Home Economía La podemización de España

La podemización de España

escrito por Arturo Taibo 20 julio, 2014

 

PODEMOS

Han pasado seis o siete años desde el inicio de la crisis y lo más importante que ha sucedido en el mundo de la política desde entonces es la aparición de Podemos.

 

El éxito de Podemos no es tanto su resultado electoral, que es importantísimo, sino el haberse convertido en el eje de la política en España.

 

El éxito de Podemos se debe a dos causas. Por un lado a Pablo Iglesias y su equipo que han sabido conectar con una parte de la población con un lenguaje directo y un mensaje claro, con una habilísima campaña tanto en medios convencionales como en las llamadas redes sociales. La otra causa es que hay todo un ambiente a base de manipulación informativa y de años, muchos años, de adoctrinamiento en las universidades y escuelas que hace que vender las ideas de Podemos sea fácil.

 

Porque ni Pablo Iglesias ni nadie hubiera podido triunfar si no hubiese un sustrato social que ya era proclive a sus ideas y que estaba ahí esperando un líder.

 

Para la inmensa mayoría de la población, y no solo para los votantes de Podemos, la crisis se generó por un oscuro contubernio de fuerzas financieras y empresariales que quieren quitarles sus derechos, adquiridos tras años de lucha, para  enriquecerse de una manera obscena.

 

Para la inmensa mayoría de la población el poder político está presa de los intereses de las multinacionales y los bancos que quieren acabar con la clase media.

 

La inmensa mayoría ni ha entendido ni quiere entender las causas y posibles salidas de la crisis. A la inmensa mayoría de la población no le interesan ni la deuda ni el déficit, ni la prima de riesgo, ni, por supuesto, los salarios reales (con impuestos incluidos), ni la estafa que es el sistema de pensiones público.

 

La inmensa mayoría lo que quiere es que el poder político ponga firmes a las grandes empresas para que paguen más impuestos e inviertan más y disminuyan sus “exagerados beneficios” en “bien de la comunidad”.

 

La inmensa mayoría ve la economía como una lucha entre honrados y solidarios trabajadores contra malvados especuladores avariciosos.

 

La inmensa mayoría quiere que el Estado gaste más.

 

 

Con una sociedad como la española montar un Podemos era relativamente fácil (no quiero quitar méritos a Pablo Iglesias y su equipo de la Complutense). Es cierto que existía una Izquierda Unida cuyo electorado natural era y es el de Podemos y ahí radica el éxito de Podemos: saber vender mejor su producto que los políticos de Izquierda Unida.

 

Pero las consecuencias de la aparición de Podemos van mucho más allá que el de una irrupción en unas elecciones sin demasiada importancia. La consecuencia más importante es la Podemización de la sociedad española: convertir la agenda de Podemos en el centro de la política en España.

 

Teoría de la Podemización.

 

Como todos ustedes sabrán dentro de 18 meses habrá unas Elecciones Generales en España (y mucho antes unas Autonómicas y unas Municipales). Podemos va a perjudicar a los partidos de la izquierda tradicional (PSOE e IU) y en consecuencia va a beneficiar al PP. El sistema electoral español castiga fuertemente a la fragmentación del voto y a los partidos con menos del 15 % de los votos (siempre que esos votos no estén concentrados en unas pocas provincias).

 

Podemos va a restar votos a los partidos de izquierda tradicional impidiendo que capitalicen la oposición al gobierno del PP y, al mismo tiempo, si Podemos no pasa del 15 % de los votos, su representación en el futuro Parlamento va a ser mínima (lo que no quita para que tenga grupo parlamentario propio y por tanto vaya a utilizar el Parlamento como altavoz de sus ideas).

 

Este hecho no se le escapa a nadie. Izquierda Unida va a intentar por todos los medios que Podemos se una a ellos: si ambas formaciones suman sus expectativas de votos pueden sobrepasar al PSOE y convertirse por primera vez en la Historia en la formación mayoritaria en la izquierda española (y no olvidemos que Izquierda Unida y Podemos no son más que revailvals del Partido Comunista). De todos modos no veo a Podemos pactando por adelanado con nadie: ellos mismos dicen que aspiran a todo.

 

El PSOE, en medio de una profunda crisis y en un proceso de renovación interna, va a radicalizarse para no aparecer como miembro de lo que se llama PPSOE, el bipartidismo o “la casta”. El próximo líder del PSOE va a presentarse como la opción de la verdadera izquierda (superados los errores de la época de Zapatero) para volver al poder e intentará convencer a la gente de que seguirá una política dura contra “la derecha” lo que hará innecesario, inútil e incluso favorable al PP el voto a la extrema izquierda (sea IU o Podemos).

 

El PP podrá así presentarse como la única alternativa a la llegada al poder de la extrema izquierda y como la garantía de que el proceso de recuperación de la economía se mantendrá.

 

También los partidos nacionalistas, que esperaran que la división de la izquierda “española” les deje vía libre una vez que el PP parece haberse convertido en residual en el País Vasco  y Cataluña, van a estar pendientes de Podemos.

 

 

Dos resultados.

 

Si en las próximas Elecciones Generales el PP  renueva su mayoría absoluta Podemos quedará fuera del Gobierno, obvio, pero no va a desaparecer, es más: culpará a la izquierda tradicional del fracaso electoral y se consolidará como única alternativa al PP.

 

Si el PP no consigue mayoría absoluta, que es lo más probable, Podemos se convertirá en la fuerza clave del nuevo gobierno… a no ser que las izquierdas no se pongan de acuerdo y entonces España será ingobernable y Podemos echara la culpa a la “casta”. También existe la posibilidad de un gobierno PP-PSOE pero eso sería la muerte del PSOE y no creo que los dirigentes del PSOE sean tan estúpidos.

 

En cualquier caso Podemos se consolidará como la alternativa al PP. Se habrá consumado así el giro a la izquierda en la política española, giro que empezó con la toma por parte de la izquierda de los medios de comunicación y del sistema educativo, que continuó con la progresiva socialdemocratización del PP y que acaba ahora con la radicalización de la izquierda. Todo un “corrimiento hacia el rojo” de la política y la sociedad española.

 

Claro está que antes tocan unas municipales y autonómicas que van a ser un auténtico terremoto político y desde las que se controla la mayor parte del presupuesto. ¡Y falta menos de un año!

 

¿Es irreversible la podemización de España?

 

Si yo tuviera que apostar, y he de reconocer que soy muy malo apostando, apostaría más por la desaparición de España como Estado-nación que por que el fenómeno Podemos se diluya.

 

Podemos es lo “cool”, lo moderno, lo guay chupiguay, mientras que España es lo carca, el pasado, el facherío, vamos: el franquismo.

De lo que es el liberalismo (AKA neoliberalismo) para la mayoría de los españoles ya ni les digo.

 

Podemos es un fenómeno inatacable desde la lógica o desde los datos. Podemos, como todos los socialismos, es una cuestión de fe,  fe en el Estado, en “el pueblo”. Fe, en definitiva, y como en todas las religiones, en un ente superior que todo lo sabe y que todo lo puede.

 

Podemos viene a sustituir a la antigua jerarquía socialista que se había apartado de los dogmas y principios básicos de su religión.

 

Podemos sólo puede fracasar si fracasa el poder de convicción de sus pastores, profetas o como les llamen (¿politólogos?). Y en mi opinión Pablo Iglesias, Monedero y su equipo en lo de ejercer de santones son muy buenos.

 

Yo sólo soy un triste escéptico.