Tendremos que pasar a la clandestinidad?

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Visto el nulo respeto por nuestra capacidad de juicio de que hacen gala nuestros gobernantes y sus asesores, visto el absoluto desconocimiento y desprecio por la libertad de expresión de que hacen gala los nuevos nazis, vistas las amenazas que se gastan (que implican absoluto desprecio por la vida del otro), me estoy pensando seriamente pasar a la clandestinidad. Volver al anonimato.

Uno tiene familia y el miedo es libre, dicen algunos.

Y es que, el maldito Geert Wilders, tenía razón:

Following threats to our staff of a very serious nature, and some ill informed reports from certain corners of the British media that could directly lead to the harm of some of our staff, Liveleak.com has been left with no other choice but to remove Fitna from our servers.
This is a sad day for freedom of speech on the net but we have to place the safety and well being of our staff above all else. We would like to thank the thousands of people, from all backgrounds and religions, who gave us their support. They realised LiveLeak.com is a vehicle for many opinions and not just for the support of one.
Perhaps there is still hope that this situation may produce a discussion that could benefit and educate all of us as to how we can accept one anothers culture.
We stood for what we believe in, the ability to be heard, but in the end the price was too high.

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10 Respuestas a “Tendremos que pasar a la clandestinidad?”

  1. Insisto en lo que dije en un post anterior: de mayor quiero ser como Philipp, …y quedar para todas las cosas frívola y alegremente en la superficie.

  2. jejeejee Philipp, te degollen o te degüellen el placer es el mismo, te lo aseguro. Pero tú abrazarás la fe, las costumbres y los ritos, así que no tienes nada que temer.

  3. Cuanto más hablo más yerro. El problema es que si les entras a la provocacion, mal, si no les entras, mal. Entretanto, has olvidado lo que estabas haciendo. Un saludo de un conservador.

  4. Juas! no lo verán mis ojos…
    Recuerda que, para los cobardes, lo más importante es el propio pellejo. Cuando la rendición no sirve, se recurre al victimismo.

  5. Lo que no se puede es implantar vía estado -y exigir a todos los ciudadanos- la generosidad de los santos. Ese radicalismo es para quien quiera y se lo pueda permitir. Y para los resentidos, vayan ustedes de cara, que ya es hora, y digan: “El diario Publico, en coherencia con sus denuestos a los conservadores, rechaza el aserto de que el Islam no tenga una frontera en paz porque 1) el Islam es la religión de la paz y 2) no existen las fronteras. Su director Nacho Escolar arrancará la cerradura de su casa, en un acto televisado, mañana por la tarde, invita a ocupar su salón y aplicarle el estatus de dimmí “. Así se quedarán a gusto, ya que no aspiran a otra cosa.

  6. Se trata de conflictos de intereses reales, menos “intolerancia”, menos “senofobia”, menos “liberalismo”, y un poco más de lucidez ante lo que se avecina.

  7. No sé, es cuestión de cada uno. El cobarde y el valiente se parecen en una sola cosa, en el miedo. La respuesta “divina” sería: “ocúpate tú de los mios que Yo me ocuparé de tí”. Pues menudo alivio, dirán algunos.

    Respecto a la “islamofonia” y otras novelerías de progreso, recuerdo que en Francia acaba de aparecer un estudio hecho por una organización de contribuyentes en el que se demuestra que el fenómeno migratorio dejó de ser rentable para el país en cuanto se pasó de la llegada de trabajadores individuales a la práctica generalizada de reunificación familiar.

    Los extranjeros no comunitarios son en Francia el 10% de la población, pero reciben más del 20% de los gastos sociales. Ustedes los hipócritas de porgreso dirán que no es de recibo excluir a los emigrantes del sistema y seguramente tienen razón.

    Pero yo estoy obligado a advertirle de que llegará un día en el que tendrá la sensación de que está pagando muchísimos impuestos para algo en lo que no había pensado.

    La fractura social que hay en Francia o en Bélgica no se ha producido por que sí. En cualquier caso, le diré donde puede meterse sus etiquetas:

    “Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes? Semejantes son a los muchachos sentados en la plaza, que dan voces unos a otros y dicen: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no llorasteis. Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y decías: Demonio tiene. Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduría es justificada por todos sus hijos.”

    Lucas 7:31-35. Ni soy liberal ni me caben dudas de la islamofobia de los catalanes, que irá a más, así lo espero, antes de que sea tarde: por algo son españoles.

  8. “me estoy pensando seriamente pasar a la clandestinidad. Volver al anonimato.”

    XDDDDDDDD

    También puedes emigrar a Australia, como Borja Prieto después de la sentencia del 11-M.

    Es evidente que los “liberales” (ay, que me entra la risa) no os conformáis con un cutre vídeo islamófobo. Lo vuestro son las grandes películas.

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