Home Política Corea del Norte, último reducto del fasciocomunismo.

Corea del Norte, último reducto del fasciocomunismo.

escrito por Antonio Vegas 31 agosto, 2011

Tras la Segunda Guerra Mundial, EE.UU acordó con la URSS dividir, por el paralelo 38º, la península coreana en dos: Corea del Norte, que sería gestionada por la URSS, y Corea del Sur, que sería occidentalizada. Sin embargo, en 1950, Corea del Norte decidió invadir Corea del Sur, iniciándose la guerra de Corea (1950-1953). Teóricamente, la contienda continúa (aunque se firmó un armisticio) y cada Corea reclama la soberanía sobre la totalidad de la península.

Corea del Norte se autoproclama una república socialista. No obstante los eufemismos, lo cierto es que se trata de una dictadura comunista que llega incluso a superar, en algunos casos, al III Reich. El dictador, Kim II Sung, fue nombrado Presidente Eterno de la República, por lo que, en teoría, sigue siendo el dictador, aún después de muerto. Algunos viajeros (sólo pueden hacerlo 4.000 año) relatan que, si algo les quedó claro del viaje, es que el régimen caerá. Quizá tras la muerte del hijo del dictador.

A día de hoy, la economía norcoreana es funesta. Se dice que es el pais más desigual del mundo, menos de el 0.0000001% de la población tiene más del 99.999% de la riqueza. No existe internet, ni teléfono móvil, ni automóviles. Se producen constantes parones eléctricos. Sus habitantes viven en la miseria más absoluta: el 30% de sus habitantes declara que, al menos, un miembro de su familia ha muerto por inanición; más de tres millones. Además de eso, los norcoreanos viven, aherrojados, bajo una férrea represión. El gobierno de Corea del Norte, prohíbe escuchar música extranjera, salir al extranjero y obliga a trabajar a sus ciudadanos, bajo las condiciones que estipule el gobierno (a veces, sin salario). En caso de no cumplir las normas, los “contrarrevolucionarios” son, en el mejor de los casos, destinados varios meses a campos de concentrario y, en el peor de los casos, ejecutados. Muchos norcoreanos se atreven a cruzar la frontera, y sólo un porcentaje muy reducido logra hacerlo con éxito.

Por contra, Corea del Sur, que está separada de Corea del Norta por la Zona Desmilitarizada de Corea (DMZ) de 4km de ancho, es un país muy próspero: su índice de desarrollo humano (IDH) es muy alto, el 12º del mundo; por su PIB es la 13º economía del mundo. Y eso que parten de la mismos recursos y las mismas condiciones. La única diferencia es el sistema político y económico.

No se tienen muchos datos sobre el país, pues sus fronteras son herméticas: nadie puede salir y poquísimos (si el gobierno lo permite) pueden entrar a visitarlo. Lo poco que se ha logrado conocer se debe a relatos de refugiados norcoreanos y a investigaciones clandestinas de periodistas intrépidos. Se sabe que la tortura en Corea del Norte es frecuente y que los centros educativos son incluso más represivos que algunas cárceles occidentales. Según un reportaje de la BBC, se realizan experimentos humanos, habiéndole provocado la muerte a algunos de ellos; se ha utilizado la cámara de gas y utilizado hojas de col envenenada para provocar la muerte. Y no pongo más para no herir la sensibilidad de mi querido lector.

En el año 2006, se llevo a cabo un experimento nuclear, haciendo explotar una bomba nuclear. He aquí donde radica el peligro. China es aliada de Corea del Norte. Si algún país intenta invadir Corea del Norte, podría provocarse una guerra nuclear sin precedentes. Por lo que nadie sabe como podrá verse la libertad.

Y es que todo sistema que no se base en el principio del subjetivismo e individualismo, todo sistema que se base en verdades absolutas en posesión de unos pocos, está condenado al fracaso y a la miseria. Ya se llame fascista, comunista o socialista. ¿Hasta cuando sucumbirá el régimen comunista más terrorífico de la actualidad? ¿Cómo se resolverá? La cuestión es realmente peligrosa.