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Los ciento y pico días de Rajoy y el Principado ingobernable versión 2.0.

escrito por Arturo Taibo 3 abril, 2012

Tras los primeros 100 días de Rajoy en el gobierno las cosas están donde más o menos se podía esperar.

Con un déficit público, en el año 2011, 25.000 M€ por encima de lo comprometido con Bruselas, se ha conseguido que el objetivo de déficit para este año pase del 4,4 % al 5,3 %, unos 56.000 M€.

De los 91.000 M€ de déficit del año pasado se necesita un descenso de 35.000 M€ para cumplir con el 5,3 %. En conjunto las medidas tomadas para atajar el déficit son:

8.000 M€ subida del IRPF
9.500 M€ eliminación de desgravaciones en el impuesto de Sociedades.
13.000 M€ de disminución del gasto por parte del gobierno central.
15.000 M€ de disminución del gasto por parte de CCAA y ayuntamientos.
2.500 M€ de la regularización fiscal.
1.000 M€ aumento de recaudación con los impuestos sobre el tabaco

En total suman 49.000 M€ que en un principio pueden parecer más que suficientes. Sin embargo las cuentas de este año van a estar lastradas, lastradísimas, por una recesión que el gobierno calcula en un descenso del PIB del 1,7 %, con más de 6 millones de parados, por tanto la recaudación va a disminuir en unos 15.000 M€.

Cualquier fallo en una de las previsiones hará que el objetivo no se vaya a cumplir. Uno de los fallos que es muy probable que se produzcan en las previsiones del gobierno es el tamaño de la recesión, desgraciadamente se puede llegar incluso al 2,0 % de disminución del PIB y a los 6,5 millones de parados.

Por poner un ejemplo la previsión del gobierno es que las cuentas de la Seguridad Social acaben el 2012 equilibradas, pero el año pasado acabaron con un déficit de 1.000 M€ y ¡Y en 2011 hubo más cotizantes de los que va a haber este año!

En cuanto a la oposición: el PSOE, sin el mínimo rubor, quiere endosar la crisis al PP, e IU apuesta por una via cuasi revolucionaria. A la izquierda española no le valen los resultados en las urnas (cuando pierden), para ella el poder les corresponde siempre, pues representan al “pueblo”, las derrotas electorales son “errores” de la gente y la “derecha”, aunque tenga mayoría absoluta, no puede legislar “contra el pueblo o la clase trabajadora”.

La reforma laboral aunque escasa (lo ideal hubira sido el contrato único con 20 días de indemnización por despido “improcedente” y 10 en el caso del “procedente”) ha levantado las iras de los sindicatos de clase que ven perder su poder. Su matonismo y sus amenazas no son sino la impotencia que tienen porque saben que no tienen nada que hacer si el gobierno se mantiene firme. Pero la gran cuestión es si el gobierno sabe que tiene todas las de ganar. No nos engañemos esta reforma no es una cosa que haya salido del PP, es una cosa que viene impuesta desde Bruselas y Frankfurt, si dependiese del PP no resistirían la presión de los sindicatos y de la izquierda pero lo que viene de Bruselas y el BCE es claro: o reformas o intervención.

La reforma va a tardar tiempo en dar resultados y en la situación actual el único resultado posible es una reducción de los salarios. Pero si la violencia se generaliza y empezamos a ser noticia por ella en el extranjero el daño puedes ser enorme.

Es igual que haga una u otra reforma o que no haga nada, el PP y el gobierno van a ser atacados sin piedad y por todos lados, les van a echar la culpa de la crisis, de los seis millones de parados, de una posible intervención económica, van a ser deslegitimados y demonizados, se les acusará de destruir el estado del bienestar y de gobernar para los ricos, en definitiva el gobierno tiene que interiorizar que no tiene nada que perder y que mejor hacer reformas radicales y rápido que quedarse a medio camino puesto que la caña se la van a dar de todas maneras, ¡Y de que manera!

La regularización fiscal, que no amnistía puesto que sería ilegal y además el gobierno ha puesto una tarifa del 10 %, tiene más interés en que se repatríen beneficios y con ellos se consiga algo de inversión y de liquidez en el sistema que recaudar unos misérrimos 2.500 M€. También debería de reflexionarse sobre qué es lo que falla en la Agencia Tributaria para que el fraude fiscal en España sea tan alto.

