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Leyes contra los pobres y quienes quieren producir

escrito por Burrhus el elefante neocon 19 junio, 2017

En materia impositiva, hay ideas que los políticos de todos los partidos son incapaces de entender. Una de estas ideas es que las leyes, no sólo son leyes con las que salir en la tele y satisfacer a sus votantes, sino que también fijan los precios y los incentivos por los que la gente debe actuar. Esto, que parece una obviedad, resulta que no lo es en términos prácticos, y que la misma legislación tiene consecuencias distintas en función de dónde se aplique.

Permítanme una serie de sencillos ejemplos de impuestos:

Cuota de autónomos. Vamos a suponer que queremos ponerle a los autónomos una cuota de… 250€ mensuales. El autónomo tiene que saber que debe pagar un IVA, debe pagar unas cotizaciones sociales (si es que quiere tener el día de mañana una pensión), un IRPF, un seguro y su cuota de autónomo de manera mensual, que dependerá de la facturación que tenga, y la dichosa cuota de 250€. Que en total serían 3000 euros anuales. Pues bien: Hay gente que no factura esa cantidad. O que gana más, pero que con ese impuesto no se lo pueden permitir (si ganas 6000€, Hacienda te quita la mitad… sigue sin compensarte). Por cierto, se me ha olvidado decirles que, en 2016, la cuota mínima de autónomos era de 267,04€. ¿Por qué hay empresas que venden la idea de “facturar sin ser autónomo“?  En comparación con los países de nuestro entorno, ser autónomo en España es un infierno. ¿Con qué consecuencias? Que hay decenas de miles de autónomos que trabajan en negro, completamente fuera del sistema, y sin cotizar a la Seguridad Social.

El Salario Mínimo Interprofesional. Una de las barreras de entrada más crueles, en tanto que afecta a los más pobres y a las personas menos capacitadas. Mucha gente no entiende que un salario es un precio, el precio de contratar a un trabajador, y que si el salario exigido es muy elevado, no se contrata. Por poner un caso, supongamos que se contrata a alguien por 10.000€ mensuales. ¿Qué clase de persona tiene ese salario? El Presidente del Gobierno, grandes directivos, superingenieros, excelentes comerciales, agentes de bolsa, deportistas de alto nivel… Ahora imponga ese salario mínimo a escala nacional, y tiene el 90% de la población en paro. Para 2017, el SMI, contando las 14 pagas, es de 9.906,40€, sin contar las trabas al despido (que actúan como incentivo en contra). Quien no genere una cantidad suficiente, está fuera del sistema y debe trabajar ilegalmente. O no trabajar. Es indudable que vivir con estas cantidades mensuales de dinero es muy duro, yo mismo lo he tenido que vivir. Pero lo es mucho más vivir con un sueldo de CERO EUROS ANUALES. Eso también he tenido que hacerlo, y les recomiendo encarecidamente que tengan un salario, por muy bajo y muy injusto que sea (que lo será). ¿Quiénes no pueden acceder a este salario? Los más jóvenes e inexpertos, quienes no tengan cualificaciones, aquellos que necesiten reinsertarse en la sociedad, y los emigrantes que no hablen el idioma. Es decir, los más desfavorecidos.

El IRPF. ¡Enhorabuena! Usted es una persona que ha salido de la nada y que ha conseguido, no solo obtener un empleo sino ser muy bueno en él y ganarse un ascenso. ¿Significa eso que siempre tributará al mismo porcentaje? Pues me temo que no. No se preocupen. Todo es muy fácil de entender. La Agencia Tributaria, por ejemplo, ha tenido la enorme gentileza de publicar un “Manual Práctico” que consta de 1.178 páginas para dos impuestos para explicar de forma sencilla los impuestos Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y el Impuesto sobre el Patrimonio. Sí, han leído bien. Un “Manual Práctico” de mil ciento setenta y ocho páginas. Huelga decir que  no he pasado de la segunda página, he ignorado sistemáticamente todas las fórmulas de cálculo, y me he puesto a buscar qué había en internet sobre el tema. Aquí lo explican de una forma bastante más sencilla. Básicamente, el salario se va dividiendo en una serie de tramos, los cuales deberán pagar una parte. El IRPF por los ingresos por el trabajo se pueden dividir de la siguiente manera:

(Advertencia: Lo presentado a continación es una forma extremadamente simplificada, existen muchos factores que influyen, empezando por la comunidad donde se resida; realmente, hay varios tipos de rentas: del trabajo, de bienes mobiliarios, inmobiliarios… un infierno de explicar. En cualquier caso, si esto le afecta personalmente, lo más recomendable es ir a un asesor fiscal muy caro para que le haga él todas las cuentas.)

