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Perspectiva de la economía española 2014

escrito por Arturo Taibo 20 enero, 2014

Otro año más, éste con un poco de retraso, llega el momento de analizar lo que es y será a corto plazo la economía española. Pueden ver las perspectivas de otros años:

2010

2011

2012

2013

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Repaso a una década perdida.

Antes de nada y en el inicio del séptimo año de la crisis vamos a recordar algunos datos de los últimos 10 años.

 

PIBGráfico 1.- Se pueden ver los dos  periodos recesivos de la Gran Recesión: 2009 y 2012. Entre medias el experimento de plan E y el proceso de expansión del gasto público de 2010 y 2011.

 

RENTA PER CAPITA Gráfico 2.- Las sucesivas recesiones han devuelto la renta per cápita a principios de siglo. Aunque claro es la estadística del pollo: algunos siguen ganando lo que antes de la crisis, la mayoría gana menos y bastantes ganan mucho menos.

 

AFILIADOS  SSGráfico 3.-  El número de afiliados a la Seguridad Social, que en la cumbre de la burbuja casi llegó a los 20 millones, supera ahora por poco los 16 millones. Insuficientes para mantener en pie el sistema.

 

PARO EPAGráfico 4.- Y en paralelo a la pérdida de afiliación a la Seguridad Social el desempleo aumentó en cuatro millones de personas.

 

DEFICIT SUPERAVITGráfico 5.- Y si las empresas cierran y la gente pierde sus empleos, los ingresos del Estado disminuyen y los gastos (desempleo) aumentan. A pesar de los “recortes”,  el déficit público sigue por encima del 6 %.  Y a eso hay que añadir los 50.000 M€ del rescate bancario.

 

PIB VS. EMPLEOGráfico 6.- Los datos no cuadran: mientras que durante el boom el empleo y el PIB crecieron al mismo ritmo, durante la crisis el deterioro del mercado de trabajo es mucho mayor que el que indican las cifras oficiales del PIB. ¿Tan poco era el valor añadido de los trabajadores que se han ido al paro? ¿O es que el PIB ha bajado más de lo que nos dicen los datos oficiales?

 

CAPACIDAD NECESIDAD FINANCIACIONGráfico 7.-  Como ha cesado el flujo de dinero que entraba a la economía española y como la demanda y los precios han bajado o se han moderado, importamos menos y exportamos más. Aunque a un ritmo insuficiente, ya nos desendeudamos.

 

INFLACIONGráfico 8.- Una buena noticia… que nuestros políticos, banqueros centrales y economistas del mainstream consideran mala: los precios se estabilizan. ¡Y eso a pesar de dos subidas del IVA!

 

 

Como resumen de todos estos gráficos podemos decir que hemos tocado fondo, pero es muy pronto para hablar de recuperación.

 

Recuperación.

La gran pregunta es si estamos al inicio de la recuperación y de la creación de empleo. Depende de lo que se entienda por recuperación y creación de empleo. Si lo que esperamos es un crecimiento del 1 % y una creación mínima de empleo es más que probable que sí. La tímida reforma laboral y el ligero descenso de los salarios, sumadas al ajuste que han realizado todas la empresas (las que no han cerrado), hacen posible que la creación de empleo sea algo previsible.

Más buenas noticias: por primera vez somos capaces de autofinanciarnos y podemos pagar parte de nuestras deudas o financiar nuevos proyectos, también la prima de riesgo ha bajado a niveles de hace dos años, por debajo de los 200 puntos. En turismo batimos récords.

Los “defensores de lo público” deberían reflexionar, porque si no hubiera sido por los recortes a los que tanto se han opuesto, a esta hora estaríamos con una prima de riesgo estratosférica y la intervención, y los consecuentes mucho más graves recortes, sería inevitable si no es que ya se hubiera producido.

Que conste que yo creía que no nos librábamos de la intervención. Por fortuna me equivoqué.

Se puede alegar que los recortes se pudieron haber hecho en otras partes del presupuesto… pero ¿qué partes?. El 70 % del gasto público es “social” (pensiones, sanidad, educación, dependencia…) otro 8 % son los intereses de la deuda y en el poco más del 20 % restante está el gasto de funciones básicas del Estado (defensa, seguridad, justicia) que también se han recortado o en inversiones en infraestructuras o investigación (que también se han recortado, recortes que también han suscitado las consiguientes protestas). Que sí, que se puede y se debe eliminar mucha burocracia, pero que eso no es suficiente.

