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Neurociencia aplicada al Coaching y al Management, ¿o simple neurocharlatanería?

escrito por Firmas Invitadas 12 marzo, 2012

Ya sé que alguno de los amables lectores va a decir que soy único en esto de hacer amigos, pero… ¿callarían ustedes algo tan sorprendente, si no mediase fuerza coercitiva? Soy consciente de que el análisis que viene a continuación puede causar perjuicios a alguien, especialmente a los implicados, pero ¿ha pensado alguien, especialmente los implicados, en el efecto en los destinatarios de este tipo de mensajes? ¿O sólo están pensando en términos de negocio?

En este país se han estado haciendo cosas muy feas en el ámbito de la formación psicosocial de adultos: empresas y entidades que fabrican y distribuyen formación-basura confiados en que la venderán a causa de esa fealdad del sistema, empresas y administraciones clientes que compran lo que sea si les caes bien porque tienen que gastar el presupuesto sí o sí… y mientras tanto nuestro sistema educativo, tanto de niños y jóvenes como de adultos, en niveles ínfimos.

De modo que, aun a riesgo de poner en riesgo el célebre yo estoy bien/tú estás bien que preconiza el Análisis Transaccional, a continuación voy a analizar el vídeo del curso de la Santander Business School en la Escuela de Organización Industrial (EOI) sobre Neurociencia aplicada al Coaching y al Management impartido por el Dr. Paul Brown (si tienen paciencia sigan leyendo su CV, si no, salten al siguiente párrafo) creador del modelo neuro-conductual (NBM o Neuro Behavioural Modeling) y del Modelo de Integración de Sistemas Organizacionales. Considerado un guru del ‘coaching’, preside actualmente The European Association of Applied Neuroscience y recientemente ha fundado el UK Branch of the Neuro Leadership Institute. Es Vice Presidente Senior y Experto Técnico Senior del National Research and Development Centre of the National Science Council de LAO. Ha sido Chairmam de la Association for Professional Executive Coaching and Supervision (APECS); además sigue siendo profesor invitado de Neurociencia Organizacional en la London South Bank University y de Psicología Individual y Organizacional en The Nottingham Law School. Es psicólogo clínico y organizacional y coach ejecutivo con una amplia experiencia internacional en Europa, América y Asia. Profesor en las universidades London South Bank University y Nottingham Law School como asociado en las cátedras de Neurociencia organizacional y psicología respectivamente.

Para facilitar la lectura de este trabajoso análisis que pongo a su disposición he puesto en cursiva las palabras o textos de los ponentes, y mis comentarios en letra normal. El cómputo de tiempos del vídeo es aproximado.

Comienza la sesión el Sr. D. Fernando Bayón, a la sazón orgulloso excoach a la fuerza y director de la Escuela de Organización Industrial (EOI), afirmando lo siguiente:

1:40- El coaching es una ciencia. ¿Es el coaching realmente una ciencia? Es una afirmación muy osada, porque si la misma psicología en su conjunto no se considera una ciencia seria, quizá precisamente por ese carácter de conjunto heterogéneo ¿lo será el coaching que acaba de nacer y cuenta con unos padres bastante poco científicos? En todo caso, ciertos componentes del coaching, como de la psicología, pueden pasar los filtros del método científico, pero desde luego que algunos no lo han hecho nunca. Pero claro, es más fácil colar ciertas prácticas que no hacen sangre directamente como la cirugía, por científicas; al fin y al cabo, si perjudican a alguien no se nota inmediatamente, porque no hace heridas visibles y su potencial se despliega a medio y largo plazo.

3:40- Menciona la campaña publicitaria que recomienda “Desaprender”. En el coaching utilizamos esa estrategia desde hace mucho tiempo. Dejar de lado lo antiguo. Adjunto el enlace a un vídeo para quien no haya visto los anuncios de ING Direct España al respecto del “desaprender”. ¿Es posible eso de “desaprender”? Desaprender, como uno de los siguientes intervinientes señalará acertadamente, es una completa aberración científica, un imposible de no mediar lesión en el encéfalo. No se puede desaprender nada, afortunadamente, pero sería muy largo ampliar este asunto aquí ahora, así que le dedicaremos un post específico en el futuro.

