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¿Una recesión en China?

escrito por Antonio Vegas 26 enero, 2016

Recientemente, los medios de comunicación se están haciendo eco de las caídas de las bolsas chinas, al tiempo que aprovechan para alertar de una posible crisis en China o ciertamente una desaceleración del gigante asiático. No obstante, tras este revuelo informativo, se esconden muchos aspectos clave que pueden influir a todos nosotros, en mayor o en menor medida.

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Este artículo pretende ser una guía de apoyo para poder observar los acontecimientos en China con una perspectiva adecuada. Para ello debemos tener en cuenta los siguientes puntos, antes de atreverse a emitir cualquier juicio sobre la economía China:

En primer lugar, desde hace muchos años, las dudas sobre la economía asiática han estado persistiendo. No es algo nuevo. La rápida expansión del crédito y el endeudamiento en China, sobre todo a partir del año 2008, acrecentó las dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento económico en China.

En segundo lugar, la economía China siempre a principios de año ha ido mostrando signos significativos de debilidad que ha superado en la segunda mitad del año, motivo por el cual China se ha granjeado el apelativo de una economía muy resiliente.

En tercer lugar, la economía China es muy heterogénea, tanto en términos geográficos como en términos sectoriales. Hay sectores muy ineficientes y con signos claros de quiebra (por ejemplo, algunas grandes empresas estatales) y sectores muy punteros que están emprendiendo un camino de éxito (por ejemplo, empresas de telecomunicación como Xiaomi o Lenovo). Hay regiones con graves problemas económicos y regiones con un provenir económico enorme.

En cuarto lugar, la economía China a pesar de haber experimentado una apertura sin precedentes y una liberalización de la economía real enorme, lo cierto es que el sector financiero sigue aún controlado por el Estado, motivo por el cual es muy ineficiente y está generando desequilibrios muy importantes en la economía china, como por ejemplo la expansión del shadow banking.

En quinto lugar, y a consecuencia del punto anterior, los mercados de capitales entre los que se encuentran las bolsas están muy poco desarrollados y ocupan un peso relativamente reducido en la economía mundial. Esto quiere decir que una bajada en las bolsas chinas es relativamente más insignificante para China que una bajada en las bolsas americanas para EEUU. Además, a pesar de que la economía real en china esté muy globalizada, la economía financiera es muy doméstica y está muy aislada del resto del mundo.

En sexto lugar, la cifra de crecimiento económico es irrelevante, dado que el gobierno cuenta con los instrumentos necesarios, tanto del lado fiscal como del monetario y financiero para controlar las grandes cifras macroeconómicas. Recientemente, un representante de la China Securities Regulatory Commission (CSRC), reconoció lo siguiente en una reunión en Davos en la que la directora del FMI, Christine Lagarde, estaba presente:

“No es tan importante la cifra de crecimiento económico, porque China no se puede permitir una reducción fuerte del crecimiento económico, ya que ello pondría al descubierto muchos de los problemas financieros que existen en China, y para ello el gobierno cuenta con instrumentos suficientes”.

En conclusión, la economía china presenta enormes problemas financieros que nunca han salido a la luz debido al enorme poder que el gobierno chino todavía ostenta sobre las finanzas de China y que ha decidido emprender una política para evitar que salgan a la luz: bajada del encaje fraccionario, liberalización paulatina del sector financiero, bajada del tipo de interés, inyecciones masivas de capital por parte del Banco Central.

Los problemas financieros existen y son muy graves, y la bolsa seguirá cayendo porque todavía refleja un valor muy superior a los valores normales, pero es poco probable que China tenga una crisis financiera como la vivida en 2008 por EEUU, por los motivos explicados anteriormente: el gobierno cuenta con recursos e instrumentos como para evitarlo y la economía China.

Por ello, el escenario más probable es una desaceleración controlada por parte del gobierno Chino, al tiempo que se inician reformas profundas para intentar liberalizar el sector financiero chino, desarrollar los mercados de capitales y permitir la flotación libre de su moneda y de los tipos de interés del sector financiero, con la posibilidad de que las reformas tengan un efecto positivo sobre los desequilibrio financieros, antes de que el gobierno se quede sin recursos y sin instrumentos seguir apuntalando la economía de china mediante una desaceleración controlada.