Conceptos jurídicos básicos para “3500 millones”: El “contrato social”

A cuenta de mi artículo de ayer sobre la última expropiación de Evo Morales, el señor Gonzalo Fanjul y un servidor hemos podido intercambiar, en un tono muy amable y cordial (como no podía ser de otra forma), una serie de tweets sobre la seguridad jurídica, los derechos de los emigrantes ilegales y la existencia de un “contrato social” que supondría la asistencia sanitaria a emigrantes ilegales equivalente a la reclamación de seguridad jurídica por parte de España frente a expropiaciones bolivianas.

Siento auténtico pavor por las consignas. Una de las que más se repite, por ejemplo, es la de “la austeridad no es suficiente”. Como si en realidad alguien en alguna parte del mundo hubiese aplicado algún conjunto de medidas realmente austero. En realidad, lo que quieren decir no es que “deben aplicarse más medidas liberales”, sino que hay que encontrar nuevas formas para estimular la economía. O imprimir más dinero.

A mí esto del “contrato social” como si fuera un halo protector de derechos al margen de lo que digan la Constitución y las Leyes me suena a un nuevo slogan con el que los defensores de la actual socialdemocracia (también conocidos como Generación Prima) pretenden protegerla. La verdad, tengo que reconocer que esto de que “existe un contrato social que obliga al Estado a mantener un Estado del bienestar” suena cojonudo.

En fin, ya saben que para mí esto de dejar de timarse a uno mismo es una cuestión de principios. Por ello, me molestaré en explicar qué es la seguridad jurídica, porqué el “contrato social” como algo abstracto no tiene ninguna validez jurídica y sus consecuencias.

Seguridad jurídica.

A lo cafre, podemos concluir que la seguridad jurídica consiste en el respeto por los contratos firmados, la conciencia de que las condiciones jurídicas de un país no cambiarán de otra forma que no sea siguiendo un procedimiento previamente establecido y no arbitrario, y la limitación de la retroactividad de los efectos de las nuevas normas. La correcta aplicación de este principio suele diferenciar claramente las democracias occidentales de las dictaduras.

Esta condición suele ser muy importante cuando se habla de invertir millones de euros en un país. Por ejemplo, cuando sale Hugo Chávez expropiando los edificios que no actúan de acuerdo a su voluntad en la tele simplemente porque sí, sin respetar un procedimiento previo claramente establecido, está ignorando el principio de seguridad jurídica.

No obstante, se puede respetar este principio y actuar con la misma arbitrariedad. Basta con recoger en las leyes y cartas magnas principios del tipo “toda riqueza queda subordinada en la forma que se estime oportuna por el Gobierno” y que dicha forma oportuna sea simplemente, según la ley que desarrolle este precepto, que al presidente se le ocurra una expropiación bajo cualquier pretexto. ¿Respeta la seguridad jurídica? Sí. ¿Montaría un servidor un negocio en un lugar así? Ni harto de vodka del malo. ¿Sigue siendo reprobable la actuación estatal? También.

Contrato social.

Concepto inventado por Jean Jacques Rousseau. Aquí hubo una discusión muy interesante sobre las ideas relativas a Rousseau, y aquí una refutación en menos de 5 minutos.

Más allá de que el señor Rousseau ni se planteara la idea de un Estado del Bienestar como el que tenemos actualmente (o el del siglo XIX), hay dos cosas que no se pueden hacer. La primera, considerar el contrato social como aquello que nos dé la gana, sin definirlo previamente. La segunda, creernos que el “contrato social”, sin siquiera ninguna definición objetiva a la que agarrarnos [no ya un reconocimiento expreso en las normas jurídicas], puede ser un principio jurídico a respetar por legisladores, tribunales y ciudadanos.

En España existe una Constitución vigente, aprobada mayoritariamente por referéndum en 1978. A mí me gustará más o menos, pero cuando hablamos de Derecho, esta Constitución es lo que hay. Y en ella no se recoge ningún “contrato social” en términos de “todo el que esté en España tiene derecho a una socialdemocracia a la sueca” o derivados. Lo que nos dice es que estamos obligados a obedecer lo que se ponga en ella y las normas que la desarrollen. Luego, existen los criterios de los “Principios rectores de la política social y económica” (Título I, Capítulo III). En estos principios no se recoge un “contrato social” como tal, sino la enumeración de una serie de derechos positivos y el deseo de protegerlos y lograr buenos resultados. Y estos derechos se plantean de forma que deben ser desarrollados por leyes ordinarias. Tampoco existe en el artículo 9.3. Y no hay más donde buscar.

