Home Economía Cómo acabar (de una vez por todas) con las crisis bancarias.

Cómo acabar (de una vez por todas) con las crisis bancarias.

escrito por Arturo Taibo 30 mayo, 2010

bancosTodo el mundo habla de que esta crisis es fundamentalmente una crisis financiera. De que los bancos han perdido mucho dinero y que el Estado ha tenido que rescatarlos con dinero de todos.

¿Se podría haber evitado la crisis financiera? ¿Por qué el Estado o los Bancos Centrales han tenido que acudir al rescate?

Para empezar tenemos que saber cómo funciona el negocio bancario.

El negocio bancario es el negocio más sencillo del mundo. Consiste en esencia en:

1)Captar dinero ofreciendo un interés

2)Prestarlo cobrando un interés.

Para que el negocio vaya bien son necesarias sólo dos cosas:

1)Que la diferencia entre intereses cobrados e intereses pagados sea suficiente para pagar los gastos y obtener un beneficio

2)Que los deudores paguen sus deudas.

Dicho así parece lo más fácil del mundo, pues créanme no hay más. Bueno, sí, sí hay algo más.

Un banco ofrece muchos otros servicios: cuentas corrientes , cuentas de ahorro, tarjetas de crédito, descuento de efectos comerciales. Por todos ellos cobra sus comisiones.

Pero ninguno de esos es el mejor negocio de un banco.

Los bancos en el curso de sus operaciones siempre disponen de una cantidad de dinero en efectivo en sus cajas fuertes.

Como los clientes normalmente siempre están en números negros, es decir con saldos positivos en sus cuentas corrientes o de ahorro, el banco siempre tiene dinero en sus cajas.

Y ahora empieza lo bueno: los bancos a través de su experiencia saben la cantidad mínima de dinero que tienen en el banco sus clientes. Dicho de otro modo saben de cuánto dinero tienen que tener en caja para satisfacer la demanda de efectivo de sus clientes.
Esta disposición de efectivo por parte de los clientes no tiene por que ser uniforme. Unos días el cliente A puede disponer de todo su dinero (por ejem. 150 euros) y otros pueden ser los clientes B y C los que dispongan de 75 euros cada uno. Lo importante es que el banco se da cuenta de que siempre tiene un dinero en caja que sus clientes no retiran.

A los banqueros se les ocurrió, que dejando en la caja del banco una cantidad ligeramente superior al dinero que sus clientes demandan el día que más dinero demandan podrían disponer del resto sin que, en apariencia, cambiara nada.

¿Disponer del resto? ¿Para qué? Pues para prestárselo a otros clientes.

Y éste es el mejor negocio de un banco: prestar dinero por el que no pagan ningún interés. Prestar tu dinero, sin que los sepas.

Ejemplo: mientras que en un negocio normal captan dinero a un 4% y lo prestan a un 9% ganando un 5% menos los gastos generales, cuando cogen dinero de la caja se llevan un 9% (el dinero les sale gratis) menos los gastos. Es decir ganan casi el doble.

Pensarán que todo esto no puede ser muy legal. Y no lo debería ser.

Cualquier empresa que tenga unas obligaciones a corto plazo superiores a sus disponibilidades en efectivo a corto plazo está técnicamente en una situación de concurso de acreedores. Y en este caso la practica roza lo delictivo pues están disponiendo de un dinero que no es suyo.

¿Y por qué a los bancos no les pasa nada a pesar de realizar esas prácticas tan irregulares?
Federal_Reserve
Pues simplemente porque los bancos estan dispensados, por parte de los Bancos Centrales, de la obligación de tener en sus cajas todo el dinero depositado en cuentas corrientes o libretas de ahorrro.

Los bancos pueden hacer lo que a ninguna empresa privada se le permitiría.
¿Por qué? Pues puede que porque los bancos compran Deuda Pública al Estado. Los bancos financian al Estado y el Estado hace la vista gorda sobre su contabilidad.

Pero la cosa no acaba aquí.

Los bancos no sólo prestan el dinero que sus clientes tienen en sus cuentas corrientes o libretas de ahorro sin que éstos lo sepan, sino que prestan también el dinero de su capital social.

Cuanto más dinero presta un banco más dinero gana.

Además los bancos prestan fondos, depositados a un plazo de pongamos 5 años, a un plazo muy superior, por ejemplo con una hipoteca a 20 años.

Eso quiere decir que los bancos necesitan refinanciarse continuamente, renovando los depósitos a 5 años hasta que la hipoteca a 20 años sea cancelada.

Si un banco no consigue encontrar nuevos clientes que que depositen sus ahorros en él no podrá devolver el dinero a los clientes cuyos depósitos a plazo venzan y quebrará. Y quebrará porque no podrá recuperar el dinero que ha prestado a largo plazo.