4:44- No tenemos que enfrentarnos a los miedos. ¿Esta no es una afirmación como mínimo muy osada si no peligrosa? El miedo es una estrategia adaptativa, de supervivencia, que nos previene precisamente de los peligros para nuestra integridad física o de cualquiera de los escalones de la jerarquía de necesidades de Maslow que no incluyen la supervivencia física. Afortunadamente, tenemos que enfrentarnos a los miedos y también –generalizando– la capacidad de hacerles frente. Todos excepto Juan Sinmiedo, y ya sabemos cómo terminó el cuento. Como estrategia típica de anulación de filtros críticos en la audiencia, sin embargo, es muy útil, es algo así como decir: “Tranquilos, no tengáis miedo, somos de fiar y nuestras intenciones son buenas, así que creed lo que vamos a contaros sin dudar”. Un par de sonrisas y asunto arreglado.

Continúa el Sr. D. Manuel Seijo, presidente de la AECOP, sin nada digno de mención apartede que parece obvio que debería aplicarse el coaching a sí mismo, si es que realmente cree en él y no lo ha intentado ya obviamente sin éxito, para no estar tan nervioso ante el público. No tomen como un desprecio que no le mencione más, es que no dice nada relevante o digno de análisis.

Le sigue el cariñoso Sr. D. Juan Carlos de la Osa, director general de Leading Change Group, algo más ducho en temas psicológicos, según nos cuenta entre constantes alusiones a la letra “C”, que dice:

8:30- No hay crisis, para nosotros desde luego no. ¿Que no hay crisis, con “C” o sin ella? El cariño (con “C”) se transforma en frivolidad (con “F”) o empática (con “E”) desconsideración (con “D”) por arte de birlibirloque. Dígaselo por favor a los cinco millones y pico de parados, o al millón y pico de familias sin ningún ingreso, o al millón atendido por Cáritas. ¿Insinúa que en un sector devastado como el de la formación ellos siguen funcionando excelentemente porque son los únicos que conocen las verdaderas claves que lograrán convertir al mediocre ser humano actual en superhombre –por supuesto ejemplificado en ellos mismos– que rendirá a los clientes a sus pies?

9:16- Cada uno tiene sus creencias. ¿Es eso una creencia o una realidad? A juzgar por su comentario anterior, las creencias y la realidad pueden –y parece sugerir que deben– ir cada una por su lado, quizá sea otra de las razones inconscientes por las que enfatiza la “C” y no la “R”.

10:00- Sin base científica, se ha hablado de coaching como de quesos y monjes que venden Ferraris. Y… ¿No han vendido coaching las mismas empresas que antes vendían o aún siguen vendiendo quesos, inteligencias emocionales y monjes vendedores de Ferraris, como su propia empresa? ¿Lecturas de WC como él mismo sugiere? Como mínimo parece una huida adelante, a la búsqueda del negocio. ¿Ya no sirve lo de antes? ¿Y por qué tenemos que creer que lo que nos venden ahora sirve para algo? ¿Qué base científica tiene su anterior afirmación acerca de las creencias que le aporte algo de credibilidad?

10:44- Es muy difícil desaprender. Es cierto; como he señalado más arriba, es loable que lo advierta; de hecho no es que sea difícil, es que es imposible. Esta bien que haga amigos como yo, provocando cariñosamente con “C” a su ilustre predecesor el director de la EOI en el lujoso púlpito financiado con fondos de la UE y querido Emilio. Lo curioso es que en su web parece –aquí tienen una captura de pantalla de la introducción de su site– que se suman a la moda del desaprendizaje. ¿Coherencia no empieza también por “C”? ¿Es una creencia con “C” que resulte ético defender una Cosa y la Contraria?