Seguridad jurídica Vs. Contrato social

La diferencia está en la falsabilidad de los planteamientos. Cuando hablamos de seguridad jurídica, hablamos de remitirnos a la Constitución y a normas que la desarrollan. Uno sabe a qué agarrarse cuando está todo escrito de antemano, y puede juzgar dónde invierte su dinero, su tiempo, su esfuerzo y su vida. El “contrato social”, si no se define y se plasma en normas que posteriormente se aprueban, tiene la misma voluntad que los deseos de cualquiera. El mismo valor que la creencia religiosa, que su opinión y que la mía. Y la misma arbitrariedad que puede emplearse para garantizar el derecho a la asistencia sanitaria para los emigrantes ilegales puede emplearse para tratarles todavía peor, o para discriminar negativamente a mujeres, gays, católicos, ateos, niños, mayores, personas de un estatus social, de otra raza o por cualquier otra bobada que se nos ocurra.

Derechos y putadas de la vida.

Esta vida da asco. Así de crudo. Las injusticias han sucedido a lo largo de la historia, siguen sucediendo y sucederán por los siglos de los siglos. Es una putada que una persona que necesita trabajar para mantener a su familia sea despedida de una empresa con muchos beneficios, pero si la conducta del empresario no está tipificada como algo ilegal [entre otras condiciones], el empresario puede despedirlo.

Estas son las normas del juego. Independientemente de los derechos que cada cual crea que deban existir. Por supuesto que podemos quejarnos de los derechos y su ejercicio, pero si no queremos volvernos locos y protegernos de abusos mucho peores, hay que remitirse a las leyes.

Corolario: Una putada no legitima otra. Pretender que Bolivia tiene derecho a expropiar a Iberdrola porque el Estado español niega el derecho a la asistencia sanitaria a la emigración ilegal es como castigar a un judío/negro/boliviano/español por los crímenes de otro judío/negro/boliviano/español con el que no ha tenido relación en su vida. Iberdrola no tiene la culpa o responsabilidad en las políticas llevadas a cabo por el Gobierno de España en materia de emigración ilegal.

Derechos de los emigrantes ilegales.

Hay que (vamos a ser generosos) echarle entusiasmo para afirmar que existe un contrato social que obliga al Estado a ofrecer una serie de servicios a personas que no cumplen con sus requisitos de entrada y residencia.

A partir de aquí, cada cual podrá tener su punto de vista sobre los derechos positivos de los que deben poder disfrutar los emigrantes, también de los ilegales. Pero en España lo que rige es el artículo 13 de la Constitución, cuyo apartado 1 fusilo a continuación.

1. Los extranjeros gozarán en España de las libertades públicas que garantiza el presente Título en los términos que establezcan los Tratados y la Ley.

Esto significa que, según nuestra Carta Magna, no existe tampoco ningún contrato social que obligue, por poner el caso, a una asistencia sanitaria. Y si la ley dice que no hay asistencia médica para los emigrantes ilegales, puede ser una gigantesca putada (lo es), pero es legal.

Lo que no vale es decir que algo es ilegal o injusto porque sea una putada. Para que podamos tener un Derecho mínimamente eficiente, y dado que sólo mediante la Ley el Estado puede actuar, primero debemos separar lo que consideramos para nosotros justo o injusto (la putada) de lo que está mal para la ley. Incluso cuando entendamos que nuestro punto de vista es mejor que el ofrecido por la ley.

Esto también es aplicable a la expropiación sufrida por Iberdrola. El robo sufrido por la empresa esapañola seguramente será perfectamente legal. Y una auténtica putada para los accionistas, trabajadores y usuarios de servicios.

Las consecuencias de ignorar el déficit público.

Negar el derecho a la asistencia sanitaria a los emigrantes ilegales es una de las minucias con las que el Estado ha decidido recortar el gasto público. No obstante, se trata de una partida presupuestaria, y como tal es susceptible de ser retirada. Más aún si uno tiene un déficit presupuestario del 8% (y llevamos así unos años), que hemos absorbido todo el crédito disponible, que sólo hay quien está dispuesto a prestarlo a un interés de usura y que las perspectivas son espantosas.

