Comprendiendo la Economía. Capítulo 18. SISTEMA FINANCIERO Y CICLOS ECONÓMICOS. CLASES DE CRISIS. (y II)

9.- El tipo de interés.

Como vimos al principio de este capítulo el negocio bancario es bastante sencillo: captar dinero de ahorradores a cambio de un interés y prestárselo a los deudores cobrándoles un interés.


Pero ¿Quién determina el interés? Como en todo mercado el interés, que en adelante consideraremos como el precio del dinero, o mejor dicho el precio del alquiler del dinero porque al final este siempre tendrá que ser devuelto, lo determina la oferta y la demanda de dinero. El interés también puede considerarse como el coste de oportunidad del dinero o el precio que tienen que pagar los deudores para que los ahorradores acepten prescindir de su dinero durante un tiempo.

Los bancos en función de lo que los  ahorradores pidan por depositar sus ahorros en el banco y de lo que los deudores estén dispuestos a pagar por los préstamos del banco, y por las cantidades que estén dispuestos a depositar en el banco unos y las cantidades que pidan prestadas los otros, fijará unos intereses para unos y para otros.

En una situación de mucho ahorro y/o poco  endeudamiento los bancos estarán dispuestos a pagar menores intereses a los ahorradores dado que los posibles deudores no encuentran negocios lo suficientemente rentables en los que invertir o porque simplemente la gente no quiere endeudarse y por lo tanto no están dispuestos a pagar intereses altos. Unos bajos intereses posiblemente disuadirán a los ahorradores de ahorrar tanto y hará que existan más posibles deudores.

En una situación en que exista mucha demanda de crédito y pocos ahorro los intereses serán más altos porque los deudores están dispuestos a pagar intereses más altos dado que encuentran negocios muy rentables en los que invertir o porque quieren tener bienes lo más pronto posible sin importarles pagar unos intereses más altos. Unos intereses altos harán más atractivo el ahorro y también harán que el endeudamiento disminuya.

Como en todo mercado, el precio del dinero (el interés) hará que el mercado del ahorro y el endeudamiento de dinero tienda al equilibrio.

.

10.- Clases de ciclos económicos. El proceso de destrucción creativa.

Si en una economía siempre hubiera los mismos oferentes y los mismos demandantes, que quisiesen comprar o vender los mismos bienes, en la misma cantidad, a las mismas empresas, en los mismos lugares, si además los medios tecnológicos y los medios de distribución fueran iguales, si la disponibilidad en cantidad y en medios empleados para su obtención de las materias primas fuesen iguales, y si además los impuestos y su reparto fuesen iguales, y además la cantidad de dinero en circulación, del ahorro, del endeudamiento y la velocidad de circulación del dinero fueran iguales y si esto ocurriera de una manera permanente, no existirían las crisis.

Simplificando si en una economía todos los factores fuesen iguales de una manera permanente no existirían crisis. Simplemente no existirían ciclos económicos. Nadie perdería su puesto de trabajo, ni cambiaría de puesto de trabajo y las empresas no cerrarían ni crecerían.

Pero como vimos cuando empezamos este libro, el Axioma nº4 de la naturaleza humana dice que:

Todos los seres humanos pueden cambiar sus intereses particulares.

Por tanto es más que probable que los intereses particulares de al menos una parte de la población cambien.

Además la gente se muere y otros nacen, por lo tanto la población está renovándose continuamente y dado el Axioma nº1:

Todos los seres humanos son únicos e irrepetibles.

Y el axioma nº 3 dice:

Todos los seres humanos, siempre que pueden, intentan conseguir o mantener lo que consideran sus intereses particulares.

Por tanto los intereses particulares de la  gente y sus características y aptitudes van a estar cambiando continuamente.

Con lo cual el estado permanente de igualdad de todos los factores de una economía  es imposible.

La consecuencia, extremadamente importante, es que una economía sea local, nacional o mundial siempre está en una parte del ciclo económico.

Sin embargo no todos los ciclos económicos son iguales así podemos distinguir:

a) Ciclos tecnológicos y de innovación.

Toda introducción de una nueva tecnología o de un nuevo producto va a generar un ciclo económico. Si la nueva tecnología o el nuevo producto son capaces de satisfacer mejor las necesidades de la gente, inmediatamente las anteriores tecnologías o bienes que son sustituidos por los nuevos empezarán a desaparecer generando un nuevo ciclo económico.

