El nuevo modelo productivo: I+D, Impunidad y Descrédito

Hace un par de semanas la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) lanzaba a los medios de comunicación un informe en el que realizaban un  “Análisis de los recursos destinados a I+D+i (política de gasto 46) contenidos en los presupuestos generales del estado para el año 2011. Hablando claro: cuánto dinero tiene pensado nuestro gobierno destinar este año a labores de Investigación, Desarrollo e innovación.

Se lo resumo:

Los recursos presupuestarios destinados a I+D+i descienden en un 7,38% en términos corrientes, lo que la sitúa en el entorno del 10% en términos constantes y en cifras similares a las del año 2007.

Por Ministerios, los descensos más significativos se producen en el Ministerio de Ciencia e Innovación (un 2,74%) y en el Ministerio de Industria (un 16,06%). Otros Ministerios con fuertes recortes son los de Defensa (un 12,07%) y Sanidad y Política Social (un 49,12%).

Para el que le interese, el informe analiza en profundidad las partidas aprobadas –cuánto, cómo y dónde- y, sobre todo cuánto destinarán en forma de recursos financieros (créditos reembolsables) y de recursos no financieros (subvenciones). Sobra decir que el primero ha crecido y el segundo menguado, como ya va siendo habitual.

Este tipo de análisis están bien, pero se mueven en el mundo de las ideas, de los borradores, de los deseos, de las intenciones, de… y no en el de las realidades finales. Me explico.

En 2009 el gobierno nos dio una tabarra considerable con lo del cambio del modelo productivo, dejar el ladrillo para pasar a ser pioneros en I+D+i. Pero este cambio es caro, es como pasar del arado de vertedera al transbordador espacial. Exige una enorme inversión en investigación básica que, posteriormente, pueda convertirse en investigación aplicada que resulte en patentes y modelos de utilidad pioneros y, sobre todo, comercializables. La ministra Garmendia anunció a bombo y platillo que casi todos los ministerios veían reducido su presupuesto en 2010 excepto el suyo, que lo incrementaba en un 3,09%. Y alardeaba (en la web del MICINN, pagada por todos los españoles) de que:

Una vez más, los presupuestos aprobados para este año responden al gran esfuerzo inversor en I+D+i realizado por el Gobierno desde 2004 -que ha permitido que España se sitúe por encima de la media europea en términos de inversión pública en I+D y que disponga del sistema científico más sólido de su historia, que nos ha convertido en la novena potencia científica mundial.

Ha sido un Gobierno socialista el que ha logrado, desde 2004, el despegue definitivo del sistema español de ciencia y tecnología y su reconocimiento internacional, convirtiendo a España en la novena potencia científica mundial en poco más de dos décadas.

Lo de la media europea es fantástico, porque, como bien señala @Diego Soro

España, igual que el resto de países de la Unión Europea, acordaron en la Estrategia de Lisboa dos puntos importantes: que en 2010 se invierta el 3% del PIB en I+D+i y que dos terceras partes de esta inversión sea privada. No hemos cumplido con ninguna de las dos premisas (ni nos acercamos). La situación actual es que en España (según Eurostat) se invierte el 1,38% del PIB en I+D+i (por debajo del 2,1% de la media europea) y que la contribución privada no llega al 50% (del 66% al que se pretendía llegar).

Lo que no cuenta la ministra es la forma en la que consigue que el presupuesto de su Ministerio aumente: que muchas de las subvenciones que antes gestionaban otros ministerios u organismos públicos ahora los gestionen ellos. Por ejemplo, las ayudas que concede el Instituto de Salud Carlos III ya no contabilizan en Sanidad, sino en Ciencia e Innovación. Y eso, se lo aseguro, es mucho dinero.

Unos párrafos más atrás decía que el informe de la COSCE se mueve en el número de las previsiones, pero no en el de las realidades. ¿A qué me refería? A que una cosa es lo que se dice que se va a gastar y otra muy diferente lo que se gasta finalmente. Hay muchas formas de trapichear las cosas, prometer el oro y el moro y repartir sólo las raspas. Vamos a detallar algunas de las estrategias usadas por este gobierno para quedarse con el dinero apalabrado en la buchaca y que no se note demasiado:

1/ Anuncia a bombo y platillo la cantidad de dinero que te vas a gastar aunque sepas de antemano que no piensas gastártelo.

