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Pleno empleo.

escrito por Arturo Taibo 24 septiembre, 2013

Many the isolated portraits of people

 

Hay una manera muy sencilla de acabar con el paro involuntario: eliminar toda clase de ayudas sociales (sanidad, educación, comida) y liberalizar por completo el mercado de trabajo… y todos los demás.

Nunca hay falta de empleos, lo que hay son salarios demasiado altos. Con salarios lo suficientemente bajos el paro desaparece, el paro involuntario al menos.

Pero ¿No crearíamos así una sociedad injusta y con unas desigualdades insoportables?

¿Cómo serían esos salarios superbajos? Podemos comparar con China. Aunque los salarios en china están creciendo bastante rápido podemos estimar el salario de un trabajador chino en 250 € al mes (aunque allí el poder adquisitivo de esos 250 € sería de unos 500 €). En poco tiempo el salario medio de un trabajador chino puede ser igual al salario mínimo en España.

Pero no sólo hay que fabricar en China también hay que transportar el producto, poner un contenedor de 6 metros de largo desde China hasta el puerto de Barcelona o el de Valencia son unos 1.000 €.

¿Sería 600 €  al mes un salario competitivo con China? Puede que sí, además no sólo competimos con China también competimos con otros países con salarios más altos.

 

Curva salarios / desempleo.

Aunque este tipo de curvas son más construcciones teóricas que casos prácticos nos sirven para entender como funcionan las cosas más o menos.

Sin título

En la linea vertical tenemos el nivel de paro y en la linea horizontal tenemos al nivel de salarios. Hay un punto donde los salarios son lo suficientemente bajos como para que (casi) todo el que quiera trabajar, a esos salarios, encuentre un trabajo.

Por debajo los salarios son tan bajos que mucha gente no encuentra útil trabajar, evidentemente con un salario igual a cero nadie trabajaría voluntariamente y el paro sería del 100 % (voluntario).

Por el otro lado cuanto mayores son los salarios menos empresarios encontrarán maneras de emplear a la gente para que sea rentable darles un empleo.

 

¿Dónde se han ido los empleos?

Durante la burbuja el dinero que entraba en España se dirigía a la compra de pisos, coches, viajes, como había mucho dinero los empresarios encontraban maneras de emplear a la gente por la sencilla manera de vender sus productos a precios muy altos, en el caso de la vivienda a precios simplemente absurdos. Es el caso del joven albañil que cobraba 2.000 €.

 

¿Por qué se han tenido que hacer recortes en el gasto público?

Pues simplemente porque los trabajos y las empresas creadas con el dinero de la burbuja pagaban a Hacienda y a la Seguridad Social y ahora, como la gente ha perdido su trabajo y las empresas han cerrado, pues el Estado no recibe esos ingresos. A eso hay que añadir los intereses pues la deuda pública ha aumentado del 38 % al 92 % del PIB y los intereses del 1 %  al 3,3 % del PIB. Y finalmente los gastos en subsidios y ayudas al desempleo se han disparado. También habían subido los gastos en pensiones, educación, sanidad y dependencia.

O se hacía algún tipo de recorte o no había dinero para pagar a los funcionarios y a los pensionistas. Otra cosa es que los recortes no se hayan hecho en los sectores y de la manera que se deberían de haber hecho, aunque cualquier recorte en el gasto público es impopular para la muy socialista opinión pública española, y el margen era y es mínimo.

 

¿Volverán los “buenos empleos”?

En  este artículo se llega a decir que:

“nunca habrá ya buenos trabajos para todos porque nunca se precisará de tanto trabajo humano.”

¿Nunca se precisará de tanto trabajo humano? Y sin embargo la gente no para de pedir más cosas: sanidad, educación, ocio, viajes, restaurantes, ropa, teléfonos móviles, coches…  ¿Quién las va a producir?

 

El problema es que en España el 30 % de los jóvenes es semianalfabeto y no tiene experiencia en ningún tipo de trabajo y es difícil encontrar trabajos donde se puedan pagar buenos sueldos con buenos horarios y en los el capitalista pueda ganar algo de dinero.

Ahora bien, si los 6 millones de parados tuvieran trabajos que generasen aunque fuese 15.000 € al año entre sueldo, impuestos, gastos financieros y beneficios para la empresa el PIB aumentaría en 90.000 M€, casi un 10 %.

Y llega la pregunta clave que debemos hacernos:

Es mejor que la gente siga en el paro y, como dice el autor del artículo, que “La sociedad deberá garantizar la vida digna a todos con independencia de que trabajen o no” o que trabaje por salarios que el sr Ruiz Soroa considera que “no garantizan la supervivencia”.

