Home Economía Deflación, bendita deflación.

Deflación, bendita deflación.

escrito por Arturo Taibo 6 marzo, 2012

A nadie le gusta que suban los precios, de hecho todos buscamos los precios más bajos posibles. Sin embargo todos conspiramos en cierto modo para que los precios suban.

Si hay alguna palabra maldita para los economistas es la palabra deflación. Símbolo de todos los males, causa de las depresiones económicas y fenómeno a combatir en todo momento y de cualquier forma.

Pero es la inflación la causa de la crisis en España.

Con la inflación hemos perdido competitividad con el exterior y luego vino el déficit exterior y el déficit público y el paro.

Pero las cosas pueden cambiar, de hecho están cambiando por ejemplo en China. A pesar de ser una dictadura los malvados empresarios están subiendo el sueldo a sus trabajadores chinos.
Bien 300 € al mes no es mucho, es la la tercera parte del salario mínimo en España. Pero la ley de la oferta y la demanda se cumple, y los beneficios que consiguen los empresarios con los trabajadores chinos son tan grandes que la demanda de los empresarios ha provocado que su salario casi se triplique en la última década (al menos en términos nominales).

¿Tenemos que tener sueldos chinos con precios españoles? No, radicalmente no.

Pero si a lo largo de los últimos diez años no hubiesemos tenido inflación los sueldos españoles serían en términos nominales un 30 % más bajos (salario medio de 1.000 € y un mileurista ganaría 700 €) En términos reales serían iguales que ahora pero….

Numerosas empresas no hubiesen deslocalizado tanto su producción.

Exportaríamos más, por ejemplo automóviles sector en el que somos líderes mundiales en exportación y tenemos una muy buena infraestructura.

Tendríamos muchos más turistas que dejarían en términos reales más dinero.

Nos ahorraríamos: 30.000 M€ al año en prestaciones y subsidios de desempleo y otras ayudas sociales.

La seguridad social y hacienda ingresarían un 20 % más (30.000 M€). En consecuencia los impuestos serían menores, incluso sin déficit, y los sueldos mayores en términos reales al tener que pagar menos impuestos.

Pagaríamos 25.000 M€ menos de intereses al ser nuestra deuda y nuestra prima de riesgo menores.

Desventajas:

Tendríamos que pagar los productos importados un 40 % más caros en términos reales.

La consecuencia sería que:

El petróleo, el gas y el carbón nuestras principales importaciones (40.000 M€ al año) serían mucho más caras. Pero no olvidemos que el precio de la gasolina es ficticio: la mitad son impuestos, con los mayores impuestos recaudados se podrían reducir los impuestos sobre los hidrocarburos y moderar el aumento de las gasolinas. También subiría el precio de la electricidad, pero no olvidemos que si no se hubiese entrado en la loca carrera de la fotovoltaica podríamos pagar la luz mucho más barata.

La maquinaria importada, el otro gran rubro en nuestras importaciones, causaría unos mayores costes para las empresas, pero nuevamente unos menores impuestos compensarían en parte esas subidas. Además parte de la producción de maquinaria que importamos se acabaría produciendo en España por sus menores costes laborales y bajaría su precio.

Importamos muchas cosas más: vehículos de alta gama, productos de cosmética y perfumería, televisiones y productos de informática, ropa y calzado, contenidos audiovisuales… para (casi) todas esas cosas se puede aplicar los mismos condicionantes que para la maquinaria.

Viajar al extranjero sería mucho más caro… viajaríamos menos al extranjero y más por España.

¿Se trata de volver a la autarquía? No, radicalmente no. Pero nos adaptaríamos a nuestra verdadera situación en el mundo y no iríamos de nuevos ricos.

La moraleja es que en España nuestros sueldos y precios han aumentado mucho más que la productividad, y en consecuencia son artificialmente altos. No por tener salarios nominalmente más altos tenemos salarios reales más altos.

Sin esa inflación ahora no tendríamos los problemas de desempleo, déficit y deuda que tenemos.

Y si hubiesemos tenido una ligera deflación ahora nuestro desempleo estaría en el 5 %, (4 millones de personas más trabajando) es decir tecnicamente pleno empleo y tendríamos superávit.