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La narrativa independentista catalana frente a las cuentas claras de Borrell

escrito por Germanico 30 octubre, 2017

La única forma de rectificar nuestros razonamientos es hacerlos tan tangibles como los de los matemáticos, en forma tal que podamos encontrar nuestro error a primera vista, y cuando haya disputas entre personas, podamos simplemente decir: Calculemos, sin más, para ver quién tiene la razón. El arte del descubrimiento. Gottfreid Wilhem Leibniz

 

Ayer se me acercó mi hijo para repasar conmigo la lección de lengua. Diptongos, triptongos, hiatos, sinónimos y antónimos, significados léxicos y gramaticales….y la narración. Mi hijo empezó a decirme que una narración era un suceso que…..”¡Espera!” – le detuve- no me cuadra. Tablet en mano busqué en Google:

 

“Relato oral o escrito en el que se cuenta algo que ha sucedido realmente o un hecho o una historia ficticios”.

 

En las narraciones se juega con el tiempo y el espacio, los personajes y sus acciones, y se les supone un narrador, más o menos vinculado a los sucesos narrados. Y es muy destacable la distinción entre lo real o ficticio de lo literaria o literalmente acaecido. ¿Cuánto es en un relato histórico mera conjetura o creencia del narrador y cuánto hay de espejo de la realidad (ése del que habló Stendhal al hablar del arte de la literatura en el comienzo de su obra Rojo y Negro) en una novela, por lo que se refiere a personajes y acontecimientos?

 

Todos conocemos casos de Historiadores cuya versión de los hechos narrados en su crónica dista de ser universalmente aceptada como válida. Y todos hemos notado, al leer algunas novelas, que hablaban de cosas que habían sucedido realmente y cuyos personajes eran muy parecidos, sino casi idénticos a algunas personas reales de los cuales teníamos algún conocimiento directo o indirecto.

 

Pero en éste ámbito complejo no es fácil dirimir de forma perfecta y clara dónde acaban las verdades y comienzan los mitos y las falsedades, o incluso las deliberadas mentiras. La Historia y la Novela no entran dentro de la categoría de cosas en las que Leibniz hubiera podido solucionar el “problema” matemáticamente, poniendo a los disputantes frente a frente en una mesa con papel y lapiz y exigiéndoles un poco de cálculo.

El Historiador metido a político Oriol Junqueras fue desde bien pequeño, como el mismo confiesa, nacionalista catalán. Para él la narrativa servía al fin de defender su mito, y por tanto la Historia, con sus tiempos, espacios, personajes y acciones, debía contarse a la luz de su visión de un pueblo catalán grandioso y uno español mezquino, de modo que ni los tiempos, ni los espacios, ni los personajes y sus acciones se juzgaban de acuerdo con criterios estrictamente objetivos. Todo se convertía en un Teatro sobre cuyo escenario se desarrollaba la visión distorsionada de la trama, los actores y los actos bajo el juego de luces de los focos del independentismo.

 

Pero Junqueras el Historiador, que se permitía esas licencias casi poéticas, si no fuera por su patetismo, como Conseller d’Economía i Hisenda de La Generalitat de Catalunya, tenía un problema. Y es que aunque la Economía no sea una ciencia exacta, sí requiere de algunos cálculos a partir de los cuales se pueden establecer ciertas verdades con un alto grado de precisión, y que por tanto nadie discute. Fundamentalmente esto ocurre con algunas cuentas cuya aritmética no merecería siquiera la atención de un avezado matemático, por su relativa sencillez.

 

Así que no es exagerado decir que se encontró con la horma de su zapato, Don Oriol, cuando Josep Borrell, ése gigante político con un intelecto privilegiado, decidió poner sobre el tapete las cuentas de Catalunya dentro del marco de su relación con España, Europa y los diversos organismos internacionales. Lo que animaba a Borrell a hacer esas cuentas era poner de manifiesto la retórica infundada de los nacionalistas catalanes (el cuento, como lo calificaría el propio Borrell) que proclamaba que España estaba sometiendo a Catalunya a un expolio fiscal sistemático. Todo se resumía en una frase y en una cifra. ¿La frase?: “España nos roba”. ¿La cifra?: 16.000 millones de € al año.

