Home Comprendiendo la Economía Comprendiendo la Economía. Introducción: Una cruzada personal.

Comprendiendo la Economía. Introducción: Una cruzada personal.

escrito por Arturo Taibo 29 septiembre, 2010

“Si nos presentan un vaso de leche y otro de cianuro potásico, la opción no estriba en escoger entre dos bebidas, sino en optar entre la vida y la muerte. Al decidirse por el capitalismo o por el socialismo, el sujeto no esta prefiriendo uno entre dos posibles sistemas de organización económica, sino que opta entre la cooperación y la desintegración de la sociedad.
El socialismo no es una alternativa al capitalismo; es una alternativa a todo sistema en el que los hombres puedan vivir como seres humanos.”

Ludwig Von Mises. “La acción humana”. 1.949.

“Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que, sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos”

Miguel de Unamuno.



.

COMPRENDIENDO  LA  ECONOMÍA.

INTRODUCCIÓN: UNA CRUZADA PERSONAL.

Cruzada: campaña (en pro de algún fin)

Campaña: conjunto de actos o esfuerzos de índole diversa que se aplican a conseguir un fin determinado

Personal: propio o particular de una persona.

Redención: Acción y efecto de redimir.

Redimir : Poner término a algún vejamen, dolor, penuria u otra adversidad o molestia.

CÓMO NACIÓ “COMPRENDIENDO LA ECONOMÍA”.

“Comprendiendo la Economía” es un pequeño libro con el que intento que la gente entienda como funciona la Economía. La Economía como Ciencia.

La idea es publicarlo por entregas semanales a lo largo de los próximos nueve meses. Puede que os parezcan muchas entregas pero la Ciencia exige parsimonia en la construcción de Teorías.

Pero, para mí, “Comprendiendo la Economía” es mucho más.

Comprendiendo la Economía es una cruzada personal. Una cruzada que también es un acto de redención.

Redimirme de la rabia que me produce ver como la Ciencia Económica ha sido destruida y como un montón de charlatanes y santones han sustituido a los científicos.

Redimirme de la pena que me produce que las ideas equivocadas y absurdas que se han difundido en nombre de la Economía hayan causado y estén causando tanto daño y sufrimiento.

Se dice que el socialismo ha causado la muerte de cien millones de personas. Es falso. La realidad es que el socialismo y el keynesianismo en sus diversas formas han causado muchas más muertes, mucha mayor pobreza y mucho mayor daño al medio ambiente de lo que nadie se puede imaginar.

¿Cómo sería el mundo, cómo sería España si el liberalismo no hubiese sido liquidado a principios del siglo XX? Nunca lo sabremos, pero a la vista de la fabulosa cantidad de recursos y talento humano desperdiciados o destruidos el mundo sería un lugar mucho mejor y España sería un país con mucho mayor nivel de vida.

Esta es una cruzada personal, aunque me gustaría que se convirtiese en la cruzada de mucha gente. Pero eso es difícil. Difícil porque la Economía, la de verdad, la que es Ciencia, requiere de un poco de esfuerzo en pensar y a la mayoría de la gente le gusta que les den las cosas hechas. Espero que los que me leéis hagáis ese pequeño esfuerzo y también en que tengáis paciencia.

Hablar de Economía recurriendo a eslóganes o a soluciones simplistas es fácil, muy fácil. La red está llena de páginas donde se defienden las teorías más absurdas.

Hay toda clase de “economistas profesionales” , de Catedráticos de Universidad y de gurús con teorías apestosas que aderezan con datos burdamente manipulados.

La gente es bastante ignorante en asuntos de Economía, al fin y al cabo no se exigen conocimientos de Economía para ninguna profesión excepto para ser economista.
No se enseña Economía en las escuelas.
Por eso es fácil engañar a la gente en asuntos económicos.

La historia de “Comprendiendo la Economía” empieza hace muchos años. Un día cuando era estudiante de Economía, le dije a mi profesora de macroeconomía que, en mi opinión, el modelo que estudiábamos, el keynesiano por supuesto, no funcionaba.

Su respuesta fue que cuando ella acabó la carrera también llegó a la misma conclusión. Pero que decidió no darle más vueltas, se sacó su oposición y seguía enseñando la misma teoría.