La otra gran reforma que ha emprendido el gobierno es la del sistema financiero. Ha obligado a los bancos a provisionar con 50.000 M€ más el riesgo ladrillero, pero eso es claramente insuficiente. Los bancos siguen refinanciando a promotores, que tienen centenares de miles de m2 de solares que no valen un euro, para evitar una quiebra generalizada. Los bancos van a tener que provisionar mucho más y eso significa que no va a haber crédito en una buena temporada (de ahí la importancia de repatriar dinero como sea).

Resulta irónico ver como los que critican a los bancos por haber concedido creditos sin ton ni son en los años de la burbuja exigen ahora que se concedan créditos cuando ya todo el mundo, empresas y particulares, se ha endeudado hasta las cejas. No queda más remedio que recapitalizarse, tanto bancos como empresas como particulares, pagar las deudas y ahorrar para hacer hipotéticas nuevas inversiones. Claro está que esa reducción del endeudamiento, del apalancamiento, va a llevar aparejada una reducción del consumo y de la inversión y eso deja a la exportación como única salida para el crecimiento.

No es nada sorprendente: durante los años de la expansión monetaria nuestra balanza por cuenta corriente era escandalosamente deficitaria, ahora toca tener superávit o por lo menos reducir drásticamente nuestro déficit.

El año que viene el objetivo de déficit público va a ser del 3,0 %. Alcanzar ese objetivo va a ser imposible a no ser que se haga una completa reestructuración del Estado. El año que viene ya no hay impuestos que subir, a no ser que se suba el IVA y no queda casi donde recortar. Pasar del 5,3 % al 3,0 % sólo es posible racionalizando la estructura del Estado: prescindir de cientos de miles de funcionarios innecesarios e introducir la gestión público-privada en la sanidad y la educación.

Sé que hay mucha retórica de que “los empresarios quieren que los trabajadores acaben cobrando como los trabajadores chinos”, pero lo que quieren los empresarios es simplemente obtener unos beneficios razonables. Los trabajadores tienen que reducir los salarios pero los precios también tienen que bajar. Pero en un entorno de precios de la energía altos, con un 35 % de la población analfabeta funcional, con unas universidades divorciadas de la demanda de las empresas y con pocas multinacionales españolas se va a tardar tiempo en recuperar todo el poder adquisitivo que se va a perder en esta depresión.
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ASTURIAS, EL PRINCIPADO INGOBERNABLE VERSIÓN 2.0.

Los resultados de las elecciones del pasado mes de Marzo han complicado la situación hasta niveles surrealistas.

El PSOE quiere gobernar con un acuerdo con IU, y UPyD actuando de comparsas. Foro no quiere gobernar porque no tiene mayoría y ya se han quemado bastante en el poder. El PP quiere gobernar con Foro y UPyD. IU no quiere gobernar con UPyD. Y UPyD sabe que tanto si apoya al PSOE-IU como si apoya a Foro-PP sin muchas condiciones será su fin electoral: los partidos de izquierdas dirán que es de derechas y por tanto igual que votar al PP o los partidos de derechas dirán que UPyD es otro partido de izquierdas y que es lo mismo que votar al PSOE.

Por esta razón UPyD quiere un gobierno de concentración, pero eso es en lo único en que no están de acuerdo los demás. Si se llega así a las votaciones nos vamos a encontrar con un sistemático empate 22 – 22 entre los bloques de derechas e izquierdas, con UPyD absteniendose y nuevas elecciones en Junio.

Aunque puede que Foro gane el recurso del voto emigrante, la ley dice que los votos tienen que pasar por el consulado y sin embargo la Junta Electoral Central admitió 300 votos que fueron enviados directamente sin pasar por el consulado.

Como ven nada decidido. Y que quede claro que las pasadas elecciones fueron provocadas por PSOE y PP que calcularon que Foro era una moda pasajera y que sus resultados serían iguales o inferiores a los de las generales (un 15 % de los votos) quedando reducida la participación de Foro en cinco o seis diputados sobre un total de 45. Ese mismo cálculo lo hizo determinada prensa madrileña que considera que “Foro no es un partido político”. En fin algunos necesitan un viaje a Asturias y no precisamente a comer fabada.