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La crisis

escrito por Arturo Taibo 8 febrero, 2010

Vamos a poner un punto de partida porque no quiero hacer un artículo demasiado largo y si empezamos por el principio tendríamos que irnos a principios del siglo pasado e incluso al siglo XIX y analizar la teoría keynesiana.

Estamos en el año 2002 con USA y varios países de la UE en recesión. En España teníamos un crecimiento mínimo ( 1,5% ).
Los Bancos Centrales tiran de manual keynesiano: hay que aumentar la demanda agregada. Así que lanzan una política de tipos de interés muy bajos y de facilidad de crédito a los bancos.
Los bancos se encontraron con mucho dinero y barato, y trasladaron esa oferta al mercado. Podrían no haberlo hecho, pero entonces los alaridos de políticos, banqueros centrales y público en general se hubiesen oído en Sebastopol:
¡¡¿POR QUÉ LOS BANCOS RESTRINGEN EL CRÉDITO Y LO ENCARECEN CUANDO LOS BANQUEROS CENTRALES LO ESTAN DANDO A LOS BANCOS EN ABUNDANCIA Y BARATO?!!

¿Les suena?

Además está la cuestión de la competencia. Si un banco no bajaba los tipos y restringía el crédito habría otros que sí los bajarían y le dejaría sin clientes.
Y luego las muy públicas cajas de ahorros que entraron a saco en el mercado de prestamos hipotecarios.

En fin que ya tenemos crédito barato y en abundancia para todos.

Cuando se aumenta la oferta monetaria y no va acompañada del consiguiente aumento de la producción lo que tienes es inflación.
La oferta monetaria subió en España a ritmo del 15-18%, prácticamente 10 puntos por encima del crecimiento nominal!!!!
Y eso lo sabía todo el mundo.
Que luego, por ejemplo, el BdE venga haciéndose la virgen pudorosa y sorprendiendose de la crisis es vergonzoso.

La inflación generada por un aumento de la oferta monetaria no es neutral. Afectará más a los bienes a los que va dirigida en primer lugar y a los que tengan una oferta mas rígida.

La mayoría de la expansión monetaria fue dirigida al mercado de la vivienda. El mercado de la vivienda era (y es) un mercado extraordinariamente rígido donde los ayuntamientos deciden, a su conveniencia, dónde se puede construir y dónde no, usando esta discreccionalidad para financiarse.

Así que ya tenemos: demanda alta y oferta baja. Y eso aquí y en el Tibet supone subida de precios, y si además, la demanda está sustentada en una expansión de crédito y la oferta está limitada por el propio Estado, la subida sólo tiene el límite que el Estado quiera.

De todos modos la inflación se extendió por todos los mercados y bienes, aunque el mercado que por así decirlo “reventó” fue el inmobiliario.

En el mercado inmobiliario había dos clases de compradores: los que iban a destinar la vivienda a consumo (la gente que compra su vivienda para vivir en ella) y los inversores (los que la compran para obtener un beneficio de ella ya sea por renta o por plusvalía). En el momento en que vieron que los inmuebles no paraban de subir todo el mundo se lanzó a comprar: unos porque si no lo hacían ahora luego sería más caro otros porque era la mejor inversión.

Era el momento donde todo el mundo decía: LOS PISOS NO PUEDEN BAJAR DE PRECIO!!!!!!!!!
(Y el corolario de esa afirmación es: los pisos van a seguir subiendo siempre)

Y así se formó la burbuja, que no sólo fue inmobiliaria: la gente ante los créditos baratos y fáciles reaccionó endeudándose comprando coches, muebles, ropa, viajes…

Toda la historia de los bonus de los banqueros, de las hedge funds y de los estructurados no es más que una cortina de humo. Los primeros (los bonuses de los banqueros) porque en comparación con los créditos eran de una cantidad irrelevante. Los otros (los hegde y los estructurados) porque si no hubiese fallado el subyacente, es decir los créditos hipotecarios, NUNCA hubiesen tenido problemas y si no se hubiesen creado las condiciones de la burbuja nunca hubiesen entrado en ella.

Estas historias siempre acaban igual: o una hiperinflación o estalla la burbuja. Así que llegó un momento en que todo el mundo estaba endeudado todo lo que sus sueldos o ventas podía aguantar. Simplemente ya no quedaba gente (con un mínimo, mínimo, de solvencia) al que empaquetarle un nuevo crédito. Por otro lado ante la amenaza de inflación los Bancos Centrales subieron los tipos y restringieron el crédito.

