Home Política Alemania, los refugiados, Schengen y Dublín

Alemania, los refugiados, Schengen y Dublín

escrito por Luis I. Gómez 14 septiembre, 2015

La aparición de Thomas de Maizière, Ministro del Interio alemán, ayer por la tarde fué breve, sin preguntas y en cierto modo histórica: “Alemania vuelve a ejercer controles policiales en sus fronteras de manera temporal”

Tal vez no se trate de la ruptura del Tratado de Schengen, como aseguran desde la Comisión Europea, pero en cualquier caso se trata de una medida absolutamente extraordinaria.

Debemos buscar las razones de la adopción de tal medida por parte del gobierno germano en la actual crisis de refugiados que viven Alemania y Europa. El propio de Mazière lo explicó ayer: “El objetivo de esta medida es limitar la llegada masiva de refugiados para poder acogerlos de manera más ordenada. Esto es, desde el punto de vista de la seguridad ciudadana, absolutamente necesario”

Y esto ultimo hace que la medida resulte ciertamente dramática. Alemania reacciona así a la incapacidad manifiesta de los países de la Unión para desarrollar políticas solidarias y consecuentes de acogida de refugiados. El Convenio de Dublin hace ya mucho tiempo que no funciona. Los refugiados ya no se quedan en el primer país de acogida, tal y como se prevee en dicho tratado. Siguen su camino dentro de la Unión, hacia Alemania o Suecia. En su rueda de prensa de Mazière insiste en que aquellos estados de la Unión a los que llegan los refugiados son los que deben registrar y valorar las solicitudes de asilo.

El Convenio de Dublín es un contrasentido desde el punto de vista liberal. De un lado tenemos un espacio (la Unión Europea) en el que declaramos sagrado el principio de la libre circulación de personas, por otro lado limitamos ese “derecho” a los ciudadanos de la Unión, excluyendo del mismo a todos los demás. Las palabras de de Mezière ayer tarde no dejan lugar a dudas sobre el verdadero carácter de esta Unión Europea de nuestros días: “No puede ser que los refugiados elijan en qué país de la Unión quieren ser acogidos. Evitaremos que ello sea así en cuanto regulemos un sitema de reparto vinculante entre los países de la Unión”.

Desde el goberno germano se alaba la buena disposición de los alemanes en esta crisis de refugiados, pero se amonesta al mismo tiempo a los ciudadanos del resto de países europeos: “no se puede abusar de la generosidad de unos”. Los controles fronterizos son un claro mensaje a los otros países de la Unión: exigimos más solidaridad, también fuera de Alemania.

Y convertimos, por arte de la política, a los refugiados en algo parecido a la leche, con cuotas, trasvases, presupuestos, subvenciones …. mercancía.

Se lo decía, queridos lectores, hace unos días:

  • o nos aferramos a nuestro ficticio y carísimo estado de bienestar, y cerramos las fronteras a cal y canto para asegurarlo,
  • o decidimos ayudar de verdad, recibiéndoles con los brazos abiertos, los aranceles eliminados y las fronteras permeables.

Y usted, ¿qué opina? Díganoslo aquí -> comentarios