El ciclo empezará con la destrucción de empresas o parte de empresas y de puestos de trabajo ligados a las tecnologías o los bienes que son sustituidos. Al mismo tiempo aparecerán nuevas empresas o empresas que crecerán y nuevos empleos. Pero en la transformación se producirán desajustes: gente quedará temporalmente en paro, los nuevos empleos pueden tener sueldos más altos por no existir mucha competencia, habrá empresas que ganen menos dinero o lo pierdan y tengan que cerrar, surgirán nuevas empresas que pueden ganar mucho dinero por no tener competencia durante un tiempo. Habrá zonas geográficas que pueden perder actividad económica y población mientras que en otras zonas puede suceder lo contrario.

Durante un tiempo y mientras se produce el cambio la economía puede entrar en crisis en algunas zonas y estar en auge en otras para ir poco a poco estabilizándose en todas. Sin embargo esa estabilización ya no se producirá en los mismos términos que al principio.

Los intentos por frenar los cambios sólo producirán un despilfarro de recursos puesto que el cambio se produce porque la gente lo quiere con sus decisiones de compra y venta.

El proceso por el que con los cambios de tecnología o los cambios en las diferentes clases de bienes que se producen y que provocan que unas empresas tengan que disminuir su producción o incluso cerrar mientras que otras empresas nacen o crecen se denomina destrucción creativa.

Destrucción porque se destruyen empresas y creativa porque se crean otras nuevas.

Destrucción porque desaparecen tecnologías, bienes y empleos y creativa porque se crean otros nuevos.

Aunque en estos cambios siempre van a existir ganadores y perdedores intentar perjudicar a los ganadores para compensar a los perdedores sólo hará que el cambio sea más lento y más costoso para la gente.

Los únicos ganadores cuando se compensa a los perdedores de un proceso de cambio son los perdedores, pero sólo temporalmente, al final los perdedores también perderán a pesar de las ayudas o subvenciones. La razón es que retrasar el cambio producirá que se pierdan los recursos que aportarían una tecnología o un producto mejor. Esos recursos que se perderían son los que, gastados en otros bienes o invertidos en otras empresas, generarán nuevos puestos de trabajo que absorberán a la mano de obra que haya perdido su empleo con el cambio.

La consecuencia de un proceso de destrucción creativa es que aunque en un principio existan ganadores y perdedores a medio plazo todos serán ganadores, puesto que las nuevas tecnologías aumentarán la productividad y muy probablemente la acumulación de capital. La consecuencia final de un proceso de destrucción creativa es una mayor riqueza.

Continuamente se están creando y destruyendo empresas por lo que se podría pensar que los ciclos de unos cambios compensasen los de otros. De hecho existen tantos ciclos económicos de carácter tecnológico o innovador como empresas e incluso como bienes. Unos ciclos estarían en la fase donde predominaría la destrucción y otros ciclos estarían en la fase donde predominaría la creación.

Sin embargo cada cierto tiempo se produce un cambio o cambios tecnológicos o de innovación de envergadura que provocan a su vez un importante cambio en el sistema productivo que no se puede compensar con los demás ciclos entonces es cuando de verdad se manifiestan los ciclos tecnológicos o de innovación

 b) Ciclos por cambios en la comercio internacional.

Cuando un nuevo país entra en el mercado internacional, es decir cuando se empiezan a tener relaciones comerciales con otro país o los países con los que comercia un país empiezan a tener relaciones comerciales con otro país o cuando se producen cambios en los aranceles que se imponen a otro país o lo hacen los países con los que comercia un país, se van a producir un cambio en la estructura de producción.

Analizaré estos ciclos en el capítulo dedicado al comercio internacional. En cualquier caso la evolución de los ciclos por los cambios en el comercio internacional es parecida a la de los ciclos tecnológicos produciéndose el mismo proceso de destrucción creativa

c) Ciclos de materias primas.

Cuando una materia prima, es decir un bien que existe en la naturaleza, empieza a escasear porque esa materia ya no existe en la naturaleza, porque su obtención requiere procesos más caros o porque la demanda aumenta más que la capacidad de producirla se produce un ciclo de materias primas.

El ciclo de materias primas puede seguir dos cursos extremos e infinidad entre ellos.