Después de un año nadie se acordará de lo que dijiste y estarán atentos a lo que dices que vas a hacer.

El Ministerio de Ciencia ejecutó en 2010 el 73,1 por ciento de su presupuesto.

Es decir, promete que vas a incrementar el presupuesto en un 3,09% y, finalmente, no saques a convocatoria un 26,9%.

Pasamos de un incremento del 3% a un descenso del 27%. No está mal, ¿no?

2/ Cuando convoques ayudas confunde a la gente todo lo que puedas.

Cosas como la que siguen son impresentables y difícilmente justificadas con errores humanos:

Resolución de 21 de febrero de 2011, de la Secretaría de Estado de Medio Rural y Agua, por la que se convocan, para el ejercicio 2011, subvenciones para los proyectos piloto en el marco de la Red Rural Nacional. (BOE nº 53, 03/03/2011)

Cuarto. Solicitud de la subvención y plazo de presentación

[…]

4. El plazo para la presentación de solicitudes será de veinte días naturales desde la publicación de la convocatoria en el “Boletín Oficial del Estado”.

Resolución de 3 de marzo de 2011, de la Secretaría de Estado de Medio Rural y Agua, por la que se corrigen errores en la de 21 de febrero de 2011, por la que se convocan, para el ejercicio 2011, subvenciones para los proyectos piloto en el marco de la Red Rural Nacional. (BOE nº 55, 05/03/2011)

En la página 24363, apartado 4, punto 4, donde dice: El plazo para la presentación de solicitudes será de 20 días naturales desde la publicación de la convocatoria en el “Boletín Oficial del Estado”; debe decir: El plazo para la presentación de solicitudes será de 15 días naturales desde la publicación de la convocatoria en el “Boletín Oficial del Estado».

Impresionante, ¿no? Si siguen leyendo verán que también cambian el presupuesto (lo reducen a la mitad de lo inicialmente publicado), pero es pecata minuta comparado con lo anterior. Seamos serios, si 20 días es un plazo muy limitado para presentar un proyecto medianamente serio, reducirlo a 15 días ya ni les cuento. Y si encima primero dicen 20 y después, con la nocturnidad y alevosía de un BOE publicado en sábado lo reducen a 15, pues bastantes incautos ni se enterarán, presentarán sus propuestas a los 20 días y pasado el tiempo recibirán una cartita diciéndoles que están fuera de plazo.

Aunque no tienen por lo que preocuparse, pues –curiosamente- los amigos y afines al Partido no suelen equivocarse de fechas, pues siempre están al tanto de este tipo de cambios.

3/ Recupera todo el dinero que concediste, sea como sea

Esta fórmula se puede desglosar en dos subapartados:

3.1 Reclama el dinero que diste, pero con un buen % de interés por demora:

Tarda todo el tiempo que quieras en revisar las justificaciones que te lleguen al Ministerio de turno. No hay prisa. Total, durante 5 años desde la fecha de fin esos organismos han de estar a tu entera disposición por si en algún momento se te ocurre revisar el expediente.  Si ves que se va a pasar el plazo envía una cartita requiriendo cualquier mandanga, que eso interrumpirá durante un buen tiempo la prescripción de la inspección. Y cuando pase un tiempo prudencial (no sé, 4 o 5 años, no hay prisa) echa abajo cualquier gasto (si son gordos mejor) y pide que te envíen más información justificativa complementaria. Y para ello dales 20 días naturales, como máximo (sí, lo has entendido bien, el expediente ha dormido en tu cajón durante un lustro, pero tú les das 20 días para que respondan a tu requerimiento). Si encima señalas una dirección difusa con un poco de suerte la carta estará dando vueltas por el organismo (habitualmente una universidad) durante varios días hasta que llegue al técnico adecuado. Y con más suerte todavía ese técnico no tendrá ni idea de lo que le están pidiendo pues no llevó ese expediente. Si se han perdido o traspapelado los originales la cosa ya es miel sobre hojuelas.

