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La Política Energética de la Unión Europea: bajando de la burra discretamente

escrito por Luis I. Gómez 8 febrero, 2011

La férrea voluntad con que los políticos europeos se lanzaban hace un par de años en la labor de salvar el planeta de las garras del entonces calentamiento global, hoy Cambio Climático, parece haber desaparecido completamente. Eso piensa Claude Turmes, europarlamentario por Los Verdes y  uno de los activistas más conocidos en Bruselas. Le escuchaba por la radio esta mañana y no puedo dejar de contarles lo que este calentólogo convencido denunciaba en las ondas de Radio RTL.

En realidad, la última cumbre especial celebrada en Bruselas debería haberse ocupado en exclusiva de la política energética en europa. La agenda política, como tantas otras veces, jugó el papel de regidora de la cumbre y ni los temas tratados, ni los resultados, fueron los que en principio estaban programados.

“Es evidente que los acontecimientos en Egipto y la estabilidad del Euro son en estos momentos cuestiones de vital importancia” se lamentaba casi Turmes. Infeliz se mostraba también con los acuerdos en materia de energía (de lo que también se habló, pero no tanto como los calentólogos hubiesen querido): “no se puede decir que hayan roto las porcelanas en la estantería. Faltan impulsos, no se ha tomado ninguna decisón de importancia para el futuro”. No les llama la atención la enorme frecuencia con que los políticos usan la palabra futuro y la escasez de referencias a los problemas que ellos generaron ayer y arrastramos hoy?

El experto en energía de Los Verdes se lamenta de que “en lugar de seguir invirtiendo consecuentemente en energías renovables -lo que no sólo es ecológico, también sensato desde el punto de vista económico- los políticos en Bruselas se han lanzado a los brazos del lobby nuclear. No es sorprendente que la resolución final hablase de tecnologías pobres en carbono”. Y nos aclara que, a lo que se refieren en Bruselas, es a la energía nuclear. Y yo me preguntaba qué tiene de sensato económicamente endeudarme hoy hasta las cejas en un producto del que ya se sabe que no será la solución final a mi problema.

Se despedía Turmes con un lapidario “hemos caído en la pasividad. Las nuevas políticas europeas de energía mantienen a las renovables apenas como un alibi que las justifique”

Me quedé muy tranquilo al oir esta entrevista en la radio. Parece que la añorada independencia energética de europa pasa por la energía nuclear y el uso de las propias reservas de gas. Por supuesto que la solar y la eólica jugarán un  papel relevante en el cambio de mix, pero no parece que la factura que tengamos que pagar los contribuyentes por ello vaya a ser tan abultada como nos temíamos. De momento, en Bruselas no están por la labor de seguir inyectando dinero a un sector privado -el de las energías renovables- que ha demostrado estar aún muy lejos de las cuotas de efectividad que se le exige. Me alegro!