Pero tampoco hay problema, si el banco no consigue nuevos depósitos, el Banco Central acudirá en su ayuda prestándole dinero con la garantía de la hipoteca a 20 años.

Pero aún hay más. Cuando los bancos prestan el dinero de sus clientes a otras personas o empresas éstas a su vez depositan el dinero en sus cuentas bancarias. Parte de ese dinero se utilizará para para pagar maquinaria, a proveedores o a sus trabajadores pero una parte quedará depositado en sus cuentas. Y vuelta a empezar, parte de ese dinero quedará de una manera permanente en los bancos y estos lo volverán a prestar sin consentimiento de sus clientes.

Obsérvese que el banco primero presta dinero por el que no paga intereses, y luego parte de ese dinero vuelve a sus cajas mediante depósitos de los deudores, y nuevamente presta otra vez ese dinero sin pagar intereses.

En esta segunda ronda el banco cobra dos veces intereses por un dinero por el que no paga ni un céntimo de interés.

Y la cosa no acaba ahí. Imaginemos que hay dos bancos el banco Maloso y el banco Pulgoso y tres clientes los señores Azul, Blanco y Negro.
Los señores Azul y Blanco son clientes del banco Maloso y el sr. Negro es cliente del banco Pulgoso.

Ahora se realizan las siguientes operaciones:

El sr. Azul le paga con un cheque al sr. Negro.
El sr. Negro le paga con un cheque al sr. Blanco.

Parecería que el dinero tendría que ir del banco Maloso al Pulgoso y luego del Pulgoso al Malosos. Pero eso no sucede así. Existe una institución llamada Camara de Compensación en la que los bancos se intercambian los cheques, las letras, pagarés… El único dinero que cambia es la diferencia entre la suma de todos los efectos de un banco contra otro y los efectos de éste contra el primero.

En nuestro caso el banco Maloso tiene que pagarle al banco Pulgoso el cheque del sr. Azul al sr Negro y a la vez tiene que recibir del banco Pulgoso el dinero con el que el sr. Negro paga al sr. Blanco.
Si los importes son iguales lo que hace el banco Maloso es quitar dinero al sr. Azul y aumentar el saldo de la cuenta del sr. Blanco sin variar la cantidad de dinero en su caja.
A su vez el banco Pulgoso tampoco cambia el saldo de su caja puesto que la cuenta del sr Negro le sumaria el importe del cheque del sr Azul y le restaría el importe del cheque del sr Negro al sr Blanco, y el saldo final de la cuenta del sr. Negro no variaría.

¿Por qué se hace esto? Pues para aumentar la cantidad de dinero que queda de una manera permanente en el banco. Lo que se mueven son los cheques, letras, pagarés… no el dinero. Y al compensarse unos bancos a otros se sorprenderían del poco dinero que se mueve y del mucho que queda siempre en los bancos y por tanto a disposición para prestarlo. Más dinero gratis para prestar, más beneficios.

¿Creen que la cosa acaba ahí? Pues no. Existe otra cosa llamada mercado interbancario.

Pensemos en el banco Maloso y en que, por la causa que sea, tiene más dinero del que esperan en caja y no tienen a quien prestárselo. Ahora supongamos que el banco Pulgoso, está falto de liquidez porque sus clientes sacan más dinero de lo previsto.

Existe un mercado llamado interbancario donde los bancos se prestan entre ellos el dinero que sus clientes tienen o no tienen en caja.
El objetivo de los bancos es el mismo, lo pillan ¿no? Que el máximo de dinero esté en sus cajas y no en las manos del cliente. Cuando se prestan entre ellos consiguen dos cosas: obtener intereses de todos sus saldos positivos y poder reducir al mínimo el dinero que tienen en sus cajas porque en caso de falta de liquidez le piden dinero al banco de enfrente.

Y si el mercado interbancario tiene problemas de falta o exceso de liquidez, o porque como ha sucedido en esta crisis los bancos no se fían los unos de los otros, aparece otra vez el Banco Central para prestar o tomar prestado a un interés “razonable”.

Los bancos utilizan todos los trucos legales, y los Bancos Centrales les permiten casi todo, con tal de prestar el máximo de dinero posible.

Los únicos límites que ponen los Bancos Centrales son los coeficientes de caja y de reserva.

El primero es el % del dinero que sus clientes tienen en cuentas corrientes o libretas de ahorro que tienen que tener los bancos en sus cajas. Evidentemente el Banco Central es cómplice de todo el asunto, si los bancos prestan dinero que no es suyo es porque el Banco Central les permite funcionar con sólo una parte del dinero depositado por sus clientes.

El segundo, el coeficiente de reserva es % de dinero que los bancos prestan que los bancos tienen que tener en caja para cubrir posibles impagados.
El sistema financiero se encuentra siempre al borde de la quiebra y en absoluta falta de liquidez.

