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¡Con lo que nos había costado!

escrito por Arturo Taibo 31 enero, 2011

Subida del IVA, congelación de pensiones, disminución del salario de los funcionarios, aumento de los impuestos especiales sobre las gasolinas y el tabaco, fin de las ayudas a la compra de automóviles…

Todos estos esfuerzos para conseguir disminuir el déficit público del 11,1 % del PIB al 9,2 %. Unos 20.000 M€. Y ahora resulta que, irónicamente, el agujero de las cajas de ahorros nos va a costar esos 20.000 M€ (siendo enormemente optimistas, claro).

Si usted fuese un inversor ¿Prestaría dinero para capitalizarse a una empresa en quiebra técnica, con pocas posibilidades de ser viable y sin poder intervenir en su gestión? ¿A que no, verdad?

¿Cómo explicarle a un inversor extranjero que confíe su ahorro en manos de unos sindicalistas y políticos con nulo conocimiento del negocio bancario y un historial de extravagancias, negligencias y actuaciones bordeando la legalidad?

De lo anterior se deduce que al final el dinero lo va a poner el FROB, es decir nosotros.

El PAIS dice, con un cinismo o un desconocimiento increíble, que “el Estado sale al rescate de la banca”, pero bueno, si las Cajas de Ahorros son parte del Estado!!!
Lo correcto sería decir que el Estado tapa con nuestro dinero un agujero que él mismo ha creado.

El caso es que, en una pirueta contable, este agujero no constará como déficit pero sí como deuda. Al final el resultado es el mismo el Estado se endeudará un 2 % del PIB, lo mismo que se ha endeudado de menos el 2010 respecto al 2009.

Pero ¿Qué ocurrirá si el precio de los pisos y solares sigue bajando? ¿Cuál será el importe total del agujero? No tengo ni idea, hay informes por ahí que hablan de 80.000 M€.

La señora Salgado considera que este año el déficit puede estar alrededor del 6 %, siguiendo el mantra keynesiano la ministra cree que aumentando la inflación y congelando gastos el déficit se irá diluyendo. Por eso no les preocupa una inflación del 3,0 %. Pero la inflación va a llevarnos de nuevo a la recesión.

De hecho hay sectores que están al límite. La culpa se echará como siempre a los especuladores, pero la realidad es que la burbuja de materias primas está causada por la masiva inyección de dinero de los déficits públicos o “estímulos” de USA, UK, Francia, Italia y por supuesto España.

Si el año 2010 el déficit exterior por cuenta corriente será de unos 50.000 M€, una auténtica burrada, este año con un petróleo a más de 100 $ el barril la factura energética aumentará en casi ¡¡¡¡ 20.000 M€ !!!! (vaya con la cifra de marras).

Era necesario disminuir el sueldo de los funcionarios, pero no el 5 % sino el 10 %, pero también es necesario disminuir en 500.000 el número de funcionarios y bajar el sueldo en el sector privado en un 10 %.

La solución no es la inflación sino la deflación para volver a ser competitivos en el exterior, para reducir nuestro déficit exterior y crear empleos en los sectores dedicados a la exportación.

Me he cansado de repetir esta receta, este ajuste tendría que producirse mediante la liberalización real del mercado de trabajo, del mercado del suelo y del energético.

La única manera de acabar con el déficit es poner a trabajar y a pagar impuestos a 4 millones de personas y eso sólo se consigue equilibrando nuestra balanza exterior.

Todo intento de acabar con el déficit público a base de subir impuestos y recortar sólo en determinados gastos y dejar intactos otros acabará en recesión. La única manera de acabar con el déficit público es aumentar la base imponible, es decir el PIB. Si se aumenta la base imponible se puede empezar el ciclo virtuoso de disminuir los impuestos, aflorar economía sumergida y base imponible, y vuelta a empezar.

Así mismo la única manera de que se vuelva a prestar dinero es liquidando las malas inversiones anteriores es decir reventando de una vez la burbuja inmobiliaria y viendo entonces el alcance real del agujero.

Pero después de más de tres años de crisis, en Gijón, el precio del m2 de vivienda nueva está, como mínimo en 3.000 €, el de la usada no baja de los 2.000 €/m2.

El alquiler: vivienda de 40 años en barrio obrero, tres habitaciones, 70/75 m2: 500 € al mes.

Y los propietarios se quedan tan anchos, según ellos vender o alquilar a un precio menor es “regalar el piso.” Y eso en una ciudad pequeña, con el 18 % de paro y unos sueldos que difícilmente superan los 1.000 € al mes.

Necesitamos deflación y la necesitamos ya.
Y deflación no significa una bajada general de precios, habrá cosas como el petróleo que no bajarán si no todo lo contrario, pero otras están absolutamente infladas como la vivienda tienen que bajar un 25 % como mínimo. Tenemos que volver a ser un país (algo más) barato.
Puede que al principio la medicina sea dura, a nadie le gusta perder poder adquisitivo, ni a los bancos perder dinero, ni a los propietarios el valor de sus inmuebles, pero a medio plazo es la única manera de aumentar las exportaciones, crear empleo, bajar impuestos, aflorar economía sumergida y vuelta a empezar.

Y sólo nos quedan 10 años menos un mes.

PD: La minireforma de las pensiones no soluciona nada. O aumenta la natalidad, la productividad y el número de personas cotizando (aunque sea cotizando menos cada una) o el sistema (de pensiones de reparto) será inviable de manera irreversible en menos de diez años. Nuevamente necesitamos empezar la transición a un sistema de pensiones de capitalización ya.