Home Economía Protección contra el clima: Andalucía como ejemplo de tiro en el pie

Protección contra el clima: Andalucía como ejemplo de tiro en el pie

escrito por Burrhus el elefante neocon 1 junio, 2012

Con razón, Luis nos alerta de los peligros de orientar las políticas económicas en función de algo, ya sí, muy cuestionado como es el cambio climático de origen antropogénico por las emisiones de CO2. Van a permitirme en este breve artículo un ejemplo de ello.

La situación de hiperinflación normativa lleva a la emisión constante de nuevas normas por parte de los legisladores en cualquier ámbito de competencias y de todo rango: Desde la Constitución a la última circular de la última diputación provincial.

Recordarán que hace varios años se produjo una ola de reformas de los Estatutos de Autonomía de casi todas  las Comunidades Autónomas. Por supuesto, y como teníamos que estar a la altura de otras Comunidades como Cataluña, también lo hizo Andalucía. Tras su reforma en 2007, su artículo 204 establece lo siguiente:

Artículo 204. Utilización racional de los recursos energéticos.

Los poderes públicos de Andalucía pondrán en marcha estrategias dirigidas a evitar el cambio climático. Para ello potenciarán las energías renovables y limpias, y llevarán a cabo políticas que favorezcan la utilización sostenible de los recursos energéticos, la suficiencia energética y el ahorro.

¿Entienden ustedes lo que significa esto? Porque yo, que soy muy malpensado, lo interpreto de la siguiente forma:

1.- El Estatuto de Andalucía impone a sus poderes públicos, ni más ni menos, el objetivo de evitar el cambio climático. Es decir, detener y controlar el clima.

2.- Para ello, el Estado establece qué energías tienen ventaja frente a otras a la hora de ser respaldadas por el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, al margen de cuestiones como eficiencia económica, productividad, déficit de tarifa, etc.

3.- Promover el ahorro energético queda muy bonito si a la hora de la verdad resultase un ahorro para el bolsillo de los contribuyentes, pero es que entre el déficit de tarifa y la legislación, resulta que aplicar estas medidas suponen el aumento del precio de la electricidad para los consumidores.

4.- Y esto, no desde una Ley cualquiera, sino desde el Estatuto. Es decir, que para su modificación no basta con pasar por la Asamblea parlamentaria andaluza, sino que requiere de seguir todos los procedimientos para su modificación. Por ejemplo, pasar por el Congreso de los Diputados. Es decir, un auténtico coñazo legislativo.

5.- Si por lo que sea a los políticos andaluces se les ocurriera establecer un sistema eléctrico basado en la eficiencia económica, al ser las energías renovables muy poco competitivas, podrían ser recurridas ante un tribunal, lo que conllevaría a la derogación de las medidas en caso de ser admitidos los argumentos.

6.- ¿Se imaginan que, en un acto de iluminación, a los políticos se les ocurriera montar cinco centrales nucleares, uno por provincia bañada por el mar? Andalucía, con su tercio de tasa de paro, necesita tener la economía lo más eficiente posible desde todos los ámbitos para corregir semejante cifra. ¿Qué creen que pasaría con este artículo? Es cierto que la energía nuclear cumple con todos esos requisitos, salvo por la interpretación que se dé al término “limpio”. Si atendemos al espíritu del artículo, nada de nucleares.

Llámennos exagerados, pero cuando decimos que los políticos están metiendo las zarpas en cuestiones que no dominan y que sus efectos pueden ser realmente pernicionsos para la sociedad, nos referimos a cosas como ésta: a la exigencia desde la legislación de objetivos imposibles, de graves limitaciones para que la sociedad encuentre la mejor forma de optimizar sus recursos, de sus nefastas consecuencias a nivel económico y social y su estabilización en los Tribunales.