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El petróleo crudo del Golfo de México no es un problema para la naturaleza

escrito por Luis I. Gómez 26 agosto, 2010

Las bacterias se comen el crudo del Golfo de MéxicoEl accidente en la plataforma petrolífera de BP de hace unos meses en el Golfo de México causó pánico e indignación entre quienes piensan de manera totalmente indiferenciada que cualquier actividad  industrial humana es una lacra para la naturaleza. Desprecian la capacidad de la propia naturaleza para “defenderse” de ciertas agresiones y olvidan que no es lo mismo verter al océano un producto refinado (o uno sintetizado) que un producto natural, como es el petróleo crudo.

Hace unas semanas leíamos en Science un artículo de Richard Camilli en el que se nos hablaba de la magnitud de la catástrofe y la imposibilidad de la naturaleza para soportar el inmenso volumen de crudo vertido. Las bacterias no estaban consumiendo crudo de forma apreciable. Una “mala noticia”.

La polémica está servida: también en Science aparece otro paper, esta vez de Terry Hazen, (microbiólogo jefe del Departamento de Energía en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley) en el que se muestra justamente lo contrario: un grupo de bacterias hasta ahora poco estudiadas o desconocidas se está encargando de consumir con fruición el petróleo del Golfo … a grandes velocidades.

“Nuestros hallazgos muestran que el influjo de crudo alteró profundamente la comunidad microbiana al estimular significativamente a las bacterias de aguas profundas que viven a bajas temperaturas y que están estrechamente relacionadas con microbios que ya son conocidos como degradantes del petróleo.”

El petróleo crudo vertido no es un problema para la naturaleza, capaz de restablecer los equilibrios por sí misma y sin ayuda de voluntarios de Greenpeace. Es evidente que los “plazos” de recuperación natural no se corresponden con los períodos legislativos, ni respetan las citas electorales o las pérdidas de audiencia de ciertos medios “periodísticos”. Y ése es el verdadero problema: no nos enseñan a ver ciertos fenómenos desde la perspectiva natural, sólo sabemos hacerlo desde nuestra limitadísima antropolatría. Y así nos va.