 

Para empezar habría que determinar qué ingresos son necesarios para llevar una vida digna. Dado que el salario medio en España es de unos 20.000 € al año (1.600 € al mes) y que el salario más común es de 1.000 € al mes podríamos situar el salario digno, el salario que permitiría sobrevivir en esos 1.000 € al mes.

Pero sucede que si a la gente le pagas por no trabajar acabará… ¡no trabajando!

Si empezamos a pagar a la gente 12.000 € al año por no hacer nada tendremos por un lado a 6 millones de parados que nunca van a encontrar trabajo porque no hay trabajo en el que puedan producir esos 12.000 € para la empresa (más impuestos, amortizaciones, gastos financieros y un poquitito de beneficio), pero ADEMÁS tendremos otros cuatro o cinco millones de trabajadores que van a preferir cobrar  un “salario digno” SIN TRABAJAR que trabajar para obtener el mismo “salario digno”.

Hay que ser ingenuo, pero muy ingenuo, para pensar que la gente iría a trabajar por 1.000 € al mes con la misma gana e interés sabiendo que podría quedarse “los lunes al sol” cobrando… ¡LO MISMO!

De hecho las más brutales luchas obreras que he visto en Asturias en los últimos 30 años no han sido para conseguir un empleo ni para conseguir una mejora del salario sino que  han sido para conseguir una prejubilación, un eterno lunes al sol pagado por los contribuyentes.

Y ahora llegamos a lo malo de la Economía: las matemáticas. Mantener a diez millones de personas con sueldos de 12.000 euros al año son 120.000 M€ al año, aunque ahora se gastan unos 20.000 M€ en subsidios y ayudas a desempleados todavía nos quedan 100.000 M€ a los que hay que sumar los 70.000 M€ de déficit estructural que ya tiene la economía española. ¿De dónde sacamos 170.000 M€ al año? Para los economistas del “porque yo lo valgo” que tanto abundan, todo se arregla con poner impuestos a “los ricos” o con acabar con el  fraude fiscal, por supuesto esas subidas fiscales no van a provocar consecuencias no deseadas como subidas de precios o disminución de la productividad de “los ricos”.

 

El economista del “porque yo lo valgo”.

El economista del “porque yo lo valgo” no necesita demostrar nada, no necesita de razonamiento lógico alguno, no tiene en cuenta las consecuencias no deseadas de sus propuestas.

El economista del “porque yo lo valgo” se limita a constatar que el mundo no es lo rico, ni lo justo, ni lo ecológico y sostenible que debería de ser en su muy ética, solidaria y comprometida opinión.

Por supuesto la realidad está equivocada y las cosas deberían de ser como ellos creen que deberían ser. Y la manera de recorrer ese camino entre la realidad y su opinión de cómo deberían ser las cosas es tan sencilla como promulgar unas cuantas leyes, leyes que van a conseguir lo que ellos pretenden sin causar ninguna consecuencia no deseada ni ningún daño colateral y burlando a las malvadas matemáticas.

Se bombardea a “los ricos” con impuestos, pero luego, cuando como por ejemplo en Asturias, las empresas se van   y la gente cambia su domicilio fiscal y se recauda menos que antes, los que aprobaron las subidas de impuestos se muestran contrariados y confusos y claman contra la “competencia fiscal” de otras comunidades autónomas.

Podríamos convertir al mundo en un gigantesco Estado policial y machacar de impuestos a los ricos (de hecho se hizo en los años 70 del siglo pasado con tipos marginales del 80 %) y no conseguiríamos aumentar la producción, más bien al contrario: tendríamos desempleo y subidas de precios. Y es así porque la gente que es rica (en su inmensa mayoría) no son del todo estúpidos e intentarán traspasar parte de sus crecientes impuestos a los demás y las subidas de precios se extenderían por toda la cadena de precios, o no emprenderán nuevos proyectos empresariales  porque para que se lleven el 60 % del negocio… o porque no tienen dinero para hacerlos porque se lo ha quitado el Estado.

Cuando uno oye a estos economistas parece como si el Estado no recaudase un euro y como si viviésemos en una especie de anarquía donde cada uno hiciera lo que le viniera en gana.

Si quisiésemos sacar esos 170.000 M€ tendríamos que quitar prácticamente toda la riqueza a la clase media alta / alta…. que ya paga 200.000 M€ de impuestos.

 

Incentivar el trabajo.

La opción más razonable es incentivar el trabajo pagando a los trabajadores que tengan ingresos bajos un incentivo. Vamos a ver cómo se puede hacer:

1.- Liberalizar por completo el mercado de trabajo. Despido libremente pactado y fin de los convenios colectivos, sustituidos por convenios de empresa.

2.- Bajar el salario mínimo de los 750 € mensuales actuales a 600 €.

3.- Establecer una compensación a los bajos salarios (hasta 900 €) según la siguiente fórmula:
Compensación = 450 € – (salario/2).
Coste máximo 1.800 M€ por cada millón de puestos de trabajo con sueldo bajo.

