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La oportunidad de Europa: Eurobonos

escrito por Antonio Vegas 18 septiembre, 2011

A pesar de los inconvenientes que los eurobonos puedan acarrear, la verdad es que los eurobonos representan la oportunidad de que Europa se vea fortalecida de la crisis del euro (toda crisis viene con una oportunidad). Los bonos respaldados por parte de 17 países otorga mucha más confianza a los inversores que la emisión de bonos nacionales. Sería mucho más raro que Europa suspendiera pagos, que si lo hiciera un país. Asimismo, los chinos se han mostrado muy interesados en los eurobonos, con lo que tendríamos una demanda potencial ahí (que reduciría el tipo de interés). Por tanto, esto me lleva a pensar que el interés que se pagaría por un eurobono sería mucho menor que la media actual de un bono nacional europeo (hoy en el 6,48%).

Por otra parte, los eurobonos ayudarían a estabilizar las economías europeas en crisis, como Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y España. Bien es cierto que los países más prósperos, como Alemania, pagarían más por financiarse, pero seguro que el coste no es tanto. Máxime cuando Alemania (y también otros países) tienen que estar aprobando rescates cada cuatro o cinco meses.

Además, y ésta es la mayor oportunidad, los eurobonos representan la unificación fiscal de Europa y el inicio de la armonización política. Y es que, como dicen los británicos, no se puede tener una política monetaria sin la fiscal. Porque ambas políticas tienen los mismos objetivos: reducir inflación, estabilizar la producción, el empleo, etc. Que estén separadas implica que la política monetaria vaya encaminada a logar un objetivo, y la fiscal intente lograr el contrario, produciéndose un efecto nulo en ambas políticas.

Obviamente, los países más prósperos no van a regalar nada. Si Alemania acepta los eurobonos y paga 2.000 millones más de financiación será a cambio de algo. Porque entonces se produciría una especie de “tragedia de los bienes comunales” con los eurobonos: al ser los eurobonos de todos, no son de nadie. Ni Alemania ni Francia, con los eurobonos, estarán dispuestos a financiar demagogias ni ineficiencias. Así, los países con más problemas tendrán que ceder soberanía y ceñirse a la ortodoxia monetaria y fiscal. Y, actualmente, ya lo estamos viendo en España con la aprobación del techo de deuda.

Sobre todo, los eurobonos representan la solución de la zona euro, porque el resto de alternativas no son muy halagüeñas. Se podrían aprobar indefinidamente rescates a Grecia, con lo que en algún momento los rescatadores perderían capacidad rescatadora, ya que dar dinero a Grecia para que nos pague las deudas no tiene sentido. O, por el contrario, se puede dejar quebrar a Grecia, que obligaría a inyectar liquidez en la banca, para que no se produzca un efecto dominó. Ello depreciaría el euro y generaría inflación, perjudicando al europeo.

Con los eurobonos, los PIGS venden su soberanía a cambio de prosperidad económica. Lo cual es bueno, pues la economía cuanto más disciplinada y menos al servicio de la demagogia esté mucho mejor para todos. Además, se avanzaría hacia la efectiva unión económica y se allanaría el terreno para la política. Lo que también es beneficioso, pues en un mundo globalizado, se da la siguiente ley: ceteris paribus, a más multilateralismo, más feedback positivo.

Desde mi perspectiva, si Europa implementa finalmente los eurobonos y consigue solventar la crisis del euro, habrá un traspaso del liderazgo económico mundial. Estados Unidos tiene una deuda desbocada, con un Obama que no para de anunciar planes de estímulo, que lo que hacen es crear nuevas burbujas. Para 2025, se ha calculado que el 57% del presupuesto estadounidense iría destinado a pagar la deuda. En eso, Europa ya ha empezado a poner pié en pared. Y, por otra parte, China, el otro gigante, cuyos datos apuntan a una burbuja de sobreproducción. El 70% del PIB Chino es inversión y la inflación se dispara (la inflación alimenticia actual supera el 14%).