Home Ciencia En Galicia, no sabemos si suben o bajan (las temperaturas).

En Galicia, no sabemos si suben o bajan (las temperaturas).

escrito por Ijon Tichy 19 enero, 2010

Supongo que sabrán disculpar el tópico para referirnos a la comparación de temperaturas medias en la región gallega entre los periodos 1.931-1.960 y 1.971-2.000, pero lo que apuntábamos en la entrada original de esta serie sobre la dificultad de extender a toda España una comparación que en el caso de Madrid no ofrecía dudas, en Galicia se puede apreciar con claridad.

En el informe 1.931-1.960, aparecían en la región gallega siete observatorios, que se ven reducidos a seis en el correspondiente a 1.971-2.000, pues desaparece Finisterre. En una primera aproximación, vemos que en tres observatorios las medias suben y en otros tres las medias bajan. No obstante, meter los datos en una comparativa nacional sin más consideraciones sería erróneo. Veamos los motivos:

Nieve en Santiago Ya hemos comentado que los datos de observatorios situados en centros urbanos (o que a lo largo del tiempo se han convertido en urbanos por ampliación de la ciudad), se ven contaminados por el efecto “isla de calor”, siendo difícil (e inevitablemente inexacto) separar las variaciones naturales de las artificiales. En los casos de la Comunidad de Madrid y de Castilla y León, disponíamos de datos de observatorios extraurbanos que ya existían en 1.930 y se mantienen en la actualidad. Como es lógico es más fácil obtener conclusiones fiables de este tipo de observatorios. En Galicia, el único observatorio extraurbano del primer informe era Finisterre, desaparecido del informe actual.

Los tres observatorios cuyas medias suben (La Coruña cinco décimas, de 13,9 a 14,4; Pontevedra dos décimas de 14,6 a 14,8; y Orense seis décimas de 13,9 a 14,5), aparentemente se han mantenido en zonas urbanas y como vemos los ascensos son moderados (hay que apuntar que alguno, como Pontevedra, según el dato de altitud parece haber cambiado de ubicación). En cuanto a los tres que bajan (Lugo cinco décimas de 12,0 a 11,5; Santiago dos décimas, de 12,8 a 12,6 y Vigo ¡catorce! décimas, de 15,0 a 13,6), debe considerarse que los puntos de medición se han trasladado de la ciudad a un aeropuerto, por lo que no son de extrañar bajadas tan espectaculares como la de Vigo.

Si les quisiéramos engañar para demostrar el “enfriamiento local” gallego, haríamos la media de los seis observatorios, mostraríamos la bajada de temperatura, nos guardaríamos los datos y a otra cosa. Pero como no es el caso, les contamos lo que hay y juzguen ustedes mismos.

¿Se pueden extraer conclusiones definitivas de estos datos? No, en nuestra opinión. Dicho de otra forma, con los datos disponibles de la región gallega (y solo de ésta), ¿Estaría justificada la alarma calentológica y el despilfarro de recursos públicos? No, en nuestra opinión.

Ya que nos jugamos una gran cantidad de dinero, la “carga de la prueba” debería ser aportada por los “calentólogos” sin asomo de duda. ¿Les convence la prueba? Ya, a mí tampoco.

Como siempre, para quien quiera hacer sus comprobaciones (nosotros no ocultamos los datos), aquí tienen copia del informe 1.931-1.960. Para el periodo 1.971-2.000, pueden consultar la web de AEMET.