Home Derecho Lo que es y lo que no es el Liberalismo.

Lo que es y lo que no es el Liberalismo.

escrito por Arturo Taibo 5 marzo, 2013

LIBERTADDel mismo modo que hay muchos ateos estos días interesados en quién será el próximo Papa de Roma también hay muchos socialistas que se empeñan en definir lo que es  y lo que no es el Liberalismo. Recientemente he recibido el siguiente mensaje:

 

“No sé si se da cuenta, pero en el fondo tiene gracia: el liberalismo es pura fantasía. Ni siquiera la más antigua democracia del mundo es liberal: su estado es elefantiásico, lo es cada vez más, y lo es porque así lo quieren la mayoría de sus ciudadanos tras llevar más de 200 años votando. ¿Por qué?…”

 

Nos dice el autor que el liberalismo es una “pura fantasía” y que ni siquiera en la más antigua democracia del mundo (supongo que se refiere a USA) es liberal y que tiene un estado elefantiásico, y esto último es cierto, y que esto es así porque la gente lo ha votado.

Lo malo de esa argumentación es que hasta hace poco más de un siglo se podría haber dicho lo mismo de la democracia con voto universal (sin excluir a las mujeres). Y no digamos si nos retrotraemos hasta hace 300 años cuando la democracia no pasaba de ser una construcción filosófica.

La Economía es una Ciencia, la Ciencia no necesita de consensos ni de mayorías. La Ciencia no son cien científicos votando y siendo  correcta la idea que obtiene más votos, la ciencia son cien científicos en el que cada uno presenta su idea con sus argumentos y pruebas y la correcta es la idea que presenta argumentos más lógicos y pruebas más sólidas… mientras no llegue alguien con una idea mejor. Si por votaciones fuera la Tierra probablemente seguiría siendo plana.

El autor pasa a argumentar por qué el liberalismo es imposible:

“Porque el liberalismo doctrinario que ustedes defienden aquí es absurdo. No se sostiene: se contradice a sí mismo.

Mire: según su propio liberalismo, el estado no debe planificar ni intervenir en la economía jamás, porque los ciudadanos no somos borregos incapaces de tomar nuestras decisiones, sino seres inteligentes que podemos tomar las decisiones más adecuadas por nosotros mismos, en cualquier momento y para todo.”

En este blog no tenemos una postura unánime de lo que es liberalismo, aunque como es obvio compartimos unas ideas básicas, pero personalmente en absoluto comparto que el Estado no deba intervenir jamás en economía.

En cuanto a la inteligencia o preparación de la gente pues hay de todo desde borregos hasta genios, supongo que en un conjunto de población suficientemente grande habrá de todo. En cualquier caso nadie conoce mejor que uno mismo lo que quiere, ni nadie va a hacer las cosas por uno mismo. Puede que lo que a mi me parezca una tontería a otros les parezca algo muy deseable.

Pero continuemos con la argumentación del autor:

“Y entonces, una y otra vez, cuando hay elecciones nuestra decisión (inmensamente mayoritaria) es que el estado reparta y planifique en buena parte nuestra economía. ¿Cómo es posible?

Solo hay dos respuestas. Una, que la gente es mayoritariamente “tonta” y elige por error más planificación estatal en vez de más libertad económica, pero eso contradice el postulado liberal sobre la supuesta inteligencia de los ciudadanos para tomar decisiones. La otra respuesta es, obviamente, que la gente es “inteligente”, tal y como afirma el liberalismo, pero que su inteligencia le lleva a rechazar esa total libertad económica y la ausencia de planificación y reparto.”

 

Yo no presupongo que la gente sea infalible. La gente unas veces acierta y otras se equivoca, incluso los más “inteligentes”. Tampoco estoy en contra de un cierto sistema de reparto.

En “Comprendiendo la Economía”  sólo propongo cuatro postulados sobre los que se debe basar cualquier sistema social. Uno de esos postulados es:

 “Todos los seres humanos cometen errores.”

Siguiendo el razonamiento del autor ¿La gente ha sido tonta durante toda la Historia hasta la llegada del Estado del bienestar? ¿O simplemente ha cometido y comete errores?

Otro de los postulados que propongo es:

 “Todo el mundo intenta conseguir lo que considera sus intereses particulares”

No creo, ni mucho menos pretendo, que la gente siempre intente conseguir un sistema liberal, puede que consideren que un sistema estatista es mejor para sus propios intereses que uno liberal y actúen en consecuencia y de hecho eso sucede en la realidad.

La gente comete errores y a veces elige la opción equivocada, otras elige el intervencionismo acertadamente porque se van a beneficiar de él y otras simplemente está mal informada.

Lo curioso es que la reiterada elección de la gente del intervencionismo estatal parece que no ha dado muy buenos resultados a la vista de la crisis que padecemos.