Y más nos vale que nos ajustemos, porque la suspensión de pagos sí puede ser terrorífica, económica y socialmente hablando. Las partidas son discutibles, pero con un agujero presupuestario de semejante calibre y a la vista de que las subidas de impuestos no funcionan, tampoco es para echarse las manos a la cabeza por negar un servicio a quien no paga por él y ni siquiera ha entrado legalmente en el país.

PD: Mi postura personal respecto de la emigración.

Creo en la libertad total de circulación de servicios, mercancías, capitales y personas. Aplicado al caso, creo que quien quiera debería poder venir a vivir y trabajar en España (y a cualquier país) sin ningún tipo de traba burocrática. Pero también creo que quien quiera un servicio debe pagárselo de su bolsillo, o en todo caso recurrir a servicios prestados voluntariamente por otros.

Y con este post, les un muy feliz año nuevo 2013. Y si son libres, mucho mejor.

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Burrhus el elefante neocon

Licenciado en Psicología.
Máster en Dirección de Recursos Humanos.
Residente en Leipzig, Alemania.

20 Comentarios

  • enero 2, 2013 a las 9:57

    Miguel A. Velarde

    Muy buena explicación de lo que significa el concepto de seguridad jurídica. Siendo más escuetos, podríamos decir que se trata de la posibilidad de prever de forma razonable las consecuencias jurídicas de nuestros actos, para poder decidir lo que conviene a nuestros intereses.

    Obviamente lo del contrato social, que siempre he tomado como una poética metáfora, no tiene ninguna virtualidad jurídica. Para empezar, porque todo contrato debe tener sus cláusulas explicitadas, sea o no por escrito. No podemos hablar de un contrato cuando de él sólo conocemos vagas ideas nebulosas e indefinidos principios éticos. Y en segundo lugar, porque para cualquier contrato es precisa una declaración de voluntad para que sea eficaz. Y no recuerdo yo haber concertado nada.

    Cosa distinta son las leyes, que se imponen desde el poder, y ahí volvemos al tema de la seguridad jurídica: ya que tenemos que cargar con unas obligaciones impuestas por la fuerza, al menos que éstas tengan unos límites y deban seguir un procedimiento para su elaboración o cambio. Y que dicho procedimiento sea público y estable, para poder hacer una previsión de la situación cuando yo decida dónde vivir, dónde trabajar o qué hacer con mi dinero.

    Respecto de la inmigración, durante toda la historia de la humanidad se ha considerado una bendición que llegue gente de fuera. Un aumento de población, de personas trabajando, vendiendo y comprando era (y creo que es) riqueza para un territorio. El problema vino cuando el Estado pretendió dar servicios a todos “gratis”, es decir, sufragados a escote por aquellos a los que podía encontrarles dinero que arrebatarle. Obviamente, desde ese instante, a más población mayor gasto, por lo que la inmigración pasó a ser un problema.

    • enero 4, 2013 a las 8:43

      Burrhus el elefante neocon

      Gracias, Miguel Ángel. Es una gozada leer a alguien que sí sabe de verdad de Derecho.

      Estoy completamente de acuerdo contigo en la cuestión del Estado del Bienestar y de los emigrantes. La emigración es una señal preciosa para un país: una persona te está diciendo que quiere vivir su vida en ella porque has creado condiciones para ello. Cuando se garantiza un Estado del bienestar para todos, esas condiciones empiezan a fallar. Pero no por los emigrantes (que, en tanto que trabajan, pueden pagar esos servicios), sino porque la tasa de paro no deja de aumentar (salvo el último diciembre), y ya vamos por el 25%.

      Ahora esos emigrantes se están yendo. No me parece un éxito.

  • Qué tendrá que ver el contrato social con la gallina:

    “Lo que nos dice [la constitución del 78] es que estamos obligados a obedecer lo que se ponga en ella y las normas que la desarrollen.”

    Respecto al asunto expropiador – cocalero o peronista – es más de lo mismo, incluso a lo mejor lo que dice la constitución boliviana, argentina o la ugandesa (no lo sé) es que toda la riqueza del país está subordinada al interés general [razón de estado, que no "voluntad general rousseniana"], no al interés de Iberdrola o Repsol, .. Vaya, igualito que aquí !!

    “Uno sabe a qué agarrarse cuando está todo escrito de antemano, y puede juzgar dónde invierte su dinero, su tiempo, su esfuerzo y su vida.”