Y llegamos al punto en que la cuerda se rompe por el punto más débil, las hipotecas de más riesgo, lo cual no quiere decir que esta sea una crisis sub-prime como algunos dicen. Simplemente cuando el crédito deja de expandirse los primeros en caer son SIEMPRE los más endeudados en relación con sus ingresos. En esta crisis y en cualquiera. Detrás de los subprime fueron otros muchos que en un principio no eran subprime.

E igual que primero la subida de precios inmobiliarios y de créditos se realimentaban una a la otra, luego la restricción del crédito y el exceso de oferta colapsaron el mercado.

Entonces cuando la crisis ya es evidente los Bancos Centrales vuelven a tirar de manual keynesiano: otra vez tipos a la baja e inyecciones de liquidez. El problema es que los bancos estaban en dificultades por los créditos fallidos y la imposibilidad de encontrar a nadie con un mínimo de solvencia que quisiese un crédito.

Así que (y voy a referirme ahora España) el gobierno tiró de nuevo de manual keynesiano (a los economistas ortodoxos que salen de las facultades no se les puede pedir otra cosa) y paso al siguiente nivel: si la gente no se endeuda lo hará el Estado para “mantener la demanda agregada”
lacrisis
Lo cierto es que el endeudamiento era inevitable porque los estabilizadores automáticos ya iban a generar bastante y porque el déficit público sólo se había evitado en los años anteriores mediante unos ingresos que provenían de créditos que en gran parte no venían financiados por ahorro nacional.

Pero a este endeudamiento inevitable, con la actual estructura de ingresos y gastos del estado, es decir déficit estructural, el gobierno añadió sus planes E y sus ayudas para comprar coches y las autonomías y ayuntamientos hicieron lo propio (despilfarros de todo tipo al margen)

Y llegamos a donde estamos: con un déficit público por encima del 10%, pero, y es lo UNICO que nos salva, con una deuda pública del 50% del PIB. Eso sí la deuda privada es de más del 200% del PIB.

Por supuesto en estos años nadie se preocupaba de la productividad, ni de la formación, ni del I+D+i, ni de nada de nada, total ¡¡¡TODO SE VENDÍA!!!

y hasta aquí la historia, que es la más antigua del mundo.

Ahora ¿qué va a pasar?

Como siempre hay dos opciones extremas y tropecientas mil intermedias.

La primera, se sigue con un endeudamiento a este ritmo, MAS KEYNESIANISMO: en unos meses las dificultades para obtener crédito en el extranjero del Estado van a ser enormes (lo de los malvados especuladores que quieren hundir a España y al euro es otra cortina de humo: si no tuviésemos el déficit y el gobierno que tenemos no habría ninguna especulación).

Habrá una intervención de la UE o del FMI para evitar que quebremos (mas que nada porque arrastraríamos a Alemania, no porque a nadie le importe mucho España) y un ajuste a lo bestia y habría que ver lo que pasa con la opinión pública, los sindicatos, la oposición… aunque muy probablemente se amplificaría la brecha entre los que están agustito en el pesebre y los que están en la calle. Es decir los que estuviesen protegidos seguirían cobrando unos sueldos u obteniendo unos beneficios sin relación con su productividad mientras que los que no tuviesen ningún “padrino” estarían en la pobreza o ahogados para pagar la baja productividad de los protegidos por el sistema. Además tendríamos estancamiento económico para décadas. Es decir ARGENTINA.

La otra opción seria la liberal: liberalizar mercados, hacer control de daños con el déficit y la deuda y tener paciencia. Pero entonces tendríamos violencia en las calles, huelgas generales…de los que no quieren perder sus privilegios.

Dado que los partidos políticos, los medios de comunicación, las universidades, los sindicatos, los “artistas” y la mayor parte de la aborregada opinión pública está a favor de la primera opción yo creo que es fácil de predecir el futuro. Aunque siempre hay sorpresas y no se puede caer en el pesimismo.

De todos modos siempre habrá el peligro de que los que no tienen quien les proteja sus “derechos” sean demasiados y demasiado pobres y ni siquiera el férreo control de la información pueda ocultar el desastre.

Una ultima cosa: todo esto ha pasado porque los que dirigen el mundo lo hacen con el manual keynesiano en la mano, es decir porque su Teoría Económica está equivocada, así de importante es la Teoría Económica.

Saludos amigos.