Todo se basa en que la gente siga confiando en el sistema.

Y si por la razón que sea la cosa se descontrola, y hay demasiados clientes queriendo sacar sus ahorros o demasiados créditos e hipotecas impagados, el Banco Central acudirá al rescate chorreando de dinero el sistema hasta que los clientes y accionistas se calmen.

Si los Bancos Centrales y los Estados no hubiesen intervenido estos últimos años el sistema entero hubiera quebrado. Pero lo único que han hecho es cambiar la deuda de sitio.

El problema es que los banqueros saben que trabajan con red de seguridad y asumen todos los riesgos con tal de prestar el máximo de dinero posible. Cuanto más dinero presten más beneficios tendrán y si tienen el respaldo del Banco Central la cosa es un juego de niños. El único requisito es llevarse bien con los políticos y comprarles toda la Deuda Pública que necesiten para mantener al Estado.
Es la red de seguridad de los Bancos Centrales y su manipulación de los tipos de interés lo que ha creado a los monstruos del sistema financiero.

En este negocio los únicos pringados son ustedes: los bancos prestan su dinero sin pagarle intereses y para colmo si la cosa les sale mal el que paga los agujeros es usted.

¿Tienen que ser las cosas necesariamente así? Muchos economistas le dirán que sí. El argumento es el siguiente: si el dinero permanece “parado” es decir en la caja de los bancos o en manos del público la riqueza disminuirá.

Pero la riqueza no tiene nada que ver con la cantidad de dinero “parado”. Explicar eso requeriría un artículo, así que vamos a ver un sistema en que las crisis financieras que luego se convierten en crisis económicas no podrían suceder o se verían limitadas al máximo.

Sistema de reserva 100% y sin Bancos Centrales beligerantes.

Primero prohibir a los bancos prestar lo que no es suyo. Si un banco siempre tiene en caja el dinero que sus clientes pueden sacar, aunque no lo hagan, nunca habrá problemas de liquidez. Incluso en el caso de que estallase una situación de pánico el banco siempre podría pagar todo el dinero que le exigiesen los clientes. Y cuando los clientes viesen que el banco es solvente el pánico desaparecería y las cosas volverían a su cauce.

La segunda cosa es obligar al banco a que los plazos de sus depósitos y la de sus créditos coincidan o por lo menos no tengan la discrepancia que tienen ahora donde los bancos se financian sistematicamente con créditos a corto o medio plazo para prestar a largo plazo.

El Banco Central dejaría de ser un banco de bancos y se convertiría en un simple inspector de contabilidades. Un auditor de bancos. Y por supuesto nunca, pero nunca, volvería a fijar los tipos de interés.

¿Qué ocurriría en caso de crisis del sistema con reserva 100%?

1.- Los depósitos en cuentas corrientes y de ahorro estarían respaldados por el dinero en caja y por tanto no se podría producir un pánico bancario.

2.- Los depósitos a plazo se satisfarían a su vencimiento con el valor que se recuperase de lo créditos (en caso de impagos) y de las reservas y del capital social, es decir con el dinero de los accionistas, como en todas las empresas.

3.- Es posible que, llegado el caso, después de liquidar el banco, no hubiese dinero para satisfacer a todos los depositantes a plazo en ese caso aquellos clientes que tuviesen suscritos depósitos con más interés serían los que perderían parte de sus ahorros.

Este sistema impide los pánicos bancarios, evita que los bancos sanos salgan perjudicados en las crisis, evita que el Estado tenga que intervenir poniendo dinero y evita que se tomen riesgos innecesarios… a no ser que se asuman las consecuencias.

La regulación de este sistema es simplemente aplicar a los bancos la misma contabilidad que a cualquier empresa, evitando situaciones de iliquidez permanente e informando de los riesgos que se toman cuando se suscribe un depósito a plazo. Y también informando a los accionistas de los riesgos que asumen.

La información nunca será perfecta y la valoración de riesgos no es una ciencia exacta. Pero en el peor de los casos los perdedores serían los que en caso de ir bien las cosas hubieran ganado más dinero. Es decir habría una correlación bastante elevada entre el riesgo y el beneficio.

Ningún sistema es perfecto. Los ejecutivos pueden asumir riesgos excesivos, los riesgos valorarse equivocadamente, los accionistas volverse demasiado ambiciosos Pero con la reserva 100% los ahorradores se preocuparían más de dónde ponen su dinero, los accionistas controlarían más las actividades de sus ejecutivos, los pánicos no se producirían y nosotros, no tendríamos que pagar los platos rotos de nadie.

Lo que es seguro es que en un sistema de reserva 100% los tipos de interés y la oferta de dinero no se podrían manipular y así no hay burbuja posible. Además el riesgo sistémico se evitaría porque el sistema financiero no estaría en permanente iliquidez y la insolvencia estaría fuertemente limitada.