11:40- Con “C”: confianza, hipotálamo, emociones. ¿Qué pretende repitiendo de esa forma la “C”? Parece un truco comercial, para… ¿qué? ¿Manipular al auditorio para lograr qué? No entiendo bien eso de “hipotálamo, emociones” Será más bien “Cerebro, afectos, sentimientos, emociones, pasiones… ¿O es que el ser humano sólo experimenta emociones? ¿O es que el hipotálamo sólo se ocupa de las emociones? ¿O es que las emociones sólo se generan en el hipotálamo? ¿Y el resto de las experiencias afectivas no cuentan?

En este momento llega el turno de la estrella del evento, el ilustre Dr. Paul Brown, coach. Y esto es lo que cuenta:

14:00- Cada uno de los cerebros que están aquí son completamente diferentes y todos pensamos que es igual que el de los demás. ¿Es eso cierto? Hombre, iguales iguales no son, pero muy parecidos sí. De hecho si el cerebro de los seres humanos no fuese nada parecido al de los demás, no existiría la psicología que él mismo dice haber estudiado, ni la psiquiatría, ni la neurociencia… ni tampoco el coaching! porque los hallazgos en una persona no servirían para otras. ¿Estará más bien hablando de la personalidad o la mente? Pues ahí también hay similitudes entre unos y otros. De hecho hay más similitudes entre personas, por muy diferentes que sean, que entre personas y monos o ratones, ¿no?

15:50- Somos sistemas de energía, el cerebro también lo es. ¿Somos sistemas de energía? Hombre, desde Einstein sabemos que materia y energía son intercambiables como señala su famosa ecuación (e = mC2), así que no nos dice nada nuevo, pero… ¿no suena un poco esotérico eso de que somos sistemas de energía? Desde luego que poco neurocientífico o científico a secas, porque ¿cómo se detecta y mide esa energía de los sistemas humanos?

16:38- Estamos constantemente bloqueando la energía con los demás. ¿Cómo dice la ciencia que se realiza el proceso de bloquear la energía con los demás? ¿Y se puede medir?

17:53- Tenemos que liberar más energía. ¿Cómo dice la ciencia o la neurociencia que se libera la energía? ¿Qué sistema mide esa transmisión de energía? ¿Es obligatorio hacerlo?

A continuación, el Dr. Brown expone los típicos datos para deslumbrar alumnos de cuarto de secundaria: ¿Qué es el cerebro? ¿Cuántos chiquicientos mil millones de neuronas y sinapsis hay? Para comparar, el último libro de Antonio Damasio “Y el cerebro creó al hombre”, consta de 500 páginas entre las cuales sólo hay media docena de imágenes, la mitad aproximadamente de neuroanatomía, y absolutamente nada de impactante casquería. ¿Para qué el Dr. Brown explica tanta neuroanatomía y muestra preparaciones anatómicas tan jugosas? ¿Qué busca con ello? ¿No valen los conceptos para explicar el cerebro y la mente? Cualquiera podría inferir que está tratando de impresionar al público. ¿Todo esto no lo sabe todo el mundo y más las personas que asisten a este curso? Pero pasemos al detalle un momento, porque el asunto tiene enjundia:

21: 30- Lóbulo frontal que es donde se desarrolla el pensamiento. ¿Es esta afirmación cierta? Bien, no sólo acaba de desvelar al ignorante Damasio lo que lleva buscando toda la vida, y a muchos otros neurocientíficos, sino que además es capaz de localizar exactamente dónde se ubica!!!. Igual que le ocurrió a la premio Nobel Rita Levi Montalcini, lo siento, Damasio, has tirado media vida inútilmente, debías haber preguntado tus dudas al Dr. Brown.

25:40- Las mujeres tienen cuatro veces más conexiones que los hombres en el cuerpo calloso. ¿Y eso es una ventaja o un inconveniente? ¿Hace a la mujer peor que al varón o mejor? Porque si se pretende otorgarle ventaja con esta realidad constatable, también sabemos que el cerebro de la mujer es algo más pequeño que el de los varones, aunque ya sabemos que el tamaño no importa mucho, sino la especialización diferente de los hombres cazadores y las mujeres criadoras en épocas no tan remotas. ¿Está buscando sesgar la percepción del público femenino con un galante cumplido vacío de contenido?