En un primer caso si la materia prima realmente ya no existe en la naturaleza y su producción decae irremisiblemente entonces su precio aumentará progresivamente. La consecuencia será que los bienes que se producen con esa materia prima se encarecerán y disminuirá su demanda mientras que aumentará la demanda de bienes sustitutivos pero que no empleen esa materia prima o que la empleen en menor grado. También con el tiempo surgirán nuevos bienes que no empleen la materia prima en cuestión pero que puedan satisfacer la necesidad que los bienes que usaban la materia prima.

Otra posibilidad es que se encuentren nuevos yacimientos o nuevos métodos tecnológicos para obtener la materia prima a precios asequibles de donde antes no se podía extraer. Entonces continuará o incluso  aumentará el consumo de la materia prima.

Sin embargo lo más probable es que se de una mezcla de ambas opciones. Por un lado se crearán nuevos bienes o se demandarán bienes ya existentes que no utilicen esa materia prima o que la utilicen en un grado mucho menor, pero que satisfagan las necesidades de otros bienes que usan más la materia prima, y por otro lado se desarrollen nuevas tecnologías que permitan un aumento de la extracción de la materia prima a precios razonables.

La consecuencia es que, como en el caso del cambio tecnológico, de innovación o del cambio producido por el comercio internacional, se producirá un proceso de destrucción creativa en el que nuevas empresas con nuevas tecnologías que fabriquen bienes que satisfagan las mismas necesidades y que utilicen menos la materia prima o  empresas que sean capaces de obtenerla o utilizarla de manera más eficiente se impondrán frente a las antiguas.

Puede darse también el proceso inverso: el que una materia prima antes relativamente escasa se convierta, por el descubrimiento de nuevos yacimientos y/o por un cambio tecnológico que permita el abaratamiento de su extracción, en abundante. Entonces las empresas que produzcan bienes que utilicen esa materia prima serán las beneficiadas.

A diferencia de los cambios tecnológicos, los de innovación o los cambios producidos por el comercio internacional cuando se produce un cambio por la falta de materias primas se puede dar el caso de que ni existan bienes ni tecnología capaces de sustituir el uso de la materia prima y/o de conseguir una mayor disponibilidad de ella. Entonces lo que se producirá será una disminución del bienestar de la gente porque no podrán satisfacer las necesidades que antes satisfacían los bienes que usaban la materia prima. Dado que estamos ante una imposibilidad física y tecnológica no hay proceso económico que pueda impedir la perdida de bienestar.

Lo que sí puede conseguir el proceso económico de libre mercado es crear incentivos para que a medio o largo plazo se desarrollen tecnologías capaces de conseguir materias primas y/o los bienes capaces de satisfacer las necesidades, pero no puede conseguir que esos incentivos se conviertan necesariamente en resultados.

Las políticas de mantenimiento de precios artificialmente bajos y de racionamiento cuando una materia prima escasea sólo consiguen eliminar los incentivos para encontrar soluciones a la falta de materias primas y generar mercados paralelos (mercados negros) donde sí existan precios de mercado.

Además los costes de mantener un sistema de racionamiento serán mayores cuanto más escasa sea la materia prima, sin que por ello se consiga aumentar la cantidad de esta disponible con lo cual lo único que se conseguirá será una doble pérdida de satisfacciones para la gente: por un lado la derivada de la escasez de la materia prima y por otro la de la pérdida de recursos al derivarlos a la persecución del mercado negro.

.

11.- La curva de crecimiento secular y las crisis.

Los ciclos financieros, los tecnológicos, los de innovación, los ciclos de mercado internacional y los de materias primas pueden ser diferentes para cada bien o materia prima y pueden estar en diferentes fases del ciclo. Todos estos ciclos se superponen entre sí generando un continuo proceso de destrucción creativa.

Los ciclos tecnológicos, los de innovación, los de mercado internacional y los de materias primas suelen compensarse entre sí generando una curva creciente de aumento de la riqueza, es la curva de crecimiento secular.

¿Por qué surgen entonces las crisis? Analicemos como son los diferentes ciclos y sus consecuencias.