 

Junto con Joan Llorach, Josep Borrell escribió un libro que podría considerarse absolutamente Leibniziano, que se publicó en 2015, cuando Arthur Mas todavía andaba por ahí como líder independentista oportunista, antes de que llegara otros que lo hicieran parecer mejor. El Libro: Las Cuentas y los Cuentos de la Independencia.

 

Abordando la cuestión de la llamada Balanza Fiscal Catalana con España, los autores desmontaron, matemáticamente, los cálculos fraudulentos que conducían a los nacionalistas a declarar que Catalunya era víctima de un robo y que podría salir de la crisis y comenzar una ascendente andadura hacia la prosperidad si se separaban de España.

 

Para quien quiera conocer en detalle cómo se calculan estas balanzas, lo que deben contemplar y, sobre todo, lo poco viable económicamente que hubiera sido para Catalunya separarse de España, el libro de Borrell y Llorach es muy recomendable.

 

Y para quién quiera ver, simplemente, como Borrell aplasta a Junqueras con las cuentas de la independencia, bastaría con visualizar este vídeo.

Josep Borrell está ahora en todas las manifestaciones importantes que se celebran en Catalunya por la unidad de España. Pedro Sánchez, el líder del PSOE, le quiere cerca. No sería de extrañar que en estas frenéticas jornadas que hemos vivido Josep Borrell haya jugado un papel decisivo tanto públicamente como entre los bastidores del poder, influyendo sabiamente en Sánchez. Quizás lo revele la Historia en el futuro. Una Historia, todo sea dicho, razonablemente objetiva.

 

Libro disponible:

Las Cuentas y los Cuentos de la Independencia

  • Germánico

    Y sin ceder un sólo punto.

  • Alberto
  • Germánico

    El caso es que Iceta le ha pedido que vaya a las elecciones como su número tres y Borrell ha dado un no por respuesta.

  • pvl

    Interesante el dato biográfico, como también lo es lo apuntado por Viejecita (que el PSOE se lo cargó en un episodio de la más extraño) y por Germánico: que representa a la izquierda razonable y necesaria.

  • Martin Schweighart Moya

    No coincidé con Pepe Borrell en la ETSIA de Madrid, soy mas joven que el, pero muchos amigos lo tuvieron a su lado en las aulas, y todos comentan que no solo era un tio de curso por año, sino que era, y es, un tipo realmente brillante. Como era de preveer, el hijo del panadero leridano se hizo con una beca Fullbright y con 22 añitos se marcho a USA.
    Y como decia no se quien, el antidoto a todo nacionalismo es conocer Mundo 🙂

    Saludos

  • Germánico

    Este penoso episodio de nuestra historia democrática ha hecho que vuelva Borrell. No hay mal que por bien no venga. Esa es la izquierda socialdemócrata que algunos queremos…y no los garrulos que hacen escraches y diseminan eslóganes fáciles.

  • Germánico

    Borrell es un político de altos vuelos. A su lado Junqueras parece lo que es. No entraremos en detalle.

  • viejecita

    Muchas gracias, Germánico. No había visto ese video, ( y eso que suelo seguir a los de SCC) , y me ha gustado mucho.
    ¡ Que pena que Borrell no llegase a ser Secretario General del PSOE, por culpa de aquellos dos colaboradores suyos por los que dimitió nada más ser elegido . ! Que no hubiéramos tenido que padecer la era Zapatero, y que no le hubiera dejado a Rubalcaba montar la que montó con los pásalo después del 11M…

    En Majadahonda donde vivía, cerca de donde vivo yo , todos le tenían admiración y respeto, que se portaba como un Señor, no se aprovechaba, ( como otros ) de su cargo para pagar las facturas sin IVA. Eso sí, al mismo tiempo, le considerábamos un tanto severo y jansenista…
    Pero, aunque me fuera a subir los impuestos , no me importaría que sucediera a Rajoy. Que sé que me convencería de sus razones para hacerme pagar todavía más. Y eso que pagar impuestos, sobre todo, algunos impuestos que considero injustos, es algo que no me gusta nada.