Home Miscelánea ¡¡Exclusiva DE!! Descubrimos el medio de transporte usado por Ehrlich para recoger el Premio Ramón Margalef

¡¡Exclusiva DE!! Descubrimos el medio de transporte usado por Ehrlich para recoger el Premio Ramón Margalef

escrito por Burrhus el elefante neocon 4 noviembre, 2009

Hace 41 años, un entomólogo estadounidense llamado Paul R. Ehrlich publicó un libro llamado The Population Bomb. Este libro es uno de los grandes causantes de las inmensas chorradas ecologistas que tenemos que soportar. En él se decía que la población estaba creciendo a tal velocidad que era imposible que no acabara ocurriendo una hambruna a escala planetaria (la pifia de Malthus, vaya). Con la sana intención de echar unas risas, me permitirán que fusile de la Wikipedia alguno de estos errores.

“the battle to feed all of humanity is over … In the 1970s and 1980s hundreds of millions of people will starve to death in spite of any crash programs embarked upon now.”

“India couldn’t possibly feed two hundred million more people by 1980”

En su época, a pesar de la lluvia de críticas que caerían sobre aquellos que se atrevieran a cuestionar las profecías apocalípticas de Ehrlich, el Club de Roma y compañía, unos pocos se atrevieron a dar un paso al frente. El más conocido, Julian Simon. Lo que pasó después fue algo que motivó al ecologista Bjorn Lomborg a cambiar de postura al respecto: Ehrlich y Simon hicieron apuestas sobre el precio de varios recursos naturales. Mientras que el liberal Simon decía que bajarían, Ehrlich mantuvo la postura contraria. Simon las ganó todas. Sin pretenderlo, Simon encontraría en Lomborg a su sucesor gracias a ganar esas apuestas.

El caso es que Paul Ehrlich sigue vivito y coleando en Barcelona. Y, por desgracia para nuestras carteras y cerebros, también ha encontrado compañeros de viaje. Me refiero a los amigos del Optimum Population Truts (OPT). Alguno de sus miembros más importantes, además del propio Ehrlich, son Jane Goodall, Roger Martin o David Attemborough.

Lamentablemente Germánico no ha encontrado la ocasión de hacerle una entrevista al bueno de Paul, pero Rafael Méndez, periodista de El País, sí ha hecho un artículo. Se trata de una de las mayores colecciones de majaderías que uno puede leer en su vida. Permítanme exponer la prueba de que la insultante abundancia de pruebas hacia algo no significa que haya gente que dude:

“Cada pareja que decide tener un tercer hijo amenaza el equilibrio ambiental”.

Roger Martin.

[Reclamamos que la ONU] “reconozca lo que es un hecho, no una opinión: que el incremento de la población aumenta el número de emisores de CO2 y de víctimas del cambio climático”.

Roger Martin.

“Piense en España. Tiene un 20% de paro. Con un 20% menos de pobalción vivirían mucho mejor”

Paul Ehrlich.

En los 60 me decían que no me preocupara por la población porque la tecnología nos pertmitiría alimentar a 5.000 millones de personas. Pero ya somos 6.800. En cualquier caso, la idea de Malthus de que que los recursos son finitos aún no ha sido desmontada”.

Paul Ehrlich.

Éstas son algunas. También responsabiliza al Papa o a la izquierda de que exista en el mundo un tabú respecto del control de la natalidad. Por no hablar del titular de la noticia.

“¡Frena el cambio climático. Toma la píldora!”

No, no me lo estoy inventando. ¿Pensáis que ésto es una locura? Pues esperad a que os diga que recibirá el Premio Ramon Margalef de Ecología de manos del presidente de la Generalidad de Cataluña, don José Montilla.

Yo, en el paro e imaginando lo felices que deben sentirse mis congéneres por mi ausencia, tuve un momento de duda. Salí a la calle y, vagué por toda la ciudad hasta encontrar un sitio donde reflexionar. Y, de auténtica casualidad, habiendo salido de la metrópoli en mi lucha contra la desesperación, averigüé el medio de transporte usado por Ehrlich para llegar desde Estados Unidos a Barcelona.

Canoa

Eso son principios.