Los ciclos tecnológicos y de innovación tienen dos características: son inevitables y generan más riqueza. Son inevitables porque los cambios tecnológicos y los cambios en los gustos o preferencias de la gente son inevitables dados los axiomas de la Economía. Generan más riqueza porque los cambios tecnológicos y los de innovación tienen como objetivo satisfacer más y mejor las necesidades de la gente. Aunque como he dicho antes en un principio puedan existir ganadores y perdedores el resultado final es siempre una mayor satisfacción de las necesidades de la gente, una mayor riqueza.

Sin embargo el que sean inevitables no quiere decir que una limitación del libre mercado no haga que los cambios tecnológicos o de innovación se frenen y por tanto el crecimiento se frene.

Los ciclos de mercado internacional puede ser evitados si se imponen aranceles o cuotas a los productos importados, sin embargo evitar estos ciclos empeorará el bienestar de la gente. Impedir o dificultar la importación de bienes supone que la gente tendrá que comprar otros bienes que satisfarán menos sus necesidades. ¿Por qué se intenta limitar la importación de bienes? La razón es que cuando se importan productos existirán sectores que se verán perjudicados, al menos inicialmente, y lo que se pretende es que no se produzca un ciclo similar al que se produce en el ciclo tecnológico o en el de innovación, es decir un proceso de destrucción creativa.

Los ciclos de mercado internacional, aunque evitables, generan más riqueza por tanto lo razonable sería que se permitiesen.

Los ciclos de materias primas son inevitables y , a priori, no se puede saber si el resultado será una mayor riqueza. Son inevitables puesto que no se puede cambiar la cantidad ni la ubicación de las materias primas, así que si el consumo alcanza el límite de la capacidad de extracción con una determinada tecnología los precios subirán y no se podrán satisfacer todas las necesidades de la gente. Como he explicado antes, depende de si se encuentra solución a la escasez de una materia prima el que aumente la riqueza o no.

Finalmente están los ciclos financieros que son parcialmente evitables y que no generan riqueza sino que la destruyen. Son los ciclos financieros los que generan las crisis auténticamente destructivas ya que distorsionan el sistema de precios y generan gastos e inversiones innecesarios e inútiles.

.

12.- ¿Se pueden evitar las crisis financieras?

Como he señalado anteriormente las crisis financieras se producen por aumentos del dinero en circulación, merced a la expansión del crédito y/o  la creación de dinero. Este aumento de la cantidad de dinero es finalmente imposible de mantener, sin provocar un proceso inflacionario, y al acabar provoca el cierre de empresas y la cancelación de inversiones. El cierre de empresas y la pérdida de dinero en inversiones que al final no han sido productivas generan una disminución de la cantidad de dinero al disminuir los créditos y aumentar la cantidad de dinero en caja tanto las empresas como los bancos e incluso los particulares. La disminución de la cantidad de dinero en circulación genera una recesión que no acaba hasta que los precios vuelven a un nivel similar al del principio de la crisis. Todo esto ya lo expliqué en el capítulo anterior.

Si las causas de las crisis financieras son la expansión del crédito y/o la creación de dinero parecería que la manera de evitarlas es establecer unas cantidades fijas de créditos y una cantidad fija de dinero.

Establecer una cantidad fija de crédito sería eliminar gran parte del negocio bancario. Los bancos se dedican a gestionar riesgos, fijando unas cantidades de crédito fijas eliminaría la posibilidad de los bancos de realizar toda una serie de negocios que, como todos los negocios, beneficiarían al propio banco y a sus clientes. Un banco podría emprender negocios con depósitos a 5 años prestando a 30 años mientras que otro sólo los concedería a 20 años. El primer banco podría emprender negocios que el segundo no emprendería y ganar más dinero, también ganarían más los accionistas del banco. Los que emprendiesen los negocios que necesitasen financiación a 30 años también podrían realizarlos y obtener beneficios de ellos.

Pero también podría darse el caso de que los negocios con financiación a 30 años fracasasen, el banco y sus accionistas prediesen dinero e incluso verse comprometido el dinero de los depositantes.

Aunque no necesariamente los préstamos a más largo plazo ni los negocios con una necesidad de financiación a más largo plazo son más arriesgados que los prestamos y los negocios a plazos más cortos. El riesgo depende también de las garantías que aporte el deudor, de la viabilidad del negocio y de su capacidad de pago entre otros.

