Memoria histórica: el abuelo clandestino

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

ZpFaustinoZapatero.2.jpg

De quién era abuelo el Doctor Faustino Zapatero Ballesteros, médico pediatra, conservador, que hizo la guerra en el bando franquista y fue vicepresidente de la Sociedad Castellano-Astur-Leonesa de Pediatría? (Es el de la izquierda en la foto)

PS: Gracias Pilar por el e-mail


  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

8 comentarios en «Memoria histórica: el abuelo clandestino»

  1. Se me olvidaba, la placa sigue en su sitio. a mi no me gustaría que se quitara, me gustaría ver otra a su lado

  2. No me lo ha parecido. Si es cierto que si me abuelo hubiera sido asesinado en la guerra civil yo lo mencionaría independientemente del bando a que hubiera pertenecido el otro abuelo.

    Pasé mis veranos en un pueblo cántabro. Jugágamos en un enorme patio que había al lado de una iglesia, en una de cuyas paredes había una extraña placa para mi: Cáidos por Dios y por la Patria, con un listado de nombres.

    Ahora que ya sé lo que significa, y que comprendo que los caídos de un bando han recibido ese homenaje, desde hace más de 60 años, creo que es hora que se limpie la memoria de los caídos en el bando perdedor. Simplemente se trata de saldar la duda que se tiene con ellos, sin importarme los más mínimo en que bando lucharon los abuelos de cada uno.

  3. Javi:

    a mi personalmente me importa poco el bando en el que lucho el abuelo de cada cual

    a mi tamoco. Pero a Zapatero, Presidente del Gobeirno de España, SI le importa Y de eso va el post.

  4. Decepcion me llevo con este post, Luis, a mi personalmente me importa poco el bando en el que lucho el abuelo de cada cual. Me apena tanto defender unas ideas porque las tenía el abuelo, que echar en cara a alguien que no comprta la ideologia de algún ancestro.

    Por cierto que también dejan bastante que desear algunos de los comentarios plagadísimos de argumentos. Una pena

  5. No estoy de acuerdo en que se parcezcan. Al abuelo le falta el rasgo esencial de Zapatero: esa mirada fija, a medias entre la del idiota profundo, la del loco de atar y la del cocainomano en ultimo estado.

Los comentarios están cerrados.