    Para qué molestarse si al final no es garantía de nada: “Las injusticias han sucedido a lo largo de la historia, siguen sucediendo y sucederán por los siglos de los siglos.”

    En cambio nadie puede negar la libertad allí donde se ha homologado mínimamente (pax helvética) el etéreo contrato social :

    “Es decir, cómo hacer posible que los hombres obedezcan a otros y al mismo tiempo sólo se obedezcan a sí mismos.
    La solución propuesta por Rousseau es la siguiente: si todos los hombres renuncian a su libertad natural y la ponen en manos de la sociedad (que se constituye con esta renuncia), pero no en las manos de ningún individuo particular, recibirán de la sociedad la misma libertad que han otorgado, sólo que ahora reforzada y protegida por la colectividad. Dicho de otro modo, los hombres reciben una libertad cívica o política a cambio de su libertad natural. La libertad no se pierde en ningún momento; más bien, se enriquece para permitir el desarrollo plenamente humano de todos los contratantes.”

    Lo que me dice cualquier ley que no pueda votar – incluso la carta magna que me pilló adolescente – es que puede coaccionarme arbitrariamente. En realidad nos guste o no todas las leyes coaccionan, pero no hacer la consulta previa invalida cualquier tipo de obligación unilateral. En cuanto a la edad para votar hasta la Iglesia tiene un ritual de confirmación, asi que la pretendida seguridad jurídica fundacional me suena a fruto podrido del árbol prohibido.

    Feliz 2013.

    • Refrendemos todas las leyes cada año. No, mejor cada seis meses. y si sale no, cabiémoslas.
      Seguridad jurídica a tope e inversiones a cascoporro, un ahogamiento en dólares y yuanes, oiga.

      Lo de la gallina. O la velocidad y el tocino.

      • ¿Se refiere a los dólares de Sheldon Adelson? La gallina turuleta, oiga, fuma y desgrava todo a la vez.

      • enero 4, 2013 a las 9:09

        Burrhus el elefante neocon

        ¿Y qué pinta Seldon Anderson en esto, SAGP? Pero vamos, las leyes deberían ser iguales para todos, incluso para quienes no son Seldon Anderson.

      • enero 4, 2013 a las 9:10

        Burrhus el elefante neocon

        Esopra, eso, parece que no, pero ya ocurre. Lo hacen los políticos, que cambian las cosas como les da la gana. No tanto en la política económica (aquí tenemos leyes ineficientes y constantes) como en la política social.

    • enero 4, 2013 a las 9:03

      Burrhus el elefante neocon

      A ver, SAGP:

      Contrato social y la gallina. Tienes que remitirte a lo que diga la gallina. Y la gallina no habla de contrato social en ninguna parte.

      Subordinación de la riqueza a la nación. Ciertamente, aquí también queda subordinada (artículo 128 CE). También se reconoce la iniciativa privada para su gestión. Vamos, más o menos como el artículo 311 de la Constitución boliviana. No obstante, ambos convendremos en que el uso del Derecho en Bolivia no es “igualito que aquí”.

      Putadas e injusticias. Tienes razón. Debí haber escrito: “Las putadas han sucedido a lo largo de la historia, siguen sucediendo y sucederán por los siglos de los siglos.” Fe de erratas. No obstante, sufrir un cáncer o un accidente no es el equivalente a que el Estado haga unas leyes infames.

      Contrato social homologado. Más sencillo es reconocer el derecho negativo.

      Leyes coactivas. Ciertamente, las leyes/normas son por naturaleza coactivas. Nos remitimos al grado de coacción. Empezando por el derecho negativo.

      Feliz 2013 para usted también.

      • “Contrato social y la gallina. Tienes que remitirte a lo que diga la gallina. Y la gallina no habla de contrato social en ninguna parte.”

        Es que verá usted, la gallina apolínea solo se comunica a través del oráculo rajoyano. Y recientemente pidió solidaridad al pueblo con el corralito (recortes-impuestos), luego se ufanó de que había hecho lo correcto (lo que le dijo la troika olímpica).

        Lo del mejor uso del Derecho que en Bolivia no se lo discuto, no hay más que ver el uso y abuso del derecho hipotecario: le da a Mefistófeles mil vueltas y eso que era muy honrado con los pactos firmados con sangre.

        “Contrato social homologado. Más sencillo es reconocer el derecho negativo.”

        Más sencillo y más cómodo para algunos, pero creo que la mayoría prefiere que sea más justo, y puede usted estar seguro que habrá injusticias hasta el día del juicio final.