Es incomprensible que haya mucha gente, y partidos políticos, que centren sus recortes alternativos en las Diputaciones. Acaso no se han enterado el 75 % del gasto de las Diputaciones se lo llevan las tres vascas (Vitoria, Guipúzcoa y Álava ) y que esas Diputaciones por motivos estatutarios se encargan de la recaudación de los tributos cedidos al País Vasco (es decir todos menos la SS). Vamos que, sin las Diputaciones, los habitantes del País Vasco se quedarían sin sanidad y educación públicas, entre otras cosas.

La realidad es que no hay más cera que la que arde y si no se crean empleos y hay beneficios, es decir si no se genera riqueza, es imposible mantener el gasto público.

Si nos hemos salvado de la argentinización definitiva ha sido por los recortes.

Sin embargo también hay que decir que, a pesar de los datos macroeconómicos que provocan cierto optimismo, parte de la “mejora” está causada por la frenética carrera de los Bancos Centrales de los países desarrollados por generar liquidez. En unos casos como el de la FED o el BoJ imprimiendo dinero a mansalva y en otros como el BCE dando liquidez a los bancos.

Pongo mejora entre comillas porque las políticas expansivas de los Bancos Centrales, que a corto plazo bajan los intereses y pueden aumentar la demanda, a largo plazo son el origen de otra burbuja. Pero esa es otra historia y en cualquier caso cuando vengan las consecuencias, que vendrán, echarán la culpa como siempre a la “especulación financiera”, al petróleo o al Bernie Madoff de turno y santas pascuas.

Sí, pero…

Ya he dicho otras veces que llevamos mucho tiempo comprando tiempo, valga la redundancia.

En todos los años de crisis (2008 – 2013) ¡¡seis años!! se hubieran podido realizar todas las reformas que no se hicieron desde finales de los años 70 del siglo pasado ¡¡30 años!!. Pero en España somos especialistas en posponer la búsqueda de soluciones mientras no nos exploten los problemas.

Incluso en un escenario optimista veo dudosa la creación de un millón de puestos de trabajo en los próximos cuatro años. Optimista porque hay muchos interrogantes pendientes. ¿Qué ocurrirá si en las próximas elecciones el PP pierde su mayoría absoluta? ¿Volveremos a los planes E? ¿Qué ocurrirá en Cataluña y en el País Vasco? ¿Qué sucederá cuando USA y Japón dejen de imprimir dinero?

También es previsible una ligera disminución del déficit público: la mejora económica, la inflación y la subida de impuestos ayudarán. Aunque hay que recordar que tras tropecientas subidas de impuestos y los famosos recortes el déficit público se ha reducido sólo en un 35 %.

Pero aún aceptando esas previsiones optimistas el panorama es desolador.

Más de 2 millones de personas habrán perdido para siempre sus posibilidades en el mercado laboral y serán eternos perceptores de la paga de 426 euros, el nuevo PER masivo. 2 millones que se sumarán a los eternos 2 millones de parados que como mínimo ha tenido siempre la economía española desde hace 30 años. Y eso sin contar con los que han tenido que emigrar.

La deuda pública seguirá subiendo y seguiremos empleando el 3,5 % del PIB en intereses a pesar de la bajada de la prima de riesgo.

Pero lo más grave es que se nos sigue acercando el tsumami de la jubilación del baby boom de los años 60 y 70 (yo nací en el año 1964 el año de mayor natalidad de la historia de España, 700.000 nacimientos y me tocaría jubilarme en teoría en el año 2030) y el pago de las consiguientes pensiones será imposible (con la economía que tenemos ahora).

La Seguridad Social se mantiene gracias a las transferencias de Hacienda desde otros ingresos diferentes a las cotizaciones, y al fondo de reserva (que algún día se acabará).

Por término medio un trabajador en España genera un valor añadido de 40.000 € al año. Aunque los nuevos empleos sólo aportasen 30.000 € al año de valor añadido:

el coste de tener cinco millones de desempleados (teniendo en cuenta que con pleno empleo deberíamos estar en un millón de parados) es de 150.000 M€ al año para la economía española.

Multipliquen eso por los 16 años que nos quedan hasta el 2030 y verán el desastre que supondrá el mantenimiento de las actuales políticas. Y cuidado que no venga un socialista de bellos unicornios como Zapatero y las cosas sean peores (aún) que con Rajoy.

Seguimos con políticas cortoplacistas, salvando los muebles en el último momento, aplazando lo inevitable. Desgraciadamente con unas cuantas elecciones en perspectiva Rajoy no va a tomar más medidas “impopulares”, toca hacer autobombo y recrearse en los magros logros obtenidos de cara a lo único que a un político le importa: seguir en el poder. Y miedo da que vuelvan los socialistas (los del PSOE) al poder.

Lo que jode es que todavía digan que estamos bajo un sistema ultraliberal de capitalismo salvaje y tal y tal.