Home Economía Céntimo “verde”. Ojo a los daños colaterales

Céntimo “verde”. Ojo a los daños colaterales

escrito por daoiz 25 junio, 2012

El gobierno de Mariano el Socialdemócrata (impresionante su declaración de principios el 7 de Marzo de este año ) ha anunciado hace unos días la intención de contribuir a acabar con el déficit de tarifa eléctrico (?) mediante la aplicación de un céntimo “verde” a los consumos de gasóleos y gasolinas, supongo que de automoción. Vamos, que como siempre muy a su pesar, nos va a subir de nuevo los impuestos. Hablando en concreto de lo que se comenta hasta la fecha:

1. No será un céntimo, sino 5 (5,3 céntimos por litro los gasóleos y 4,6 las gasolinas).
2. El consumo de combustibles de automoción es de unos 34.000 Ml/año según CORES. Por tanto saldrán, según las cuentas de Cristóbal, unos 1700 M € de los bolsillos de los ciudadanos para llevarlos a la buchaca de Montorito bravo y sus boys (creo que el copyright es de @godivaciones).

O eso se creen ellos. Mucho me temo que, como suele pasar cuando los políticos hacen cuentas, las hacen mal. 

En primer lugar, porque desconocen la curva de Laffer, pese a que ya la han sufrido en carne propia en repetidas ocasiones . Si el incremento de precio  produjera una reducción del consumo, obviamente el efecto final en el ingreso fiscal sería menor que el teórico (y estamos hablando de una fuerte subida, a añadir a los “céntimos sanitarios” que casi todas las CCAA están llevando al máximo nivel legal y a la más que previsible alza del IVA). Concretamente, por cada punto porcentual de reducción del consumo, se recaudarían unos 250 M € menos. Como en paralelo se está barajando la instalación de peajes sin barreras por circular casi por cualquier carretera (nada menos que 8000 kilos pretenden extraer de los bolsillos de los conductores), no es difícil intuir, especialmente para alguien de tanto sentido común como se autodefine Mariano, que el consumo continuará cayendo, aún más aceleradamente que desde 2007.

En segundo lugar, y potencialmente mucho más importante, por el efecto que esta subida tendrá en el consumo de carburante en las estaciones de servicio españolas por parte de los transportistas internacionales españoles y extranjeros. Como hasta donde llegan mis noticias ni siquiera la AOP parece haberse percatado de este asunto, adjunto mi personal reflexión al respecto.

Desde hace mucho tiempo, España es un oasis de precio barato de combustibles entre Francia y Portugal. Como consecuencia, los transportistas internacionales cuyas rutas incluyen nuestro país, dueños de camiones que tienen autonomías de consumo de varios miles de km en los vehículos modernos, y muchos cientos en los más antiguos, eligen repostar en nuestras estaciones de servicio en lugar de hacerlo en las de nuestros países vecinos. Esta afortunada circunstancia ha llevado al florecimiento de una “miniindustria gasolinera”, especialmente en los cuatro puntos fronterizos principales para las rutas de transporte (La Jonquera, Irún, Sanctiespíritu y Badajoz). Multitud de estaciones de servicio, gran parte de ellas centradas en el servicio al transporte profesional, se amontonan en esas áreas geográficas. Junto a ellas han prosperado otras actividades fiscalmente honorables como la restauración, la hostelería o los supermercados, y otras menos dadas a cotizar a Hacienda como el juego ilegal o la prostitución.

Aunque no existen cifras oficiales, es razonable estimar el consumo por parte del trasporte internacional en España en el entorno de los 1000-1500 M l anuales, sin contar los vehículos particulares de vecinos de las zonas fronterizas que aprovechan para comprar tabaco y gasolina en nuestro país.

Teniendo en cuenta que, según los datos de CORES del mes de Mayo de 2012, el diferencial de precio del gasóleo a nuestro favor es de unos 9 cpl con Portugal, y 5 con Francia, esta previsible subida de impuestos va a acabar de un plumazo con las ventajas que hasta la fecha suponía el repostaje en España. Siendo prudente, y a no ser que Portugal y/o Francia incrementen de nuevo los impuestos sobre combustibles, es razonable pensar que al menos entre el 50% y el 75% del consumo de esos clientes desaparecerá de nuestra red.

En resumen:

1. Probablemente los chicos de Mariano no recaudarán los apetecidos 1700 M €, sino bastante menos de 1000.

2. Conseguirán cerrar un buen número de estaciones de servicio, restaurantes, hoteles y supermercados, disminuyendo la recaudación fiscal por estos conceptos, y contribuyendo a incrementar aún más las listas del paro.

3. Complicarán aún más la situación de las petroleras españolas, que han invertido miles de millones de euros en incrementar la producción de gasóleo en nuestras refinerías, y cuya rentabilidad en los negocios de downstream (refino y marketing) es ya bastante inferior a la que obtendrían sus accionistas si colocaran el dinero en la “cuenta naranja”

4. Eso sí, disminuirán el contagio de enfermedades de trasmisión sexual con la probable reducción de la prostitución en las zonas de frontera. Quizá por eso es un céntimo verde.

Y para los que crean que las subidas de impuestos tienen un comportamiento perfectamente elástico, dejo este sencillo ejemplo: desde la entrada en vigor del céntimo sanitario (que eran 4,8 cpl) en Castilla y León, el consumo de carburante, que en España caía al ritmo del 5,9%, ha pasado a caer a ritmos del 22% en dicha comunidad. Lógico: Los transportistas internacionales prefieren repostar en Guipúzcoa (donde no existe ese impuesto) en vez de en Burgos, y algunos transportistas portugueses empiezan a preferir repostar en Portugal.

Las acciones tienen consecuencias. A veces perversas.