        PD. Lo de Adelson es una lavadora fiscal, pura y dura seguridad jurídica como la amnistía fiscal. A cuantos políticos les suele tocar la lotería?, pues eso.

      • enero 4, 2013 a las 22:26

        Burrhus el elefante neocon

        A ver, SAGP, que no. Rajoy lleva mandando en España 12 meses. La Constitución debe llevar unos 35 años vigente, 21 de ellos con el PSOE. Ahora resulta que la culpa de todo la tiene el primer año de Rajoy, y como somos progres podemos ignorar tranquilamente los ocho años anteriores de ZP. No se preocupe, Rajoy también es un socialdemócrata, y estará dispuesto a sacrificar dos generaciones de jóvenes o más para salvar este sistema que usted tanto aprecia.

        El uso que ha hecho el Gobierno de Bolivia del Derecho es infame. Y lo del crédito hipotecario, oiga, mire… no cuela. A lo mejor para víctimas de la LOGSE, sí, pero para los que tenemos algo de cerebro, no. A diferencia de usted, da la casualidad de que yo sí conozco algo el Derecho español. Y por poco que me guste, me parece infinitamente mejor que el boliviano.

        El Derecho negativo es el derecho justo. Lo otro, lo que defiende usted, queda guay, social, de progreso, se ligará más… pero justo, lo que es justo, no.

        Y lo de Adelson… ¿Se puede saber qué pinta eso aquí? ¿Qué pinta con Bolivia? ¿Qué chorrada pretende defender? Lo de la amnistía fiscal, por cierto, no tiene nada que ver con la seguridad jurídica, sino con el riesgo moral. En este período democrático llevamos tres.

        Trolea a otro, chato.

      • Que no qué?

        Rajoy y 300 y pico mangutas más votaron el 7 de Septiembre de 2011 la regla de oro presupuestaria como una enmienda al articulado constitucional, mientras que para enmendar lo mismo en Suiza se hizo un referéndum el 1 de Diciembre de 2001. Esa es la diferencia entre el derecho negativo de una democracia liberal y el contrato social rousseniano.

        Disfrute justamente de su idiotez (del griego ιδιωτης (idiotes))

      • enero 5, 2013 a las 7:13

        Burrhus el elefante neocon

        Troll, pedante y de letras.

        Por cierto, que también puede ser muy divertido votar por referéndum un montón de cosas imposibles de pagar y que nos llevaran a la quiebra (y, por tanto, a ninguno de esos presuntos derechos).

        Disfruta tú también de tu idiotez en ese 25% de paro que la aplicación de tus ideas ha provocado.

      • Fuera de su campo natural – disfrutar apaleando a manifestantes pacíficos – no da una ni por causalidad.

        http://www.desdeelexilio.com/2012/07/19/a-dos-estupideces-de-ser-grecia/

      • Querido SAGP,

        ¿Tú crees que debemos preguntar al conjunto de españoles si debemos o no endeudarnos, cuando no entienden por qué hay que entregar un fondo de rescate de cerca de 70.000 millones de euros a entidades bancarias en lugar de darselo a las famílias?
        ¿Crees que ésa misma gente que no entiende por qué ésto daría lugar a un proceso inflacionista imparable (véase Darfur) es la que debe decidir sobre la necesidad o no de endeudarse hasta un tope?
        Ésa misma gente que precisamente por endeudarse hasta las trancas está como está, ¿debe decidir hasta dónde puede endeudarse el Estado?

        A éso, amigo, se le llama argumento ad populum, y es de una bajeza intelectual preocupante…

      • Estimado Isma,

        ¿Unas preguntas capciosas son un argumento ad populum?

        Un argumento debería apoyarse en hechos o hipótesis que reflejen la realidad. He aquí algunos indubitables:

        . Los suizos pudieron votar la regla de oro presupuestaria.

        . Una mayoría de islandeses no quieren asumir la deuda de sus bancos.

        Por si no tiene bastante otro más:

        . Algunos griegos apoyaron a partidos antisistemas o neonazis.

        Le dejo retorcerlos como guste, amigo.