26:32- Veis la parte frontal del cerebro. Y lo que se ve –sin que ni el ponente ni el traductor se inmuten– es… ¡una visión lateral y una medial de un corte sagital! ¡Genial! Como podemos comprobar, el Dr. Brown y el organizador del evento y traductor Sr. D. Carlos Herreros son realmente unos expertos en neurociencia, especialmente en neuroanatomía.

29:40- Los nervios oculares se cruzan. Lo de la derecha se ve en la parte izquierda del cerebro y viceversa. ¿Están ustedes seguros de lo que están diciendo, como expertos que dicen ser en neurociencia? ¡Pues resulta que tampoco! Resulta que en realidad es la mitad de la visión de cada ojo lo que se cruza en el quiasma óptico al hemisferio cerebral opuesto, como puede verse en la imagen de la derecha, con el objeto de crear una experiencia visual estereoscópica a partir de la superposición del centro de ambos campos visuales, mientras que la parte externa de la realidad que percibe cada ojo –la que no se superpone– va al hemisferio cerebral del mismo lado, lo que echa por tierra esa presunta especialización tan importante para fundamentar sus cuestionables discurso y método.

34:59- El Dr. Brown muestra un texto que dice: Está tratando de dar sentido a su mundo, para lo cual tiene cinco sentidos: pero sobre todo que está tratando de dar sentido a otras personas para las que no tiene sentido directo. Luego lo repite verbalmente. Entonces, si no es con los sentidos y los pensamientos resultantes de la información recibida más el background de cada cual, ADN incluido ¿con qué se supone que el ser humano da sentido a los demás, según la neurociencia que domina el Dr. Brown? ¿Con la energía quizá?

36:40- Puedo tocar a una mujer y reconocer que lo es, pero no puedo saber cómo es como persona. Insiste. ¿Y esto qué se supone que significa? El tacto sirve para lo que sirve, no para conocer cómo somos las personas ¿No dispone el Dr. Brown de ojos y oídos? ¿Sólo dispone de tacto? ¿No dispone de lóbulo frontal donde al parecer según él se ubica la capacidad de pensar, para saber cómo es como persona?

37:36- Esto es muy confuso. Muestra ahora esta imagen imposible para dar a entender que es muy confusa. Claro, porque es una imagen de una realidad imposible, si fuera una imagen posible y normal, no sería confuso, como diría Ockham.

39:00- En este punto muestra la típica imagen compuesta por dos imágenes, construidas una con otra. Y dice al respecto que el cerebro no sabe dónde fijar su atención. ¿Y por qué se supone que tendría que fijar la atención en un simple truco visual? El cerebro suele fijarse en lo que necesita fijarse, no en los trucos.Si le va a uno a atropellar un camión, ¿en qué se supone que debe uno fijarse? ¿En el camión, en su marca, en el ojo correspondiente a las emociones del conductor o en el logo de su empresa? Quizá es que al cerebro le da igual que le atropelle a uno un camión de Seur o de Mercadona. Esto es una opinión personal, claro, porque no tengo ninguna evidencia científica de ello ni conozco ninguna investigación en la que se haya puesto a un significativo número de sujetos experimentales en tal tesitura para confirmar mi hipótesis.