Es  difícil establecer el riesgo de un préstamo y ese es precisamente el negocio de los bancos: identificar los riesgos y evitarlos, elegir los mejores negocios y los deudores más solventes. Como en cualquier otro negocio nadie lo conoce mejor que aquellos que viven de él, no sería muy sensato pensar que unos burócratas vayan a saber más.

Queda otro asunto: ¿Hasta que punto pueden los bancos disponer de los depósitos a la vista? ¿Deben tener todo el dinero de los depósitos a la vista en caja o pueden disponer de parte para conceder créditos?

Es evidente que un depósito a la vista debe estar respaldado por dinero en la caja del banco, pero también está claro que si los bancos no pueden usar parte del dinero de los depósitos a la vista tendrán que cobrar al depositante todos los gastos que ocasione el depósito de dinero, su custodia y las gestiones que se hagan con él.

La solución pasaría por informar a los depositantes de que pueden elegir entre tener su dinero respaldado al 100 % por dinero en la caja del banco y pagar un cantidad de dinero o no tener un respaldo del 100 % y no pagar nada por los depósitos, la custodia y las gestiones que se hagan con el dinero. De esta forma se evitarían pánicos bancarios.

En los dos casos: préstamos a mayor plazo que los depósitos y depósitos a la vista, con o sin garantía del 100 % del capital en la caja del banco, es esencial que los bancos reflejen en sus cuentas su verdadera exposición al riesgo. Sin embargo los depositantes no tienen porqué entender de finanzas e incluso las empresas calificadoras de riesgos cometen errores.

¿Se pueden entonces evitar las crisis financieras? ¿Qué sucedería si un banco quiebra?

Veremos a continuación las diferencias entre un sistema bancario de libre mercado y uno intervencionista.

.

13.- Crisis financieras bajo las reglas de libre mercado.

Al estar prohibido tener depósitos sin su correspondiente respaldo en efectivo en caso de pánico bancario no habría problema para devolver todos los depósitos a la vista, por tanto no sería posible una crisis financiera que se expandiera rápidamente.

Sin embargo si un banco hace demasiados préstamos arriesgados y estos se convierten en impagados y/o no es capaz de refinanciar con nuevos depósitos, a corto o medio plazo, los antiguos depósitos que financiaron préstamos a largo plazo, entonces el banco va a tener problemas para devolver el dinero. ¿Qué hacer entonces?

Como cualquier otra empresa los primeros en perder su dinero serían los accionistas. Pero ¿Y si el dinero de los accionistas se ha empleado en dar más préstamos? Bien, los préstamos son activos y por lo tanto se podrían vender; del mismo modo los préstamos impagados generarían activos en forma de las garantías que ejecutase el banco.

Los últimos que perderían dinero, en caso de que lo perdiesen, serían los depositantes si los activos del banco no dan para cubrir sus depósitos.

Bajo este sistema tenemos varias ventajas:

a) Los depositantes de depósitos a la vista no perderían nunca su
dinero lo que evitaría pánicos financieros.

b) Los primeros en perder su dinero serían los accionistas que por
lo tanto tratarían de que sus préstamos fueran solventes.

c) No se produciría un colapso inmediato de ningún banco puesto
que no todos los depósitos en el banco tendrían un vencimiento
inmediato lo cual daría tiempo a una quiebra ordenada.

d) Al establecerse competencia entre los bancos, estos estarían
interesados en dar información a sus clientes, en aceptar la
inspección de agencias de rating, en contratar seguros o
establecer fondos de garantía para el caso de una importante
falta de recursos que pusiesen en peligro la devolución del dinero
de los depositantes.

e) Al ser considerados los bancos como empresas privadas sus
posibles quiebras o falta de fondos no afectarían al resto de la
gente en forma de mayores impuestos para sufragar quiebras
bancarias.

f) Igualmente como empresas privadas no podrían mantener intereses                          al margen de los que rigen en el mercado, es decir no podrían prestar                   dinero a menos  interés del que pagan a los ahorradores.

En un sistema de libre mercado los bancos tienen fuertes incentivos para no seguir políticas crediticias temerarias y no pueden prestar el dinero de los depósitos a la vista.

A pesar de todo un sistema de libre mercado no está en absoluto libre de crisis financieras, porque uno o varios bancos pueden cometer errores graves al valorar los riesgos de gran parte de sus préstamos, pero estas serán mucho menos profundas y duraderas que en un sistema en el que se permita prestar dinero de depósitos a la vista o en un sistema de bancos centrales por las razones que veremos a continuación.

