Home Liberalismo El espíritu de la libertad de expresión y de la participación en asuntos públicos ha muerto: Sobre el despido de Juan Ramón Rallo de RTVE

El espíritu de la libertad de expresión y de la participación en asuntos públicos ha muerto: Sobre el despido de Juan Ramón Rallo de RTVE

escrito por Burrhus el elefante neocon 5 septiembre, 2014

¿Qué le parecería el hecho de que un profesor no pudiese ejercer su profesión en una escuela pública por el hecho de ser anarquista? ¿Le parece bien que un comunista no pueda formar parte del Consejo de Administración de una Caja de Ahorros? ¿Y que un nacionalista pueda formar parte del Ejército, o de las fuerzas del orden público? Y saliendo de lo público. Le parece bien que por el hecho de ser sindicalista una empresa puede despedir a un trabajador? ¿Cree usted que la ideología personal es un requisito para ser despedido? ¿Cree usted que la condición ideológica es una razón por la cual se te pueda despedir, independientemente de sus capacidades?

Bienvenido al mundo real. Juan Ramón Rallo no ha durado ni 48 horas en su pequeña sección en el programa de Televisión Española de Mariló Montero. ¿Habrá sido, tal vez, por la incompetencia manifiesta del Doctor Rallo para explicar cuatro conceptos económicos? Lo dudo bastante. Más bien creo que se trata del típico mamoneo típico de las instituciones públicas, en las que alguien, por ejemplo, un sindicato, consigue que echen a una persona incómoda a cambio de no tocar tanto las narices sobre según qué temas. Ni meritocracia, ni servicio público, ni libertad de expresión, ni gaitas. Es obvio que a Juan Ramón Rallo se le ha echado por ser liberal.

Juan Ramón Rallo lo ha dicho una y mil veces: Si por él fuera, deberían cerrar las televisiones públicas. Pero es que Juan Ramón Rallo paga sus impuestos, y como los paga, tiene el mismo derecho que cualquier otro ciudadano a acceder al uso de esos derechos. Y si no es así, devuélvanle el dinero.

Con este artículo no pretendo cuestionar la legalidad del “fin de prestación de Servicios” de Juan Ramón Rallo en Radio Televisión Española, que seguramente lo será. Pretendo decir que el espíritu de las leyes es una farsa en España, y que prima más el chanchullo y las balanzas de poder que los presuntos derechos de los ciudadanos.

Les voy a citar tres normas del ordenamiento jurídico en vigor.

Artículo 23.2 de la Constitución:

[…] tienen derecho a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos, con los requisitos que señalen las leyes.

Artículo 14 del Estatuto Básico de los Empleados Públicos:

Los empleados públicos tienen los siguientes derechos de carácter individual en correspondencia con la naturaleza jurídica de su relación de servicio:

i) A la no discriminación por razón de nacimiento, origen racial o étnico, género, sexo u orientación sexual, religión o convicciones, opinión, discapacidad, edad o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Si bien no es aplicable al caso, el espíritu de las normas es ese.

El artículo cuarto de la derogada  afirma que:

Ley 4/1980, de 10 de enero, de Estatuto de la Radio y la Televisión, artículo 3.

La actividad de los medios de comunicación social del Estado se inspirará en los siguientes principios:

[…] El respeto al pluralismo político, religioso, social, cultural y lingüístico.

Vale, he dicho “en vigor”…

El vigente artículo 3.2 apartado c) de la vigente Ley 17/2006, de 5 de junio, de la radio y la televisión de titularidad estatal,  afirma que entre los objetivos de la RTVE está el de:

Facilitar el debate democrático y la libre expresión de opiniones.

Esto es lo que hay. Si se puede, a quien le caigas mal te echará por razón de ideología, por ser liberal. En España todo el mundo puede participar en los asuntos públicos: da igual que se sea del PP, del PSOE, comunista o nacionalista que pretende romper España. Pero los liberales, no. Todos los textos legales leídos anteriormente y presuntamente vigentes no valen para nada si le caes mal a la persona equivocada.

Tiene narices decirlo, pero incluso en el programa de Pablo Iglesias hay más pluralismo que en Radio Televisión Española.

PD: Privatización de Radio Televisión Española, YA.

Actualización 18:46. El diario de Nacho Escolar debe estar encantado con la noticia.