40:29- Ahora que ves (muestra la imagen de la izda.) la palabra liar (mentiroso) en ese rostro, ya no puedes dejar de verla. Una vez que te haces la idea de una persona, es difícil cambiarla. ¿Qué evidencia neurocientífica apoya esas afirmaciones? ¿Qué relación tiene una cosa con la otra? ¿Cómo es eso de que ya no puedes dejar de verla? ¿Está utilizando un truco de hipnosis para que no se fijen en ella? Pues por más que me empeño, yo sigo viendo el rostro más que la palabra en cuanto me lo propongo. ¿Será que, neurocientíficamente hablando, sufro algún desarreglo visual o cognitivo o que no leo inglés habitualmente? ¿Qué tiene que ver la imagen de una persona con su personalidad? ¿Está hablando de fisiognomía, esa ciencia? ¿Todos los gordos son felices? ¿Y los sonrientes listos o tontos? ¿Y los bajos? ¿Y los guapos son más seguros? Este tipo de trucos visuales que presuntamente demuestran que la realidad no es lo que vemos son una típica estrategia de captación de adeptos en sistemas esotéricos y sectas poco aconsejables.

43:39- La parte derecha del cerebro gestiona las emociones. La izquierda hechos e información. La derecha busca la novedad, el por qué. La parte izquierda, dice: esto es lo que es. ¿Es esto cierto? ¿Existe alguna evidencia científica que lo ratifique? ¿Y si así fuera, serviría para algo? Pues resulta que algo más arriba el Sr. de la Osa parecía insinuar que lo importante en esto de las emociones es el hipotálamo. Quizá convendría ponerse de acuerdo en eso, porque además, el hipotálamo está en el centro del encéfalo, justo entre ambos hemisferios, no precisamente en la parte derecha del cerebro. En cualquier caso, el manido tópico de la superespecialización hemisférica que tanto gusta al mundo esotérico no es más que eso, un tópico, y además, falso como el geocentrismo ptolemaico.

44:37Si miramos el ojo izquierdo de la persona,tendremos información sobre la parte derecha de su cerebro, sus emociones. Mirando el otro ojo veríamos su componente cognitivo. ¿Esto es verificable neurocientíficamente? ¿O una reinterpretación browniana (no confundir con el movimiento browniano) del célebre paradigma pseudocientífico denominado “accesos oculares” en la secta constructivista llamada Programación Neurolingüística (PNL) de la que se nutre en gran medida el coaching? Desde luego, como hemos visto más arriba, no tiene absolutamente ni el más mínimo asomo de veracidad.

49:40- Por esta “realidad” cruzada de la percepción, ahora podéis empezar a mirar las dos caras de vuestra cara y poco a poco empezar a construir vuestra base de datos para empezar a leer a otra persona. Si quieres influir en una persona mira su ojo izquierdo, porque verás su lado racional. Da cursos a jefes militares británicos, y les hace una pregunta peligrosa ¿sobre qué lado dormís? ¿Esto es neurociencia, siquiera ciencia a secas, o simple neurocharlatanería? Como hemos visto más arriba, es rotundamente falso, nada tiene que ver con la realidad; entonces… ¿es un intento de defender la manipulación a los demás? ¿Es esto ético para el coaching? ¿Se hace usted cargo, Dr. Brown de las consecuencias de su apostolado? ¿Será prudente decir en una entrevista de trabajo que entre nuestras aptitudes está el ser expertos en ver cada lado del cerebro mirando el ojo opuesto?

52:00- Las mujeres llevan al niño sobre el lado izquierdo para que oigan el latido cardiaco. El 80% de las mujeres lo hacen así. Los niños tienen así mejor acceso al ojo izquierdo y al oído izquierdo de la madre, así están viendo lo que ocurre en el cerebro derecho materno. ¿Está el Dr. Brown afirmando –como la leyenda urbana– que el corazón está situado en la parte izquierda del tórax? Porque lo cierto es que el corazón está situado en el centro del tórax, detrás del esternón, normalmente con la punta ladeada hacia la izquierda, pero en el centro, por lo que sus latidos se escuchan en cualquiera de los dos lados indistintamente si se está suficientemente cerca.

