Home Ciencia Con “científicos” así seguiríamos en la caverna

Con “científicos” así seguiríamos en la caverna

escrito por Ijon Tichy 1 octubre, 2012

Hacía tiempo que no glosábamos las ocurrencias de nuestro catetodrático de física favorito. En efecto, acertaron, nos referimos al ínclito Ruiz de Elvira.

Y es bastante lógico. Sus ocurrencias y desvaríos, por conocidos, ya no sorprenden ni escandalizan y resultaría aburrido reseñarlos más a menudo. No obstante, hay que reconocer a D. Antonio su capacidad de superación: En medio de una de las peroratas insustanciales con las que últimamente llena líneas en su blog ha colado una perla que merece nuestra atención. Atentos a como nuestro amigo echa por tierra el esfuerzo de investigación en el campo de la fusión nuclear:

 “Es claro que insistir en empujar camiones con las fuerzas de un niño es una labor inútil. Hay algo muy profundo en los plasmas ionizados que hace imposible su control.”

Sabíamos que Ruiz de Elvira es un enemigo declarado de la energía nuclear de fisión, que ignora clamorosamente las bases de la mecánica cuántica, que se lía con sencillas reglas de tres y que confunde potencia eléctrica y térmica cuando de hacer unos sencillos cálculos sobre centrales termoeléctricas se trata.

Lo que no sabíamos es que su fobia nuclear alcanzaba también al campo de la fusión. Es normal en el profano despreciar lo que se desconoce, pero lo que resulta insólito es un catedrático de física, más aun uno que va de “científico divulgador”, que se atreve a pontificar así (“hace imposible su control”) y dictar sentencia (“labor inútil”) sobre el que seguramente sea el campo de trabajo más importante de la Fisica, con mayúsculas: La comprensión y el dominio de la fusión nuclear, ni más ni menos que la energía del Universo.

Es sencillamente absurdo: Un catedrático de física abogando por renunciar a ampliar el dominio de la Física por el hombre hasta una de sus últimas fronteras. No es la primera vez que lo decimos, pero hay que repetirlo: En un país serio un tipo así no duraría cinco minutos en dicha cátedra de una universidad.

De todos modos, no crean que nuestro amigo no justifica su opinión. Que va. Resulta que una vez más habla de dinero y, una vez más, mete la pata:

“El proyecto de investigación sobre la fusión controlada del hidrógeno lleva también 60 años, con avances (reales) muy escasos a pesar del diluvio de publicaciones producidas, y de la lluvia de miles de millones de euros invertidos.”

Y, naturalmente, en energías renovables, según él,  se invierte poco ¿Estamos seguros?

El proyecto más importante de investigación de la fusión nuclear, el famoso ITER, tenía un presupuesto inicial de algo más de 7.000 millones de euros. Hoy día esa cifra se ha duplicado, es verdad, pero a esa inversión contribuye toda Europa junto con China, India, Japón, Corea del Sur, Rusia y Estados Unidos ¿Es mucha inversión? Pues hombre, según se mire. En España esos 7.000 millones es lo que se gasta cada año en primas al Régimen Especial (ya saben, cogeneración y renovables), sin que ello redunde en avances tecnológicos sustanciales, sino más bien en arruinar el sector junto con la factura eléctrica de particulares y empresas ¿Es cara la investigación en fusión nuclear? ¿Se debe afrontar? Cada cual que opine, pero una vez conocidos los datos.

Si no fuera por los medios (prensa generalista y TV incluidos) de que disfruta este elemento para difundir sus sandeces, resultaría hasta cómico. Dicen que hubo “científicos” en su momento que auguraron la muerte de los pasajeros de los ferrocarriles por falta de aire al alcanzar altas velocidades o la imposibilidad técnica de cruzar el Atlántico en barcos de vapor ¿Habrá una reseña para Ruiz de Elvira en la Wikipedia futura mostrando al mundo lo merluzos que podían ser algunos que se autodenominaban “científicos”?