      • enero 9, 2013 a las 14:55

        Burrhus el elefante neocon

        Sí, SAGP. Los suizos votaron la regla de oro presupuestario. Tú votas a partidos que votan esa regla de oro presupuestaria. ¿No delegas para todo? Pues entonces no te quejes. Para colmo, quieres fumarte un puro con el control presupuestario para que el Estado pueda endeudarse todavía más. Es decir, para ti, un déficit presupuestario del 8% sostenido durante media década es insuficiente y quieres que el Estado llegue al 9 o al 10%. ¿Tú sabes qué estás defendiendo? ¿Entiendes sus consecuencias, más allá de tus consignas progres?

        Yo tengo otra idea: Quiero votar los derechos positivos. Por ejemplo. No quiero utilizar la sanidad pública que me hace que me muera mientras espero una operación, y por tanto, no quiero pagarlo. O esa estafa piramidal pública en forma de sistema de reparto de pensiones. Y quiero que mi voto sea vinculante a mi persona, independientemente de lo que diga la mayoría. ¿A que eso no lo puedo votar según tu modelo de referéndum? Pues menos lecciones de democracia.

        No te vayas tan lejos para hablar de votar a partidos antisistemas y neonacis. Aquí, en España, se vota a partidos comunistas (o defensores de ideas disparatadas) como Izquierda Unida o esa basura filoterrorista de Bildu. En Andalucía manda Izquierda Unida sobre esa masa aborregada con un 30% de paro de media y un 60% de paro juvenil (descuida, soy andaluz), en apoyo a un partido, el PSOE, que ha gobernado durante más de tres décadas y ha hecho todas las tropelías imaginables. Y todo ello, de forma perfectamente democrática y el apoyo popular. La gente se muere de asco, hay quien se prende fuego frente a los hospitales… pero “con dignidad” y “derechos sociales”, como dicen en Cuba.

        De verdad, no sé qué más puedo decir para que alguien como tú entienda que lo único que está diciendo son tonterías equivocadas. ¿Es fanatismo? ¿Es sectarismo? ¿Compromiso ideológico? ¿Te da vergüenza admitir que te has equivocado? ¿O es que tu cerebro es capaz de progresar estos argumentos?

      • Qué cansino el conejito de las pilas …: “Tú votas a .. tus ideas han causado .. tus consignas .. ” Si ya le había comprendido antes por qué insiste?

        En suma, que aspira a que su voto sea vinculante con su persona, como el del colega KIM JON UN supongo. Nada más? Pues puede ir a Lourdes este año, ponerse a la cola de los Reyes Magos en 2014, o bien montar una revolución de objetivistas en Sierra Morena o en la cordillera del Atlas (¿lo pilla?), si le place.
        Comprenderá que habiendo otros doscientos estados en la ONU, uno más no me quite el sueño.

        Lo del bonzo desgraciadamente es su segunda predicción acertada en aquel post de Grecia. Ya disculpará que no le felicite, no?

        Por cierto, hay riesgos morales e inmorales:

        http://vozpopuli.com/economia/19596-la-ocde-denuncia-que-la-amnistia-fiscal-impide-la-persecucion-de-delitos-de-soborno-o-blanqueo

  • Para empezar había que recordarle al Sr. Fanjul y a los inmigrantes, que
    hay millones de españoles que pagamos impuestos y muchos, que estabamos
    excluidos del acceso al servicio público universal y “gratuito” de
    salud y medicamentos.

    En honor a la verdad, esto ha sido así
    hasta el cambio en el verano del 2012 por los “denostados fascistas” del
    Partido Popular, que en un ataque de vergüenza, permitió el acceso al
    sistema público a todos los españoles, salvo los que declaren más de
    100.000 euros en el impuesto sobre la renta…parece ser que para los
    socialistas del PP (que los hay, ya que el pensamiento estatista y
    socialista está generalizado en nuestro país), alguién que pague
    tantísimos impuestos es un ser despreciable que tiene que pagar para que
    otros tengan sanidad y medicamentos gratutios infinitos con su dinero,
    pero a su vez el no tiene derecho a ello, es como si fuera un paría, ya
    que comete el delito de ganar y tributar mucho…Toma ya artículo 14 de
    la Constitución y Principio de Igualdad de derechos). Al menos los españoles que pagamos impuestos (y ganemos menos de 100.000 euros al año) , ya tenemos los mismos derechos que los inmigrantes ilegales, en cuanto a sanidad y medicamentos públicos gratuitos. TODO UN LOGRO.

