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Juana, NO cuentes conmigo

escrito por Sofía Rincón 11 agosto, 2017

Llevo semanas viendo en Twitter que cada dos por tres Juana, la famosa Juana que secuestró a sus hijos, es Trending Topic. Dejando a un lado lo que opino de todo esto, que por el título se puede deducir fácilmente, quiero hablar aquí sobre algo bastante relacionado con este fenómeno. Y es que no paro de leer en cada hashtag que sacan de ella cosas como que “el sistema está hecho contra las mujeres” o como que “el sistema está mal”, y toda una serie de cuestiones relacionadas con que “el sistema oprime a las mujeres”.

Para empezar, basta con la palabra de una mujer, sin ni siquiera existir denuncia necesariamente, para que a un hombre se tenga que despachar desde servicios sociales*, y basta con una denuncia para que se le meta en el calabozo sistemáticamente y sin que éste pueda alegar NADA en su defensa hasta que no se le toma declaración ante el juez.

Por otro lado, independientemente de que la acusación sea falsa, la denuncia pasa automáticamente a formar parte de las listas del Observatorio de Violencia de Género y de la Mujer. Oséase, que aunque la denuncia se archive por falta de pruebas o se haga una contradenuncia hacia la mujer en pro de demostrar la falsedad de la denuncia primigenia de ésta y se gane el juicio, aún así, TODA denuncia pasa a las estadísticas como maltrato, y no como mera denuncia.

Ya hablaré con más detenimiento de esto y yendo a los conceptos esenciales en futuros artículos, pero por ahora me limito a decir lo siguiente: Juana, NO cuentes conmigo, porque aunque tuvieras razón, toda la campaña que hay en tu favor tiene como discurso que este hecho que acabo de exponer es perfectamente legítimo por el mero hecho de que los afectados son hombres. Y yo, llámame loca si quieres, no creo que deban defenderse la desinformación y el alarmismo por razones tan estúpidas como el sexo, la raza o la religión.

*basta con un certificado de servicios sociales tras escuchar sólo la palabra de una mujer, sin ni siquiera existir denuncia ni preguntar o pedir pruebas a la otra parte, para que tenga acceso a todo tipo de ayudas pensadas sólo para maltratadas, y basta con una denuncia para que se meta al hombre denunciado en el calabozo sistemáticamente y sin que éste pueda alegar NADA en su defensa hasta que no se le toma declaración ante el juez, en un plazo máximo de 72 horas desde la detención