Los procesos sociales no se producen ni se resuelven en unos pocos años. Durante siglos en la Tierra han prevalecido regímenes autoritarios aunque con bastante consenso social, los agricultores y los artesanos llevaban su vida de subsistencia y soportaban a sus señores a cambio de que estos los defendieran de otros señores. Esta situación empezó a cambiar cuando la Ciencia introdujo mejoras en el nivel de vida y se vio que estas reformas funcionaban sobre todo en las naciones dónde más libertad había. Y la gente  defiende lo que cree que son sus propios intereses y lo de mejorar su nivel de vida y la libertad pareció coincidir con sus intereses.

En poco más de cien años (siglo XIX) los avances científicos y un proceso de liberalización y globalización de la economía mejoraron el nivel de vida de la gente de forma inimaginable hasta entonces. Pero siempre hay, y siempre va a haber, gente que piensa que las cosas funcionarían mejor sin libertad y que ellos son los que saben lo que le interesa a la gente y lo que se debe de hacer. El socialismo es precisamente la ideología de los que piensan que sin libertad las cosas funcionarían mejor y que, por supuesto, ellos saben como se deben hacer las cosas.

El intervencionismo, el Estado del bienestar, no es sino un socialismo aparentemente benévolo pero que como todos los demás no es más que un totalitarismo. Pero no quiero entrar en una discusión más profunda simplemente decir que la Historia no se ha acabado y que al contrario de lo que piensa el autor el Estado del bienestar no tiene pinta de perdurar.

Se han cometido a lo largo de la Historia enormes errores colectivos, el comunismo hace 40 años se había impuesto claramente al capitalismo y era el futuro, basta repasar lo que se decía entonces. Antes durante la gran depresión diversos sistemas socialistas se habían impuesto en USA (New Deal), Alemania (Nacionalsocialismo), Italia (Fascismo) y ya ve al final todos fracasaron. Durante el siglo pasado se han intentado toda clase de sistemas socialismos y se siguen intentando durante este.

Otro de los postulados que propongo es que:

“La gente puede cambiar sus intereses particulares.”

Por increíble que le parezca al autor la gente puede darse cuenta de que el Estado del bienestar no funciona y acabar eligiendo el liberalismo, cosas más raras se han visto. Puede que a algunos les gustase que no hubiera voces discrepantes para denunciar las mentiras sistemáticas del intervencionismo y para proponer alternativas.

Sigamos con el mensaje:

“Se elija la respuesta que se elija, se demuestra que el liberalismo que ustedes defienden aquí es absurdo, se contradice a sí mismo y siempre es rechazado cuando se aplica su gran paradigma (el “derecho a decidir”) a los ciudadanos: ellos siempre deciden que no lo quieren. Siempre. Es como el comunismo: siempre que se ofrece como posible opción es rechazado por la mayoría. Ya sabe: teorías correctas, especie equivocada. O en un lenguaje más familiar: los experimentos en casa y con gaseosa.”

Es “su” liberalismo el que es absurdo no el mío. Yo no tengo tanta confianza en la especie humana como para pensar que siempre van a elegir lo mejor, sobre todo si la inmensa mayoría han sufrido un lavado de cerebro durante toda su vida y si mucha gente se ha beneficiado y se beneficia objetivamente del Estado del bienestar.

“Eso no quiere decir que en determinados momentos, o en determinados asuntos, no sea beneficioso tomar medidas liberalizadoras. ¡Cómo no! Pero tampoco significa lo contrario en otro momento o en otro asunto. Lo difícil, y es ahí donde está la gracia del juego, es saber cuándo y dónde conviene una u otra. Pero ustedes, como los comunistas, no tienen esos problemas: con un simple renglón doctrinal solucionan los problemas del país, del mundo y de lo que se ponga por delante. Y eso, amigo mío, a estas alturas de la Historia, ya no se lo cree nadie. Bueno, algunos sí: esos 2076 ilusos de los que nos habla arriba.”

Es enternecedor lo magnánimo que se muestra concediendo y denegando libertades. Supongo que es usted el que sabe cuando conviene y no conviene conceder libertades. Yo personalmente creo que  la libertad es un derecho inalienable del ser humano y que esa libertad sólo se puede limitar cuando se usa para perjudicar a otra persona. Pero además la libertad individual beneficia a toda la sociedad aunque algunos hagan mal uso de ella perjudicándose a sí mismos. Cuando se empieza a justificar la limitación de las libertades porque los resultados no son los que les gustarían a los políticos de turno la linea con la tiranía se vuelve muy delgada. Una democracia que no tienen limitados sus poderes no es mas que la dictadura de una mayoría y a veces ni eso: es la dictadura de una minoría lo suficientemente grande.

De lo que me alegro es de que reconozca que no es precisamente el liberalismo lo que dirige el mundo, porque, créame, si de algo estoy harto es de que nos hagan culpables a los liberales de los desastres de los estatistas.

Por último, otro de los postulados que defiendo:

“Todos los seres humanos son diferentes e irrepetibles.”

No pretendo que todo el mundo piense como yo, sólo pretendo que una mayoría no me diga lo que tengo que hacer.