Home Miscelánea Censurado antes de hablar

Censurado antes de hablar

escrito por Germanico 24 febrero, 2010

No he tenido oportunidad de pronunciarme sobre la entrevista que me han enlazado en el blog/foro Terra Antqvae. Tras seguir el proceso para darme de alta y dejar pasar un tiempo prudencial he intentado acceder con mi usuario y contraseña y me he encontrado con este simpático mensaje.

Prohibición

Por supuesto he escrito un par de mensajes al administrador, aunque de momento no he obtenido respuesta alguna. Confío en que me responda, en algún momento, hoy, mañana, el mes que viene….De no ser así me pregunto a qué se habrá debido la censura. ¿Habrá remontado vía link, desde mi perfil hasta mi turbio origen neoliberal fascistoide? ¿Habrá visto a los don nadie a los que hemos entrevistado y habrá considerado que no son dignos ni ellos ni los patanes que les entrevistan de su superweb? ¿Se habrá dado cuenta de que aquí en DE somos peligrosos negacionistas del cambio del clima climático o que defendemos a Occidente y sus valores? ¿O tiene unos estrictos criterios de selección que dejan fuera de los comentarios a todo aquel que no sea cum laude por la Universidad de su pueblo?

No lo sé, son preguntas que solo puede responder el interfecto, Don José Luis Santos Fernández. Asunto suyo es, tanto como suyo es el invento. Pero si lo que pretende es algo que se parezca mínimamente a ciencia debería empezar por no censurar por razones ideológicas -y por tanto pseudointelectualoides- a quien trate de dar una opinión informada, guardando las formas, en su morada, antes de que abra siquiera la boca.

Al silencio a nuestro alrededor ya estamos acostumbrados. Pero que nos hagan callar o ni siquiera nos dejen hablar es otra cosa.

¿Podría humildemente solicitar al seguro encantador creador, autor y administrador de ese lugar de la red que, de ahora en adelante, no permita que se enlacen mis entrevistas en los comentarios a sus artículos mientras no se me permita, a mi, humilde entrevistador, opinar en ellos?  Puestos a no figurar, no quiero que nada “mio” aparezca por allí. A ver si recibe el mensaje. Lanzada esta la botella al mar blogosférico.