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Demasiado control de cuentas para mi gusto

escrito por Sefuela 13 abril, 2012

Cuando has tenido que procesar una docena de  noticias por minuto durante varios años, decidiendo si eran o no importantes, desarrollas un sexto sentido para relacionar unas con otras. También, para sopesar su importancia, descartando unas y calibrando otras, separando el grano de la paja. Incluso, para no experimentar el mínimo rubor en cambiar de criterio en pocos minutos o segundos.

Esto último me ocurrió ayer mismo. Acababa de contestar a Jazmín en Plaza Moyua, quien me había señalado esta noticia http://tinyurl.com/cgpou3c acerca de que el gobierno estudiaba la salida del euro. Tenía todo el aspecto de ser un titular llamativo traído por los pelos. Un periodista pregunta: ¿y ustedes estudian la posibilidad de salir del euro?. El político piensa: si digo que sí puede que la cague, pero si digo que no quedo como un irresponsable. Y contesta: No descartamos ninguna alternativa. Noticia al canto, punto para el periodista, impresiones de banners e ingresos para el periódico digital. Así que no le dí la mínima importancia. Claro que un gobierno responsable tiene estudiadas todas las posibles contingencias de los diferentes escenarios. Si incluso el BCE ha hecho un estudio sobre el tema que podéis encontrar aquí http://tinyurl.com/yl92tbt

Pero unos minutos más tarde, se disparó mi sentido arácnido. Montoro, sin venir a cuento, anuncia, como una medida contra el fraude, la obligación de declarar las cuentas de las que seamos titulares en el extranjero. No tiene sentido. Ya existe la obligación de declarar por todas las rentas universales. Los que quieran defraudar no van a identificar sus cuentas en el extranjero, les quieran obligar o no.  Tiene sentido tan sólo si el gobierno quiere tener identificadas todas las cuentas exteriores con el fin de que no se burle un posible corralito.

Para entender esto hay que remontarse al corralito argentino. Para los que os suena al sitio donde se tiene a las vacas, os aclaro que es algo muy similar, pero para el dinero de la gente. Se prohíbe sacar el dinero de los bancos. Es el obligado paso previo a una salida de un sistema cambiario de moneda única, acompañado de una devaluación.

Hubo quien consiguió burlarlo. Abrían cuentas en EEUU con un dólar. Compraban en Argentina acciones que cotizaban en Buenos Aires y Nueva York. Pagaban pesos que sabían iban a ser devaluados por esas acciones, y las vendían en nueva York. El cambio oficial era de un peso, un dólar. Pero eso era tan sólo en la ficción, porque no se podía sacar dinero del país. Con esa triquiñuela conseguían poner 90, 80 ó 70 centavos de dólar en EEUU por cada peso. Era curioso ver como todos los días subía la cotización de determinados valores en Buenos Aires un 5% a la vez que en EEUU caían otro 5%.

Al final, se devaluó el peso, se convirtieron obligatoriamente a pesos todas las cuentas en divisas y se aprovechó para echar un cable a los hipotecados en dólares, manteniendo el 1 a 1 para ese caso concreto. Aquí http://tinyurl.com/br83do4  tenéis buena información sobre lo que sucedió y un estudio sobre cómo debería hacerse la vuelta a la peseta, si llega a ocurrir, así que no me voy a extender sobre esta parte del tema. En el primer enlace tenéis los pasos que se seguirían de manera obligatoria.

Vuelvo, por tanto, sobre el control e identificación de las cuentas en el extranjero. Con ellas identificadas, el gobierno puede intentar (y conseguir si hay un acuerdo político por medio) que no se compren acciones aquí para venderlas en Frankfurt, Londres o Nueva York, o hacerlo inservible, porque se decrete la conversión obligatoria de las cuentas en euros de titulares españoles. Aunque dudo mucho que le hicieran caso en EEUU con cuentas en dólares, sea quien sea el titular, y entonces podríamos ver repetido en España el curioso caso argentino. Por cierto, en Argentina está ocurriendo de nuevo ahora mismo http://tinyurl.com/bnvemrq.

Con todo esto no doy por sentado que salgamos del euro. Hay días que todavía tengo esperanza. Ni que vaya a producirse un corralito necesariamente, pero si las cosas se complican más, podríamos acabar saliendo, y antes habrá corralito. El control de las cuentas en el extranjero es un movimiento preventivo inteligente del gobierno, pero no me gusta un pelo.