Home Economía El estado regala dinero y casi nadie lo quiere. El caso del coche eléctrico en Alemania

El estado regala dinero y casi nadie lo quiere. El caso del coche eléctrico en Alemania

escrito por Luis I. Gómez 5 abril, 2018

Imaginen que alguien se coloca en una esquina y se pone a repartir dinero gratis…. pero casi nadie lo toma. Desde Julio de 2017 el gobierno alemán mantiene un paquete de ayudas a la compra de vehículos eléctricos por valor de 1.200 millones de Euros. Con ese dinero, sacado de la bolsa “común”, los gobernantes germanos pretendían que se vendiesen en el plazo de un año entre 300.000 y 400.000 vehículos eléctricos y/o híbridos plug-in. Los autos eléctricos se subvencionan con 4.000 euros, los híbridos enchufables (plug-in), con 3.000 euros.

Suena bien, verdad? Pues los alemanes no parecen interesados en el tema. Según podemos ver en los datos del Bundesamt für Wirtschaft und Ausfuhrkontrolle (Oficina Federal de Economía y Control de Exportaciones) el número de solicitudes tramitadas hasta la fecha es alarmantemente bajo. Desde el 2 de julio del año pasado se han recibido apenas 57.532 solicitudes de subvención para comprar un vehículo eléctrico o uno híbrido plug-in. Si la cifra de solicitudes se mantiene en la media actual, unas 6.300 al mes, al final del primer período de subvención (Julio 2018) apenas se habría usado una quinta parte del volumen total presupuestado. Y en lugar de los 400.000 coches “alternativos” programados por el diseñador social germano, apenas se habrán vendido unos 80.500. De poner en la calle el 2020 un millón y medio de coches eléctricos en las carreteras germanas ya no habla ni el propio Gobierno.

Este programa estatal de subvención a la compra de coches eléctricos es más que un fracaso en el uso de dinero público: es un claro ejemplo de lo fácil que es anular los mecanismos racionales del mercado gracias a los errores políticos cometidos bajo la presión de los cabilderos. Por qué no ha funcionado la magia estatal?  Porque la gente no es tonta, y no todos los alemanes son ricos.

Los dos modelos de automóviles eléctricos puros más solicitados son el Renault Zoe y el BMW i3, que representan más de 3.100 solicitudes. En los híbridos enchufables, encontramos al Audi A3 e-tron delante del BMW 225xe.  Veamos cómo andan estos vehículos de precio:

Renault Zoe -> entre 22.100 € (22 kWh) y 25.200 € (41 kWh) SIN batería. Esta se debe alquilar por 59€ al mes.

BMW i3 -> entre 37.550€ (modelo base) y 41.150€ (modelo “s”)

Audi A3 E-Tron -> 37.900€ modelo base

BMW 225 xe -> en torno a los 40.000€, dependiendo del modelo.

Creo que no es necesario comentar lo obvio: con excepción de la versión pequeña del ZOE, estamos hablando de coches para ricos!  Y los ricos, por cierto, tampoco compran un Tesla. Curiosamente.

Alguno dirá que la intención es lo que cuenta… Pero sería mejor confiar, al menos una vez más, en que la oferta y la demanda ya regularán las cosas. Mientras los automóviles eléctricos sigan siendo poco atractivos para el comprador alemán, este dinero de todos – ya les digo, de los “pobres” también- es un desperdicio.

Estoy seguro: tan pronto como aparezcan en el mercado coches eléctricos fascinantes y convincentes, los clientes se lanzarán a por ellos. El fracaso también lo es en parte de la industria germana del automóvil , que -no debemos olvidarlo- todavía gana mucho dinero con los viejos motores de combustión. Es este dinero el que debería ser suficiente para manejar el cambio hacia las nuevas tecnologías, mediante inversión en I+D. El estado debería mantenerse al margen de este asunto. Y si el estado quiere hacer algo bueno por todos nosotros, lo mejor es recortar impuestos. Igual mucha gente encontraba así los 200€ mensuales que le faltan para poder pagar las letras de un Audi E-Tron.