4.- Bajar un 10 % el sueldo de todos los funcionarios y todas las pensiones. Ahorro de 15.000 M€, descontando menor recaudación de IRPF e IVA.

5.- Reducción de los demás gastos del Estado 25.000 M€ (mejora de la gestión, despido de funcionarios, menor gasto en intereses…)

6.- Después de los ajustes congelación indefinida de todos los gastos del Estado (sueldos, pensiones, ayudas, subsidios, gastos generales)

7.- Retirar el subsidio o las ayudas a los parados si rechazan un puesto de trabajo.

 

Por cada millón de puestos de trabajo de salarios bajos el Estado recaudará entre 4.000 y 5.000 M€.

El gasto en subsidios y ayudas a los parados supera los 20.000 M€.

Si se crean 5 millones de puestos de trabajo los ingresos para el Estado aumentarán en al menos 14.000 M€, descontando las ayudas a los sueldos bajos.

Si sumamos tenemos 15.000 + 25.000 + 20.000 + 14.000 = 74.000 M€.

La bajada de sueldos en las empresas privadas produciría un descenso de unos 20.000 M€ en la recaudación por IRPF, SS, IVA e Impuestos Especiales.

Eso dejaría el déficit público en unos 15.000 M€ al año, un 1,5 % del PIB.

 

Prejuicios.

Pero un salario de 750 € ¿no será un salario “no digno”? Bueno eso depende de los precios y los precios bajarán, por lo menos si el Estado no lo impide. Por ejemplo con esos sueldos un piso nuevo de 80 m2 podría valer menos de 40.000 €.

El problema no es el valor nominal del salario sino el valor relativo con otros precios. Se es más pobre con un sueldo de 2.000 € al mes pero con el precio de la vivienda en 3.000 € el m2 que con un sueldo de 750 € y el m2 a 500 €. Pero mucho más pobre. De hecho un 55 % más pobre.

El problema es la incapacidad de los economistas del “porque yo lo valgo” de entender el fenómeno de la inflación.

Los “buenos salarios” han estado ligados a un endeudamiento de más de 2,5 billones de euros en los últimos 30 años y a unas subidas de precios descomunales.

Lo normal es  debería ser que los precios bajen. Las mejoras tecnológicas y de productividad hacen que cada vez los costes de los bienes sean más bajos y en consecuencia los precios deberían ser más bajos. Pero cuando desde los Estados lo que se promueve es el endeudamiento y el aumento de la cantidad de dinero, todas mejoras tecnológicas y de productividad son absorbidas y la subidas de precios se vuelven normales.

Las bajada de precios, a pesar de que lo normal es que fuesen bienvenidas por la gente, han sido demonizadas como lo peor que le puede suceder a la economía. Y es que los grandes perjudicados de las bajadas de precios son los que se han endeudado y/o los que han comprado bienes duraderos a precios disparatados. El Estado y muchas empresas que están superendeudados lo que quieren es inflación para que sus deudas se ven diluidas al aumentar el nivel general de precios. Del mismo modo el que compró un piso en 250.000 € no verá con buenos ojos que los pisos valgan 40.000 € porque está atado a una hipoteca mucho mayor que el nuevo precio de su piso,  porque ha pagado una fortuna por un montón de cemento y ladrillos.

Pero el hecho cierto es que ya nunca nos podremos volver a endeudar en otros 2,5 billones de euros, que no podemos mantener unos precios y salarios artificialmente altos y que no se puede mantener un país de 47 millones de personas con 16,5 de afiliados a la Seguridad Social.

Tenemos que poner al máximo de gente a trabajar porque la realidad es que la gente quiere más de casi todo y porque es inmoral que unos vivan a costa de otros, eso sí que desintegra una sociedad.

 

Los sueldos “bajos” son bajos sólo por la burbuja de precios.

De hecho los dos problemas: desempleo y sueldos bajos se solucionan de la misma manera, precios más bajos.

Mucha gente parte de un prejuicio radical contra el libre mercado y cree que este nunca se ajustará por sí sólo. Pero al mismo tiempo hacen todo lo posible para que no se ajuste, es un típico caso de profecía autocumplida.

 

Ya es (casi) demasiado tarde.

Hemos perdido seis años, tres millones y medio de empleos y más de medio billón de euros jugando contra el mercado. ¿Cuando reconocerán su error los economistas del mainstream?

A todos nos gustaría que España estuviera llena de empresas con alta tecnología y de trabajadores cualificados capaces de mantener esos altos salarios, pero eso lleva muchos años, décadas. Podemos y debemos hacerlo (alta tecnología, diseño…) pero antes debemos evitar la quiebra. Y ya es (casi) demasiado tarde.