    Para seguir
    habría que recordar al Sr. Fanjul que millones de españoles, a parte de
    pagar la sanidad universal y gratuita con nuestros impuestos, tenemos
    que pagar u nseguro privado, por que la sanidadp ública es usada sin
    medida por todos los inmigrantes legales e ilegales. Yo también estoy a
    favor de la inmigración libre…pero pagando cada uno de su bolsillo la
    asistencia sanitaria o medicamentos (así lo he hecho cuando vivía en
    Alemania, tenía que pagar mucho dinero por el seguro obligatorio de
    salud, y, por supuesto los medicamentos de eran unviersalmente
    gratuitos). Lo contrario es hundir a un país, en vivo y en directo,
    auqnue sea lentamente.

    Cuando todo es GRATIS, la gente abusa.
    Este año salía otra vez en la tele, que el primer español fue le hijo de
    una joven peruana que estaba de visita a sus familiares en Madrid. ¿A
    los españoles nos dan asistencia sanitaria universal y grauita y
    medicamentos gratis total y para enviar por correo a España, cuando
    estamos en otros países????

    CANSA mucho como pagador de
    impuestos, gastarse cientos de euros en la farmacia todos los meses,
    cuando ves a otras personas, españoles, inmigrantes o lo que fuese, que
    sacan su tarjeta sanitaria, y llenan bolsas y bolsas de medicamentos,
    semana sí y semana también. Eso no hay país que lo auguante; por mucho
    que tengamos los segundos impuestos más altos de todo el mundo (con
    salarios bajísimos: vivimos a nivel de subsistencia, y el ahorro es
    imposible).

    Es alucinante que además de dar asistencia
    sanitaria, medicamentos, educación púiblica y todo lo demás gratis, a
    mucha gente que pagaba nada o poquísimo en impuestos y se llevaba mucho
    en prestaciones públicas “gratuitas”; ahora vengan sus gobernantes
    metiéndose a saco con los españoles y expropiando por doquier. BASTA YA
    DE HACER EL TONTO. España debería romper relacioens con todos esos
    países del socialismo-andino, que son tan agradecidos que nos mean en
    la boca y no pagarán un duro con las expropiaciones.

    Si el
    dinero fuese algo que creciese en los árboles, no habría problema en
    hacerse socialista. Se podría hacer crecer más y más al Estado y que el
    Estado se encargarse de todo. Si algunos creen que cosas tan importantes
    como la educación pública o la sanidad deben dejarse en manos del
    Estado; y que el “estado ” es algo tan bueno, lo suyo es dejar que el
    Estado se encargue de todo: que toda la prensa sea estatal, que todos
    los productos o servicios se estatalicen desde la producción agrícola,
    la pesca, construcción de pisos, servicios personales de todo tipo. A
    Estatalizar todo. Con la Sanidad no es bastante. Apliquemos el mismo
    principio a los alimentos o la vivienda, y así podremos ir directamente a
    la quiebra y empezar de cero, con las ideas claras.

    • enero 4, 2013 a las 9:07

      Burrhus el elefante neocon

      No estoy seguro de que romper relaciones sea la solución, Iker. No por el tema de las expropiaciones, sino por el tema de los emigrantes. Ellos sí son inocentes de las barrabasadas del su Gobierno(de hecho, se van porque no lo aguantan más). Por lo demás, estoy bastante de acuerdo con tu punto de vista.

  • Estando de acuerdo con lo expuesto en la entrada, yo no creo en la total libertad de individuos, no creo que toda la inmigración es buena, y creo que es deber de los gobernantes el dejar entrar sólo a aquellos inmigrantes que puedan aportar algo a la sociedad. Y creo se deben expulsar a los delincuentes tras cumplir pena; me da lo mismo sea de 2 días que de 10 años.

    Yo no se cuantos inmigrantes hay en los barrios de los demás lectores, se los que hay en el mio. Los hay admirables, y los hay repugnantes. Yo no entiendo porque, si podemos elegir entre pongamos 10 inmigrantes, tenemos que elegir a un musulman misógino que no cree en occidente y que solo viene a aprocharse del mana público (que como dijo cierta sociata “no es de nadie”); mientras apartamos a otros más adaptables y válidos a nuestra realidad social. Si hacen falta 10, que sean 10, con los derechos que se quiera establecer vía leyes, pero los ilegales, ¿de que?. No.

    De la expropiación, bueno, es una putada, no se si es legal según las leyes de aquel mamonato. Si es legal, ciertas empresas tendrán que calcular los riesgos de meter inversiones en paises bananeros.