros impuestos se dedican a financiar instituciones como el Banco de España que admite que su gobernador calló por motivos políticos sobre la situación real de la economía española, pues da para tirarse de los pelos aún más. Aquí en España, trabajamos aproximadamente la mitad del año para tres administraciones públicas: La local, la autonómica y la central. Al menos, me sobra una, y las otras dos necesitan una urgente cura de adelagazamiento.

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