El capitalismo más allá de la palabra

Una discusión mantenida esta mañana en Twitter con @BuhoColorao – un tuitero que se autodenomina “socialista científico” – me puso de manifiesto la imposibilidad de explicar según qué cosas en apenas una sucesión de frases y un intercambio de pareceres a 140 palabras por borbotón.

capitalismo1Más frustrante todavía es discutir sobre un concepto para darse cuenta de que niguno de los intervinientes en la discusión comparte un mínimo denominador común sobre el significado del mismo. Cuando un libertario como yo habla de capitalismo no se refiere nunca al sistema sociopolítico actual. A “lo de ahora” lo podemos llamar de muchas formas: Capitalismo de estado, Socialismo, Socialdemocracia, Democratura, Estatismo, Corporativismo, República Bananera, …

No, el capitalismo es el sistema por el que personas libres, en un mercado libre, ofertan y demandan: intercambian. Y para ello no es necesario ningún estado ni sistema sociopolítico se llame como se llame. Además, no pocas veces leerán que hablamos de “sociedad libre”, algo para lo que también existe un gran elenco de palabras: anarco-capitalismo, anarquismo, voluntarismo, estado cero, libertarianismo …

En una sociedad realmente libre nada impediría que un grupo de personas decidiesen hacer realidad su sueño socialista, poniendo en práctica las teorías de Engels y Marx en su más puro estado científico. ¿Estarían libres de capitalismo? No. Se lo explico:

Esas personas seguirían siendo humanas y seguirían teniendo necesidades, deseos. Y deberán satisfacer esas necesidades. Tienen para ello tres opciones:

  1. Son superhombres, capaces de autoabastecerse con ropa, alimento, vivienda, seguridad, salud y todo aquello que se necesita para vivir. No es necesario intercambiar nada con nadie, todos son superhombres autosuficientes. Ocurre que los superhombres no existen, sólo hay humanos que, debido a que no son superhombres, limitan el ámbito de sus necesidades hasta el extreemo de que, si lo desean, pueden vivir como ermitaños sin necesidad de intercambiar nada con nadie: solos y pobres.
  1. Mediante el robo también se puede aumentar la propia fortuna y bienestar. Pero antes de robar alguien ha tenido que producir lo robado. La producción de un bien obedece al deseo de mejorar las condiciones de vida y necesita del intercambio y reparto de trabajo, ya que, como vimos más arriba, no hay superhombres. La producción es inherente al intercambio, ya que se basa en ofrecer trabajo a cambio de un bien del que se carece. El intercambio se basa en la voluntad libre. Si la producción de un bien no se basa en un intercambio voluntario, estamos hablando de esclavitud, de robar a los productores su cuerpo y su voluntad enviándolos bajo amenaza de violencia (o pobreza absoluta) a trabajar. Esta forma de producción no puede mantenerse ad infitum, pues los esclavos serán siempre mayoría y terminarán por sublevarse, con violencia si necesaria, frente a los esclavistas. El robo necesita, pues, de producción y la producción necesita del acuerdo voluntario entre personas.
  1. Mediante intercambio. Una sociedad de socialistas científicos voluntarios también está formada por humanos. Y los humanos tienen necesidades, ya lo saben. Producen bienes y los intercambian. El intercambio basado en los contratos voluntarios genera producción, ventas, compras, valores, virtudes, bienes materiales e inmateriales, riqueza financiera e intelectual. También aquellos que reniegan del concepto “capitalismo” deben plegarse a estos tres principios para satisfacer sus propias necesidades o las de los otros. En un momento dado deberán tomar la decisión de intercambiar bienes voluntaria y libremente o robar (la voluntad, los bienes, el cuerpo de los otros) para mejor satisfacer sus necesidades y las de los demás.

Ciertos principios económicos persisten también en una sociedad en la que el concepto “capitalismo” ha sido borrado de las neuronas de sus ciudadanos. Por ello “capitalismo” es para mí el concepto que define los mecanismos por los que funcionan las relaciones libres entre personas libres. Sin embargo, y dado que el filtro intelectual de muchas personas les impide ver que hay detrás del término “capitalismo”, es imposible en pocas frases tuiteras explicar qué hay detrás del concepto, más allá de la palabra, de la idea formada.