¿Están por lo tanto equivocadas sin ser conscientes de ello todas las madres observadas? ¿No será que se lleva a los niños en el brazo izquierdo porque es el miembro superior de soporte, mientras que el derecho es por lo general el especializado en manipulación fina, que queda libre para hacer caricias, poner chupetes, quitar mocos sin hacer daño en la frágil nariz…? ¿O cuando se clava un clavo se sujeta con la mano izquierda el clavo y se golpea con la derecha con el martillo para que el clavo oiga nuestros latidos cardíacos o transmitirle mejor nuestras emociones? ¿Con qué mano sujetamos la olla y con cuál la batidora? ¿El cuchillo y el tenedor?

Y ¿cómo se puede medir que la madre está descargando emociones al niño por su ojo izquierdo? ¿Con una científica cámara Kirlian o hay que tener algún don especial para lograrlo que el Dr. Brown por supuesto posee y está dispuesto a compartir con cuantos más mejor, previo pago de su importe y lustre a su ego? Y, si hemos quedado en que el ojo izquierdo está conectado con ambos hemisferios cerebrales ¿cómo haríamos para desconectar uno de los dos hemisferios? ¿El niño nos miraría sólo a ese ojo si se lo sugiriésemos, o tendríamos que taparnos el otro con un parche para evitar que por accidente viera la diabólica parte racional de nuestro cerebro y sufriese un trauma incurable?

Todavía quedan 40 minutos de la primera parte de la conferencia, pero creo que ya le he dedicado suficiente tiempo por hoy. El análisis continuará en siguientes entradas.

Por favor, no tuitee este artículo si está en contra de la ciencia y la #neurociencia. No lo tuitee si está a favor de la #neurocharlatanería ni divulgue el hastag. (Esto, por si no se han dado cuenta, que supongo que sí, es una estrategia de manipulación para que lo hagan)

@rabiesan

Artículo publicado con permiso de Santiago F. Barrero, autor del blog Más Allá de la Formación.

  • Gracias a DEE y al Sr. Barrero. JCM.
    Al wall:
    http://www.facebook.com/RevolutionBrain/posts/354931197879540
     
    .

  • Suena épico, pero lo es. O paramos la locura o nos parará a nosotros. Ahora mismo me voy a leer la entrevista con Susana Martínez Conde

  • Se refiere a este gañán. En el enlace toda la información y enlaces sobre la controversia que nos traemos. 👿

     

  • Esporádico ¿quién es J F-V? ¿Algún político famoso?
    El amigo FrancoMente, de quien tomas la cita, es un crack ek tío, un investigador de altísimo nivel y con muchos años de rodaje, lamentablemente desperdiciado por esta porquería de universidad que padecemos en España. Gracias a él aprendimos muchas cosas sobre la realidad del amigo Francisco Rubia. Me alegra que te haya gustado.

  • Ayer noche tuve la oportunidad de hablar por teléfono con Susana Martínez Conde, neurocientífica española que trabaja en Phoenix y que ha escrito un libro sobre neuromagia (Los Engaños de la Mente) que recomiendo a todo el mundo. En él se recalca un hecho, y así me lo recalca Susana en la entrevista que le hago (de próxima publicación) y es el de que los magos, los ilusionistas, se reconocen a si mismos como mentirosos, como engañadores, embaucadores, que juegan con nuestras ilusiones sensoriales y cognitivas, y cobran por ello. No es así en el caso de estos neurocharlatanes: pretenden hacer pasar por ciencia lo que no son más que especulaciones ad hoc para llevarse la pasta. No voy a quitarles mérito: los engañadores así están dotados de un sexto sentido (llámese “energía esotérica”) para mentir descaradamente en la cara de la gente y llamar a eso no sólo VERDAD, sino, para mayor redundancia en la veracidad de lo que dicen y en la de sus intenciones, CIENTÍFICA (Con “C” de Científica, diría uno de los fantoches de los que habla Santiago).

    Enhorabuena por este excelente post. Hay que seguir en esta línea. Aquí en DEE nos atrevemos con el gran timo el cambio climático, que tiene sorbido el seso de tres cuartas partes de las personas dotadas de cerebro, así que ¿qué representa para nosotros ese sparring famélico del neurocoacher, que se atreve con el cerebro mismo, y más con la colaboración de tipos como Santiago?

