Home Economía De la rentabilidad empresarial

De la rentabilidad empresarial

escrito por Firmas Invitadas 24 junio, 2017

Autor: Juano 

Una crítica fácil y repetida hacia los liberales es que somos los defensores o súbditos del oligopolio capitalista que controla el sistema.  Dejando a un margen la recurrente defensa de que en un entorno liberal los individuos dispondrían de mayor renta y que ello equilibraría el poder económico y social, creo que la prueba esencial de la falacia es que -sin intervencionismo- según las leyes del mercado la rentabilidad empresarial tiende a cero.  Y tal tendencia es en beneficio de la sociedad.

Todo negocio nace para satisfacer una necesidad desatendida, es una innovación en el entorno que de ser acertada, producirá una rentabilidad determinada.  Una vez en marcha la actividad económica la evolución del entorno competitivo forzará la mengua de esa rentabilidad.  Ante tal escenario, para evitar la quiebra, hay tres alternativas únicas:

  1. Crecer en volumen para compensar la caída de rendimiento y entrar en economías de escala (que permiten un incremento de margen).
  2. Innovar para generar un crecimiento en la rentabilidad.
  3. Buscar el favor del poder político para mantener el status quo o mejorarlo a favor del empresario.

No hay más alternativas.

Hagamos un ejercicio simplificado de comparación de dos ejemplos con diferentes entornos:

Entorno I – Capitalismo liberal

Premisas:

  • No hay impuestos (o estos son de poca cuantía e iguales para todos).
  • No hay inflación ni dinero fiduciario.
  • Ley igual para todos (no hay subvenciones, no hay patentes, no hay programas ni regulaciones sectoriales).

Desarrollo:

  1. Supongamos que el sector del pan tiene una rentabilidad media del 3%.
  2. El empresario X descubre un proceso que le permite fabricar un pan estándar con una rentabilidad del 10%.
  3. Para captar clientela comienza a vender con un precio inferior en un 3% a la media. Los clientes tienen el mismo producto más barato, por ende más renta disponible para otros fines.  El empresario ha invertido 3 puntos de su margen –que deja de percibir- en la acción comercial.
  4. Para que los empleados no difundan su innovación les hace firmar un contrato de confidencialidad, a cambio de ceder un punto de su margen en incremento salarial. Los trabajadores ganan, el empresario ya ha perdido 4 puntos de su ventaja competitiva inicial.
  5. El éxito de la empresa elimina a los competidores que tenían una rentabilidad inferior a la media. Crece la demanda y el negocio se expande.  El empresario obtiene más dinero por el volumen de ventas y recupera 2 puntos de rentabilidad por las economías de escala.
  6. Tras un tiempo, para asegurar el volumen de las nuevas filiales, el precio baja cediendo otro punto de rentabilidad, queda en un 7%
  7. A la larga la competencia logra innovaciones similares o iguales a las que en un inicio logró el empresario X. Comienza una guerra de precios que reduce la rentabilidad nuevamente al 3%.  Si bien la rentabilidad vuelve a la misma media lo hace con un pvp 7 puntos por debajo del inicial, que es beneficio de la clientela y menor montante final de beneficio para los empresarios.  Esto podría expulsar también a los que no logren un volumen de ventas mínimo aún siendo rentables.
  8. Una vez conocido el secreto o siendo este irrelevante por los avances de los competidores, X está pagando un sobrecoste en mano de obra que le puede lastrar ante avances del mercado. Opta por negociar una rescisión del contrato y limitar la pérdida, devolviendo libertad absoluta a los trabajadores.
  9. Un trabajador comete un error en el proceso productivo mas descubre que el resultado final es idéntico y que la nueva alternativa permite un nuevo margen del 10%. Al tener unos ahorros cuyo poder adquisitivo es estable o creciente ve que puede asociarse con unos familiares y montar un negocio competitivo con su descubrimiento.  Lo hace y comienza nuevamente el ciclo.
  10. Incapaz de descubrir la innovación de su ex-empleado y lograr la rentabilidad que impone la competencia, los hijos del señor X tienen que cerrar la empresa y dedicarse a otro negocio con los cuantiosos ahorros generados durante dos generaciones.

Conclusiones en un entorno libre:

  1. La rentabilidad empresarial tiende a cero.
  2. La rentabilidad sólo puede crecer mediante economías de escala y/o innovación (ya sea propia o por imitación). No hay ninguna otra vía.
  3. La rentabilidad decreciente es en beneficio de clientes y trabajadores. El negocio enriquece primero por la satisfacción de necesidades y segundo por hacerlo cada vez de manera más barata.
  4. La competencia tiene vía libre para mejorar cualquier idea o proceso conocido, el desarrollo es más rápido y enriquecedor.
  5. El trabajo duro y exitoso es recompensado, no hay una carga fiscal creciente ante más beneficios. De esta manera no hay una clase social estable dominante.  El que no innova o crece es devorado por la competencia.
  6. No pueden establecerse monopolios u oligopolios, desde el momento en el que pretendan aprovecharse de una ventaja competitiva subiendo precios harán rentables alternativas conocidas.