Y es que en los años 30 del siglo pasado la Economía dejó de ser una Ciencia. La Economía cayó en manos de demagogos y pseudocientíficos, se convirtió en una especie de religión con sus santones, sus dogmas y sus juicios de valor. Desde entonces las sectas keynesiana y socialista se han disputado el control de la economía de las naciones produciendo toda clase de desastres.

.

.

¿PARA QUÉ SERVIMOS LOS ECONOMISTAS?

Esa pregunta me la he hecho innumerables veces. En España el 95% de los economistas trabajan de asesores fiscales, contables, ejecutivos de empresas y funcionarios. Todos ellos hace mucho tiempo que olvidaron sus clases de Teoría económica y se dedican a lo suyo.

Luego están los profesores y Catedráticos. La mayoría de ellos socialistas o keynesianos, encantados con sus jueguecitos econométricos y sus teorías de todo a cien. Da igual que sus teorías no funcionen, que no hayan funcionado durante décadas, que no hayan funcionado nunca. Son fanáticos. Son gente que, a pesar de que deberían tener una gran cultura, en realidad todo su saber económico se reduce a que el Estado haga esto o lo otro y tienen miedo de que los demás se den cuenta de que no tienen ni idea.

Y finalmente están los pocos, poquísimos, economistas medianamente serios. Economistas que hacen su guerra particular en sus clases en la universidad o con artículos, libros, seminarios, blogs… Los denominaré economistas científicos en contraposición a los economistas pseudocientíficos que forman la mayor parte del stablishment económico.

También hay personas que sin ser economistas profesionales han buscado y encontrado respuesta a los problemas económicos.

¿Cuánta gente tiene unos mínimos conocimientos de Economía Científica en España? ¿El 0,1% de la población? Poco más.

Desgraciadamente los economistas científicos no tienen apenas influencia mediática contra el masivo adoctrinamiento por todos los medios (escuela, universidad, periodismo, política, cine, literatura…) de los socialistas/keynesianos, de los adoradores del Estado.

Esta situación debe cambiar.

Nada de lo que voy a publicar supone una novedad en la Ciencia Económica, son sólo ideas de otros economistas, la mayoría de la Escuela Austriaca, aunque no coincido con ella al 100%. Así que si algo de lo que leen ya lo han leído o les suena es porque efectivamente ya lo han leído u oído en otra parte.

Voy a  (intentar) simplificar todo lo posible, a ser muy concreto, a ser didáctico y todo ello sin perder el rigor científico. No es poco.

A veces les parecerá que digo cosas obvias, muy elementales, pero verán como esas cosas nos pueden llevar muy lejos. Voy a partir de lo más básico así que les ruego que tengan paciencia si al principio parece que no llego a ninguna gran conclusión.

No voy a hacer largas parrafadas con frases de seis  lineas y hojas enteras sin un solo punto y aparte. Al contrario voy a construir párrafos cortos con ideas claras y a separarlos con un gran punto y aparte. Así creo que podrán seguir mejor los razonamientos.

Al final de cada capítulo voy a hacer un repaso con unas conclusiones. La Economía, como todas las ciencias, se construye paso a paso, poniendo un ladrillo encima de otro para construir un edificio de conocimientos. De poco sirve pasar al cuarto piso si no hemos construido sólidamente el tercer piso. Así que es muy importante ir paso a paso asegurando cada uno antes de pasar al siguiente.

Las conclusiones de cada capítulo pueden ser definiciones que conviene recordar y que, obviamente, no necesitan demostración o afirmaciones que sí requieren demostración y que nos permitirán avanzar en el conocimiento económico.

Definición : Proposición que expone con claridad y exactitud los caracteres genéricos y diferenciales de algo material o inmaterial.

Afirmación: Acción de dar por cierto algo.

Aquí no va a haber juicios de valor ni opiniones particulares.
.

LA GRAN CUESTION DE NUESTRO TIEMPO.

Vivimos una época fascinante. Las últimas décadas han supuesto avances tecnológicos ni siquiera soñados antes. Y el futuro promete mayores progresos aún.

No hay razón desde el punto de vista tecnológico para que haya gente pasando hambre. Las enfermedades más comunes pueden ser curadas sin problemas. Tenemos tecnología y recursos naturales para acabar con la pobreza. Incluso las catástrofes naturales pueden ser mitigadas en gran manera por los avances técnicos. Un terremoto o una inundación causa miles de muertos en países pobres mientras que en los desarrollados apenas unos cuantos heridos.