    ¿Quieren contrapropaganda? Visiten Desde el Exilio, donde el pensamiento es libre.

  • Esporádico

    Bueno, estoy en modo bestia año-de-furia, así que por mí sería más literal que metafórico.

    Extraigo de los comentarios un párrafo:
    “Es el sabio-ignorante que decia Ortega. Un especialista en su campo mínimo de estudio que propende a expresarse con igual suficiencia en aquellos aspectos del conocimiento (y este sólo es uno, las disciplinas de la Ciencia también son invento humano: una distribución de tareas adecuada a nuestra limitada productividad) en los que es un completo ignorante. “

    Muy a colación para nuestro Asno de moda, J F-V., hekonomista. No había nada que hacer, pero noshotros hemos hecho demasiado poco, los que han hecho eran más hijnorantes que noshotros. Craken.

  • Esporádico, en sentido metafórico, así debía ser, desde luego.
    ¿Y qué me decís del pollo éste? Es de traca fallera.
    http://santiagofbarrero.wordpress.com/2011/09/20/francisco-rubia-sustituto-de-punset-en-redes/
     

  • Esporádico

    Previo: No comento como Esopra porque DDE envía mis comentarios directos al limbo, sin siquiera preguntar una capchita por si los spamers.

    Al lío.

    Deberían cortar los cojones a las gentes de universidad que se prestan a fantochadas que se pueden llegar a llamar cosas como “Neurociencia organizacional” .

    Y no tengo mucho más que decir. 

  • Eso es un buen detector Plazaeme: si oyes algo fuera de contexto que habla de cierta “energía” chungo, y si está en plural, algo como “las energías” o similar, échate la mano a la cartera, y ya se las califican de “positivas” o “negativas”… prepara el lanzallamas 😉

     

  • La clave está en el término “energía”. Nunca falla. Solo los charlatanes y sus abducidos hablan de energía, sin especificar de qué coño están hablando, ni mucho menos medirlo.

    Pero también hay que tener en cuenta las circunstancias. Si no podemos dejarnos aconsejar por los frailes, los echadores de cartas, los astrólogos, o los Rasputines, porque no son “ciencia”, habrá que buscar alternativas. Y la sustitución, obviamente, no puede ser la ciencia. Tiene la mala costumbre de ofrecer más preguntas que respuestas. Así que … ¡Brown!

     

  • Ah ok… no había cogido el modo ironía.

    Dura batalla… no hay que ver como va la homeopatía viento en popa a toda vela en medios e incluso universidades, puag!, consecuencia todo del posmodernismo y el relativismo cultural. Hacen falta de generaciones para superar este retorno de los brujos. Pero yo estaré en la trinchera siempre en la medida de mis posibilidades.

    Saludos 

     

  • No, Eclectikus, si lo que digo sobre Levi-Montalcini es una ironía. Si leees el enlace verás que pienso igual que tú también en eso. Bienvenido a la batalla, aquí, en mi blog o donde tú escribas, necesitamos muchas voces para parar esta locura.

  • Felicidades al autor, estoy plenamente de acuerdo con el fondo del artículo, y además llevo años queriendo leer una crítica consistente sobre estos homeópatas del comportamiento que últimamente se han reproducido como conejos, proviniendo además de campos alejados de la ciencia, cuando no en las antípodas de esta.

    Dicho esto quería romper una lanza a favor de Rita Levi-Montalcini, más que nada porque hace años que leí su biografía, y me pareció una mujer de gran valor, tanto humano como científico. Por tanto no estoy de acuerdo con lo que el premio Nobel “no le sirviera para nada“, otra cosa es que cumplidos los 100 años, y con una vida llena de complicaciones, chochee y diga sin sentidos, pero no creo que eso la descalifique como científica. Aunque en realidad este es un campo que me pilla lejos, puedo estar equivocado, y me esté dejando llevar por el romanticismo de una mujer de Ciencia de “las de antes” qué investigó contra viento y marea en una época nada fácil, y menos aún siendo judía.