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Altruismo, bonobos y capitalismo

escrito por Firmas Invitadas 8 abril, 2014

“El capitalismo no es una condición suficiente para la libertad,
pero es una condición necesaria para la libertad”
Milton Friedman.

bonobos1Hace ya algunos días, pude ver un documental sobre el altruismo de los bonobos. Dicho documental es parte de un estudio mas amplio de Tobias Deschner, profesor e investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania, sobre como los bonobos comparten comida u otros ítems con desconocidos de una forma recíprocamente altruista, según las propias definiciones del autor.

La filosofía oculta tras la definición de la palabra altruista siempre me ha parecido muy interesante y un tema de conversación altamente esclarecedor en cuanto a como el lenguaje muchas veces es el obstáculo que no nos deja ver el bosque.

En el documental vemos como un bonobo se descuelga a por una tela hacia el interior de la jaula en la que hay unos gajos de manzana. En la jaula de al lado, un congénere de nuestro protagonista encerrado sin comida, se interesa por los gajos desde detrás de los barrotes. Al llegar, nuestro protagonista, evalúa la situación, ve a otro bonobo en la jaula de la lado, y decide voluntariamente abrir la puerta para poder disfrutar ambos de la manzana juntos.

Hasta aquí, y como podemos leer en el estudio, cabe la sorpresa de ver como nuestros primos hermanos, los bonobos (Pan Paniscus), son tan altruistas como nosotros, ¿verdad?

El bonobo, a pesar de haber sido descubierto por la ciencia europea en 1928, ha sido ampliamente estudiado por su parentesco con el ser humano ( nos separa un 1,3% del ADN). Son animales altamente sociales, con una cultura matriarcal, que caminan erguidos en muchas situaciones y que, a diferencia del ser humano o del chimpancé común, no resuelven sus problemas con hostilidades, sino con actividades sexuales. Según se desprende de los estudios, estos animales prefieren la interacción social como bien superior a la posesión de comida en si misma. Recordemos, por favor, la palabra “prefieren”.

De la mano de los primatólogos que están estudiando el tema, sabemos que esta diferenciación en la resolución de problemas puede ser debida a algo tan sencillo, y común, como una barrera física natural, el río Congo. Los estudios sugieren que, tras la formación del río Congo hace aproximadamente 1 millón de años, chimpancés y bonobos evolucionaron de maneras diferentes a uno y otro lado de esta frontera natural. Llegadas las glaciaciones, según los estudios, la escasez de comida en la parte norte del río Congo pudo influir de manera determinante en la actitud beligerante de los chimpancés respecto al carácter mas pacífico y sexualmente resolutivo de los bonobos.

Llegados a este punto, sería un planteamiento mas que lógico preguntarse el por qué del título del artículo. Entremos, pues, en materia.

Una vez que tenemos los antecedentes, vayamos al análisis pormenorizado de sus componentes. Dando por hecho que los estudios tienen un razonable porcentaje de razón (no tengo mas conocimientos, base ni ningún otro hecho que me permita rebatir a los investigadores de este estudio en sus conclusiones, así que he de darlos por ciertos) acerca de la separación de comportamientos, demos un paso mas allá.

El altruismo, ¿qué es?. La RAE lo define como “diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio”. Dada esta definición, el sentido común nos dice que los seres humanos son capaces de ser altruistas y, al parecer, nuestros primos los bonobos también. Hasta aquí todo parece correcto. Pero entonces seguimos dándole vueltas al documental de los bonobos y a la definición de altruismo. Así, comprobamos que si una hembra de perro cuida a su camada de perritos, podríamos hablar de altruismo, ¿verdad?. Si una hembra de pulpo cuida de sus huevos sin comer y muere de hambre horas antes de la eclosión de los mismos, parece razonable también el hablar de altruismo, ¿es así? ¿O no?

joey-friendsTodos estos pensamientos me evocaron el capítulo 5×04 de la serie “Friends”, “El que Phoebe odia el Servicio Público de Transmisiones”. Tras la acción en primer plano, Phoebe intenta demostrarle a Joey que puede realizar una acción buena sin sentirse bien por ello, lo cual Joey, con acierto, desde mi punto de vista, le niega. Finalmente, esa acción sin recompensa personal no es posible, no existe.

Cada vez estamos mas cerca de entender el título del artículo, ¡paciencia!.

En un ejercicio mental, les pido que piensen en una acción que ustedes puedan realizar como individuos, que, generándole un bien a otro individuo o grupo de ellos, no obtenga usted una satisfacción personal, bien en forma material o de cualquier otra índole.

Al ser un artículo escrito, y ante la imposibilidad de una dinamización grupal, pondré algunos ejemplos que creo puedan ser clarificadores:

1) Un progenitor da su vida por su hijo, ejemplo extremo de los cuidados parentales. ¿Cómo puede no ser altruista este comportamiento?. Analicemos el hecho. Un progenitor dado, salva la vida de su hijo, en una situación de riesgo evidente. ¿Cómo podríamos calificar esta conducta de egoísta? Bien. Preguntémonos varias cosas:

¿Qué obtiene el progenitor con esa acción? Responder a esta pregunta con un “salvar la vida de su hijo” sería una simplificación excesiva de la acción. Quizás deberíamos llevarlo unos grados mas allá y plantearnos que la progenie es una copia del progenitor. Es, por tanto, una forma de pervivencia del ADN propio en otro individuo joven. Visto desde este punto de vista, la acción cobra un sentido mas amplio y lógico.

