Home Política ¡¡¡A la hoguera con el negacionista!!!

¡¡¡A la hoguera con el negacionista!!!

escrito por hurssel 6 abril, 2010

quema

Qué cosas… Leo con estupor que 410 climatólogos franceses –que sea autoproclaman científicos de la verdad- piden al gobierno de la república la quema en plaza pública de Claude Allègre, exministro del país galo. Una pena que éste milite en el Partido Socialista Francés, pues –de otra forma- podría haber sido acusado de facha, fascista y nazi, argumento científico usado con cierta asiduidad en este tipo de debates.

Otro problema añadido para ellos es que Allègre es un científico de talla y renombre internacional reconocido: catedrático de geoquímica, continua trabajando en el Institut de Physique du Globe de Paris, obtuvo el Premio Crafoord de Geología (considerado el equivalente del  Nobel en ese campo) en 1976, la Medalla Wollaston de la Sociedad Geológica de Londres y la Medalla Dorada del Centre National de la Recherche Scientifique. También es miembro de la Academia Francesa de Ciencias y de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Vamos, que algo parece saber de lo que habla… Por ahí tampoco le pillan.

¿Su pecado? Negar el origen antropogénico del cambio climático, así como afirmar que los informes del IPCC son mafiosos y autoritarios. ¡¡¡Anatema!!!

No entraré en las teorías que defiende Allègre, pues lo mismo me da que sea él o Rita la Cantaora, para este caso. Lo verdaderamente relevante es la actitud de parte de la comunidad científica francesa cuando se encuentran frente a alguien, un par suyo para más inri, que pone al descubierto sus vergüenzas, sus métodos y, sobre todo, las millonarias subvenciones que reciben.

¿Qué han hecho los calentólogos de turno? ¿Desmentir con datos las teorías de su rival? ¿Echar por tierra en JCRs las supuestas falsedades que Allègre proclama de forma idem a los cuatro vientos? ¿Aportar modelos explicativos del clima que funcionen de veras? ¿Hacer públicos los resultados de sus mediciones para contradecir las teorías del catedrático que tienen enfrente? Nada de eso, han hecho –como todo el mundo sabe- lo que todo buen científico ha de plantear cuando realiza ciencia: llorar a papá estado para que haga callar al crítico que les deja en evidencia. En este caso, escribir una carta a Valérie Pécresse, ministra de Investigación, pidiéndole que silencie al hereje negacionista. Y es que éste colmó el vaso con su última gota: publicar un libro llamado La impostura climática, que parece que está siendo éxito de ventas en Francia. ¡¡¡Y sin el nihil obstat de los afamados climatólogos ceodosóicos!!!

También le piden a la ministra su apoyo explícito, lo que supondría apoyar estatalmente sus tesis sobre el calentamiento global de origen antropogénico. Ahora resulta que no son los datos los que han de defender las teorías científicas, sino los intereses del político de turno que lo que busca son votos, y cuantos más mejor… Tremendo, oiga.

Seamos serios. Las ideas científicas se han de defender en plaza pública, los datos no deben silenciarse y mucho menos negar al contrario el derecho a la libertad de expresión, todo lo contrario a lo que reclaman estos señoritingos que se autoproclaman científicos.

No quiero dejar pasar, también, dos párrafos muy discutibles escritos por el becario de turno del fin de semana de pascua contratado por Público para cubrir las bajas vacacionales:

Francia ya tiene su propio climagate, el escándalo vivido en Reino Unido tras las supuestas manipulaciones de datos sobre el clima realizadas por científicos de la Universidad de East Anglia.”

¿Supuestas manipulaciones? Qué benevolentes…

“[…] denuncia repetidamente el “despilfarro” y las “entelequias” de los climatólogos, e incluso se agarró al ya célebre error de teclado de los científicos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU sobre los glaciares del Himalaya, para asegurar que existe una “mafia” del clima. El último informe del IPCC sostenía que estas lenguas de hielo desaparecerían en 2035, en lugar de en 2350 como predecían los científicos.

¿’Lo cualo’? ¿Error de qué? Tiene bemoles la cosa del teclado y los dedos como morcillas del taquígrafo de turno…

Ciertamente quod natura non dat salmantica non praestat, y en ese caso lo mejor es acudir al politicastro de turno, para que siente cátedra, acalle al disidente y –sobre todo– reparta el maná soñado: los fondos públicos. Mucho más fácil y rentable que corregir y defender las propias teorías en el terreno puramente científico. Y es que ya se sabe, no es de científicos dudar sobre las teorías mayoritarias ni cuestionarse su veracidad.