Tampoco hay ninguna razón técnica para que el progreso económico suponga un deterioro significativo de las condiciones de vida para las especies animales y vegetales.

Los físicos, químicos, médicos, farmacéuticos, biólogos, geólogos y los diferentes ingenieros han hecho su trabajo. Y están consiguiendo continuos avances.
El problema no está en las Ciencias Naturales.

No digo que la Ciencia Económica vaya a dar una solución milagrosa a corto plazo a todos los problemas económicos. El desarrollo económico lleva tiempo y se enfrenta a muchos problemas. Pero el problema no es de conocimientos científicos sino de que éstos no son puestos en práctica porque son ocultados al público.

La gran cuestión de nuestro tiempo está en las Ciencias Sociales y especialmente en la Ciencia Social por excelencia: la Economía.
Es la falta de conocimiento económico por el gran público lo que impide que el desarrollo científico se traduzca en un cambio radical en las condiciones de vida de la humanidad.

La mayoría de los economistas han abandonado el rigor científico y se han convertido en miembros de una secta. Y así la Economía como Ciencia no tiene apenas trascendencia. La inmensa mayoría de la gente y no sólo de la gente corriente sino también de los políticos, periodistas, profesores, empresarios y de los científicos de las ciencias naturales desconoce lo más básico de la Economía y sólo saben repetir algunos lugares comunes y equivocados.

El mundo esta gobernado por gente que lo desconoce todo sobre Economía.

Por pretencioso que pueda parecer nunca el destino de la Humanidad ha estado tan en manos de una sola Ciencia y de unos pocos miles de científicos que nos tomamos en serio la Economía. Y no es que seamos genios sino que simplemente nos tomamos la Economía con un mínimo de rigor.

Yo creo que ahora nuestra misión como científicos, más que en conseguir nuevos avances en la Ciencia Económica, debe ser comunicar nuestros conocimientos al máximo de personas posibles.
Si no conseguimos eso el futuro de la Humanidad va a estar seriamente comprometido.

A corto plazo no espero conseguir mucho , con  que cien personas comprendan un poco mejor la Economía me conformo.

Pero a largo plazo, tal vez diez años, espero que gracias a iniciativas como la mía y otras muchas que están surgiendo se cree una masa crítica de personas que tengan una influencia real en la economía real, que puedan cambiar el curso de la Historia.

Puede que fracase y me pase años tratando de convencer a la gente sin conseguir ningún éxito, pero al fin y al cabo esto una cruzada personal, porque algo que tenía que hacer.

AQUÍ puedes ver el resto del libro.

  • javier valens

    De acuerdo, nos vemos en su blog

  • Javier,
    En los posts trato opiniones divergentes y debates sobre el tema. Yo no tengo ni mucho menos una posición definida. Soy escéptico de la matematización, pero quiero meterme más en el tema, a ser posible tratando de matematizar alguna cosilla y comprobar realmente sus limitaciones y problemas. Creo que así es como se deben de ver los potenciales y problemas del método matemático….
    Si te parece, nos “vemos” en mi blog. Sería un placer leer tus comentarios.
    Saludos

  • Javier Valens

    Gracias Angel Martín por tu información. Voy a leerme esta información.
    Por cierto, en el último número de la Revista Procesos de Mercado hay un artículo interesante que toca el tema.
    De todas formas creo que habría que llegar a un punto de encuentro entre los economistas cuantitativistas y los contrarios al uso del aparato matemático. Creo que debería ser posible acercar posturas y analizar lo que se puede y lo que no se puede matematizar.

  • Luis I. Gómez

    Bueno, por si no la habeis visto: en la cabecera existe un acceso directo a todos los capítulos del libro de MILL. Basta hacer click sobre el botón “Comprendiendo la Economía“. Sobre lo de ir convirtiéndolo todo en .pdf, tengo que ver qué herramientas hay por ahí.

  • Catalina

    Gracias Mill, como cruzada personal no está nada mal. Ya era hora de que alguien acabase con el concepto de “las dos tardes”.

  • Muchísimas gracias.  Nunca comento pero es hora de  agradecer todo su trabajo y aporte. Haré como Esporádico, recopilaré para mi hijo este maravilloso material. Gracias.