¿Salvaría el progenitor al hijo de otro progenitor a costa de su vida?. Aquí ya dudamos, quizás si, la protección de los retoños es lo importante en la sociedad, etc… Pero las reservas son mas evidentes. ¿Daría usted su vida por el hijo de una persona que jamás ha visto ni conocido?. Voy a aventurarme a decir que, en principio, sin mas datos, no.

Por tanto parece fácil concluir que todo apunta a que las acciones parentales son acciones egoístas en tanto que son acciones que buscan un bien propio al ser realizadas, bien salvar a “mi” hijo, dar una educación a “mi ” hijo o educar a “mi” hijo.

2) Un voluntario da tiempo/dinero propio a cambio de nada para ayudar a personas en una situación concreta. De nuevo, analicemos el hecho. Un voluntario dado, ayuda a una ONG dando desinteresadamente su tiempo/dinero para favorecer una causa social concreta. Una vez mas, preguntémonos:

3d_model_dna_w_phosphate_1¿Qué obtiene el voluntario con esa acción? Es evidente que “pierde” su tiempo/dinero y no recibe una contraprestación, por tanto esto si parece altruismo, ¿verdad?. Pero a nivel anímico, este voluntario recibe una compensación inmaterial, (realmente material en forma de endorfinas) difícilmente cuantificable mas allá de la subjetividad del individuo en si mismo. Por tanto vemos que la definición de altruismo en este caso tampoco se cumple, ya que el voluntario recibe una contraprestación al hacer un bien a otro, aún a costa de su tiempo/dinero, que es el sentirse bien, algo, al fin y al cabo, importante.

Podría poner mas ejemplos, pero considero probado con estos que el altruismo como tal es algo que no puede darse en la naturaleza. Es, por tanto, solo una idea humana sin parangón con la vida real.

Una vez llegados a este punto, empezamos a plantearnos, entonces, ¿todo lo que hago en la vida es egoísta?, ¿tan poco me importan mis coetáneos?

La respuesta es si, (recuerden la palabra “prefieren”, en lo que a los bonobos respecta), es usted egoísta, pero no es malo. Esto es algo que hay que entender desde un punto de vista individual, ya que no tenemos otro punto al ser individuos. Un individuo debe garantizar su supervivencia, esto es obvio. Pero también debemos entenderlo dentro de un contexto. Es decir, que un individuo sea egoísta es algo que, siendo lógico, es real y no por ello es malo.

Llegados a este punto de comprensión de la idiosincrasia humana, entendemos que existen dos maneras de actuar dentro de este egoísmo. Una, en la que el beneficiado de nuestro egoísmo es solo el actuante, es decir, nosotros, un robo por ejemplo, haría que nuestro patrimonio se incrementase a costa del patrimonio de otro, o dos, en la que el beneficiado de nuestro egoísmo es el actuante y además otro individuo o colectivo.

Parece evidente que lo mas óptimo desde un punto de vista evolutivo es el egoísmo que beneficia a dos en vez de el egoísmo que beneficia a uno, ya que permite no extinguirse y además progresar a los actuantes al cooperar.

Pues bien, aquí es donde completamos las referencias al título del artículo. Como sabemos, actualmente vivimos en una sociedad tendente, como veíamos en los chimpancés en contraposición a la de los bonobos, a la beligerancia y la resolución de conflictos se hace mediante enfrentamientos armados. Una sociedad de corte mercantilista y feudalista, que potencia esta manera de resolución de problemas dado que se busca la supremacía sobre el otro y no la cooperación voluntaria entre individuos egoístas. En cambio, en una sociedad capitalista real, el egoísmo individual se orienta hacia una cooperación voluntaria con los demás congéneres ya que, existiendo una división del trabajo, (cooperación en grado sumo), la interdependencia cooperativa voluntaria es la tónica de las relaciones entre seres humanos.

Por tanto, y para acabar, si nos maravillamos de la reacción de los bonobos de compartir la comida, pensemos en lo que gana el que comparte (interacción social, algo fundamental para él) y lo que gana el bonobo al que dejan entrar en la jaula (alimento). Ambos actúan por egoísmo, pero un egoísmo cooperativo, que ayuda a ambos a proseguir. Si lo que queremos es llegar al estatus de una sociedad cooperativa voluntaria, sabiendo que somos egoístas por naturaleza, podemos hacer dos cosas:

– Sentarnos a discutir y debatir sobre el tema, para acabar llegando al tiempo a…

– Adoptar la única manera óptima de elevar a la sociedad a ese estadio de verdadera cooperación voluntaria entre individuos que pueda hacer que incluso el que no quiera usar su egoísmo de forma cooperativa, esto le salga, en términos de coste/beneficio, tan a ganar que no le sea posible usar su egoísmo de una forma agresora contra otros individuos.

Según lo veo yo, al final, el capitalismo es la única manera que tenemos de relacionarnos con nuestro peor enemigo y que, tras la relación, nos vayamos por nuestro camino con una sonrisa.

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