  • del 24% para las rentas de entre 5.050 y 17.360 euros
  • del 28% para los ingresos de entre 17.360 y 32.360 euros
  • del 37% entre 32.360 y 52.360 euros
  • del 43% entre 52.360 y 120.000 euros
  • del 44% entre 120.000 y 175.000 euros
  • un 45% para las superiores a 175.000 euros

Es decir, ganar más dinero supondrá mayor esfuerzo en términos porcentuales. Es decir, que si yo paso de ser un currito que gana 25.000€ brutos y me suben el sueldo a 35.000€, resulta que antes pagaba…

Por 5.050€, nada.

Por la franja entre 5.050€ y 17.360€, 2.954€.

Y por la franja entre 17.360€ y 25.000€, 2.139,20€.

Es decir, que en IRPF se me van 5.093,20€ anuales de los 25.000€ que antes ganaba. Pues bien, si me suben el sueldo, toda cantidad que supere los 32.360€ tributará al 37%, en lugar del 24% o del 28%. Así pues, sólo con los 2640€ de diferencia entre el tramo del IRPF y los 35.000 de mi nuevo sueldo, el Estado se lleva 973,80€. No obstante, el aumento de tributación más dura, en tanto que afecta a quien menos tiene, es la que va del 24% al 28%. Más o menos, es la que va entre la franja de los 1.000€ a los 1.600€ netos mensuales. Los que pasen de esos ingresos se llevan un sablazo en IRPF terrorífico.

La inmensa mayoría de los mortales nos encontramos entre los 0 euros y los 50.000 brutos anuales. Que no dejan de ser 2.000€ netos mensuales. Pues para llegar a los 2.000€ netos hay hasta cuatro tramos. Con esto, pretendo resaltar las dificultades existentes para progresar económicamente y prosperar. Por contra, los tramos entre 52.360 euros en adelante varían en un 2%. Del 43 al 45%. De esto, no se dará mucha cuenta el trabajador, pero sí quien paga las diferencias entre tramos: el empresario. Lo que para el trabajador son 100€ netos más, para el empresario son 100€, 124€, 128€ ó 137€ por concepto de IRPF. Muchos tramos y mucho encarecimiento del precio de contratación, dificultando el ascenso económico de la gente (el trabajador ve el aumento neto; lo que no ve es el aumento que tiene que aportar el empresario para hacer efectiva esa subida salarial). Es un desincentivo a producir más, lo que afecta al consumo, al ahorro y a la inversión.

Sociedades. Finalmente, tendríamos la transfirmación Sociedad Limitada a Sociedad Anónima, que, por si no lo saben, tiene requisitos distintos, lo que dificulta que haya más sociedades anónimas (que son más grandes y tienen más posibilidades de resistir las malas coyunturas económicas). Por suerte, la tritubación se ha simplificado bastante.

Usted creerá que no ya la cuarta, sino especialmente las tres primeras trabas estatales comentadas, no tienen consecuencias en la vida real. Que no existen razones en contra a ponérseleo difícil a los autónomos. Que es bueno tener un salario mínimo muy elevado, y que éste no es un precio. Y que merece la pena que el porcentaje del tramo es mayor cuanto más se gane, por mucho que España sufra ahora mismo un 17,8% de paro. Permítanme que les plantee lo contrario. Todo lo que les he planteado son precios obligatorios implantados por el Estado. Son trabas a la creación de empleo, a que la gente pueda salir de la miseria en la que están. Y esos precios artificialmente altos tienen consecuencias muy negativas, especialmente para los más pobres.

Sin ir muy lejos de donde estoy (Tarifa). La Línea de la Concepción es un pueblo de la provincia de Cádiz, muy próximo a Gibraltar. Allí, desde que hay una tributación distinta para el tabaco y el alcohol, ha habido contrabando de estas mercancías. No es raro que puedan surgir conflictos entre estas mafias y la policía, incluso con muertos accidentales, y que sea la propia gente la que defienda a los traficantes, en lugar de a la Guardia Civil. Pues bien: La tasa de paro en La Línea de la Concepción es del 33,54%. Casi el doble de la media nacional. Y con un ritmo de creación de empleo mucho menor (cosa que pasa cuando dificultas el aumento de la creación de riqueza). En La Línea de la Concepción, ser autónomo o contratar a alguien pagando impuestos son actos heroicos. Lo normal allí es montar tu mafia de contrabando de tabaco, alcohol y lo que caiga.

¿De verdad, le puede sorprender a alguien que esto ocurra? La misma legislación igualitaria y redistributiva y las mismas trabas se aplican a madrileños y a linenses, siendo realidades completamente distintas. La que se aplica a los madrileños, con un 14,2% de paro, es una legislación dura, que dificulta y desincentiva la creación de empleo y riqueza, pero con la que puedes ir tirando. La misma legislación, aplicada a los linenses (y, por extensión, a los andaluces), es una legislación prohibitiva, que fomenta la economía sumergida, el empleo en negro y, en según qué casos y lugares, la delincuencia.