Luis I. Gómez

Si conseguimos actuar, pensar, sentir y querer ser quien soñamos ser habremos dado el primer paso de nuestra personal “guerra de autodeterminación”. Por esto es importante ser uno mismo quien cuide y atienda las propias necesidades. Ser uno mismo capaz de identificar y reconocer los propios errores. Darse cuenta que mantenerse en estado contínuo de aprendizaje es un paso esencial para garantizar la propia libertad. No limitarse a sentir los beneficios de la libertad, sino llenar los días de gestos que nos permitan experimentarla con otras personas.

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8 Comentarios

  • Pues me parece que lo has dejado claro en pocas palabras.
    Te sabes expresar muy bien.

  • La verdad es que sin posibilidad de replica por parte de algún científico socialista o al revés. Suena raro el termino científico en un socialista, ya que ellos los experimentos los deberían de hacer con gasesosa y vigilandolos de cerca.

  • Te faltaría una cuarta opción: mediante el parasitismo, que podríamos denominar a un robo en el cual el hospedador no es consciente del parásito, o simplemente lo considera aceptable por los motivos más peregrinos (“solidaridad”, “justicia”, religión, adoctrinamiento previo, o simplemente imbecilidad)

    En este caso a pesar de que incluso el hospedador llegue consciente de la existencia del huesped, y si éste es lo suficientemente inteligente para no llegar al abuso, no se llegará nunca a producir la sublevación pues el ladron será tolerado y lo que es peor: hasta bienvenido

    • Eso que describes, Juan Antonio, es, en pocas palabras, explotación. Es decir: robo. Para que un robo sea tal, no es necesario que el robado sea consciente de ello.

      Lamentablemente, la indoctrinación que sufrimos todos ya desde la escuela nos impide discernir en muchas ocasiones cuándo somos “solidarios” y cuándo nos están robando. Yo soy de los que opina que siempre nos roban, ya que desconozco un impuesto que sea voluntario.

    • Muy buen comentario Juan Antonio. Describe muy bien lo que es la “social-democracia”.

      Como dijo Bastiat hace siglos, el socialismo es más peligroso que el comunismo. El comunismo al estatalizar de golpe todas las ramas de actividad, acaba relativamente rápido y la gente aprende. Con el parasitismo de una socialización que va aumentando lentamente, sector a sector, tacita a tacita, la masa social no se percata del robo, de la injusticia, de la insostenibilidad y ruina que va creando, van comiendo desde dentro todo el sistema. Y los pocos que protestan (los que pagan más de lo que reciben, que suele ser nada) son tildados de “insolidarios”, “ricos capitalsitas explotadores” y demás. Los “socio-listos”, sus familias, amigos y otros enchufados con carnet del partido y sindicato son lso que ganan, mientras otros rápidamente, y la sociedad en su conjunto, lentamente, se va al garete.

  • Las palabras socialismo y científico son un oxímoron. Si un socialista fuera científico dejaría de ser socialista inmediatamente a la luz de los resultados obtenidos en todas las experiencias llevadas a cabo por el socialismo en todas sus formas. El científico se caracteriza por las enseñanzas que saca de los experimentos que realiza. Alguien con mentalidad científica que hubiese ensayado en la sociedad las teorías socialistas habría llegado a la conclusión de que el socialismo es un error garrafal y dejaría de ser socialista. Cuando insisten en ello es que son dogmáticos y cerriles pero no científicos.

  • Os traigo de Wikipedia (de la que no me fío ni para esto, pero vamos):

    Socialismo científico es un término acuñado por Friedrich Engels1 para distinguir al socialismo marxista de los demás socialismos que no se basaban en el materialismo histórico, el mismo que sería identificado como un método científico según sus partidarios. Este socialismo fundado por Marx y Engels…

    • Los científicos plasman sus teorías en modelos que describen la realidad. Si sus teorías son correctas los modelos elaborados son capaces de predecir el comportamiento de la realidad que pretenden describir. La teoría de la relatividad, por ejemplo, fue capaz de anticipar diversas observaciones sobre la curvatura del espacio que luego se comprobaron experimentalmente. Esa capacidad de predicción garantiza la validez de una teoría. De las predicciones hechas por Marx según su “socialismo científico” no se ha cumplido ni una sola, prueba de que estaba equivocado. Aún así sus seguidores prefieren ignorar la realidad e insistir en el error.