  • Javier,
    Te invito a que entres en este enlace: http://amartinoro.wordpress.com/category/metodologia-matematicas-y-econometria/ (va de abajo a arriba)
    Aquí hay una recopilación de posts donde trato el tema del debate sobre el uso de la econometría y las matemáticas en la economía, citando a distintos economistas austriacos con distintas perspectivas.

  • Eztatizta marvado

    “Pero a largo plazo, tal vez diez años, espero que gracias a iniciativas como la mía y otras muchas que están surgiendo se cree una masa crítica de personas que tengan una influencia real en la economía real, que puedan cambiar el curso de la Historia.
    Puede que fracase y me pase años tratando de convencer a la gente sin conseguir ningún éxito, pero al fin y al cabo esto una cruzada personal, porque algo que tenía que hacer.”

    Hmm…me esperaré a que saqueis la película. Espero que pongais a muchos orcos-keynesianos y nos expliqueis cómo tan siniestra e ineficiente organización de gente asesina ha logrado ocultar la verdad. También como sólo el 0,1% de la gente sabe la Verdad…¿es por ser más listos, más guapos o por haber leído la Palabra Sagrada de algún profeta de los vuestros?

  • Javier Valens

    Enhorabuena también por el nuevo diseño DE.

  • Javier Valens

    Enhorabuena, y muchas gracias por la tarea de divulgar la economía como una ciencia. Seguiré tus entregas con ilusión.
    Por cierto, me gustaría algún día tocar el tema de la matematización de la economía. Se que los austríacos están en contra del uso del método científico en la economía por la propia concepción apriorística que tienen de ella.

  • Hurssel

    Sencillamente ¡¡¡impresionante!!!
    Esto hay que montarlo en un pdf, por capítulos e irlos poniendo disponibles en la barra lateral.
    Vaya curro y vaya carta de intenciones. Chapeau!

  • ¡Qué labor quijotesca! Felicidades por la valentía y el esfuerzo, y mucha suerte en el proyecto, espero que funcione muy bien.
    Muy interesante la introducción y el planteamiento del libro como una cruzada personal. No obstante, hay algunos puntos en los que no estaría de acuerdo al 100%. Pueden sonar un poco viscerales tus opiniones sobre la profesión económica y la academia, sobre la predominancia de los socialistas… Te sugiero que definas qué entiendes por socialista, porque seguro que no es lo mismo que entienden otras personas.
    Hay problemas derivados de la gran falta de conocimientos básicos de economía de la población, pero también puede haber problemas morales, o políticos, y aun cuando la población estuviera un poco más informada se siguieran tomando malas decisiones por problemas de incentivos en el proceso político (Public Choice).
    Saludos

  • Currela

    Buena iniciativa, MILL. Desasnar a la gente siempre es una muy buena idea. Si además es de forma amena, miel sobre hojuelas.
    Una sugerencia y una idea para tu consideración:
    Como sugerencia, creo que sería bueno contar con una compilación de todo el libro, para descargarlo de internet.
    La idea para tu reflexión serena es muy simple: Dices “El problema no está en las Ciencias Naturales”. Claro. Porque en las CCNN cuando alguien afirma algo, tiene que demostrarlo. Y si no lo consigue, pierde para siempre su prestigio y nadie le vuelve a tomar en serio. Este es el método científico, que ha demostrado ser eficacísimo (aunque lento) para progresar de forma continua sobre bases sólidamente afirmadas. En las ciencias sociales, se usa el método contrario. Alguien hace una afirmación y, sin demostrar nada, si ésta “suena bien”,  es plausible o le interesa a quien manda, todo el mundo se lo cree, aumenta su prestigio y le dan un premio nobel. Y los que no están de acuerdo son los que tienen que demostrar que no es cierto. Al revés que el método científico, que es el que ha demostrado que funciona. No es de extrañar pues que en las mal llamadas ciencias sociales (economía incluida) no se progrese.
    Quedamos a la espera del capítulo 1.
    Saludos,
    aplic

  • Germanico

    Mill, ¡eres formidable!

  • Esporádico

     
    Gracias mil, Mill.
    A ver si cuado termines lo puedo compilar y dárselo dentro de pocos años a mi hijo, a ver si entre unas cosas y otras le saco de la cabeza toda la basura que le van metiendo en el colegio.
    Celebro también que en este libro hagas profuso uso de las comas 😉
    Saludos. E.