 

Entorno II – Situación actual.

Premisas:

  • Impuestos progresivos.
  • Inflación constante.
  • Leyes arbitrarias al servicio del interés político.

Desarrollo:

  1. Supongamos que el sector del pan tiene una rentabilidad media del 3%.
  2. El empresario X descubre un proceso que le permite fabricar un pan estándar con una rentabilidad del 10%.
  3. Inmediatamente se hipoteca para hacer una patente que impide que nadie copie su idea durante 25 años.
  4. Comienza a vender pan con un descuento del 7%.
  5. Crecen las ventas de manera espectacular y comienza a abrir filiales.
  6. La competencia viéndose acorralada presiona a los políticos y logra una ley que limita el número de panaderías por barrio impidiendo la expansión del señor X.
  7. El cambio legal trunca el plan de negocio de X, por lo que no puede hacer frente al pago de la deuda y vende la patente y el negocio al gigante Y del sector. Hacienda se lleva la mitad del montante de la operación.
  8. Y, que tiene la mayor red de distribución del país, ahora comienza a vender con al precio de X. Hunde a la competencia y amplía la red comprando a los quebrados.  Nadie puede hacerle competencia al tener la patente y la ley que limita el número de panaderías.
  9. Una vez Y logra una posición dominante vuelve a vender el pan al precio antiguo. Con las ganancias crecientes y espectaculares absorbe a proveedores y controla la evolución de posibles productos sustitutivos.
  10. Al no haber competencia los salarios de los trabajadores se estancan. Se despide a los de mejores condiciones y se contrata a nuevo personal con menos salario.
  11. Y negocia con el gobierno la inclusión de sus panes en las dietas de todos los comedores públicos del país.
  12. Z desarrolla un nuevo pan que es mejor y más barato que el de Y, con un margen del 25%.
  13. Z no puede abrir nuevas panaderías, sus ahorros no dan para pagar la patente, al no ser viable con el marco legal el negocio no recibe financiación.
  14. El cliente final ahora paga el pan igual que antes más la parte de sus impuestos que va a la compra de panes para otros. La empresa Y cada vez gana más dinero con mejor margen.  La innovación está bloqueada.  Los pobres ya no comen pan fuera de los comedores públicos.
  15. El estado aumenta el déficit para desarrollar un programa de subvenciones a la I+D+i.
  16. La empresa Y consigue más de 1 millón de euros en subvenciones en dicho programa. No desarrolla nada nuevo.
  17. Los hijos de X pierden todo lo que quedaba de la riqueza de su padre con el impuesto de sucesiones.

Conclusiones en el entorno actual:

  1. Ante la incertidumbre de la inversión en innovación o crecimiento, la consecución del favor político –ya sea mediante corrupción, ya sea mediante presión social o lobby- es una inversión de mayor certeza y cuantía en su rentabilidad. Si se cuenta con la suficiente masa social y organización ni siquiera hace falta una gran cuantía de dinero para lograr una fuerte ventaja competitiva a través del BOE.  Ventaja competitiva que irá en detrimento de clientes y trabajadores.
  2. La dinámica de incentivos del estado así tiende a la generación de oligopolios y al establecimiento de una clase social privilegiada en base a su proximidad al poder, no en base a su capacidad de generar riqueza. Además los impuestos progresivos castigan el éxito de los nuevos emprendedores, por lo que la clase dominante se torna estable y con rentabilidades crecientes.
  3. El esquema de patentes y leyes sectoriales son un enorme e injustificable freno al desarrollo y a la generación de riqueza.

 

En el largo plaza las leyes del mercado son inexorables, los resultados del primer escenario acaban por imponerse.  Sin embargo las perturbaciones que introduce el estado retrasa y tergiversa el desarrollo, provocando innumerables víctimas de distinto grado por el camino a favor de una élite improductiva.

Si bien el desarrollo de cualquier empresa en cada escenario no ha de ser paso por paso como se ha descrito en este ejercicio, sí que la tendencia indicada es fiel a lo que ocurre.  Así vemos mayor evolución y cambios en sectores sin legislar que en los que están férreamente regulados.  En los primeros el liderazgo va cambiando cada poco tiempo, mientras que en los últimos la hegemonía tiene estabilidad de lustros.

El amigo del rico y del monopolio, por lo tanto, es el intervencionista.  El liberal es amigo del bien común literalmente, pues propone un escenario de beneficios empresariales que tienden a cero a favor de todos los demás, o sea, de la sociedad.