3.2 Que otro reclame el dinero que diste:

Esta fórmula es sumamente interesante y nuestro gobierno, últimamente, la está poniendo bastante en práctica. Caso real:

Cierto Ministerio concede unas ayudas hace 4 años. Ahora subcontratan la revisión de los expedientes a cierta consultora de gran volumen en nuestro país. Pero no le pasan los expedientes justificativos. De pronto un día te llega el informe de la consultora de marras diciendo que has de devolver el 100%  de la ayuda que te concedieron, porque no has presentado ni un solo papel. Revisas los expedientes y compruebas que no es así, que se habían hecho varios envíos con toda la documentación justificativa. Te pones en contacto con la consultora y te confirman que ellos no tienen ni un papel. Que lo mejor es que lo recopiles todo de nuevo y se lo remitas. Tras 4 años durmiendo el expediente en cajones a ti te dan los 20 días de rigor para subsanar todo lo subsanable.

Hablas con otras entidades de investigación y te confirman que a ellos les ha pasado lo mismo, que les piden el 100% de las ayudas que les concedieron por los mismos motivos (en algunos casos se les reclaman 250.000 € e incluso más). Hasta aquí los hechos.

Empiezas a indagar y en los mentideros de la I+D+i de nuestro país te dicen que el Ministerio ha contratado a esa importante consultora, pero que no hay un importe cerrado, sino que va a comisión. De todo lo que consiga recaudar se quedará una mordida, un % sustancial como honorarios. Y entonces te cuadra todo. Con que unos cuántos expedientes estén traspapelados, haya documentos que ya no puedas conseguir, funcionarios que no sepan dónde tienen la mano derecha, se hayan incorporado hace unos meses o cualquier mandanga, pues dinerito a la buchaca.

Con todo lo anterior no estoy defendiendo un modelo concreto para fomentar la I+D en nuestro país. Sólo estoy poniendo de manifiesto las artes que se gastan nuestros gobernantes a la hora de ‘invertir’ el dinero de nuestros impuestos. Y cómo nos engañan a la hora de llevar a la práctica lo que dicen que van a hacer y lo que finalmente hacen.

Tampoco estoy defendiendo que todo lo que se está financiando sea necesariamente bueno. Habitualmente, en esto como en todo, se cumple a la perfección el Principio de Pareto.

Lo curioso es que este tipo de trabas no se plantean a todos los organismos. En estos últimos meses aquí en DEE se han publicado varias entradas con las ingentes subvenciones concedidas a sindicatos, a empresas afines al gobernante de turno, a SGAEs varias, a afamados cocineros o a países gobernados por dictadorzuelos de la cuerda.

hurssel

Acumulador de conocimientos inútiles

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4 Comentarios

  • Y si me contratan a mí para los mismo con los Sindicatos?…que demuestren los cursos de formación realizados para llevarse la pasta, p.e….
    Para una vez que se ponen a ser productivos y ligan la remuneración de las contratas a resultados, lo hacen para esto….manda c…
     

  • Tal vez lo que deberían hacer los aspirantes a recibir financiación para proyectos de I+D es fundar una asociación-tapadera con marchamo progresista que sirviera de reclamo (algún rollo LGTB o feminazi, o de amistad con el mundo árabe, o de preservación del camachuelo trompetero, o de promoción del habla pasiega… Hay muchas opciones).
    A lo mejor cuela y les llueven los fondos.
     

  • daoiz, defiendo las auditorías duras para comprobar que el dinero público, que es de TODOS los que pagamos impuestos, se gaste en lo que se tiene que gastar. Coincido contigo. El problema en este caso es que un uso así de los sistemas de auditoría roza el delito más absoluto, pues su objetivo no es controlar que las cosas se hicieron como se tenían que hacer, sino buscar las vueltas al sistema para recuperar toda la pasta que se pueda, independientemente de si se empleó bien o mal.
    El Caballero de Gracía, la cantidad de ayudas absurdas en las que quemamos dinero a paladas es inusitado. Traes un buen ejemplo de ello. Sobre todo cuando es concesión directa, no competitiva, sino a dedo. En este caso concreto no importaba en qué se tenía que gastar, sino los compromisos políticos que había que pagar… Tremendo
    Cara de palo, eso es lo ideal… si no tienes escrúpulos. Ojo, que muchos no los tienen y tragan lo que hubiere que tragar para llevarse la pasta cruda