Las crisis financieras serían mucho más improbables y muchísimo menos profundas en caso de darse si la gente tuviera una mínima educación financiera cosa que no sucede en la actualidad.

.

14.- Crisis financieras bajo un sistema intervencionista: los bancos centrales.

Los bancos centrales nacieron en Europa cuando determinados bancos, que previamente se habían convertido en prestamistas del Estado, recibieron determinados privilegios:

a) Monopolio de la emisión de moneda, pudiendo establecer tipos de interés al margen del mercado.

b) Ejecutores de la política monetaria a las ordenes del Estado.

c) Capacidad de inspección y en su caso de control de los bancos
del sistema financiero. Fijación de cantidades mínimas que un
banco debe tener en caja (coeficiente de caja).

d) Prestamista de última instancia: los bancos pueden pedirle
dinero al Banco Central cuando estén en dificultades. El Banco
Central garantiza los depósitos en cualquier banco hasta un
cierto límite.

e) Bajo este sistema los bancos pueden prestar el dinero de los
depósitos a la vista hasta la cantidad que determine el Banco Central.

f) Dado que el Banco Central garantiza todos los depósitos, en
caso de una quiebra bancaria tendrá que imprimir dinero o
será el Estado el que se haga cargo de las deudas del banco
por medio de un rescate.

 

En USA el banco central (Reserva Federal o FED) fue creado en 1913 como consecuencia  del pánico bancario de 1907. Durante todo el siglo XIX los pánicos y quiebras bancarias fueron comunes al poder los bancos prestar el dinero de los depósitos a la vista. Estos pánicos y posteriores quiebras bancarias generaron crisis financieras, así que el Congreso de los USA decidió poner fin a estas crisis mediante la creación de un Banco Central que garantizase la estabilidad financiera.

Los comienzos de la Reserva Federal fueron esperanzadores evitando la inflación que hubiera producido el excesivo endeudamiento en los años posteriores a la I Guerra Mundial. Pero a partir de 1921 la Reserva Federal siguió una política inflacionista mediante la compra de bonos en el mercado, pagados con dinero creado de la nada, y permitiendo un endeudamiento masivo (en aquella época comenzó la venta a plazos de vehículos y electrodomésticos).

La política inflacionaria de la Reserva Federal a lo largo de la década de los años 20 fue ocultada por el elevadísimo aumento de la productividad que permitieron, por ejemplo, la bajada de precios de los automóviles. Pero los que no escaparon a la subida de precios fueron el mercado de acciones, la Bolsa, y el mercado inmobiliario, con una burbuja sobre los terrenos de Florida.

A finales de la década y influenciada por otros sucesos (aumento de los intereses, disminución del crédito, arancel Hawley Smoot) se produjo un crack en la Bolsa de Nueva York (otoño 1920 – primavera 1930). Después y a raíz del cierre del Banco de los Estados Unidos de América, que fue incomprensiblemente permitido por la Reserva Federal, comenzó un pánico bancario que llevó a la quiebra, entre 1930 y 1933, de 3.000 bancos. Ante estos hechos la Reserva Federal no cumplió con su cometido de prestamista de última instancia y dejó caer a gran parte del sistema financiero y la contracción crediticia consiguiente disminuyó el dinero en circulación de una manera drástica, provocando una disminución del dinero en circulación del 23 %  y una deflación del 30 %.

La conclusión es que la Reserva Federal no solo no cumplió su cometido sino que creó y amplificó una crisis financiera que dio comienzo a la Gran Depresión.

Durante el resto de siglo XX y de comienzos del XXI la Reserva Federal y el resto de los Bancos Centrales han seguido políticas inflacionistas, aunque con algún episodio en que controlaron el crecimiento del crédito, llegando a la actual crisis con políticas inflacionistas (creación de crédito y de dinero) sin precedentes creando la mayor crisis financiera de la Historia.

La conclusión es que al estar los Bancos Centrales influidos o controlados por los políticos se producen errores y crisis que en un sistema de libre mercado se hubieran producido en menor cantidad y dimensión porque:

a) El poder financiero estaría descentralizado.

b) Los accionistas serían responsables con su dinero de una
posible quiebra.

c) El Estado no sería responsable de las deudas de los bancos.

