Home Política Venezuela: por el socialismo hasta la tiranía… y más allá

Venezuela: por el socialismo hasta la tiranía… y más allá

escrito por Luis I. Gómez 1 agosto, 2017

Por enésima vez un experimento socialista termina en pobreza, represión y violencia. Por enésima vez asistimos a las deplorables consecuencias que inevitablemente nacen de la imposición de los sueños redencionistas de unas élites privilegiadas en su intento por traernos el paraíso -obviamente “su paraíso”- a la tierra. Y no aprendemos.

El socialismo es impracticable. Lo es porque cualquier ideología que pretenda planificar los procesos sociales o influenciar éstos mediante medidas políticas traducidas en coerción, anula cualquier posibilidad de crecimiento y progreso: elimina la creatividad motriz. Todo sistema socialista va contra la naturaleza humana y es extremadamente antisocial.

¿Hay algo nuevo, diferente, en la situación que atraviesa Venezuela? Pues no; podemos decir que no.

Hugo Chávez fue elegido por primera vez en unas elecciones democráticas como Presidente de Venezuela. Luego anunció una “Revolución Bolivariana” declarando el “socialismo bolivariano” como la nueva doctrina de Estado. Después de 17 años, aquellas aspiraciones socialistas terminaron donde lo han hecho todos los experimentos socialistas anteriores: los recursos esquilmados, colapso económico y empobrecimiento. Que yo sepa, nada de ello es nuevo.

Pero también podemos responder a la pregunta de más arriba con un “sí, algunas cosas son nuevas”. Por ejemplo:

  • La vertiginosa velocidad con la que el “socialismo del siglo XXI” ha agotado completamente los recursos financieros y económicos del país más rico del continente sudamericano.
  • El cobarde y connivente silencio de los intelectuales de izquierda occidentales y los mismísimos gobiernos occidentales, a excepción de Estados Unidos, ante la destrucción de un país y la opresión de la gran mayoría de un pueblo.
  • El rápido desgaste de una ideología de izquierda, a pesar de haberse apropiado de conceptos como soberanía, igualdad y justicia.
  • El efecto de señalización en casi todos los demás países de América Latina: basta con hacer referencia a Venezuela para que las perspectivas electorales de cualquier forma de socialismo bolivariano pierdan peso entre los votantes.
  • El concepto de “trata de personas” debe ser redefinido, porque los gobiernos que venden el trabajo de sus ciudadanos temporalmente a otros estados por razones económicas y políticas también cometen un delito de tráfico de seres humanos, por mucho que los países occidentales hayan guardado silencio.

Hace ya algunos años Óscar Lucien escribía en uno de sus artículos:

Quizá sea este, el del ominoso apartheid, el único sentido en el que pueda hablarse con propiedad de “africanización”: la institucionalización y la consagración de la persecución, el desprecio, el odio y la exterminación a consecuencia del color de la piel, de las creencias religiosas y, en nuestro caso, del pensamiento político.

Africanización de Venezuela. Demolición de Venezuela. Esclavización de los venezolanos. Esta mañana nos levantábamos con la “noticia” de la nueva detención (secuestro se puede decir) de Leopoldo López y Antonio Ledezma, líderes de la oposición. No me sorprende lo más mínimo: los regímenes totalitarios nacen, crecen y mueren en los lodos de su eterna  y liberticida consigna: o conmigo o contra mí.