Home Política ¿Y si la prima de riesgo a 600 puntos fuese irrelevante?

¿Y si la prima de riesgo a 600 puntos fuese irrelevante?

escrito por Burrhus el elefante neocon 20 julio, 2012

En estos momentos, Twitter es un hervidero de comentarios acerca de lo disparada que está la prima de riesgo, por encima de los 600 puntos. Para que entiendan en qué consiste la prima de riesgo, permítanme que les recomiende este artículo del imprescindible Antonio Vegas.

La señal es clara: Sale por un pastizal que nos presten dinero (en comparación con el bono alemán y con cualquier otra cosa). Y poner muy alto un precio de algo, y esto es algo que sabe muy bien cualquiera con unas mínimas nociones de negociación, es decir “no” educadamente.

¿Qué significa para el Reino de España tener una prima de riesgo a 600 puntos? A día de hoy, absolutamente nada. No supone una nueva información. O dicho de otra forma: una prima de riesgo a 600 puntos da la misma información que una prima de riesgo a 550 puntos, o una prima a 500 puntos. Primero, porque se considera que un país está en riesgo serio de quiebra cuando ese diferencial es de 300 puntos (este era el límite importante). Y en segundo lugar, porque son primas de riesgo demasiado caras para que hagamos negocio con nuestra deuda.

Permítanme un ejemplo de esto último: Yo quiero comprarme la última PlayStation, pero sólo tengo 100 euros en el bolsillo. Y la PlayStation cuesta más de 100 euros. Bien, mientras el precio de la PlayStation no sea igual o menor a 100 euros, es absolutamente irrelevante si la Play está a 101, 110, 150 u 800 euros.

En el caso de la deuda pública, no es exactamente así, sino que el Estado podrá lograr menos préstamos. ¿Cuál es el límite que se ha marcado el Gobierno para pedir prestado, incluyendo los intereses? ¿Con qué objetivos? ¿Qué cosas puede permitirse el Estado con la deuda a un interés al 7%? ¿Y en qué cantidad?

El fondo de la cosa es que España tiene ahora mismo dos objetivos incompatibles: Mantener el Estado del Bienestar tal y como está y lograr hacer fluir el crédito a familias y empresas. A corto plazo, ese dinero o se lo queda el Estado o se lo queda la sociedad civil. Si se lo queda el Estado, mantendremos tanto nuestro Estado del bienestar como nuestro 24% de paro. Si ese dinero va para la sociedad, a corto plazo el Estado tiene que recortar de modo severo. A corto plazo, concluyo, estamos en un juego de suma cero.

La pelota está en el tejado del Gobierno. Aunque no como la gente cree. La gente cree que la obligación del Gobierno es la de tener la prima de riesgo a un nivel razonable. Esto es imposible que puedan conseguirlo. No, porque depende de las expectativas de personas que están jugándose su dinero y el de sus clientes, y a veces estas personas no actúan con la racionalidad que a nosotros nos convendría. Y están en su libertad de hacerlo.

Pero hay una cosa que sí se le puede exigir a este Gobierno: Hacer aquello a lo que se ha comprometido. ¿Qué era? ¿Un déficit público al 6%? ¿O al 7%? ¿Y lo está consiguiendo? No, ¿verdad? ¿Y están haciendo las reformas necesarias para sacar de la esclerosis múltiple a la economía? Tampoco, ¿verdad?

En el corto plazo, los inversores podrán hacer las cosas locuras más inimaginables con su dinero, locuras que no tienen porqué beneficiarnos (o sí), pero a medio y largo plazo, la confianza depende de cosas tan sencillas como éstas.

Curiosamente, todos esos manifestantes que protestan contra los recortes están pidiendo, de forma indirecta, que ese dinero vaya para el Estado del bienestar, lo que dificultaría la recuperación de la economía y no haría sino aumentar… la prima de riesgo. Por suerte o por desgracia, el mal (estar por encima de los 300 puntos e impedir severamente el acceso al crédito a familias y empresas) ya está hecho.