.

15.- ¿Quién crearía el dinero en un sistema de libre mercado? El Patrón Oro. ¿Cúal es la cantidad de dinero óptima?

En un sistema intervencionista es el Banco Central el que crea el dinero imprimiendo billetes o acuñando monedas y también refinanciando los préstamos de los bancos. ¿Quién sería el responsable de la emisión de billetes en un sistema de libre mercado?

Se podría establecer un sistema en el que cada banco pudiese imprimir sus propios billetes, pero esto complicaría las transacciones al existir diversas clases de billetes con un cambio diferente entre ellos, al igual que los diferentes billetes de cada país tienen un cambio diferente entre ellos.

Una mejor opción sería un sistema en el que todos los bancos emitiesen la misma clase de billetes, o que fuesen imprimidos por un único organismo del Estado. Pero ¿Qué cantidad de dinero se adjudicaría a cada banco? Una propuesta es que exista un bien aceptado por todo el mundo por tener un valor intrínseco como respaldo del dinero en billetes y monedas, el bien que mejor cumple los requisitos para ser respaldo de un billete es obviamente el oro. Por tanto se adjudicarían a cada banco una cantidad de billetes y monedas equivalente al valor de sus depósitos en oro. La gran ventaja de este sistema sería que los billetes tendrían un respaldo de un bien tangible y además un bien que es estable en cuanto a su cantidad en el tiempo.

Otra propuesta es que exista una clase única de moneda sin respaldo de ningún bien tangible pero en una cantidad fija. Lo determinante de una moneda es que su cantidad no pueda ser aumentada al gusto del gobernante o financiero de turno.

Desde el momento en que no se puede emitir dinero de una manera discrecional la inflación desaparece y las subidas o bajadas de precios sólo responden a la productividad o a la existencia en la naturaleza de un determinado bien y de la capacidad para obtenerlo. Es decir si la cantidad de moneda es constante el sistema de precios no se va a ver alterado y cumplirá su función, que es básica para funcione el sistema de libre mercado.

Finalmente ¿Cuál ha de ser la cantidad de dinero que se debe emitir? Lo más sencillo es que la cantidad de dinero sea la misma que ya existe. Lo importante no es que la cantidad de dinero sino que esta no varíe en el tiempo. En un hipotético paso de un sistema financiero de bancos centrales a uno de libre mercado los bancos recibirían además una cantidad de dinero equivalente al de sus depósitos a la vista para que no se produjese una repentina disminución de la cantidad de dinero en circulación.

Recordemos que, en su versión más sencilla, la cantidad de dinero es igual a todos los billetes y monedas de curso legal.

La cantidad de dinero en circulación es la cantidad de dinero que cambia de manos en un determinado periodo de tiempo ( un día, un mes…)  o la media de dinero que cambia de mano en una serie de determinados periodos de tiempo (por ejemplo la media del dinero que cambia de mano en cada día de un mes). La cantidad de dinero en circulación depende de la velocidad de circulación del dinero y de la cantidad de dinero que está inmovilizado sea en depósitos a la vista o en dinero guardado en cajas de seguridad o en domicilios de particulares o de empresas.

A mayor velocidad de circulación mayor cantidad de dinero en circulación y a menor cantidad de dinero inmovilizado por bancos, particulares o empresas mayor cantidad de dinero en circulación.

En un sistema en el que los bancos no tengan que tener en caja la totalidad del dinero en depósitos a la vista existirá más dinero en circulación que en uno que no pueda utilizar ese dinero para conceder más créditos.

Esa es una buena razón para que en un cambio de un sistema en el que los bancos sólo esté en obligados a tener una pequeña parte de sus depósitos a la vista en efectivo en caja, a uno en el que tengan que tener en caja todo el dinero en depósitos a la vista, se proporcione a los bancos una cantidad de dinero equivalente a sus depósitos a la vista porque de otro modo se produciría una brusca disminución del dinero en circulación con el consiguiente trastorno en el sistema de precios.

.

AQUÍ puede ver el resto de capítulos del libro.

Valore este artículo

Arturo Taibo

Economista. Liberal. Cansado de ver como se engaña a la gente y como se desperdician las posibilidades de desarrollo económico. Intentando que la gente aprenda un poco de Economía.

Latest posts by Arturo Taibo (see all)

1 Comentario